lunes, 30 de enero de 2017

30 de Enero de 1813. Preludio del Combate de San Lorenzo. Celedonio de Escalada y 52 milicianos de Rosario

Con las primeras luces del día Celedonio de Escalada (Comandante de las Milicias de Rosario) se acercó a la costa y no pudo divisar a los buques anclados... ya habían partido aguas arriba. 



Inmediatamente recibió noticias provenientes de San Lorenzo, de que estaban desembarcando allí. Escalada se encontraba a 4 leguas al Sur, y prontamente se puso en marcha con su cañón de montaña y su gente hacia ese punto. Debido a que los caballos durmieron ensillados, no pudo hacer una marcha acelerada, sobre todo si con esos caballos debían combatir. Es por eso que decidió adelantarse, dejando rezagada a su tropa que iba más lenta.

A una distancia de 15 cuadras del convento, a las 7 de ese día, observó al enemigo (unos 100 hombres de infantería), reuniéndose al compás de caja (elemento de percusión), frente a la portería del convento, dispuestos a reembarcarse luego de haber “visitado” y saqueado la población desierta. Escalada los siguió por la retaguardia, hasta ponerse a una distancia de tiro de fusil. Desde allí, le hizo señas a su gente con un pañuelo, para que se adelantasen. Su objetivo era hacerles fuego con el cañón y obligarles a reembarcarse aceleradamente. No era prudente trabarse en combate pues no tenía las fuerzas necesarias, ni el terreno tan cercano a las barrancas era apto para la caballería.

El buque grande se encontraba a una legua al Sur de San Lorenzo, frente al camino próximo a la ribera, por donde la tropa miliciana debía pasar, razón por la cual el enemigo aprovechó esa circunstancia y les tiró 7 tiros de 8 de calibre de a 18. (Balas de hierro de aproximadamente 9 kg de peso).

Los tiros fueron bien dirigidos, pero como la orden de Escalada había sido que su gente marchara separada a buena distancia, las balas pasaron rodando por el camino sin hacerles daño.
Escalada respondió con su cañón de montaña, mientras los realistas en las barrancas intentaban el reembarco.

Los buques realistas que estaban más al Norte, bajaron hasta ponerse a la altura donde se encontraban los patriotas y abrieron fuego, obligando a que Escalada y su gente se re- plegasen hacia una esquina de la pared del convento desde donde respondió el fuego con su cañoncito. ¿Tuvieron éxito los patriotas con el fuego disparado? Parece que sí, pues algunos milicianos que se encontraban en posición de observar el reembarco, vieron alzar a algunos hombres al hombro y bajarlos al puerto. Eran las 8 de la mañana del 30.Ene.1813.

Luego, los buques se dirigieron aguas abajo, donde fondearon por falta de viento, permaneciendo todo el día 30.Ene al menos hasta las 7 de la tarde, momento en que Celedonio de Escalada terminaba de escribir su parte.

Hay que resaltar que las tropas desembarcadas visitaron todas las casas de San Lorenzo (no sólo el Convento) y no se llevaron otra cosa más que algunas gallinas, melones y zapallos, sin encontrar res alguna pues todo se había retirado previamente (gente, muebles y haciendas).

Fuentes:
Imagen: Cuadro de Alberto Nassivera.
Texto: "Soldados de San Martín en San Lorenzo". 2012. Alfar Editora. Autores: Roberto Colimodio y Julio Romay.

Andalgalá registra apellidos indígenas por más de tres siglos

Un estudio de las investigadoras Norha Trettel y Alicia Moreno muestra el rastreo de apellidos y conformaciones familiares de cuatro pueblos indios de ese departamento. Varios apellidos perduran hasta hoy.



Personas que hoy portan apellidos como Camisay, Sinchicay, Vaquinzay, Valinchay, Ayosa, Liquitay, Pallamay, Aballay, Bambicha, Callavi, Quillotay, Chanampa, Chumbita, Sillamay o Samaya, entre otros, quizás encuentren que sus antepasados pertenecieron a alguna etnia originaria de los pueblos de Huachaschi (o Guachaschi), Choya, Huaco (o Guaco) o al Cuarto de Pipanaco. Apellidos que no solo subsisten en Andalgalá y el resto de la provincia, sino tal vez, dispersos por el mundo.

El interesante estudio científico sobre el origen y desarrollo de los apellidos indios de los pueblos de Andalgalá fue llevado a cabo por Trettel y Moreno y publicado en la Revistadel Centro de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Catamarca en 2013.

Si bien resulta lógico que las personas se interesen por quiénes fueron sus antepasados, no es un dato menor encontrar una eventual ascendencia indígena. Y obsérvese que usamos la palabra indígena tal como lo hacen científicamente las investigadoras.

El análisis se hizo sobre fuentes proto-estadísticas de fines del siglo XVII al siglo XIX, e incluye visitas y revisitas de oidores, que eran funcionarios enviados por las autoridades españolas quienes confeccionaban los padrones y censos de la población.

Pero, cabe preguntarse ¿los indios usaban apellido? La respuesta es no, tal el concepto actual que concebimos por apellido. "La idea de apellidar será uno de los tantos elementos de transculturación que vivieron los pueblos originarios (…) la población nativa no usaba apellidos tal como hoy los conocemos. Tras la conquista, la evangelización y el bautismo, se les adjudicó un nombre cristiano y el nombre original de los habitantes de estos pueblos pasó a ser considerado un segundo nombre o apellido”, según citan las autoras a Prudencio Bustos Argañaraz.

Los diferentes tiempos

En la etapa colonial temprana, "los hijos de una pareja no llevaban el nombre del padre, sino, se elegía después del nombre cristiano, un nombre que podía ser una expresión cacana, quechua, aymara o híbrida, y que sin duda tenía un profundo sentido…, por ejemplo Francisco Guansilpa, hijo del cacique de los pipanacos, lleva un nombre cristiano y uno originario”. También hay casos de hijos sólo con el nombre cristiano, por ejemplo, Faustino; o apellidos que a su vez son patronímicos (indican lugar), como Martín Icaño, Pedro Pipanaco o Francisco Paraguay.

Otro aspecto a considerar es que en el territorio catamarqueño se habló el cacán, que a la llegada de los españoles estaba prácticamente en desuso, desde la conquista inca. Sin embargo, "pueden identificarse los apellidos indígenas que se conservaron (…) cuando poseen ciertas partículas comunes, tal el caso de la terminación "ay” que es un patronímico que significa hijo de”.

En cuanto al quechua, la lengua en que fueron evangelizados los nativos, "se mantuvo, según las fuentes documentales, hasta principios del siglo XIX. Un dato lo confirma: "En la revisita de 1807, aparecen los gastos a pagar al intérprete o lenguaraz, lo que implica que la mayor parte de la población hablaba esa lengua. A medida que avanza el proceso colonizador, encontramos que tanto hombres como mujeres, portan el apellido del padre con mayor frecuencia. Esto implicaría que el apellido indígena se transmita a la descendencia (…) pero también existe la posibilidad que a través de la descendencia femenina, casada, el apellido desaparezca. La familia Callavi del Cuarto de Pipanaco es un ejemplo de ello. Los primeros indicios se encuentran en 1681 con el cacique del pueblo, don Ignacio Callave. Años más tarde, las fuentes registran el apellido como Callavi, que se mantiene hasta Mercedes Callavi hacia 1792, quien se casa con un forastero llamado Juan Maidana. Del matrimonio nacen Bautista e Isidoro y años más tarde en el censo de 1812, toda la familia aparece registrada. El padre y los hijos llevan el apellido Maidana, mientras que la madre conserva el apellido Callavi.

En las fuentes del siglo XIX surgen listas con apellidos originarios, aunque "la mayoría de la población fue adoptando apellidos españoles, ya sea el de su encomendero o por agregación de familia como doméstico o mano de obra semi-libre”. El  censo de 1812 muestra que el 40% de la población de El Fuerte de Andalgalá era indígena, pero solo 54 individuos portan apellido originario, el resto figura con apellido español.

Los censo de 1869 y 1890 revelan la existencia de familias originarias de Andalgalá en diversos puntos del país. Por ejemplo, el apellido Camisay cuyo tronco originario es del pueblo de Choya no solo emigró hacia San Juan sino a otras provincias. En 1869 hay individuos de apellido Camisay en Jáchal (San Juan), en General Pedernera (San Luis), Río Chico y Monteros (Tucumán) y en Güemes (Salta). El rescate de apellidos cacanos, aymaras, quechuas o híbridos que formaron parte de la identidad etnolingüística de los pueblos originarios, hoy son testimonios del pasado y del presente.

Los troncos originarios

Samuel Lafone Quevedo llegó a determinar que el pueblo de Guachaschi tiene tres troncos originarios: Ayusa, Cachuzna y Gualinchay, apellidos que fueron teniendo pequeñas variantes en su escritura. Con este y otros datos, en el análisis, se refiere que "los Ayosa, Guanchincay, Sillamay, Callavi, Camisay, Samaya y Sinchicay son los apellidos que alcanzan mayor presencia, evidenciando que son familias troncales que se manifiestan durante varios siglos en el valle de Conando.

Fuente: El Ancasti


domingo, 29 de enero de 2017

El descubrimiento 'prehistórico' en Guadalajara que "desmonta" teorías sobre los humanos

Las investigaciones en tres yacimientos del Paleolítico Medio y Superior tiran por tierra algunas creencias sobre los pobladores del centro peninsular hace 40.000 años

Manuel Alcaraz, uno de los directores del proyecto científico, cree que puede servir para poner fecha a la transición entre los neandertales y los humanos modernos

Punta de proyectil en Peña Capón (Guadalajara)

 La investigación de científicos españoles y alemanes puede poner patas arriba algunas de las teorías vigentes sobre los habitantes del centro de la Península Ibérica hace unos 40.000 años. Era el momento de transición entre el Paleolítico Medio y el Superior. La época en la que los neandertales dejaban paso a los humanos modernos. 

Manuel Alcaraz-Castaño es investigador post-doctoral ‘Marie Curie’ en el Neanderthal Museum (Alemania). Junto a  José Javier Alcolea, doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Alcalá y especialista en Paleolítico Superior y Grafías Rupestres Prehistóricas y a Gerd-Christian Weniger, director del Neanderthal Museum acaban de concluir un proyecto que puede “desmontar muchas teorías”, explica Alcaraz.

Hasta ahora se ha creído que, en la segunda mitad del Pleistoceno superior y en el centro de la Península Ibérica, los poblamientos humanos eran escasos. Sus investigaciones concluyen todo lo contrario.  Han estudiado  tres yacimientos de la provincia de Guadalajara: la Cueva de los Casares, en La Riba de Saelices, Peña Cabra en Muriel y Peña Capón, en Tamajón.  

“En contraste con las zonas costeras, es un área muy poco estudiada. Se dice que aquí vivía muy poca gente, que era zona de paso y nosotros queríamos poner en duda todo eso con nuevos trabajos de campo”. En la provincia de Guadalajara han contado con los datos que arroja un “yacimiento clave” en el llamado ‘Arte  Paleolítico’ como es la Cueva de los Casares, conocida por su gran conjunto de grabados y pinturas. “Tristemente, a pesar de su gran relevancia científica, ha sido un yacimiento muy poco estudiado y me atrevería a decir mal estudiado”, explica el investigador.

Es una de las razones de estos nuevos estudios. Desde los años 60 del siglo XX se sabe que el de la Cueva de los Casares es un yacimiento neandertal. “De hecho se encontró un metacarpiano humano” aunque las dudas se centraban hasta ahora en las fechas de su ocupación humana. “Podían remontarse a hace 200.000 años o a 30.000”.

Cueva de Los Casares, en La Riba de Saelices (Guadalajara)
 En las paredes de la Cueva de los Casares pueden observarse grabados del Paleolítico Superior que fueron realizados en una época posterior a los neandertales,  por humanos modernos. Entre ellos destaca una importante serie de figuras antropomorfas. "Eso ha generado ciertas teorías un pelín ‘aliens’. Lo han tratado ciertos presentadores del mundo del misterio diciendo algunas cosas que… Enfin. Creemos que no es necesario acudir a eso para poner de relevancia nuestro trabajo".

Importantes resultados “en primicia”

Con estas nuevas investigaciones,  Manuel Alcaraz-Castaño avanza “en primicia” unos resultados que en breve se publicaran en revistas científicas. Llegaron hace apenas dos semanas de los laboratorios de Carbono 14 de la Universidad de Colonia. “Son dataciones sobre las ocupaciones en la cueva que hemos obtenido por fin. Ha costado mucho porque datar un yacimiento no es tan fácil como se pueda pensar”.

Las investigaciones indican que allí vivieron neandertales hace 40.000 años. “¿Por qué es relevante? Pues porque ese es el momento en el que parece que se extinguen de toda Europa y coincide con la llegada de los humanos modernos. Estamos constriñendo este momento cada vez más”.

Las fechas que revelan las investigaciones son, según Alcaraz, “un momento crítico que nos puede ayudar a contribuir al debate sobre la transición entre el Paleolítico Medio al Superior y de los neandertales a los humanos modernos”. También pueden ayudar a saber por qué desaparecieron pero el investigador pide “cautela” porque “no hemos encontrado el Santo Grial, sino una fecha que nos va a permitir contribuir, en la medida de lo posible, a saber cómo fue el proceso”

Los humanos modernos llegaron antes al norte de España mientras los neandertales permanecían en la zona centro. “A pesar de todo lo que se ha dicho hasta la saciedad, puede que ambos no coincidieran tanto en la Península Ibérica. Es posible que ni se vieran las caras”.

Su búsqueda en este yacimiento está concluida. “No se trata de excavar por excavar, nos debemos también a cierta ética. Lo que queda allí es mejor que los excaven otros en el futuro, quizá con mejores técnicas que la nuestra”. Aunque lo que sí estudiaran es el arte que exhibe el lugar.

“Hemos encontrado restos de fauna que parecen de anteayer”

El proyecto también se ha extendido a 70 kilómetros de la Cueva de los Casares, junto al embalse de Beleña y en un contexto geográfico muy diferente. Han excavado en Peña Cabra,  un yacimiento del Paleolítico Medio, más antiguo que la Cueva de los Casares, en el término municipal de Muriel (Guadalajara)  y a un kilómetro y medio en Peña Capón, en la localidad de Tamajón. Son dos abrigos que siguen el curso del río Sorbe en su margen izquierda. “Es muy difícil acceder a ellos, algo que además solo es posible, en el caso de Peña Capón, cuando bajan las aguas del embalse”.

Son yacimientos muy poco conocidos, con apenas algunas referencias publicadas en los años 90.  “Para nosotros Peña Capón es el más relevante porque aporta novedades y la secuencia que documenta, en el Paleolítico Superior, hace unos 25.000 años, se corresponde a un momento que se denomina el Último Máximo Glacial”. Fue el de mayor amplitud de las capas de hielo en la Tierra. 

“Un momento de frio y muy seco del que se decía, porque tampoco había datos, que prácticamente en toda la Meseta no había poblamiento” y que sus habitantes preferían las zonas costeras, más benignas en clima. 

“Nosotros creíamos que eso no era así pero había que demostrarlo”. Al excavar han encontrado una “secuencia de poblamiento recurrente” que podría cambiar las teorías hasta ahora aceptadas. Se trata de un abrigo, un lugar al aire libre, con restos del hábitat de estos humanos y, sobre todo, utensilios relacionados con la caza. “Hay muchas puntas y restos de fauna en un gran estado de conservación, como omóplatos de caballo que parecen de anteayer”.

Pero todavía quedan por descubrir “cientos de metros cuadrados” bajo un abrigo “enorme”. Lo harán sobre todo excavando hacia abajo. “No hemos llegado a lo que se llama la roca madre, el suelo del abrigo. No sabemos lo que puede haber”.

Trabajos en Peña Capón, Guadalajara
Ahora esperan  que la comunidad científica acoja los descubrimientos con interés. “Esto es solo una parte, lo que al gran público le puede interesar, pero hay otras muchas cuestiones profesionales que, creemos, pueden tener una gran relevancia” porque lo descubierto en Guadalajara viene a “rellenar un vacío” en lo que tiene que ver con el Paleolítico.

Este proyecto está concluido pero los investigadores quieren seguir avanzando y esperan disponer de más apoyo económico, esta vez del Gobierno central o de la Junta de Castilla-La Mancha. Entre sus  próximos proyectos está la publicación del libro ‘La cueva del reno’. Un estudio sobre el yacimiento de  Valdesotos, también en la provincia de Guadalajara, con importantes pinturas rupestres.

Fuente: ElDiario.es

sábado, 28 de enero de 2017

¡Gran hallazgo!: encontraron un barco hundido de la Antigua Roma con una sorprendente carga

Estiman que tiene más de 1.800 años y es uno de los naufragios mejor conservados de toda España.

INTACTAS. Las ánforas encontradas en el fondo del mar por buzos del IBEAM.
(Foto: Jordi Chias)


Un grupo de pescadores buscaba nuevos bancos de peces para explotar cerca de los límites exteriores del Parque Nacional del Archipiélago de Cabrera, al sur de la isla española de Mallorca. Además de la pesca, en las redes se toparon con fragmentos de antiguas vasijas de barro. De inmediato, dieron aviso al Instituto Balear de Estudios de Arqueología Marina (IBEAM) y así empezó el procedimiento.

Al típico proceso de documentación e investigación sobre posibles naufragios en la zona le siguió el uso de la tecnología aplicada a la ciencia. Robots submarinos hicieron un rastreo del fondo del mar y encontraron una gran cantidad de ánforas. Luego de varias inmersiones, los buzos especializados encontraron el barco hundido a 70 metros de profundidad, que data de la época de la Antigua Roma.

Los descubridores explicaron que la dificultad para acceder al naufragio y el hecho de que las aguas formen parte de un parque nacional fueron dos elementos clave para su preservación. “Que nosotros sepamos, es la primera vez que se encuentra un resto de embarcación en aguas españolas completamente inalterado desde su hundimiento”, le dijo Javier Rodríguez, uno de los arqueólogos subacuáticos que participó de la exploración, al diario El País. 

El equipo de profesionales que hizo el descubrimiento cree que el barco data del siglo III o IV. El contenido de las 1.000 o 2.000 vasijas de barro que puede aportar datos sobre su origen.

Los arqueólogos creen que el barco, que posee 20 metros de eslora, transportaba garo, una salsa hecha con tripas y otros desechos de pescado salado y secado al sol. Según los investigadores, el garo era considerado un manjar y fue un producto muy demandado por la sociedad romana.

Entre el cargamento hay diferentes tipos de vasijas. Se cree que las de mayor tamaño fueron fabricadas en el norte de África y que las más chicas se hacían en el sur de Portugal. Por estos elementos, los investigadores estiman que el barco mercante cubría la ruta entre el norte de África, el sur de Francia o incluso Roma.

Fuente: Elpais.com

28 de enero de 1813 - Parte del Cuartel de retiro: El Coronel San Martín rumbo a San Lorenzo

Temprano en la mañana parten 120 Granaderos a Caballo a las órdenes del Coronel de Caballeria José Francisco de San Martín. Su destino: las costas del Paraná.



Pocos días antes, se ha recibido la noticia que una escuadra realista ha salido del Puerto de Montevideo, remontando el Paraná. Está bien armada y pertrechada, contando a su vez con un buen número de infantes a bordo.

La orden del Triunvirato es de darles un escarmiento, ya que es costumbre de estos marinos, asolar las costas del Paraná, tratando de llevar suministros a la sitiada Ciudad de Montevideo. Y el encargado de esa misión es el Coronel San Martín y sus Granaderos, cuerpo de Caballeria que todavía no había cumplido ni siquiera un año de su creación.

Marcharán durante las noches, guiados por las estrellas y los baqueanos. Evitarán el calor del día y los ojos indiscretos. Irán disfrazados de paisanos, ocultando sus uniformes militares.

Luego de varios cientos de kilómetros, llegarán a un Convento al norte de la Villa del Rosario, donde probaran el filo virgen de sus sables. Según muchos historiadores, la marcha militar más rápida de la historia.

Hoy se cumplen 204 años de la partida de aquellos centauros de sus Cuarteles del Retiro. Para muchos será el inicio de su vida militar al servicio de la Patria. Para otros, dieciséis precisamente, será el ingreso a la Gloria y la Inmortalidad.

Recordemos con devoción a aquellos bravos que partían a su Bautismo de Fuego, hacia un lugar llamado "San Lorenzo".

Antigua foto del Cuartel de Retiro. En 1864, por un accidente, estalló su polvorín, destrozándolo. Poco después sus restos fueron demolidos.

Ocupaba el actual predio de la Plaza San Martín, en el Barrio de Retiro, en la Ciudad de Buenos Aires.

jueves, 26 de enero de 2017

Los del Solar

Este apellido es muy antiguo, originario de las antiguamente llamadas "Montañas de Burgos" (hoy Comunidad Autónoma de Cantabria) de donde procede. Tuvo su casa solariega en el lugar de Villaverde de Pontones. Ramas de esa casa crearon otras en la misma localidad y en Hoz de Anero, ambos lugares pertenecientes al municipio de Ribamontán al Monte, y en Suesa, perteneciente al municipio de Ribamontán al Mar, las tres localidades son del partido judicial de Santoña. También tuvo casas en Cudeyo y en el del valle de Toranzo, ambos del partido judicial de Medio Cudeyo; en el lugar de Liendo, del partido judicial de Laredo; en el lugar y municipio de Vega de Liébana, y en Celis, perteneciente al municipio de Rionansa, ambas localidades son del partido judicial de San Vicente de la Barquera; y por último, en la villa de Aguilar de Campoo, del partido judicial de Cervera de Pisuerga, en la provincia de Palencia.

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La rama del lugar de Suesa enlazó primero con la familia "Arcillero" establecida en el mismo lugar, y después con la de "Cagigal" o "Caxigal", que tenía su muy antiguo solar y torre en el lugar de Hoz de Anero. Por este segundo enlace se apellidó "Cagigal del Solar".
- Pedro de Arcillero, casó con María de Cagigal, natural de Hoz de Anero (Cantabria), fundadora de un mayorazgo sobre sus casas de Suesa; testó el 11 de octubre de 1685; era hija legítima de Juan de Cagigal y Solar y de Isabel de Pedriza..

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La línea que hizo su asiento en el lugar de Celis, unió al apellido Solar al de Celis, por razones de antiguo entronque con el linaje de Celis, que tuvo su cuna y muy rancio solar en el Valle de Rionansa. Se apellidó Solar de Celis y dio nombre al citado pueblo de Celis, donde se conservaba un viejo castillo, primitiva morada de los Celis.

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Nuestro amigo y colaborador Marcial Silva Pozo nos ha facilitado la siguientes información genealógica sobre la familia "del Solar" que pasó a Chile. Filiación continuada en Chile:

I.- Mateo Cagigal del Solar (1638-1729). Nació en el lugar de Suesa (Cantabria, antiguas montañas de Burgos), en donde fue bautizado el 27 de septiembre de 1638. En julio o agosto de 1657 se embarcó como soldado de una compañía del tercio de galeones que hacía la ruta entre España y México, sirvió como Alférez de Infantería, en Puerto Rico, 1658-1659, y fue reformado. En agosto de 1659 se encontraba en Perú y, desde ahí, pasó a Valdivia. Capitán de Infantería en 1663. Alcalde de Concepción en 1688. Caballero de Santiago en 1692. Procurador de Concepción en 1716. Casó primero con María de León, cuyos antepasados fueron beneméritos y no han sido identificados hasta hoy. Casó en segundas nupcias en Santiago el 26 septiembre de 1694 con Isabel del Solar Gómez de Silva, nacida ahí (hija legítima del Capitán Diego del Solar Sobremonte y de Isabel Gómez de Silva y la Torre).
Hijos del primer matrimonio:
01.- Juan del Solar León, casó primero con Catalina del Solar Silva y contrajo matrimonio en segundas nupcias con Luisa de Roa Soto-Aguilar,
02.- Agustín del Solar León, encomendero en Concepción, y
03.- Mateo del Solar León, que sigue.
Hijos del segundo matrimonio:
04.- Rosa del Solar y Solar, monja capuchina,
05.- Diego del Solar y Solar,
06.- Miguel del Solar y Solar, casó con Antonia de Lecaros y Zapata,
07.- Juana Francisca del Solar y Solar, casó con Juan Francisco Briand de la Morigandais, fundador de la familia Morandé,
08.- María Josefa del Solar y Solar, casó con Pedro de Fuentes y Silva,
09.- Pedro del Solar y Solar, religioso franciscano, y
10.- María Coleta del Solar y Solar, monja capuchina.

II.- Mateo del Solar León. Nació en Concepción. Capitán, el 12 de junio de 1708 pidió una encomienda de indios; le fue concedida la de Quinel por decreto de 10 de julio de 1708. Falleció en Concepción a fines de 1725. Casó primero en Concepción con Cecilia del Olivar de la Barra (hija legítima de Jorge del Olivar, español, y de Mariana de la Barra Alfaro, que aportó al matrimonio la estancia de Liucura). Casó en segundas nupcias con Josefa de Segura y Flórez de Valdés.
Hijos del primer matrimonio:
1.- Pedro del Solar Olivar, que sigue,
2.- Mariana del Solar Olivar,
3.- Rosa del Solar Olivar, y
4.- María Teresa del Solar Olivar, monja capuchina,
Hija del segundo matrimonio:
5.- Catalina del Solar Segura, soltera.

III.- Pedro del Solar Olivar. Nació en Concepción por 1705. Se encontraba en Lima en 1725 cuando murió su padre. Heredó en segunda vida la encomienda de Quinel, que se le concedió por decreto de 22 de enero de 1726. De su madre heredó la estancia Liucura. En el nuevo emplazamiento de Concepción obtuvo en 1752 el solar 3 de la manzana 21. Vecino feudatario, cuatro veces regidor, alcalde electo. Fue alcalde en 1757. Casó por 1727 con María Josefa Echeverría Cevallos (hija legítima del Capitán Juan de Echeverría, nacido en Ituren, Navarra, y de Magdalena de Cevallos y Cevallos, de Concepción). Hijos legítimos:
1.- Pedro del Solar Echeverría, casó con Francisca de Ulloa y Pizarro, y
2.- Mateo del Solar Echeverría, casó primero con Mercedes del Pozo y Silva y de la Barra. Casó en segundas nupcias con Francisca Javiera de Rivera y Puga,
3.- Mónica del Solar Echeverría, soltera,
4.- Miguel del Solar Echeverría, casó con María Toledo Navarrete,
5.- Agustina del Solar Echeverría, soltera,
6.- Juan Antonio del Solar Echeverría, que sigue
7.- Cecilia del Solar Echeverría, soltera, y
8.- José del Solar Echeverría, soltero.

IV.- Juan Antonio del Solar Echeverría. Nació en Concepción por 1746. Tesorero de la Santa Cruzada de Concepción. Fue Alcalde o Corregidor, ya que recibía el tratamiento de Maestre de Campo. En 1776 compró la estancia de Caimacahuín, que había sido de los jesuitas. Falleció, de 36 años, en Concepción, siendo sepultado allí el 13 de enero de 1783. Casó en Concepción en 1770 con Rosa Camila de Puga y Figueroa, su sobrina en tercer grado, nacida ahí, oleada, de un mes, el 29 de septiembre de 1753 (hija legítima de José de Puga Jirón, Encomendero y de Petronila de Córdoba-Figueroa y Solar). Rosa Camila fue sepultada en Concepción el 13 de septiembre de 1792. Hijos legítimos fueron:
1.- Francisco Javier del Solar Puga, que sigue,
2.- María Josefa de las nieves del Solar Puga, casó con Juan Antonio Daroch Arlegui,
3.- Manuela del Solar Puga, casó con Santiago García Roa,
4.- José Antonio del Solar Puga, casó con Tomasa Osorio Ceballos,
5.- José María del Solar Puga, casó con María Josefa Victoriano Vásquez de Ojeda,
6.- Juliana del Solar Puga, soltera,
7.- Agustín del Solar Puga, cura y vicario de Huerta de Maule, y
8.- Mercedes del Solar Puga, soltera.

V.- Francisco Javier del Solar Puga (1771-1831). Nació en Concepción por 1771. Oficial de la Real Tesorería de Concepción en 1793. Alcalde de esa ciudad en 1808 y Procurador General de su cabildo en 1811. Fue elegido por el Congreso Nacional vocal de la Autoridad Ejecutiva Provisoria. Dueño de la hacienda Caimacahuín, en Coelemu. Heredó de su hermano Agustín la estancia San Miguel, en Chillán. Después de enviudar, en 1819, se trasladó a vivir a Cauquenes y Huerta de Maule. Casó en Concepción el 10 de octubre de 1796 con María Josefa Vial del Campo, nacida ahí por 1778 (hija legítima de Francisco Vial Santelices y de Rosa del Campo Segura). Hijos legítimos fueron:
1.- Vicente del Solar Vial, casó primero con Mercedes Rioseco, contrajo matrimonio en segundas nupcias con Juana Rioseco Silva,
2.- María del Rosario del Solar Vial, casó con Juan Miguel Pinochet Benítez,
3.- Camilo del Solar Vial, casó con María Rita Pinochet Benítez
4.- José Antonio del Solar Vial, que sigue,
5.- Mercedes Úrsula del Solar Vial, casó con Antonio Dámaso del Río Fernández,
6.- Dolores del Solar Vial, casó con Francisco Pinochet Benítez,
7.- María del Carmen del Solar Vial, casó con Tomás Lermanda Jarpa, y
8.- Francisco Javier del Solar Vial, casó con Delfina del Solar Cruz.

VI.- José Antonio del Solar Vial. Nació en Concepción el 11 de abril de 1806. Se radicó con sus padres en Cauquenes y luego en la doctrina de Huerta de Maule, en donde heredó tierras en Palgua. En 1831 fue elegido diputado a la Asamblea Provincial de Maule. Testó en Talca el 16 de noviembre de 1858 y murió ahí el 17 de agosto de 1862. Casó en Talca, Iglesia el Sagrario, el 16 de junio de 1824, con Rosalía de la Cruz Donoso, nacida ahí en 1813 (hija legítima de Mateo de la Cruz Burgos y de Francisca Donoso Henríquez). Rosalía murió en Talca el 14 de enero de 1901. Hijos legítimos fueron:

01.- Delfina de las Mercedes del Solar Cruz, casó con Francisco Javier del Solar Vial, su tío,
02.- Rudecindo del Solar Cruz, murió infante,
03.- José Antonio del Solar Cruz, casó co Elena del Solar López, su sobrina,
04.- Rosa Lucinda del Solar Cruz, casó con Cayetano Concha Urzúa,
05.- Adrián del Solar Cruz, soltero,
06.- José Lesmes del Solar Cruz, casó con María Corina López Pando,
07.- Flora del Solar Cruz, casó con Víctor Vergara Lois,
08.- Elena del Solar Cruz, casó con Víctor Vergara Lois,
09.- Agustín del Solar Cruz, casó con Remedios Urrutia Flores,
10.- Januario del Solar Cruz, casó con Teresa Pinochet Gaete,
11.- Fidel del Solar Cruz, casó con Domitila del Carmen Bascuñán Vargas,
12.- Rosalía del Solar Cruz, casó con Joaquín Riquelme Urrutia,
13.- Vicente Darío del Solar Cruz, casó con Filomena Pincheira Toro,
14.- Antonia de Jesús del Solar Cruz, soltera,
15.- José Nicolás del Solar Cruz, que sigue,
16.- Amelia del Solar Cruz, soltera, y
17.- Rudecindo del Solar Cruz, soltero.

VII.- José Nicolás del Solar Cruz (1846-1891). Nació en Huerta de Maule en septiembre de 1846. Se avecindó en Talca. Agricultor. Falleció en Talca el 14 de noviembre de 1891. Casó en Talca el 27 de octubre de 1872 con Luz Herminia Vargas Silva (hija legítima de Juan Francisco Vargas Vergara y de Irene Silva Cienfuegos), siendo padrinos Cayetano Concha Urzúa y Felisa Silva Cienfuegos. Hijos legítimos fueron:
1.- Luz Elena del Solar Vargas, soltera,
2.- Héctor Gustavo del Solar Vargas, que sigue,
3.- José Nicolás del Solar Vargas, murió infante,
4.- Berta del Solar Vargas, casó con Onofre Arancibia Basterrica,
5.- José Nicolás del Solar Vargas, casó con Olivia Feliú Cruz,
6.- María Victoria del Solar Vargas, casó con Feliciano Ruiz Salgado,
7.- Malvina del Solar Vargas, soltera,
8.- Osvaldo del Solar Vargas, casó con Carmela Palazuelos Buzeta, y
9.- Ester Mercedes del Solar Vargas, soltera.

VIII.- Héctor Gustavo del Solar Vargas. Nació en Talca y fue bautizado ahí de siete días el 6 de julio de 1877. Fue empleado del Banco de Chile en Talca (1898), afianzado por Onofre Arancibia Basterrica. Agricultor, dueño del fundo el Manzano (el Oeste) en Pencahue. Socio Club Talca. Murió en Talca el 12 de junio de 1951. Casó en Talca el 28 de septiembre de 1905 con Rosa Concha Villalobos, su sobrina en segundo grado, nacida ahí el 12 de mayo de 1885. Rosa Falleció el 31 de marzo de 1965 (hija legítima de Eliseo Concha Solar y de Aurora Villalobos Concha). Hijos legítimos fueron:
01.- Vladimiro del Solar Concha, casó con Marta Pozo Silva,
02.- Berta del Solar Concha, soltera,
03.- Lionel del Solar Concha, soltero,
04.- Silvia del Solar Concha, casó co Armando Pozo Armas,
05.- Eliana del Solar Concha, casó con Guillermo Larraín García,
06.- Héctor del Solar Concha, casó con Elvira Donoso Pozo,
07.- César del Solar Concha, soltero,
08.- Hernando del Solar Concha, que sigue,
09.- Agustín del Solar Concha, casó primero con Gladys Correa Barros. Contrajo matrimonio en segundas nupcias con Aída Zorzano Fuster, y
10.- Rosa del Solar Concha, casó con Guido Vallejo Varela.

IX.- Hernando del Solar Concha. Nació en Talca el 14 de septiembre de 1916. Fue funcionario del Banco del Estado en esta ciudad. Murió ahí el 24 de diciembre de 1988. Casó en Talca el 4de septiembre de 1948 con Gabriela Silva Garavagno, nacida ahí (hija legítima de Jorge Silva Garcés, agricultor, nacido en Talca el 27 de octubre de 1897 y fallecido el 29 de abril de 1974, y de Elena Garavagno Trucco, nacida en dicha ciudad el 30 de abril de 1899 y fallecida en Santiago el 22 de noviembre de 1970, siendo sepultada en Talca, en donde habían casado el 2 de diciembre de 1923). Hijos legítimos fueron:
1.- Jorge Isidoro del Solar Silva, casó con María Soledad Mendoza Prado,
2.- Gabriela del Solar Silva, casó con Andrés Arancibia Eitel,
3.- Juan Pablo del Solar Silva, casó con Paulina de la Sotta Larenas,
4.- César Eugenio del Solar Silva, que sigue, y
5.- Rodrigo Hernando del Solar Silva, casó con Luz María Zavala García.

X.- César Eugenio del Solar Silva. Nació en Talca el 16 de octubre de 1958. Diplomático. Casó en Roma, Italia, el 30 de junio de 1992, con María Teresa Zañartu Velasco. Hijos Legítimos:
1.- Teresa del Solar Zañartu,
2.- María José del Solar Zañartu,
3.- Benjamín del Solar Zañartu, y
4.- Sebastián del Solar Zañartu.

Larga descendencia en Chile, en Concepción, Región del Maule y Santiago (Libro Familias Fundadoras de Chile 1656-1700 y Apuntes Familiares).

Fuente: BH

Los de Saro (Cantabria), Barcelona y Oviedo:
En campo de plata, tres rustros de gules.
Algunas ramas de la casa del lugar de Pontones y su rama en Chile:
Escudo cortado: 1º., de oro, con un águila de sable, y 2º., jaquelado de azur y oro.
Algunas ramas de la casa del lugar de Pontones y su rama en Chile: Escudo cortado: 1º., de oro, con un águila de sable, y 2º., jaquelado de azur y oro.

Los de las casas solares de Villaverde de Pontones (Cantabria) y Aguilar de Campoo (Palencia):
En campo de gules, un castillo de plata, aclarado de azur.
Así constan en el expediente de pruebas de nobleza del Caballero de Santiago
 Agustín Iglesias y Castillo, nacido en Santander en 1695
Los de la casa del lugar Solares, perteneciente al municipio y partido judicial de Medio Cudeyo (Cantabria):
Escudo cortado: 1º., de azur, con un sol de oro; medio partido de plata, con un castillo de piedra aclarado de oro; y 2º., de sinople, con un caballo de plata, galopando. El primer cuartel de la primera partición, es igual al escudo de la casa del lugar del Valle de Toranzo, lo que acusa relación de parentesco entre dichas casas.
Algunos que radicaron en Santiago de Chile:
En campo de oro, tres vencejos de sable volando, puestos dos y uno.

miércoles, 25 de enero de 2017

25 de enero de 1817 - Combate de Potrerillos

Enterado Las Heras de lo acontecido el día anterior en Picheuta, en donde 14 hombres del Ejército de los Andes, que actuaban como avanzada de la columna principal, habían sido atacados y derrotados por fuerzas realistas, decide enviar al Sargento Mayor Enrique Martínez con un destacamento integrado por 83 hombres de la Compañía de Granaderos del Batallón Nº 11 al mando de Francisco Aldao y 30 Granaderos a Caballo, en persecución de los sesenta realistas que habían capturado Picheuta.

Los patriotas y los realistas se enfrentan en la localidad de Potrerillos.

El Combate de Potrerillos comenzó a las cinco de la mañana del día 25 de enero de 1817, y luego de dos horas de encarnizada lucha, los realistas abandonaron el campo de batalla, obteniendo los patriotas la primera victoria en el Cruce de los Andes.


martes, 24 de enero de 2017

¿Fray Bartolomé de las Casas, realmente fue el gran protector universal de los indígenas del siglo XVI?

Fray Bartolomé de las Casas, encomendero español y luego fraile dominico, autor de la "Brevísima relación de la destrucción de las Indias", de la Orden de Santo Domingo (1552)



Como encomendero tenía indígenas trabajando para su servicio y fue denunciado por abusos y explotación laboral por parte de fray Toribio de Motolinia. Ya como fraile también fue denunciado por negarse a bautizar y confesar a los indígenas, ¨el fraile dominico intentó situar al nuevo mundo y su humanidad en el curso de la historia cristiana defendiendo su razón desde la teología de aquellos años¨, insertando al nuevo mundo en un modelo universal de humanidad cristiana católica, por ende también denunció supuestos actos de idolatría contra los indígenas y, como hombre de su época, tomó decisiones en las que se enjuiciaron a indígenas y se les condenó a la hoguera por idólatras.
En las cartas escritas de fray Toribio de Motolinia al rey Carlos V denuncia lo siguiente:

"CARTA DE FRAY TORIBIO DE MOTOLINIA
AL EMPERADOR CARLOS V
ENERO 2 DE 1555
S.C.C.M.--Gracia y misericordia e paz a Deo patre nostro et Dno. Jesu-Xpo.

1 Tres cosas principalmente me mueven a escribir ésta a V.M., y creo serán parte para quitar parte de los escrúpulos que el de las Casas, Obispo que fue de Chiapa, pone a V.M. y a los de vuestros Consejos, y más con las cosas que agora escribe y hace imprimir".

4. "No tiene razón el de las Casas de decir lo que dice y escribe y emprime, y adelante, porque será menester, yo diré sus celos y sus obras hasta dónde allegan y en qué paran, si acá ayudó a los indios o los fatigó".

6. "Y piensa que todos yerran y que él sólo acierta, porque también dice estas palabras, que se siguen a la letra: <<todos los conquistadores han sido robadores, raptores y los más calificados en mal y crueldad que nunca jamás fueron, como es a todo el mundo manifiesto>>. Todos los conquistadores, dice, sin sacar ninguno. Ya V.M. sabe las instrucciones y mandamientos que llevan y han llevado los que van a nuevas conquistas, y cómo las trabajan de guardar y son de tan buena vida como el de las Casas, y de más reto y santo celo".

8. "Una vez estaba él hablando con unos frailes y decíales que era poco lo que hacía, que no había resistido ni derramado su sangre. Como quiera, el menor de ellos era más siervo de Dios y le servían más y velaban más las ánimas y la religión que no él, con muchos quilates; porque todos sus negocios han sido con algunos desasosegados, para que le digan cosas que escriba conforme a su apasionado espíritu contra los españoles, mostrándose que ama mucho a los indios y que él solo los quiere defender y favorecer más que nadie. En lo cual, acá, muy poco tiempo se ocupó, si no fue cargándolos y fatigándolos. Vino el de las Casas siendo fraile simple y aportó a la ciudad de Tlaxcala, e traía tras de sí, cargados, 27 ó 37 indios, que acá se llaman tamemes; y en aquel tiempo estaban ciertos obispos y perlados examinando una bula del papa Paulo, que habla de los matrimonios y baptismo, y en este tiempo pusiéronnos silencio que no baptizásemos a los indios adultos, y había venido un indio, de tres o cuatro jornadas, a se baptizar, y había demandado el baptismo muchas veces, y estaba bien aparejado, catequizado y enseñado. Entonces yo, con otros frailes, rogamos mucho al de las Casas que baptizase aquel indio, porque venia de lejos, y después de muchos ruegos demandó muchas condiciones de aparejos para el baptismo, como si él solo supiera más que todos, y ciertamente aquel indio estaba bien aparejado. Y ya que dijo que lo baptizaría, vistióse una sobrepelliz con su estola, y fuimos con él tres o cuatro religiosos a la puerta de la iglesia do el indio estaba de rodillas, y no sé qué achaque se tomó, que no quiso bautizar al indio, y dejónos y fuese. Yo entonces dije al de las Casas: ¿como?, Padre, ¿todos vuestro celos y amor que decís que tenéis a los indios, se acaba en traerlos cargados y andar escribiendo vidas de españoles y fatigando a los indios, que sólo vuestra caridad traéis cargados más indio que treinta frailes? Y pues un indio no bautizáis ni doctrináis, bien sería que pagásedes a cuantos traéis cargados y fatigados".

9. "Entonces, como está dicho, traía 27 ó 37 cargados, que no me recuerdo bien el número, y todo lo más que traía en aquellos indios eran procesos y escripturas contra españoles, y brujerías de nada. Y cuando fue allá a España, que volvió obispo, llevaba ciento y veinte indios cargados, sin pagarles nada; y agora procura allá con V.M. y con los del Consejo de Indias, que acá ningún español pueda traer indios cargados pagándolos muy bien, como agora por todas partes se pagan, y los que agora demandan no son sino tres o cuatro para llevar la cama y comida, porque por los caminos no se halla".

He aquí los testimonios en contra de fray Bartolomé de las Casas, aquel que hiciera la famosa ¨leyenda negra¨ y denunciara los abusos de los españoles en contra de los indígenas.
Como reflexión y acorde a las creencias de fray Bartolomé de las casas: "Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra".

Fuente: Planet of Aztecz

lunes, 23 de enero de 2017

Antonio Huachaca, el indio que llegó a general del Ejército Real del Perú

Dice el aforismo que si la conquista de América fue una guerra civil indígena, los procesos independentistas que dieron lugar a los países iberoamericanos actuales nacieron de una guerra civil entre españoles. 

Y, efectivamente, en aquellos procesos emancipatorios los indios jugaron un papel secundario, más como porteadores que como combatientes. No obstante, y frente a otros grupos étnicos o raciales, en general tendieron a mantenerse al lado de las autoridades virreinales, conscientes de que éstas constituían, con su cobertura legal, el único paraguas protector ante el despojo que, imaginaron, traerían las ambiciosas oligarquías criollas. 

Gral. Andrés de Santa Cruz
Aún así sorprende el hecho de que un humilde campesino quechua alcanzara el grado de general del ejército realista. Se llamaba Antonio Huachaca.

Sus sencillos orígenes hacen que esa primera parte de su biografía deba hacerse a base de muchas conjeturas. Así, se ignora la fecha exacta de su nacimiento, situándose éste en el último cuarto del siglo XVIII, en la localidad de San José de Iquicha, en el actual departamento de Ayacucho, por entonces integrado en el Virreinato del Perú. 

Una tierra agreste y dura que ya en tiempos prehispanos presentó denodada resistencia al dominio inca y que luego fue escenario de varias insurrecciones, antes y después de la emancipación, así como área de operaciones del grupo terrorista Sendero Luminoso, ya en la segunda mitad del siglo XX. 

Al parecer, Huachaca era un simple arriero carente de recursos que ni siquiera sabía leer y escribir, pero que pertenecía a ese grupo selecto de personas que irradian un carisma especial capaz de ganarse el afecto y la devoción de la gente, sobre todo la de los más desfavorecidos económicamente.

De hecho, los primeros datos concretos, fechados en 1813, le situan liderando a los descontentos con los abusivos impuestos decretados por el intendente iqueño, que desobedecía así la orden emanada de las Cortes de abolir el tributo indígena y la minka (una versión de la mita que consistía en la prestación laboral obligatoria gratuita para la ejecución de obras publicas) como represalia por los disturbios ocurridos el año anterior entre liberales y absolutistas, en los que los indios apoyaron la autoridad real. 

Al año siguiente se produjo la llamada Rebelión de Cuzco; esta intendencia, junto a las de Puno, Arequipa, Huamanga y parte de Charcas, se alzó contra el virrey José Fernando de Abascal y Sousa en apoyo de la Junta de Buenos Aires, exigiendo la formación de una diputación autónoma, tal como mandaban las Cortes, y que el tribunal de la Real Audiencia del Cuzco desoyó encarcelando a los participantes.

Éstos estaban liderados por los hermanos José, Vicente y Mariano Angulo, miembros del cabildo cuzqueño, que tuvieron que huir y unirse al cacique Mateo Pumacahua para formar una junta y un ejército con el que tomaron La Paz, Huamanga y Arequipa. El movimiento terminó en marzo de 1815, duramente reprimido por las tropas del general José de la Serna, a cuyas órdenes se puso Antonio Huachaca como comandante de milicias, actuando con tácticas guerrilleras. Su natural habilidad para la estrategia, superando las carencias materiales con que contó, llevó a que se le ascendiera a general de brigada. 

Fue la primera vez que tuvo ocasión de demostrar su valía militar pero no la última porque con la situación en España, el país ocupado por los franceses primero y las luchas entre Fernando VII y los liberales después, llegó la ocasión que esperaban los criollos para iniciar los procesos independentistas.

En un primer momento la región de Huamanga se convirtió en escenario de enfrentamientos entre tropas irregulares de uno y otro bando, pero luego, en 1820 se creó el Ejército Unido Libertador del Perú, constituído por fuerzas autóctonas que se engrosaron con otras procedentes del Río de la Plata, Chile y la Gran Colombia, y a cuyo mando estaba José de San Martín, que poco a poco fue arrinconando al Ejército Real del Perú. 

Pero aún faltaba por librarse un sangriento enfrentamiento conocido como la Guerra de Iquicha, que estalló en 1825 por el descontento de los campesinos indios de esa zona, que por su apoyo a los realistas fueron castigados por el mariscal Sucre a pagar un impuesto especial que se sumaba al restablecido tributo indígena y a las políticas liberales de sustituir las tierras comunales por una parcelación individual, algo ajeno a los conceptos indios.

Asimismo, la región de Huamanga (Ayacucho) era el lugar donde se refugiaban los restos de los simpatizantes realistas: exmilitares, curas, comerciantes expoliados… Un grupo muy heterogéneo que encontró una causa común con la corona española y la religión como símbolos y el descontento como aglutinante. Para empeorar las cosas aparecieron los guerrilleros morochucos. 

Éstos eran una especie de gauchos, jinetes dedicados a la cría de ganado que apoyaron tradicionalmente los intentos emancipadores para evitar que el gobierno les incautase sus reses para alimentar a los soldados, de manera que el conflicto adquiría tintes muy complejos, con el extra del clásico choque entre agricultores y ganaderos.

En enero de 1825 Antonio Huachaca puso en pie de guerra a varios miles de indios, con numerosa caballería pero pocas armas de fuego, a pesar de lo cual logró evitar el intento de detenerlos del gobierno. En junio pasaron al ataque y asaltaron Huachaca y Huantayo, incrementando sus efectivos con la adhesión de los Húsares de Junín, aunque fracasaron en el intento de entrar en Ayacucho. La represión llevada a cabo por el general Andrés de Santa Cruz fue brutal, con ejecuciones sumarias, exterminio de ganado e incendio de viviendas, obligando a los guerrilleros a huir a las montañas. 

Parecía que todo había terminado pero en noviembre de 1827 descendieron de nuevo para seguir luchando dirigidos por Antonio Huachaca, haciendo una incursión en Huanta para después dirigirse a Ayacucho, desde donde pensaban desarrollar una campaña de conquista de las principales ciudades para restaurar la monarquía hispana. 

Al grito de ¡Viva el Rey! y enarbolando una bandera con la cruz de Borgoña, Huachaca, que había sido nombrado Gran Jefe de la División Restauradora de la Ley, se lanzó sobre Ayacucho… y volvió a fracasar ante la defensa cerrada de su guarnición. Un par de derrotas más supusieron el final definitivo; poco a poco todos los oficiales fueron cayendo presos o muertos y, ya sin defensa, los indios empezaron a ser exterminados a sangre fría ; sólo unos pocos lograron sobrevivir escondidos en los cerros. 

En agosto de 1828 aún librarían una batalla desesperada en Uchuracayy, armados sólo con ondas y lanzas, en la que perdió la vida Prudencio, el hermano de Antonio. Éste pudo escapar a caballo de la masacre, si bien su mujer y su hijo cayeros presos.

A lo largo de los años siguientes, con la cabeza puesta precio y mientras los indígenas seguían rebelándose esporádicamente (ya en clave estrictamente nacional), Huachaca tuvo que permanecer en la clandestinidad. En 1834 estalló la guerra civil entre los liberales de Orbegoso y los conservadores de Gamarra; ambos intentaron atraerse a las milicias indias de Huanta, consiguiéndolo el primero, que fue quien finalmente se hizo con la presidencia. 

Orbegoso había mantenido comunicación con Huachaca pero nunca llegaron a encontrarse porque éste no se fiaba de él (no lo hacía de ningún republicano), aunque a cambio se le ofreció educación para su hijo.

El otrora general del Ejército Real todavía participaría en una nueva guerra que duró de 1836 a 1839: la de la Confederación Peruano-boliviana, una institución que se veía como continuación de la monarquía y en la que pasó de ejercer de juez de paz y gobernador de Carhuaucran (además de ostentar el cargo honorífico de Jefe Supremo de la República de Iquicha) a obtener una brillante victoria en la batalla de Campamento-Oroco cayendo sobre el enemigo de improviso usando una tormenta para acercarse sin ser detectado. 

El Tratado de Yanallay puso fin a las hostilidades pero mientras Tadeo Chocce (otro indio que hizo carrera militar, llegando a coronel, aunque éste no era analfabeto) aceptó firmarlo, Huachaca se negó porque era reoconocer la derrota, por lo que cambió su nombre (pasó a llamarse José Antonio Navala Huachaca, en honor de Sucre y de la marina peruana) y marchó al exilio en la región selvática de Apurímac, donde fallecería en 1848. Hoy está enterrado en su Iquicha natal, en el altar mayor de la iglesia, y es considerado un héroe por la comunidad indígena.

Fuente: La Brujula Verde

23 de enero de 1844 - El Gral San Martín otorga Testamento en París

Es el segundo testamento conocido de José de San Martín, dictado en París, seis años antes de su muerte. El anterior, de 1818, había sido confeccionado luego de la victoria en Chile y antes de la Expedición al Perú.

En éste caso, nos referiremos al de 1844.
Ya los años, y una mala salud, le pesaban al Libertador, es por eso que dicta éste, previendo su próximo final, su último Testamento.



Tiene varios detalles destacables, como el legar su Sable Corvo a Juan Manuel de Rosas. Y en este punto hay que ser precisos. El testamento es del 23 de enero de 1844, y la Vuelta de Obligado aconteció el 20 de noviembre de 1845, es decir que la entrega de su sable NO SE DEBIÓ a lo acontecido en la famosa Batalla, como algunos argumentan.

También es de destacar que firma como "Brigadier General de la Confederación Argentina", grado que poseía al momento de su muerte, y que a nuestro entender, es con el que se lo debe reconocer.
Otro detalle a señalar es la restitución del Estandarte de Pizarro al Perú, el cual había sido obsequiado al Libertador por el gobierno peruano.

Aquí una copia del texto.

"En el Nombre de Dios Todo Poderoso a quien reconozco como Hacedor del Universo: Digo yo, José de San Martín, Generalísimo de la República del Perú, y Fundador de su Libertad, Capitán General de la de Chile, y Brigadier General de la Confederación Argentina, que visto el mal estado de mi salud, declaro por el presente testamento lo siguiente.

Primero, dejo por mi absoluta heredera de mis bienes, habidos y por haber a mi única hija Mercedes de San Martín, actualmente casada con Mariano Balcarce.

Es mi expresa voluntad el que mi hija suministre a mi hermana María Elena, una pensión de mil francos anuales, y a su fallecimiento, se continúe pagando a su hija Petronila, una de 250 hasta su muerte sin que para asegurar este don, que hago a mi hermana y sobrina, sea necesaria otra hipoteca que la confianza que me asiste de que mi hija y sus herederos cumplirán religiosamente esta mi voluntad.

El sable que me ha acompañado en toda la Guerra de la Independencia de la América del Sud, le será entregado al General de la República Argentina don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción, que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillada.

Prohibo el que se me haga ningún género de funeral, y desde el lugar en que falleciere, se me conducirá directamente al cementerio, sin ningún acompañamiento, pero sí desearía el que mi corazón fuese depositado en el de Buenos Aires.

Declaro no deber ni haber jamás debido nada, a nadie.

Aunque es verdad que todos mis anhelos no han tenido otro objeto que el bien de mi hija amada, debo confesar, que la honrada conducta de ésta, y el constante cariño y esmero que siempre me ha manifestado, han recompensado con usura, todos mis esmeros haciendo mi vejez feliz; yo la ruego continúe con el mismo cuidado y contracción la educación de sus hijas (a las que abrazo con todo mi corazón) si es que a su vez quiere tener la misma feliz suerte que yo he tenido; igual encargo hago a su esposo, cuya honradez y hombría de bien no ha desmentido la opinión que había formado de él, lo que me garantiza continuará haciendo la felicidad de mi hija y nietas.

Todo otro testamento o disposición anterior al presente queda nulo y sin ningún valor.

Hecho en París a veinte y tres de enero del año mil ochocientos cuarenta y cuatro, y escrito todo él de mi puño letra.

José de San Martín

Artículo adicional. Es mi voluntad el que el estandarte que el bravo español don Francisco Pizarro tremoló en la conquista del Perú sea devuelto a esta República (a pesar de ser una propiedad mía) siempre que sus Gobiernos hayan realizado las recompensas y honores con que me honró su primer Congreso.

José de San Martín."

*Aclaración: Se respetó la ortografía de la fuente documental.

Fuente: Granaderos Bicentenario

domingo, 22 de enero de 2017

22 de enero de 1826: Rendición de la fortaleza de El Callao. Fin del dominio español en América del Sur

22 DE ENERO DE 1826.

El Almirante Guillermo Brown realizó un bloqueo al puerto del Callao el 21 de enero de 1816. Al mando de una flotilla, Brown capturó algunos barcos españoles y bombardeó el puerto sin causar mayores daños.



El 16 de enero de 1819, la fortaleza rechazó el ataque libertador del almirante Lord Thomas Cochrane durante el gobierno del virrey Joaquín de la Pezuela. Ese intento infructuoso obligó al general José de San Martín a entrar a la capital por Pisco y no por el Callao. Una vez declarada la independencia, se ordenó el sitio del fortín, que se hallaba bajo dominio español al mando del general José de La Mar.

El 19 de septiembre de 1821, al ver la escasez de alimentos y la amenaza de epidemia que sufrían sus tropas, La Mar decidió entregar la plaza y unirse a las fuerzas independentistas. San Martín entonces renombró la fortaleza bautizándola como "Castillo de la Independencia".

La fortaleza volvió a dominio español tras la Sublevación del Callao realizada por el sargento Dámaso Moyano en 1824, tomando el mando de ésta el brigadier español José Ramón Rodil y Campillo, quien, negándose a reconocer la capitulación de Ayacucho, se encerró en la fortaleza y resistió el sitio de las fuerzas patriotas al mando del general Bartolomé Salom hasta el 22 de enero de 1826, en que entregó la plaza al ver que la ayuda de España no llegaba.

Esta acción fue el fin del Imperio español en América del Sur, pues el mismo día se juraba la independencia de Chiloé, que fue anexionado a Chile con la firma del Tratado de Tantauco una semana antes.

Fuente: Granaderos Bicentenario

jueves, 19 de enero de 2017

Descarga Gratuita: Catalina de los Ríos y Lisperguer

Los antepasados de Catalina de los Ríos y Lisperguer, más conocida como La Quintrala, se remontan a los tiempos de la conquista. El clan provenía del concubinato entre Bartolomé Flores, carpintero alemán y compañero de Pedro de Valdivia y la cacica Elvira de Talagante. Su única hija, la mestiza Agueda Flores, heredó una de las más altas fortunas acumuladas en Chile hasta entoncese y ejerció un extenso poder, durante los cien años que vivió. Se casó con Pedro Lisperguer con quien tuvo ocho hijos, entre los que se contaban dos mujeres de carácter fuerte: María y Catalina Lisperguer. A ellas, se les acusó de tener pactos con el diablo y sobre Catalina pesó el cargo de asesinar a azotes a una hijastra. Luego de intentar envenenar al gobernador Alonso de Ribera fueron ocultadas de su ira, gracias a la poderosa influencia que ejercía su familia, por los agustinos, los dominicos y los mercedarios.


martes, 17 de enero de 2017

18 de Enero de 1535: Fundación de Lima

La fundación de Lima fue realizada un 18 de enero de 1535 por orden del conquistador español Francisco Pizarro, quien escogió el lugar por su cercanía al mar, la gran cantidad de buenas tierras para labrar y la existencia de abundante leña.




En los meses de Setiembre y octubre de 1534, Francisco Pizarro estaba en busca de un lugar en la costa peruana para fundar la ciudad que con el tiempo sería la Ciudad de los Reyes.

La resolución de fundar la ciudad en los llanos fue adoptada en el Cabildo de Jauja el 4 de diciembre de ese año, quedando dicho que todos los vecinos se mudarían a la nueva ciudad.

El 8 de enero de 1535 en Pachacamac fueron nombrados tres comisionados: Ruiz Díaz, Juan Tello y Alonso Martín de don Benito, para que como personas antiguas y experimentadas escogieran el lugar más adecuado para asentar la nueva ciudad, que tuviera la calidad, las condiciones y que cumpliera con las leyes sobre fundación de ciudades. El 13 de enero regresaron a Pachacamac sosteniendo que el asiento de Lima era el más adecuado.

Luego de la declaración jurada de los comisionados, el gobernador con los oficiales reales y demás concursos de gente se trasladaron a la comarca de Lima para certificar las bondades del lugar y se procedió a fundar la ciudad.

Es así, que el 18 de enero de 1535, Francisco Pizarro fundó la nueva ciudad en nombre de sus majestades, el Emperador Carlos V y de su madre la reina Juana.

Francisco Pizarro le puso por nombre “Ciudad de los Reyes”, por devoción y memoria a los Reyes Magos y por la cercanía de su fiesta la Epifanía. 

Con el correr de los tiempos, el nombre de Ciudad de los Reyes se fue utilizando cada vez menos; adoptándose la designación de Lima, nombre que usaban los indígenas para designar el lugar donde los españoles se habían asentado. Si bien esto ocurría en la comunicación diaria o familiar, en los instrumentos públicos de contratos, en las escrituras públicas, etc., se seguía usando el nombre de Ciudad de los Reyes.

La expansión

Lima fue creciendo a partir de la Plaza Mayor y, en el primer censo realizado en 1599 por orden del virrey don Luis de Velasco, se registra una población de 14,262 habitantes. En 1614, durante el gobierno del virrey Marqués de Montesclaros, se encontró un incremento en la población hasta 26,441 censados; de los cuales 40% eran españoles, 39% negros, 10% clérigos, 8% indios y 3% mulatos o mestizos.

Plaza Mayor
Entre 1868 y 1870, se planifica mejor la expansión urbana de Lima y se construyen calles y avenidas más amplias. Se llaman a muchas de sus arterias “Jirones” y se bautizan con nombres pintorescos. Por ejemplo, la “Calle Mata Siete”, en el barrio de Malambo en el Rímac, que dicen tomó su nombre luego que una fornida morena degollara a siete facinerosos que querían aprovecharse de ella. 

Asimismo, Rosa Flores de Oliva, nuestra Santa Rosa y San Martín de Porres transitaban mucho por la calle de San Andrés, hoy 8ª cdra. del Jirón Huallaga. Antes funcionó por allí el primer Hospital para indigentes, al que estos santos acudían para ayudar espiritualmente a los necesitados.

Fuente: terra.com.pe

Impactante: científicos recrearon el rostro de un hombre de hace 9500 años

Un grupo de investigadores y curadores del Museo Británico logró descubrir los rasgos de uno de los descubrimientos arqueológicos más enigmáticos: “El Cráneo de Jericó”. Cómo fue el procedimiento

“El Cráneo de Jericó” es el retrato más antiguo delMuseo Británico
(British Museum)
"El Cráneo de Jericó", un rostro extraño y enigmático de unos 9.500 años de antigüedad, es el retrato más antiguo del Museo Británico de Londres. Es, además, uno de siete cráneos neolíticos cubiertos con yeso y decorados que fueron excavados por la arqueóloga Kathleen Kenyon en 1953, en el sitio arqueológico Tell es-Sultan, próximo a la antigua ciudad de Jericó, cerca del río Jordán en el Estado de Palestina.

El hallazgo de este cráneo fue toda una sensación arqueológica en su momento, que dio fama internacional a Kenyon. Los siete cráneos, distintos en sus detalles, habían sido rellenados con tierra para fijar los huesos faciales y revestidos con yeso que fue moldeado para crear los rasgos de los difuntos.

Kathleen Kenyon en 1953
(David Boyer, National Geographic)
Aunque los detalles de los siete cráneos variaban, todos fueron rellenados con tierra para sostener los frágiles huesos faciales antes de aplicar el yeso húmedo y crear  orejas, mejillas y narices. Dos pequeños caracoles además representaban los ojos y algunos cráneos conservaban rastros de pintura.

"Comprendimos, en la emoción del descubrimiento, que estábamos contemplando el retrato de un hombre que vivió y murió hace más de 7,000 años", escribió Kenyon sobre el momento en que fue revelado el primer cráneo. "Ningún arqueólogo había imaginado siquiera la existencia de semejante obra de arte".

Este cráneo de mirada ciega, en particular, llamó muchísimo la atención de los curiosos y fue por mucho tiempo considerado el retrato más enigmático de todo el descubrimiento, hasta ahora.

Más de sesenta años después de su hallazgo, el Museo Británico pudo retroceder en el tiempo gracias a tecnología de avanzada y descubrió qué se oculta tras el rostro de yeso y cómo era el semblante de un hombre cuyos restos fueron decorados y venerados hace unos 9.500 años.

“El Cráneo de Jericó” fue rellenado con yeso y adornado con caracoles en su tiempo
(National Geographic)
Gracias a imágenes digitales, impresión 3D, y técnicas de reconstrucción forense, los especialistas han recreado el rostro del individuo que se encuentra dentro del Cráneo de Jericó y descubrieron que pertenece a un hombre de aproximadamente cuarenta años con la nariz fracturada.

Aunque los primeros esfuerzos (en 1954) de obtener información del insólito cráneo fueron infructuosos -ya que el paso de miles de años había borrado detalles del recubrimiento de yeso y las radiografías tradicionales no lograron distinguir entre yeso y hueso- fue hasta 2009, cuando a través de microtomografía computarizada los investigadores al fin visualizaron los restos humanos debajo del yeso.

La reconstrucción del rostro del viejo cráneo fue resultado de estudios forenses y
tecnología 3D(RN-DS Partnership/British Museum Trustees)
Las imágenes revelaron un cráneo adulto al cual habían retirado la mandíbula inferior y más probablemente masculino que femenino. El tabique nasal estaba fracturado y faltaban los molares posteriores. También se registra un orificio en la parte posterior del cráneo que seguramente fue usado para rellenarlo con tierra. Incluso los escaneos revelaron las huellas de los dedos de quien, hace 9.500 años, selló el agujero con arcilla fina.

En 2016, el British Museum produjo un modelo digital 3D del cráneo con los datos del estudio micro-CT, y descubrió aún más sobre el hombre neolítico oculto en el Cráneo de Jericó. Por ejemplo, aunque los escaneos sugirieron una fractura nasal, el modelo 3D demostró la gravedad del daño.

El equipo de Alexandra Fletcher, curadora Raymond y Beverly Sackler para el Antiguo Oriente Próximo, quien dirigió el proyecto de reconstrucción del British Museum, decidió ir más allá y creó un modelo físico del cráneo con una impresora 3D y recurrió a los servicios de RN-DS Partnership, una compañía experta en reconstrucción facial forense.

A partir del cráneo impreso y con un modelo de una mandíbula inferior humana masculina, obtenida en otro sitio neolítico próximo a Jericó, los expertos forenses pudieron reconstruir la musculatura facial sobre los restos recreados digitalmente con el Cráneo de Jericó, del mismo modo que las personas de hace más de 9.000 años utilizaron yeso para formar las mejillas, las orejas y los labios sobre el hueso humano original.

“Es como si hubiéramos hecho el proceso neolítico a la inversa”, dijo Fletcher, orgullosa de que el retrato más antiguo del British Museum al fin tenga su rostro.



Fuente: Infobae