domingo, 25 de junio de 2017

Los secretos detrás de la puerta: la masonería moderna celebra 200 años en el Perú y 300 en el mundo

De cómo una cofradía de albañiles se convirtió en una fraternidad iniciática que tuvo un papel decisivo en la divulgación de las ideas liberales en el mundo.

Hermano masón en el Museo de la Gran Logia del Perú, donde se conservan retratos de próceres, insignias del siglo XIX y las múltiples medallas que identifican a cada hermandad. (Foto: Alessandro Currarino)
El camarote del barco se mecía levemente como un adormecido péndulo. En el centro de la minúscula habitación, un hombre con los ojos vendados se alistaba para hacer un juramento. Era la medianoche del 24 de junio de 1816 y Tomás de Iriarte —hijo del célebre fabulista— trataba de retener en su mente cada frase, cada palabra para apuntarla después en su diario. Confesó ser un hombre libre y de honor, y, cuando le quitaron las vendas, su sorpresa fue mayor. A su lado estaban ocho de sus mejores amigos. Ahora todos pertenecían a la hermandad. Era la última ceremonia a bordo, y el acto terminó con una cena abundante. Se fueron a dormir antes de despuntar el alba. Tenían que seguir un largo viaje hacia el ansiado virreinato del Perú.


Estos tripulantes de la fragata Venganza llegaron a Arica cinco meses después, el 12 de noviembre. Un grupo partió hacia Santiago y otro, hacia Lima. Eran hombres de armas enviados por el rey Fernando VII para restaurar el orden perdido, para enderezar a los ariscos criollos americanos hacia el antiguo régimen y evitar el colapso del sistema colonial. Sin embargo, ellos no eran totalmente fidelistas, sino que, más bien, tenían un espíritu liberal. Buscaban formar en el Nuevo Mundo su propio reino y, con el pacto sellado en alta mar, estos tripulantes habían abrazado ya otros ideales: los de una fraternidad antigua, de orígenes místicos y esotéricos, que los convertía en hombres nuevos. Se habían transformado en francmasones, y habían puesto a su logia un nombre que era también un deseo: “La Paz Americana del Sud”.

Meses después, en Lima, estos hombres formarían parte de encuentros clandestinos con criollos peruanos que se reunían de manera furtiva para discutir y leer a los enciclopedistas franceses. Eran tertulias que se sucedían con regularidad en casas de aristócratas, como la del marqués José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete, en el barrio de Santa Teresa, o en la mítica Casa de Pilatos, ubicada en la calle de los Milagros, a solo unas cuadras de la Plaza Mayor. A mediados de julio de 1817, los miembros de esta logia ultramarina se unieron con sus pares peruanos y formaron la primera fraternidad masónica documentada en estas tierras. Le pusieron de nombre el santo y seña que usaban para identificarse entre ellos: “Paz y Perfecta Unión”. Luego, nombraron como hermano mayor a Riva Agüero.

En esos agitados días, muchos peruanos participaron en sociedades patrióticas clandestinas y buscaron propiciar un acontecimiento que creían podía terminar de derrumbar el régimen español en América: el arribo a Lima del ejército libertador del sur, encabezado por José de San Martín. Los hermanos de Paz y Perfecta Unión también se abocaron a esta tarea.

Doscientos años después, en Surco, el gran maestro de la Gran Logia Masónica del Perú, el notario César Bazán Naveda, reconstruye con cierta emoción la historia de los primeros masones en nuestro país. Está sentado en una oficina espaciosa, con paredes enchapadas de madera en las que resaltan varias imágenes de la Virgen María. Resulta difícil creer que hace tres siglos los masones fueron perseguidos por la Iglesia católica. “Eran otros tiempos —comenta—. En la Edad Media y Moderna, los reyes eran absolutistas, creían que su poder dependía de Dios y por eso eran ungidos por el papa. Pero en el siglo XVIII nació el libre pensamiento, la historia cambió, y se cuestionó el absolutismo. Los reyes recurrieron al apoyo de la Iglesia, y esta dictó bulas contra esas organizaciones que buscaban el cambio del statu quo, entre ellos, los masones”.

Bazán Naveda recuerda las persecuciones de la Inquisición al cirujano francés Diego de La Granja (o Lagrange), a quien denunciaron por tener estampas masónicas, o las tradiciones de Ricardo Palma, que evidencian la existencia de logias en Lima desde el siglo XVII. Por ejemplo, en “La casa de Pilatos”, Palma cuenta, con tono legendario, el origen del nombre de esta mansión construida en 1590 a partir de un hecho sucedido en agosto de 1635. Entonces —relata el tradicionista— “un mozo truhan que llevaba alcoholizados los aposentos de la cabeza” pasó por ahí a medianoche y, al ver luces en los altos, pensó que se trataba de alguna fiesta, por lo que decidió entrar. Subió las escaleras de piedra y se encontró con un espectáculo insólito. A través de una ventana vio a uno de los hombres más acaudalados de la ciudad, el portugués Manuel Bautista Pérez, quien estaba sentado en un dosel, y dirigía un extraño discurso a cien compatriotas suyos. En el lugar había un crucifijo de tamaño natural y, cuando Bautista terminó de hablar, los concurrentes se dirigieron al Cristo y uno a uno le fueron dando “fuertes ramalazos”.

Aterrado, el muchacho fue a poner la denuncia al Santo Oficio, que horas después “echó la zarpa encima” a los más de cien portugueses. Pérez y diez de sus compatriotas terminaron quemados en la hoguera. Por eso —concluye Palma— a dicha casa se la llamó “de Pilatos”, quien también mandó a azotar a Jesús. ¿Eran masones? El tradicionista no lo dice con esas palabras, pero el extraño ritual aludía, sin duda, a una logia o hermandad.

El caso de Palma resulta curioso porque en su juventud este se hizo masón. Un dato que siempre su familia trató de ocultar y que —como apunta el estudioso Ismael Pinto— incluso un exhaustivo biógrafo como Luis Alberto Sánchez pasó por alto. Palma ingresó en la logia del Callao “Concordia Universal” el 4 de julio de 1855, cuando tenía 22 años. Se sabe que llegó al grado de maestro.

Pero más allá de estos hechos, la masonería en el Perú pasó de la clandestinidad en la época virreinal —cuando era acusada de herejía y de conspirar contra el rey— a formar parte de las logias patrióticas, durante la Independencia, y luego a ser gradualmente aceptada en las primeras décadas de la República. “Para nosotros el año de 1817 es importante porque en ese momento se formó la primera logia de la que tenemos documentación”, afirma Bazán Naveda. En la mitad del siglo XIX, las logias instaladas en Lima ya practicaban dos de los ritos más tradicionales de la hermandad: el llamado escocés, antiguo y aceptado, y el de York. Ambos estilos —con sus colores rojo y azul, sus palabras de pase y ceremonias iniciáticas— se han asentado en nuestro país desde entonces.

El 25 de marzo de 1882 —otra fecha clave—, en esa Lima ocupada por las tropas chilenas, las ocho logias existentes en la capital se unieron y formaron la Gran Logia del Perú

Para entender la masonería hay que retroceder en el tiempo y el espacio. Etimológicamente, la palabra masón quiere decir ‘albañil’, y su origen resulta legendario: está conectado con los constructores del templo del rey Salomón, edificado en siete años y seis meses, en el monte María, en Jerusalén, donde se supone se encontraba el Arca de la Alianza, el máximo símbolo de la cultura hebrea. Esto ha conectado a los masones con los patriarcas del Antiguo Testamento, desde Adán —el primero de todos—, que enseño la Geometría y el arte de la construcción a sus hijos, hasta llegar a Noé y su descendencia, que fue salvada del diluvio gracias a este conocimiento, como se explica en las Constituciones de James Anderson, el libro que en 1723 fijó las obediencias y linderos (landmarks) de la orden.

De ahí nace la idea de una hermandad iniciática que difunde su saber por el Oriente, y que construye ciudades en Sinar y Asiria, y que llega a Egipto “160 años después del diluvio”, según Anderson. Ahí ayudará a los faraones a levantar las pirámides y luego partirá con los hebreos hacia la Tierra Prometida bajo la guía del gran maestro Moisés.

“No es ninguna exageración creer que el origen de la masonería operativa data de la construcción del templo de Salomón […] Si no, ¿cómo explicar que los caballeros de las cruzadas volvieran a Europa diciendo que poseían el secreto de una fraternidad a la que estaban ligados por un juramento? Y, además, ¿cómo es posible que en todos los tiempos los arquitectos de Oriente se llamaran a sí mismos ‘Hijos de Salomón’, y utilizaran como el emblema el sello de los triángulos entrelazados?”, se pregunta el argentino Pedro J. Cócaro. Este saber, los misterios del arte de la construcción, atravesaron el Asia Menor a través de gremios o sociedades cerradas, formadas por aprendices y maestros. Así entraron a Europa por Constantinopla, y se extendieron por Grecia y Roma.

El español Yván Pozuelos, uno de los investigadores actuales más importantes de la historia de la masonería, comenta a través del correo electrónico: “Los masones de la Edad Media y Moderna fueron arquitectos, aparejadores, artistas, y en general trabajaron en la construcción de una red de catedrales y edificios civiles en toda Europa. Y, con el tiempo, debido al mecenazgo, se permitió la entrada en estas logias a personas ricas y poderosas, ajenas a la profesión”.

Por eso, en la Inglaterra de inicios del siglo XVIII, la masonería era un saber compartido por aristócratas, condes y duques. Sin embargo, los símbolos de la albañilería quedaron. Entre los más importantes figuran la escuadra y el compás, que representan la fusión entre la materia y espíritu. En ese momento los masones no eran más constructores de edificios. Se habían transformado en arquitectos del espíritu, en librepensadores en una Europa en cisma por los conflictos entre católicos y protestantes. Ese es el contexto del 24 de junio de 1717, cuando cuatro fraternidades masónicas inglesas se reunieron en una taberna para crear la Gran Logia de Londres y Westminster.

Estas logias se replicarán por toda Europa y alentarán la creación de nuevas hermandades en Francia y España, donde se producirán disidencias y cismas. ¿Qué une y qué diferencia a estas logias? Le preguntamos a Yván Pozuelos: “Digamos que son diferentemente iguales”, responde. “Esta expresión de dos términos contradictorios puede resumir la cuestión. A la francesa y española se les achaca que son ‘políticas’, pues no cumplirían con el precepto fundacional que establecía que en las logias no se debería hablar ni de política ni de religión; y a la inglesa se le cuestionaría el hecho de no respetar la supuesta esencia del mismo texto acerca de la libertad de conciencia. Es un debate de masones para masones, y ya lleva 300 años”, agrega.

“En el momento que se funda la masonería, los únicos que podían manifestar su voluntad eran los hombres. Esa tradición se ha venido observando siempre dentro de las logias”, explica el gran maestro César Bazán Naveda, quien dice que esa línea se ha mantenido en el Perú y nunca se ha discutido si las mujeres pueden ser parte de la hermandad. En nuestro país existe una Gran Logia Femenina, pero es una institución paralela que no es “regular”, de acuerdo a la jerga masónica.

“La orden para nosotros es como nuestra madre”, dice Francisco Sialer, un economista jubilado que actualmente se encarga de la administración del Museo de la Fraternidad, ubicado en el gran templo de San Isidro, y que lleva el nombre de Jorge Basadre, quien tuvo un paso fugaz por la orden. El recinto no solo está poblado de fotografías de héroes y próceres, sino que tiene una narrativa particular para contar la historia peruana de acuerdo con los personajes masones que participaron en ella: desde quienes usaron palabras o símbolos que los identificaron como tales —incluso Santos Atahualpa, que fundó una especie de hermandad en la selva— hasta otros héroes que sí se inscribieron en la masonería, como Grau, Bolognesi y Alfonso Ugarte, o incluso presidentes, como Leguía, Odría y Lindley (director de la Junta de Gobierno entre marzo y julio de 1963).

Sialer lleva 43 años en la hermandad. Y, mientras muestra una escultura en la que se ve a un hombre desnudo que parece modelar su propio cuerpo con un mazo, una regla y un cincel, explica: “Estas herramientas representan el trabajo del aprendiz. Todos somos como piedras que se deben tallar. Algunos pueden llegar a ser una obra de arte; otros, los basamentos de un edificio. En el primer grado la persona debe trabajar con el mazo y el cincel: el primero simboliza la perseverancia y la fuerza, y el segundo es la educación. Los dos deben funcionar juntos para conseguir modelar el material. Aquí no hay secretos: el artista y la obra somos nosotros mismos”, agrega con una sonrisa. En la página web de la hermandad se lee una frase que podría complementar lo dicho por Sialer: “Buscamos hombres buenos para hacerlos mejores”.

Una de las definiciones más antiguas de la masonería señala que “es un sistema moral velado con alegorías e ilustrado por medio de símbolos” y que su fin es “el mejoramiento de la humanidad”. Gran parte de esta simbología masónica ha sido estudiada con especial ahínco por el investigador peruano Jorge Yzaga Contreras, quien llegó a la masonería luego de interesarse por la literatura colonial. Él ha escrito dos volúmenes que revelan el lenguaje masónico en sendos textos de la época previa a la Independencia: en “El elogio al virrey Jáuregui”, pronunciado por José Baquíjano y Carrillo, en 1781, el cual terminó siendo un duro cuestionamiento al régimen absolutista, y en un pequeño volumen editado con ocasión de las fiestas que se ofrecieron al propio Baquíjano cuando fue nombrado consejero de Estado de las Cortes de Cádiz. “En estos escritos hay un lenguaje velado, un simbolismo característico de la masonería”, afirma Yzaga, con entusiasmo.

Entre esas alegorías, el investigador destaca dos: el ojo de la previsión y las dos columnas. “El primero es el símbolo del Gran Arquitecto del Mundo (que veneran todos los masones), que en ritos como el escocés es representado al interior del delta o triángulo luminoso, y las columnas caracterizan el oficio de los constructores”.

Le hacemos notar que el ojo de la previsión aparece también reproducido en el billete de un dólar. “Ese billete fue elaborado, a fines del siglo XVIII, cuando George Washington era presidente, y se sabe que él era masón”, responde. “Incluso cuando pone la primera piedra de la capital que lleva su nombre, aparece con el mandil de la hermandad”. “Es más —agrega—, se cree que el Capitolio y el Obelisco forman un triángulo y apuntan hacia arriba, hacia la estrella Arturo, otro símbolo masónico”.

"Ese billete fue elaborado, a fines del siglo XVIII, cuando George Washington era presidente, y se sabe que él era masón”
“Somos iniciáticos porque guardamos conocimientos que nos transfieren nuestros antecesores y esotéricos porque el saber es también místico. No solo es científico; es también revelación”, afirma el gran maestro Bazán Naveda.

En el Perú existen 214 logias masónicas y se van a abrir dos más en julio. Tienen alrededor de cinco mil hermanos activos —“los que pagan sus cotizaciones y asisten regularmente a las reuniones”, precisa Bazán Naveda— y están repartidos en todo el país. Esta institución, a pesar de que lleva la insignia de la fraternidad, no ha estado, sin embargo, libre de pugnas. La última de estas crisis ocurrió en 1998, cuando los líos por la sucesión al cargo de gran maestro llegaron hasta el Poder Judicial.

Antes de despedirse, Bazán Naveda comenta con algo de resignación: “Gracias a Dios esos problemas ya han sido superados. Nuestra institución no ha estado exenta de los problemas cotidianos que ocurren en el Perú”.

¿Participaron en la Independencia?
La participación de las logias masónicas en la Independencia de la América española ha provocado siempre cierto escepticismo entre los historiadores. “Lo que sucede es que se ha escrito gran parte de esta historia sin pruebas documentales. Con este triste panorama, decidimos abrir en el 2009 una revista científica digital —Estudios Históricos de la Masonería Latinoamericana y Caribeña— para revertir esa tendencia, y, con los trabajos presentados, el rol de la masonería y de los masones en las independencias va disminuyendo en importancia”, dice el historiador Yván Pozuelos, a través del correo electrónico. ¿Fueron Francisco de Miranda, José de San Martín, Simón Bolívar masones? Pozuelos se muestra también cauto: “El proceso histórico de las independencias iberoamericanas requirió de una madurez necesaria para su realización, y se me antoja muy reductor el conferirle una autoría masónica solo por el hecho de tener a algunos de sus líderes en logias. ¿Tenían espíritu masónico? ¿Eran moralmente masónicos? Quienes lo sostengan están, por el momento, en el relato literario”

Fuentes: elcomercio.pe

Un bizarro manuscrito de ocultismo y rituales mágicos del siglo XVIII

The Wellcome Libraryy posee en su biblioteca un bizarro manuscrito del último cuarto del siglo XVIII sobre ocultismo y rituales mágicos. Su título es Compendium rarissimum totius Artis Magicae sistematisatae per celeberrimos Artis huius Magistros, lo que traducido sería El más raro sumario de todo el Arte de la Magia elaborado por los más famosos Maestros de este Arte.



Se trata de un volumen escrito en latín y alemán que incluye 31 acuarelas del Diablo y sus diabólicos sirvientes y varias páginas que tratan sobre magia e incluye símbolos rituales, cabalísticos y ocultistas.

Aunque en la portada de incluye como fecha de redacción 1057, esto ha sido una treta de su autor, pues ha sido estimado en 1775. En esa misma portada encontramos el título dentro de una cartela en la que se pueden ver calaveras, esqueletos y huesos cruzados. Y no pasa desapercibido el aviso de advertencia “Noli me tangere”: “No me toques”.

Es una suerte que The Wellcome Library haya puesto a disposición tanto del gran público como de los investigadores en el mundo de lo oculto este manuscrito, que puede consultarse online y descargarse en PDF.

Extraña que tras las persecuciones y procesos de brujería abiertos en los siglos XVI y XVII, que en Europa se demoraron hasta 1782, fecha de la última ejecución en Suiza, alguien se atreviera a redactar este Compendium Artis Magicae, que a todas luces es una obra realmente atrevida e impactante.

Estas acuarelas muestran monstruos míticos grecorromanos como quimeras, hidra y cancerbero, junto con dioses fenicios Astaroth, demonios bíblicos como Satán o Belcebú, además de otras figuras sin duda horripilantes.

En el folio 30 vº encontramos una descripción de la jerarquía demoníaca en la obra. Los cuatro Reyes: serían Lucifer, Leviathan, Satan y Belial; los ocho Duques: Astaroth, Magoth, Asmodai, Belzebub, Oriens, Baimon, Aritton y Amaimo; y los doce sujetos: Morech, Nabhi, Tirama, Nudaton, Zagrion, Carufur, Rigalon, Zugula, Ramaison, Kilik, Sumuran y Aloggiell.

Los iniciados estarán familiarizados tanto con estos nombres, ya mencionados en El Libro de Abramelin publicado en 1727 en Colonia. Incluso conocerán la mayoría de los sellos que representan a estos demonios o a los signos astrológicos. Lo que es bizarro es esa invocación final y lo relativo al pacto en nigromancia entre demonios y hombres que vemos en el folio 31 vº.

Sin duda alguna, se trata de un manuscrito apasionante.

Fuente:LBV

sábado, 24 de junio de 2017

Se ha descubierto el auténtico significado de las líneas de Nazca

Las líneas de Nazca son unos geoglifos famosos en todo el mundo, y las estructuras en espiral que hay cerca ayudan a explicar el motivo de su construcción.



Este artículo se publicó originalmente en Motherboard, nuestra plataforma dedicada a la ciencia y la tecnología.

Imagina asomarte por la ventana de un avión y ver un colibrí de 365 metros tallado en la tierra. Ahora imagina que te das cuenta de que el diseño fue tallado en algún momento entre los años 1 y 700 d. C. Así es como el mundo occidental conoció por primera vez las líneas de Nazca.

Ubicadas en la región meridional del desierto de Perú, las líneas de Nazca son enormes dibujos hechos en el suelo, también conocidos como geoglifos. Se llaman así por la civilización antigua que vivió en la región: los nazca. Las líneas van desde espirales hasta intrincados diseños como monos, llamas y flores. Algunos de los dibujos alcanzan los 365 metros —es decir, más de tres campos de fútbol— lo que significa que se ven mejor desde arriba, desde un avión o un satélite



Pero las crearon mucho antes que los aviones y los satélites, lo que ha causado que generaciones de eruditos se preguntaran el motivo de su creación, en particular si los nazca no podían disfrutar la obra en todo su esplendor. Gracias a las imágenes por satélite, los científicos creen que tienen una buena hipótesis para el misterio que ocultan las líneas. Estaban relacionadas con el recurso más valioso del desierto: el agua.

"Fueron capaces de usar el agua subterránea para la irrigación y los acueductos para beneficiar su actividad agrícola; así fue como los nazca pudieron transformar el desierto en un jardín", dijo Rosa Lasaponara, investigadora del Consejo Nacional de Investigación de Roma.

Lasaponara coescribió un estudio el año pasado que utilizó imágenes de satélite para investigar algunas de las inusuales estructuras halladas en el paisaje cerca de las líneas de Nazca: agujeros en forma de espiral llamados puquios. Las imágenes permitieron a los investigadores ver debajo de la superficie e identificar canales subterráneos de agua que conectaban estos agujeros en espiral, y se dieron cuenta de que eran parte de un avanzado y antiguo sistema de acueductos.

El agua subterránea se conducía a través de los canales a las partes de la región en las que los nazca vivían y cultivaban. El agua era propulsada en parte por estos puquios espirales, que hacían que el viento pasara por los canales subterráneos para empujar el agua por el sistema.

Es un descubrimiento inmenso, porque le da credibilidad a una teoría que muchos científicos ya tenían sobre las líneas de Nazca: eran ceremoniales y estaban relacionadas con el agua. Debido a que las estructuras cercanas formaban parte de un sistema de agua sofisticado, tiene sentido que los diseños ritualistas se hicieran para marcar la ubicación del agua y/o dar gracias por disponer de agua.

"Está muy claro que los puquios y las líneas de Nazca tienen el mismo significado, porque el agua era la forma de sobrevivir en el ambiente desértico", dijo Lasaponara. "Por eso, las líneas de Nazca eran una manera de dar gracias a los dioses".

Algunas personas todavía no están satisfechas con esta explicación y creen que estos diseños son mensajes enviados a antiguos extraterrestres o que los nazca inventaron globos aerostáticos prehistóricos para evaluar su trabajo. Pero Dylan Thuras, el cofundador de Atlas Obscura, un sitio dedicado a las maravillas ocultas del mundo, dijo que estas teorías están tratando de usar un punto de vista muy moderno para explicar un misterio antiguo.

"Si lo ves solo desde una perspectiva, que son diseños tallados que deben verse desde arriba, te acabarás obsesionando completamente preguntándote cómo lograron hacerlas", dijo Thuras. "Pero si entiendes su relación con las fuentes de agua, no parece tan imposible".

Fuente: Vice.com

Las pinturas rupestres de los Wondjuna de Kimlberley (Australia)

En la mitología de los aborígenes australianos, los wondjina fueron espíritus de la lluvia y las nubes quienes pintaron sus imágenes en las paredes de ciertas cuevas. Estos personajes antropomóficos carecían de boca (existía la creencia que las lluvias nunca cesarían si la tuvieran), la parte superior ensanchada y enormes cabezas con rostros semejantes a calaveras con ojos y nariz. Sus cabezas están aparentemente rodeadas por plumas o auras luminosas. Los "wondjinas" tienen en común colores de negro, rojo y amarillo sobre un fondo blanco.


La región de Kimberley es una zona remota, muy poco poblada y visitada, cuenta con grandes ríos y magníficos paisajes de tonos rojizos.

En ese lugar existen unas pinturas rupestres de gran tamaño que llegan a medir hasta seis metros de altura. Sus rostros son blancos y sus cabezas son grandes y están rodeadas por uno o dos semicírculos.



Los aborígenes nombraron a estas figuras como “wandjinas“, y aseguran que no fueron realizadas por sus antepasados, sino por los propios seres a los que representan las pinturas rupestres, seres que descendieron a la Tierra en tiempos remotos.

Los “wandjinas” fueron los seres que trajeron a la civilización y prosperidad al igual que otros dioses de otras culturas, su símbolo era una serpiente.



En estas pinturas aparecen figuras de seres que llevan sandalias (los aborígenes siempre han ido descalzos), y el número de dedos de las manos y de los pies varía de 3 a 7.

De todas las figuras, destaca la representación de un hombre vestido con una túnica de color rosa y un círculo doble rodeando su cabeza. También aparece con una especie de inscripción con 6 letras o números escritos en un alfabeto totalmente desconocido.

Pero no es únicamente el aspecto de estas figuras lo que llama la atención, sino sus orígenes y sus leyendas.

Se sabe la antigüedad de las pinturas rupestres gracias al análisis de los fósiles hallados por encima de la superficie. En su momento, las pinturas con forma humanoide o “wandjinas” se dataron con una antigüedad que supera los 17.000 años.

Se pensó que no se podría datar la antigüedad de las pinturas debido a que la prueba del carbono 14 sólo es válida para material orgánico, y las pinturas de los “wandjinas” estaban realizadas con pigmentos de base mineral.

Fue por casualidad que el arqueólogo Grahame Walsh, viera un nido de avispas fosilizado encima de uno de los “wandjinas” mientras observaba dichas pinturas.

Walsh viajó a Kimberley en 1996 junto a Richard Roberts, un geólogo especializado en la lectura de los granos de arena mediante luminiscencia óptica, para poder analizar el avispero fosilizado y así tener una fecha aproximada de la edad de las pinturas.

Antes del análisis realizado por Walsh y Roberts, los arqueólogos habían estimado que la edad de las pinturas era de unos 5.000 años. Después del análisis se dató que los avisperos tenían 17.000 años. Walsh y Roberts dedujeron que la edad de las pinturas deberían ser más antiguas que los nidos.

La datación de las herramientas descubiertas se fijó en unos 100.000 años y los restos fósiles se dataron con una antigüedad de 200.000 años, contradiciendo así lo que la ciencia dice sobre los primeros pobladores en Australia y su aparición que tenía como máximo de entre los 65.000 y 70.000 años de antigüedad.




viernes, 23 de junio de 2017

El secreto más controvertido sobre el origen de Francisco Pizarro: ¿era hijo de su abuelo?

Francisca González Alonso se negó a apellidar Pizarro a su hijo Francisco durante su bautizo. Bien sabía esta madre soltera que para criar a su hijo recién nacido no iba a contar con la ayuda del padre, un joven soldado de Trujillo, ni la de su familia de hidalgos. Y es que la sociedad extremeña de la época podía ser despiadada con las madres solteras y los niños bastardos, incluso con este, que iba a terminar siendo el conquistador del Perú.

La familia de Francisca era apodada «los Roperos», porque además de labrar sus tierras y cuidar sus animales se dedicaban al arreglo y venta de ropas. Sin embargo, a la muerte del padre de la joven la empresa familiar debió irse a pique y Francisca hubo de entrar a trabajar como criada en el convento de San Francisco El Real, situado en la Puerta de Coria de Trujillo. Trabajando ya como criada, Francisca mantuvo un encuentro sexual con el soldado, también de la localidad, Gonzalo Pizarro que le cambiaría la vida.

Las circunstancias de la relación

Gonzalo procedía de la rama trujillana de los Pizarro, familia cuyo prestigio era creciente en Extremadura por su participación en la Reconquista. Como explica la historiadora María del Carmen Martín Rubio en su libro «Francisco Pizarro, el hombre desconocido», el escudo familiar reflejaba a dos osos intentando alcanzar las piñas de un pino sobre un suelo de pizarro, y de ahí el apellido. Desde joven el hidalgo se mostró inclinado por la vida militar de sus ancestros y pronto se sumó a los ejércitos de los Reyes Católicos durante la guerra que mantuvieron contra las fuerzas del Rey de Portugal, aliadas con la candidata al trono castellano Juana La Beltraneja. Y precisamente Gonzalo y Francisca se encontraron durante las fiestas en Trujillo para agasajar a Isabel «La Católica» y celebrar la huida de Juana La Beltraneja del alcázar de la ciudad.

El historiador José Antonio del Busto emplaza entre el 20 de junio y el 4 de julio de 1478 el encuentro sexual del que nacería Francisco. Si bien se desconocen las circunstancias, se sospecha que fue a consecuencia de un galanteo breve o una relación fugaz, no así de una relación amorosa que se prolongara en el tiempo. Gonzalo frecuentaba el convento porque una tía suya era monja allí, de tal manera que había visto a la criada en otras ocasiones. El ambiente festivo fue la excusa para acercarse a ella y mantener relaciones sexuales en esos días. En cualquier caso, la actitud de total indiferencia del padre hacia la embarazada ha planteado incluso que pudiera ser una relación no consentida en el fragor de las celebraciones; una violación de la que no quisiera acordarse el soldado.

Repudiada por Gonzalo, Francisca quedó señalada en todo Trujillo. Al conocerse su estado de gestación las monjas la cesaron en su trabajo en el convento y tuvo que regresar al hogar materno. El pequeño Francisco se crió en la casa de Juan Cascos –segundo marido de su abuela– y creció en un ambiente rural del que, con intención de desprestigiar al conquistador, llevó a algunos cronistas a decir de forma poco precisa que se dedicó a cuidar cerdos en su mocedad. Finalmente, la madre abandonaría Trujillo junto a su hijo y se casaría en una localidad a pocos kilómetros de Sevilla con Martín de Alcántara. Allí nació su segundo hijo, Francisco Martín de Alcántara, catorce años mayor que Francisco y con el que mantendría toda su vida, incluso en las Indias, una estrecha relación.



El bastardo de Trujillo tuvo una infancia humilde y una educación escasa (no aprendió a escribir ni leer), de tal modo que su vida parecía orientada a trabajar en el campo. No obstante, en la mente de aquel joven ilegítimo nunca se borró la estampa paterna del hidalgo bravo que servía, por entonces, al Gran Capitán en Italia. Antes de viajar por primera vez al Nuevo Mundo, Francisco también sirvió a las órdenes de Gonzalo Fernández de Córdoba en Nápoles y Sicilia. Se desconoce si el futuro conquistador combatió en algún momento junto a su padre en este escenario, pues ambos participaron en 1495 en distintas fases de esta primera campaña italiana. Así y todo, el viaje del natural de Trujillo a América en 1499 puso un océano de por medio entre padre e hijo y evitó que pudieran coincidir en más ocasiones.

Y si el padre fuera el abuelo...

Gonzalo se casó el 29 de julio de 1503 con una prima suya llamada Isabel de Vargas, de cuyo matrimonio nacieron tres hijos. Su vida familiar fue escasa, dada su intensa carrera militar, y abundantes fueron los hijos ilegítimos. En su testamento reconoció hasta a seis de estos hijos bastardos, entre ellos dos que procreó con una molinera de la Zarza. No así al conquistador Francisco Pizarro, al que por alguna razón desconocida nunca reconoció ni quiso conocer.

¿No quería reconocer a Francisco porque le avergonzaba las circunstancias de su gestación? ¿Creía que Francisca era de origen judío? ¿Mostró al menos interés por conocer al muchacho?

Cuando Gonzalo Pizarro reconoció en su testamento a sus nueve hijos, entre legítimos e ilegítimos, lo cierto es que Francisco tenía ya 45 años y desde hace 20 años residía en América. Es decir, no se sabía nada de él. Esa pudo ser la razón por la que no le reconoció, además del bajo estatus de su madre, puesto que otras de sus amantes con mejor situación social si recibieron ayuda por su parte. Pero lo que resulta más improbable, en opinión de la historiadora María del Carmen Martín Rubio, es que Francisca tuviera orígenes judíos, dado que en la Probanza de Nobleza que se le realizó a Francisco Pizarro con motivo de su ingreso en la Orden de Santiago quedó acreditado que ambas ramas de su familia pertenecían a cristianos viejos de la ciudad.

En este sentido, la teoría más arriesgada es la que plantea el historiador Roberto Barletta Villarán, quien sostiene que el niño pudo nacer como consecuencia de una relación secreta del padre de Gonzalo, es decir, el abuelo del niño, con Francisca La Ropera. Hernando Alonso Pizarro, regidor de la ciudad, mantuvo según esta hipótesis una aventura a sus 40 años con la joven, de la que habría nacido el futuro conquistador. El principal indicio es que, en contraste con la desidia de Gonzalo hacia el niño, el abuelo ordenó que Francisco fuera a su casa en una ocasión, donde le abrazó secretamente y luchó para darle el apellido familiar.

Fuente: ABC.es

Descubren cementerio de 1.200 años de antigüedad en Nicaragua

Un sitio arqueológico de 1.200 años de antigüedad, con osamentas humanas y vasijas de cerámica, fue encontrado en la capital nicaragüense, donde existía un cementerio precolombino, dijeron este martes los investigadores del sitio.


El sitio fue hallado en la zona donde se levanta el nuevo Estadio Nacional de béisbol y contiene vestigios de entierros, urnas funerarias de cerámica, así como restos humanos, según expertos citados por el estatal Canal 6 de televisión.

Una osamenta muestra el cráneo con alguna dentadura y extremidades, aunque ya no están los restos correspondientes a manos y pies.

Los materiales encontrados por obreros que hacían excavaciones para la instalación de la estación eléctrica de iluminación del estadio, “corresponden a un contexto funerario de 800 a 350 años después de Cristo”, explicó la directora de Arqueología del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), Ivonne Miranda.

También se han encontrado objetos que datan del mismo período, en las ciudades de Masaya y Granada (sureste) y Rivas (sur), explicó.

“Esto permite comprender un poco mejor cómo fue la dispersión de estos materiales en un mismo espacio de tiempo (...) y tratar de rescatar la identidad cultural de los antiguos pobladores de Managua”, comentó la especialista.

El hallazgo arqueológico también “nos sirve (para saber) cómo era el comportamiento de nuestras sociedades prehispánicas”, señaló Miranda.

El estudio de las urnas está a cargo del INC junto al Centro Arqueológico de Documentación de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua y la Alcaldía de Managua.

Las piezas arqueológicas serán trasladadas al Palacio Nacional de la Cultura para el análisis de laboratorio, según Miranda.

Los terrenos donde se encontró este cementerio estuvieron deshabitados durante muchos años y en sus cercanías se localizan la Universidad de Ingeniería y una urbanización de militares que fue construida en la década de 1990

Fuente: elcolombiano.com

jueves, 22 de junio de 2017

La estatua romana de mármol que ha aparecido bajo una calle del casco de Toledo

Han aparecido tanto el torso como parte de sus extremidades y estaba bajo la calle Navarro Ledesma, en la plaza de Amador de los Ríos

Se la mostramos tal y como ha sido descubierta. Es  una estatua romana de mármol, de aproximadamente un metro de longitud, y se trata de un personaje masculino, desnudo, y del que por el momento han aparecido tanto el torso como parte de sus extremidades, tal y como ha anunciado el Consorcio de Toledo y como les mostramos tanto en un video como en fotografías. Figura que revela “una buena factura técnica”.

La estatua ha “renacido” en el entorno del criptopórtico que está situado bajo la calle Navarro Ledesma, en el complejo romano de la plaza de Amador de los Ríos, en pleno casco histórico de la capital regional, gracias a los trabajos arqueológicos que está llevando a cabo el Consorcio de la ciudad. Y a falta de los pertinentes estudios técnicos, “hay que destacar el material con el que fue realizado, en consonancia con la importancia que este núcleo de la ciudad tuvo en época romana”.
Una estatua romana de mármol que se suma al entorno criptopórtico

Un descubrimiento que se suma al entorno criptopórtico romano que se presentó en febrero y que originó la lógica expectación, que encastillalamancha.es tituló “La galería romana de más de 2.000 años que se escondía en el centro de Toledo”. Bien, pues esta escultura “se suma al complejo puzzle del Toletum romano, en cuyo análisis y configuración historiográfica el Consorcio ha tenido la voz cantante desde su creación, hace más de 15 años”.

La estatua, que les muestra encastillalamancha.es, será presentada próximamente “en sociedad” por el Consorcio una vez que sea excavada por completo.

E insisten en que “aunque la mayor parte de sus conclusiones, trasladadas a una completa planimetría de la ciudad romana, tienen que ver con estructuras y materiales arqueológicos, especialmente los relacionados con infraestructuras hidráulicas. También sería posible destacar la aparición de otros restos estatuarios en el pasado, como el personaje togado descubierto en 2008 en unas obras de la calle de la Plata y que el Consorcio subvencionaba”.




Fuente: castillalamancha.es

Descubren por casualidad una necrópolis con más de cien tumbas en Dueñas

Los trabajos de una gravera cerca de la localidad palentina han dejado al descubierto 156 sepulcros individuales, dobles y de niños que datan posiblemente de los siglos S.XII y XIV.



Los trabajos en una gravera, situada a un kilómetro y medio de la localidad palentina de Dueñas, han dejado al descubierto una necrópolis con 156 sepulcros individuales, dobles y de niños, posiblemente medievales, de entre los siglos XII y XIV.

Una empresa extractora de áridos solicitó el permiso para la explotación de una gravera situada en el pago de Campo Redondo, para lo que es necesario realizar el estudio arqueológico previo que requiere la Junta de Castilla y León, según ha explicadoel alcalde de Dueñas, Miguel Ángel Blanco.

Ha sido precisamente la empresa especializada en prospecciones arqueológicas encargada de dicho estudio la que se ha topado con 156 tumbas individuales, dobles y de niños muy bien conservadas y que, según los estudios previos, podrían ser de época medieval.

La noticia del hallazgo ya ha sido comunicada a la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León que ha confirmado que la extracción está autorizada y ya esta supervisando los trabajos.

Desde la empresa han explicado que el hallazgo ha sido casual y que hasta que no concluyan las labores de excavación no se emitirá el informe con la catalogación exacta de la necrópolis.

Lo que sí han concretado es que no han aparecido ajuares funerarios, únicamente los cadáveres colocados boca arriba en sus nichos y con los brazos sobre el cuerpo.

El alcalde de Dueñas ha recordado que ya en 2004 se encontraron restos arqueológicos en la misma zona, pero de otras épocas y ninguna necrópolis.

De hecho a lo largo del río Pisuerga hay varios yacimientos arqueológicos de gran interés, como Las Huelgas que se encuentra muy próxima al lugar donde se han encontrado los enterramientos, en la ribera del río Pisuerga, donde hubo un importante asentamiento de población en la Edad de Hierro.

«Como es lógico a lo largo del río se iban produciendo los asentamientos. Lo sorprendente de este caso es que son muchas tumbas», ha señalado Miguel Ángel Blanco.

miércoles, 21 de junio de 2017

Siete curiosidades de los apellidos de los alaveses

16.300 'garcías' en Álava y 378 garcías 'al cuadrado'; Ortiz de Zárate, el compuesto más habitual, y más 'uris' que 'iris'... repasamos nuestras pecualiridades en el patronímico



No hay duda. Álava se apellida García, Fernández, Martínez, González y Pérez. También López, Rodríguez, Sánchez, Gómez y Martín. El territorio alavés no es una isla y confirma que los apellidos más comunes de los alaveses son algunos de los más comunes en España y en el mundo. Como es el caso de García. Sin embargo, Álava tiene sus propias particularidades, como es la abundancia de apellidos compuestos -Ortiz de Zárate es el más habitual- o la existencias de más 'uris (uriartes, por ejemplo) que Iris (Iriartes) entre los que provienen del idioma vasco.

1.-Los más comunes

García es el quinto apellido más común del mundo por detrás de los de origen asiático -Lee, Zhang, Wang, Nguyen-. Más de 10 millones de personas en el mundo llevan García en sus documentos. En España también es el más frecuente y Álava no es una excepción. 26 de cada mil alaveses lo llevan de primer apellido y otros 26 de cada mil de segundo. En total, unos 16.300 alaveses lo portan en su DNI, y 378 de ellos, lo tienen en las dos posiciones, lo que viene siendo un García 100%.

A los 17 apellidos más comunes en Álava, todos patronímicos -derivados de un nombre de persona- le sigue Moreno, con más de 2.400 personas, de primero o de segundo. Al ya mencionado García, le siguen en el orden de los más comunes Fernández, Martínez, González (6º en el mundo), Pérez, López, Rodríguez, Sánchez, Gómez y Martín; Después, Jiménez, Ruiz, Alonso, Hernández (7º en el ranking mundial), Díaz, Álvarez y Gutiérrez, antes de llegar al decimoctavo que es Moreno. Al que le siguen Muñoz, Blanco, Gil, Aguirre, Salazar, Díez y Ortiz que completan los 25 más comunes del territorio.

2.-Los compuestos

Si hay una particularidad con denominación de origen alavesa ésa es la de los apellidos compuestos. Algunos son escasos, pero otros son tan comunes que se repiten tantas veces como Núñez. Es el caso de los 1.139 alaveses que se apellidan Ortiz de Zárate, de primero o de segundo, y que ponen este compuesto en el número 44 de lista de los apellidos más comunes en Álava. El siguiente de este epígrafe es Ruiz de Azúa (puesto 61), con 840 personas, seguido de Gómez de Segura (posición 93 con 637 alaveses), López de Munaín (puerto 97 y 574 personas), Fernández de Retana, 415 personas. Ortiz de Urbina (438), López de Armentia (382), Ruiz de Eguino (419), García de Vicuña (372) y Ruiz de Arcaute (360) completan los diez apellidos compuestos más comunes en Álava.

Con el paso de los siglos y las generaciones, muchos de estos apellidos se han simplificado y han perdido la alusión a su procedencia. Ante este hecho, muchos alaveses o familias que ahora viven en otras provincias recuperan el apéndice topográfico perdido, según indican desde Estudios Genealógicos Alaveses, para mostrar "otro lustre genealógico" fiel a los orígenes y que "deja atrás un simple López o un solitario Pérez".

3.-Los Álava, Vitoria, Bilbao o con nombre de localidad

Muchos de estos apellidos compuestos han perdido su toponímico con el paso de las generaciones y han pasado a engrosar la abultada lista de los mencionados apellidos patronímicos (García, Fernández…) Sin embargo, otros han perdido su patronímico y se han simplificado en el topónimo, aunque es posible también que fueran así originariamente. Los apellidos más comunes en Álava con nombres de lugares corresponden con localidades de la provincia o limítrofes, incluso coinciden con el nombre de la provincia.

Esta lista la encabeza Marquínez, primero o segundo apellido de 1035 personas, seguido de Armentia (818), Landa (812), Arana (786) y Guinea (692). Los siguientes son Larrea (650), Argote (630), Arrieta (598), Bilbao (579), Corres (587) y Samaniego, con 526. Además, en esta lista también se encuentran los que se apellidan Álava, 438 alaveses, y 101 que se apellidan Vitoria, mientras que hay 161, Valencia o 50, Santander.

4.-Más ‘uris’ que ‘iris’

Los topónimos que comienzan por ‘Uri’ son más comunes de Álava que los que empiezan por ‘Iri’ más usuales, por ejemplo en Navarra. Los apellidos que comienzan con estas raíces guardan la misma proporción y predominan los Uri en Álava, por encima de los Iri. Así nos encontramos con 1337 apellidados Uriarte -de primero o segundo- y sólo 338, Iriarte. Uriarte es el 32º en la lista, mientras Iriarte cae al puesto 228.

5.-De sonoridad exótica

Los apellidos descritos hasta ahora son bastantes conocidos en el territorio alavés. Sin embargo, en la lista de los más comunes aparecen otros de más lejana procedencia. Los primeros son Zannouti (281 personas), Ahmed (258) o Mohamed (298), de procedencia magrebí, mientras que en el puesto 568, aparece el asiatico Chen, con 98 apellidados de esta manera. En la lista también aparecen Hussain y Maaroufi con 76 y 75 personas respectivamente.

6.-De referencias profesionales o de cargo

Aunque hay excepciones, ciertos apellidos tienen su origen en oficios o cargos medievales que se perpetuaron para sus descendientes. En este listado hay 1027 alaveses que se apellidan Herrero, de primero o segundo apellido. También constan Conde (759 personas), Marín (682), Abad (504), Cantero (525) y Guerrero (511).

7.-De descripción física o rasgos diferenciales

Algunos apelativos surgieron en el medievo de rasgos físicos diferenciales o característicos que, sin necesidad de heredar los rasgos, sí heredaron los apellidos. Es el caso de los Moreno que llevan 2428 alaveses que lo llevan de primero o de segundo. Se trata de uno de los veinte apellidos más comunes en Álava (puesto 18). Otro muy extendido es Blanco (puesto 20 con 2027 alaveses) y entre los 100 más comunes nos encontramos con Delgado (1274 personas), Calvo (1.200), Rubio (1.175) y Rojo, que en el puesto 115, cuenta con 554 apellidados así en Álava.

Fuente: elcorreo.com

martes, 20 de junio de 2017

Intacta y bajo tierra: tras 131 años hallan la octava maravilla del mundo

Una erupción volcánica ocultó en 1886 a Las Terrazas Rosas y Blancas, uno de los paisajes más imponentes y peculiares del mundo, ubicado en Nueva Zelanda. Por qué aseguran que se encuentra en el mismo estado más de un siglo después.

Una ilustración que muestra cómo eran Las Terrazas Rosas y Blancas
La hipótesis es concreta: la octava maravilla del mundo está bajo tierra y no solo eso, sino que se conserva en perfectas condiciones. Las Terrazas Rosas y Blancas, uno de los paisajes naturales más increíbles del mundo podrían haber resistido la erupción volcánica del Monte Tarawera en 1886.

Siete años atrás, en 2010, la investigadora Sascha Nolden encontró unos diarios que pertenecían al geólogo Ferdinand von Hochstetter. En las notas estaba el dato de la ubicación de las terrazas, con mayor precisión que ningún otro documento. Los datos echaban luz sobre el levantamiento de 1859 sobre el lago Rotomahana, al norte de la Isla Norte de Nueva Zelanda.

Las terrazas fueron por mucho tiempo la atracción turística más importante del hemisferio sur y del Imperio Británico. Recibían cientos de embarcaciones al año repletas de turistas de toda Europa y América.

Sin embargo, por la acción volcánica y los 131 años que transcurrieron desde entonces, el escenario mutó. Tanto el lago como sus alrededores. Entonces, una vez que Nolden difundió los diarios, un equipo trabajó para superponer el contorno del lago y establecer las diferencias con su estado actual.

La investigación se publicó en Journal of the Royal Society of New Zealand. Los especialistas sostuvieron en un comunicado: "Después de más de 2.500 horas de investigación en los últimos 12 meses, estamos seguros de que, después de todo este esfuerzo, hemos identificado las ubicaciones de las terrazas. Estamos más cerca de lo que nadie ha estado en los últimos 130 años".

De acuerdo al relevamiento, las terrazas ya no están debajo del lago, pero sí en sus orillas, bajo una capa espesa de ceniza y escombros. Alejadas unos metros de su posición original, la erupción del 10 de junio de 1886 no solo la desplazó sino que también las ocultó. Varios años más tarde, el cráter se rellenó con su agua.

La peculiaridad de su paisaje, sus cascadas y escaleras casi interminables de agua se formaron gracias a grandes cantidades de bicarbonato de calcio que fueron arrastradas por el agua caliente. Luego, ya como carbonato cálcico, emergieron las amplias capas caliza y travertino.

Pese a la imponencia y la peculiaridad de las terrazas, hay una paradoja: nunca desde el Imperio Británico se intentó establecer en registros oficiales su ubicación exacta. Por eso, los investigadores debieron recurrir a documentos previos encontrados un siglo y medio después.

La investigación se encuentra en desarrollo. El paso siguiente será la exploración en el mismo territorio. Después de lograr el permiso del pueblo iwi para excavar el área en cuestión, el equipo espera comprobar su hipótesis: encontrar tal como estaba 131 años atrás la octava maravilla del mundo.

Fuente: Infobae

lunes, 19 de junio de 2017

Nezahualpilli el rey de Texcoco, que tuvo 144 hijos

NEZAHUALPILLI (1464-1515) fue REY DE TEXCOCO al suceder a su padre 



NEZAHUALCÓYOTL en 1473. Fue electo por la nobleza de la ciudad como el más apto de los hijos del viejo rey.

Como su padre, fue un poeta, fue considerado un rey justo y se ganó la reputación de ser un buen gobernante. Abolió la pena capital para un cierto número de crímenes y luchó denodadamente por mantener la independencia política de Texcoco durante el incremento de la centralización del poder Mexica de Tenochtitlan. Se dice que tuvo alrededor de 144 hijos.

Fue coronado un año después de la muerte de su padre. Su reinado es el mayor florecimiento económico, social y cultural. Entre los hechos más sobresalientes de este rey destacan la derogación de la pena de muerte de los esclavos y soldados adúlteros, además ayudó a tapar el OJO DE AGUA DE ACUELCUEXATL, después de la inundación de la Ciudad de México. Engrandeció el templo mayor edificado por su padre y realizó grandes conquistas junto con los reyes de Tenochtitlán.

TUVO FAMA DE GRAN FORJADOR DE CANTOS Y DE SABIDURÍA EN RELACIÓN A LAS COSAS DIVINAS

Decía que la embriaguez desfigura los rostros, que la guerra acaba con todo, que es destrucción irremediable de jades y plumas de quetzal. Allí el hombre se cubre de gloria, pero mueren los amigos.

NEZAHUALPILLI tuvo muchos problemas con MOCTEZUMA II, Tlatoani De Tenochtitlán. En especial en lo referente a los avistamientos de los extraños hombres en las costas del IMPERIO AZTECA, lo cual confirmaba la destrucción que había predicho EL PADRE DE NEZAHUALPILLI. Existen sospechas de que el propio MOCTEZUMA II haya asesinado a NEZAHUALPILLI para que no interfiriera en la llegada de esos hombres (españoles).

Murió en 1515, después de gobernar durante cuarenta y cuatro años; su cuerpo fue incinerado y puestas sus cenizas en un arca de oro, en EL TEMPLO DE HUITZILOPOCHTLI, EN TEXCOCO.

NEZAHUALPILLI fue sucedido en el trono de Texcoco por uno de sus hijos, CACAMATZIN.

Por desgracia sólo uno de sus poemas sobrevive y es llamado ICUIC NEZAHUALPILLI YC TLAMATO HUEXOTZINCO; "canción de NEZAHUALPILLI durante la guerra con huexotzinco".

Los tres funerales del General Belgrano

Ese 20 de junio de 1820 la mayoría de la población de Buenos Aires estaba preocupada por el momento político anárquico que ocurría. Ese día la provincia no tuvo Gobierno. En su diario Juan Manuel Beruti anotó: “El 20 de junio de 1820. Se hizo saber por bando, haber el señor gobernador don Idelfonso Ramos Mejía abdicado al mando, e ínterin estaba el gobierno en el excelentísimo Cabildo”.

Lo que no escribe Beruti, por no saberlo, es que ese día a las 7 de la mañana falleció el general Manuel Belgrano en la casona paterna de la calle de Santo Domingo. Si bien por entonces en Buenos Aires había cuatro periódicos, sólo uno anunció la noticia de su muerte: “El Despertador Teofilantrópico” del Padre Castañeda.

Ese mismo día fue enterrado, vestido con el hábito de la Tercera Orden de Santo Domingo, en un sepulcro preparado al pie de la pilastra derecha del arco central del frontispicio de la basílica de Nuestra Señora del Rosario, anexa al convento de Santo Domingo.

Sepultado en una caja de pino cubierta por un paño negro y cal, bajo una losa de mármol confeccionada de una cómoda de su hermano Miguel, don Manuel descansaba en paz.
El día 28 en ceremonia íntima, casi secreta se realizó el segundo funeral, rindiéndole homenaje el jurisconsulto Manuel Antonio de Castro.

Un año después, Buenos Aires y sus gobernantes se dieron cuenta del penoso olvido incurrido y dispusieron realizar un tercer funeral en su homenaje el domingo 29 de julio de 1821.

Ese día “El cadáver o tumba (figurada) salió de su casa junto al Convento de Santo Domingo a las 9 de la mañana, cargado sólo por los brigadieres y coroneles, acompañado de todos los cuerpos civiles y eclesiástico, comunidades religiosas y las cruces de todas las parroquias a las que presidía la del Cabildo eclesiástico, descansando en cada bocacalle en donde se hacía una posa; concurrieron todas las tropas formando calle cuyos soldados, oficiales, banderas, tambores e instrumentos musicales llevaban lazos y bandas negras, e igualmente las armas a la funerala. A las 12 horas este cortejo entró a la Catedral y hasta las 14 horas se celebró misa y dio responso el canónigo Valentín Gómez acompañando vigilias de honras con cánticos y música honrando al héroe como militar y ciudadano elogiando su valor y virtudes.



Por la tarde se celebró un banquete en casa de Manuel de Sarratea, en diagonal a la casa del prócer con la concurrencia de más de 80 ciudadanos notables, jefes y magistrados y el gobernador. El entonces Secretario de Gobierno Bernardino Rivadavia dio un breve discurso sobre el mérito y carácter de Belgrano por la libertad de la Patria. En esta reunión se propuso que la primera ciudad que se fundara en la provincia llevara el nombre de Belgrano. Culminó este “virtuoso” encuentro a las 23 horas.

Años más tarde, en 1903, en ocasión de la inauguración del mausoleo que hoy conocemos en Santo Domingo se realizóel traslado de los restos en lo que podríamos llamar un nuevo funeral donde ocurrió el episodio de los “ministros odontólogos”, pero esa es otra historia.

Fuente: Agrupación Belgraniana "27 de octubre de 1812"

Partidas de emigrantes desde Nantes hacia América del Sur

Este es un trabajo realizado por Josette Solan en los Archives Départementales de la Loire-Atlantique. Se trata de personas que partieron entre 1825 y 1870 hacia Cayenne (Guayana Francesa), pero también hacia Argentina, Brasil, Peru, Chile, Cuba, México, Colombia, Venezuela, Uruguay, Puerto Rico y otros cuyo destino solo expresa "Amerique".



Este buscador permite comprobar si en las Listas de pasaportes solicitados en Burdeos existen datos de algún probable antepasado tuyo. Intenta con otras variantes del apellido por ejemplo ABBADIE - ABADIE .

Historia del 1er día del padre en Argentina 24 de Agosto 1958


En Argentina, el primer festejo del Día del Padre se realizó un 24 de agosto de 1958. Ése día, pero en 1816, nacía Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada, única hija del General Don José de San Martín, y por tal motivo el homenaje se extendió a todos los padres. Sin embargo, en la década del '60 (y por razones principalmente vinculadas al marketing) el festejo en nuestro país se alineó con la fecha estadounidense, que también se replica en la mayor parte de Latinoamérica y en varios países europeos.

Fuente: Instituto Sanmartiniano

domingo, 18 de junio de 2017

El rey semental: la historia de Mulay Ismaíl, el árabe que tuvo más de 1000 hijos

Conocido como "el sultán Sangriento", estuvo al frente del reinado marroquí durante 32 años, engendrando una sorprendente cantidad de hijos que le valió el récord Guinness. ¿Pudo ser posible?



Lo apodaban "el Sangriento". Sultán de los males y brutal militar, pasó a la historia por las personas. Personas que trajo al mundo y eliminó del mismo. Seres humanos que procreó y asesinó, sosteniendo un número documentado que el récord Guinness proclama: ser el hombre que más hijos tuvo.

Los archivos de la época demuestran que engendró 888 niños. Mientras muchas personas ven su vida completamente diferente al tener un solo niño, Mulay Ismaíl, rey árabe, tuvo, además de este impactante número, el reinado más largo en la historia de Marruecos (1672 a 1727).

Los documentos de la época también aseguran que asesinó a más de 30 mil personas en campo de batalla. Cuando regresaba a su palacio, se dedicaba a procrear con alguna de sus 4 esposas y más de 500 concubinas. Se dice también que Ismaíl era Sharifian -esto es, descendiente directo de Mahoma, fundador del Islam-.

La historia de la excepcional progenie del sultán Ismaíl fue recogida por el diplomático francés Dominique Busnot, quien visitó Marruecos en frecuentes ocasiones durante el mandato de Ismaíl, asegurando en sus memorias que el sultán -de hecho- pudo haber tenido hasta 1,171 hijos. Esta declaración data de 1704, fecha en que Ismaíl tenía 27 años y había regido el país con mano de hierro durante más de tres décadas.

En la actualidad, tal suceso despertó el interés de muchos científicos, que comenzaron a interrogarse la posibilidad de que este fenómeno fuese cierto. ¿Pudo un hombre fecundar de forma tan prolífica a un considerable número de mujeres?

Lo investigó Elisabeth Oberzaucher, antropóloga de la Universidad de Viena, quien no solo cree que es posible, sino que realizó una simulación computarizada para saber con qué frecuencia habría tenido que tener relaciones sexuales el sultán para fecundar a alguna de sus múltiples compañeras; algunos modelos matemáticos tomaron en cuenta la sincronización del periodo menstrual de las mujeres del harem, mientras otros asumieron que no estaban sincronizados.

¿Los resultados? Las simulaciones sugieren que Ismaíl debió tener relaciones sexuales entre 0.83 y 1.43 veces por día, durante 32 años, para ser padre de 1,171 hijos. Pero tal vez lo más increíble —y lo que cambia el foco de atención de la historia— es que, aunque el sultán tuviera un esperma de excelente calidad, no hubiera sido necesario un ejército de mujeres para dar a luz a semejante cantidad de hijos: según Oberzaucher y su equipo, hubiera bastado un harem de entre 65 y 110 mujeres.

La leyenda y la ciencia trazaron con mayor certeza el mito marroquí. Aquel en el que no alcanzan las hojas para formar el árbol genealógico. Aquel que se remonta hasta un sultán sediento de sangre y sexo. El mismo que reinó en aquellas tierras, hace más de tres siglos.

Fuente:Infobae

sábado, 17 de junio de 2017

Los científicos siguen ahondando en el origen africano del ‘Homo sapiens

Las modernas técnicas de análisis genético sostienen que los hombres actuales provienen de una pequeña población de Homo sapiens que vivió hace unos 200.000 años en África. Es lo que se conoce como reloj molecular: teniendo en cuenta la diversidad genética entre individuos y las mutaciones que se producen de forma natural, que siguen patrones de cambio evolutivo más o menos estables, es posible retroceder en el tiempo y encontrar la convergencia. Según subrayan los manuales de paleontología, diversos fósiles humanos anatómicamente modernos localizados en el este y el sur del continente avalan está hipótesis. Por ejemplo, un yacimiento bien documentado es el de Kibish, cercano al río Mo, en Etiopía, donde en 1967 se localizó un cráneo de hace 195.000 años con un volumen cerebral de 1.435 centímetros cúbicos. Sin embargo, los restos humanos localizados en el yacimiento marroquí de Jebel Irhour, presentados esta semana por la revista Nature, desafían los dogmas: no solo han aparecido en el noroeste de África, una región alejada de los grandes yacimientos de la considerada cuna de la humanidad, sino que tienen una antigüedad estimada de 315.000-286.000 años, 100.000 más que los restos más antiguos atribuidos hasta ahora a Homo sapiens.



La cronología se ha obtenido tras datar con varios métodos las herramientas de piedra que aparecieron en los estratos de los huesos. «El descubrimiento reescribe los libros de texto sobre la aparición de nuestra especie», consideró al presentar los resultados el primer autor del estudio, Jean-Jacques Hublin, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Leipzig (Alemania). COMBINACIÓN DE RASGOS Los huesos de Jebel Irhour, sin embargo, no son exactamente iguales que los de un humano actual. Son incluso diferentes a los de Kibish. La parte delantera del cráneo muestra rasgos faciales muy modernos, pero la posterior es más arcaica. Pese a ello, los autores del trabajo no tienen dudas de que se trata de Homo sapiens, no de antepasados, y para confirmarlo presentan análisis anatómicos de huesos y de dientes. Los mismos trabajos sirven para alejarlos de otras especies como Homo heidelbergensis, supuesto antepasado común de los neandertales y de los hombres modernos.

¿Cuándo son humanos modernos y cuando son antecesores? El problema, considera Carles Lalueza Fox (izquierda), especialista del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona (CSIC-UPF), es que el concepto de «especie» es muy poco preciso. Lalueza, que ha participado en proyectos sobre el genoma del neandertal, dice que la moderna evolución del Homo sapiens es un «complejo proceso» de constantes cruces entre poblaciones. «Nos empeñamos en ver la evolución como un árbol que se bifurca en ramas, una de las cuales acaba siendo la nuestra, pero la realidad es que es mejor hablar de un arbusto lleno de interconexiones». Sin ir más lejos, en el yacimiento sudafricano de Florisbad se han localizado unos restos de hace 260.000 años vinculados al precursor Homo heidelbergensis. Y un poco posteriores (235.000 años) son los fósiles de Rising Star, también en Sudáfrica, atribuidos a una especie humana de cerebro muy pequeño, Homo naledi.



«Normalmente se considera que dos animales son de la misma especie cuando se pueden reproducir entre ellos, pero eso, en la mayoría de las ocasiones, no lo podemos determinar con los fósiles», explica Assumpció Malgosa (derecha), profesora de Antropología Física de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). «Cuando no hay ADN no hay más remedio que basarse en los restos morfológicos, y es entonces cuando aparece la subjetividad», prosigue la investigadora, que lidera el GROB, grupo de investigación dedicado a la reconstrucción de personas y poblaciones a partir de sus restos. Ante un mismo cráneo con una característica más primitiva, insiste Malgosa, «un investigador puede considerarlo una reminiscencia arcaica dentro de una especie moderna y otro puede opinar que se trata de una especie arcaica».

En la misma línea se pronuncia María Martinón Torres (izquierda), paleontropóloga del University College de Londres: «En los fósiles de Jebel Irhour vemos características que nos permiten vincularlos a los sapiens, como el cerebro grande y una cara más grácil parecida a la nuestra». «Podemos ver un ancestro, un grupo de población que está cambiando a lo que luego seremos nosotros, pero no tiene todos los rasgos. El nombre que le pongamos seguirá siendo una convención». En principio, dos poblaciones de una misma especie pueden desarrollar incompatibilidades reproductivas con el paso del tiempo. Sin embargo, la teoría está «llena de excepciones», concluye Lalueza. Los lobos y los coyotes, y también los osos pardos y los osos polares, los consideramos especies diferentes pero se pueden aparear y tener descendencia viable.

Fuente: HistoriayArqueologia

Güemes, el padre de los pobres

El 17 de junio de 1821 los pobres de Salta y sus alrededores se quedaron sin padre. Moría Martín Miguel de Güemes. Todo aquel pueblo que lo había acompañado concurrió a su entierro en la Capilla de Chamical.



Martín Miguel de Güemes no sólo tuvo que hacer frente a los poderosos ejércitos españoles que venían de derrotar a Napoleón, sino que tuvo que vérselas con enemigos internos. Una minoría que no representaba a la mayoría de los salteños, y que se había nucleado en un grupo opositor al gobernador llamado La Patria Nueva, llevó adelante un movimiento para derrocarlo que logró ocupar la capital salteña. Cuando Güemes se enteró partió a Salta con unos 200 de sus hombres más fieles.

El 31 de mayo de 1821, Güemes llegó a la entrada de la ciudad. Sus gauchos fueron abandonando sus labores, comenzaron a seguirlo y lo llevaron en triunfo hasta la plaza principal. Los miembros de La Patria Nueva habían desaparecido como por arte de cobardía. Muchos huyeron hacia el cuartel general de las fuerzas realistas.

Güemes decidió escarmentar a los enemigos de la patria: así lo cuenta uno de sus biógrafos: “Quiso esta vez [Güemes] reprimir más seriamente la obcecación de sus adversarios; y notando en esto que los hombres del comercio habían sido quienes por esta vez habían formado lo principal y más arrojado del movimiento, determinó para su castigo dar licencia a sus gauchos para que entraran al saqueo de las tiendas y casas de sus conocidos enemigos.” 1 También les aumentó los impuestos y continuó con su política de reparto de tierras y de liberar del pago de arriendo a las familias que tenían a sus miembros comprometidos en la guerra gaucha, que eran la mayoría.

A la hora de dictar sentencias contra sus enemigos, Güemes no fue vengativo. Respetó sus vidas y los atacó por donde más les dolía: sus intereses económicos, cambiándoles la cárcel por fuertes multas en efectivo.

Pero los muchachos de La Patria Nueva no se iban a quedar tranquilos. Varios fueron los que guiaron a la vanguardia española conducida por José María Valdés, apodado “el Barbarucho”, un coronel salteño traidor que estaba a las órdenes del ejército español. Las fuerzas de Barbarucho avanzaron hasta ocupar Salta con el inestimable apoyo de los “nuevos patriotas” el 7 de junio de 1821.

Güemes se refugió en casa de su hermana Magdalena Güemes de Tejada, más conocida como “Macacha”. Mientras escribía una carta, el líder guerrillero escuchó disparos y salió por la puerta trasera. Logró montar su caballo y emprenderla al galope, pero recibió un balazo en la espalda. Llegó gravemente herido a su campamento con la intención de preparar la novena defensa de Salta.

Finalmente fue trasladado a la Cañada de la Horqueta donde pasó sus últimos diez días de vida. En dos ocasiones el jefe español Olañeta le envió emisarios. Le ofrecía un médico y remedios, y volvía a intentar sobornarlo. Güemes les respondió convocando a su segundo, al que le ordenó: “Coronel Vidt, ¡tome usted el mando de las tropas y marche a poner sitio a la ciudad y no me descanse hasta no arrojar fuera de la Patria al enemigo!”. Miró al oficial español que le traía la nota de Olañeta y le dijo: “Señor oficial, está usted despachado”.

El 17 de junio de 1821 los pobres de Salta y sus alrededores se quedaron sin padre. Moría Martín Miguel de Güemes. Todo aquel pueblo que lo había acompañado en las buenas y en las malas, concurrió en masa a su entierro en la Capilla de Chamical.

El heroico pueblo de Salta le rindió al jefe de los infernales el mejor homenaje, el que él pidió. A los diez días de su muerte, al mando del coronel Vidt, pudo recuperar la ciudad de Salta de manos de los realistas y expulsarlos del Norte argentino.

1-Bernardo Frías, Historia del general Martín Miguel de Güemes y de la provincia de Salta, o sea de la independencia argentina, Buenos Aires, Depalma 1971.

Fuente: Clarin.com

viernes, 16 de junio de 2017

El mapa de Peutinger: así era el mundo a finales del Imperio romano

 En la Biblioteca Nacional de Viena se conserva uno de los documentos más extraordinarios de la historia de la cartografía: un mapa de casi siete metros de longitud que representa el mundo conocido a finales del Imperio romano, en el siglo IV d.C.



A principios del siglo XVI, uno de los mayores exponentes de la cartografía antigua llegaba por vía testamentaria a manos de Konrad Peutinger, humanista alemán que dio nombre a este mapa que hoy constituye una de las fuentes esenciales para el estudio de la geografía de la Antigüedad. Se trata de un rollo de pergamino de 33 centímetros de alto por aproximadamente 6,9 metros de largo y dividido en doce segmentos que facilitan su mejor preservación. El mapa que hoy conservamos es una copia medieval –datada en torno al siglo XIII– de un original romano que situaríamos, por diversas razones, en el siglo IV: la presencia de la ciudad de Constantinopla, fundada en el año 330, nos indica que el mapa no puede ser anterior a esta fecha. Así, este documento es un elemento fundamental para el estudio de la cartografía antigua.

Hay que tener en cuenta que la cartografía romana tuvo una finalidad eminentemente práctica, a diferencia de la griega, de mayor orientación científica. Para no perderse en sus vastos dominos, los romanos crearon lo que denominaron itinerarios, documentos en los que quedaban registradas las principales arterias o estaciones de un territorio. Existían dos tipos de itinerarios: los itineraria adnotata, listas viales que enumeraban las principales estaciones y las distancias entre ellas especificadas en millas (el más conocido es el Itinerario de Antonino, datado en el siglo III, aunque también pueden citarse los Vasos de Vicarello o el Anónimo de Ravena, entre otros), y los itineraria picta, que eran esencialmente representaciones gráficas con especial relevancia de la red viaria, grupo al que pertenece la Tabula de Peutinger.

De Hispania a la India

El mapa de Peutinger inicia su recorrido en los Pirineos y lo termina en la península de la India y la isla de Taprobane (en Sri Lanka). Abarca, de este modo, la ecúmene, la tierra habitada conocida, con la excepción del extremo oeste que correspondería a la representación de la península Ibérica, un fragmento perdido que fue reconstruido por el estudioso Konrad Miller en 1898. El mapa contiene, a lo largo de su recorrido, numerosos detalles dignos de mención, tanto por su significado histórico como por su grado de acabado.

A grandes rasgos, en la Tabula aparecen indicados ríos y mares, accidentes geográficos y, por supuesto, ciudades, todos ellos con acabados cromáticos distintos. Se señalan también centros religiosos y mansios, lugares destinados a lo largo del camino al descanso y al cambio de caballería, información que resultaba imprescindible para todo aquel que emprendiera un largo viaje. Es interesante la representación de puertos comerciales en el Mediterráneo, como es el caso de Ostia, principal vía de entrada a Roma por mar, así como de centros termales. Este volumen de información indicaría que el mapa no fue en absoluto compuesto con fines militares, si bien su uso no habría quedado en modo alguno excluido de este ámbito.

Cabe también destacar las notas que sirven para explicar la relevancia de algunos puntos. Así, en la zona del Sinaí se lee: "El desierto por el que durante cuarenta años erraron los hijos de Israel guiados por Moisés". Encontramos otra nota en el extremo oriental para explicar el límite al que llegó Alejandro con su ejército: "Aquí recibió Alejandro la respuesta: ¿Hasta dónde, Alejandro?". La ciudad de Roma –que, si tenemos en cuenta los fragmentos desaparecidos del mapa, debió de ocupar en su día su centro neurálgico– aparece representada como una figura sentada en un trono, portando el globo terrestre, una lanza y un escudo, como el caput mundi, "la capital del mundo" a la que conducen todos los caminos. También se da especial relevancia a dos grandes urbes de Oriente, Constantinopla y Antioquía, si bien aparecen representadas en un tamaño inferior al de Roma. Por otro lado, cabe destacar la presencia en el mapa de Pompeya, Herculano y Oplontis, ciudades todas ellas arrasadas por la erupción del Vesubio del año 79, lo que podría indicarnos que, si bien la Tabula data del siglo IV, se habría basado en mapas anteriores.

El mundo es un camino

Por último, y por encima de todo, están los caminos. La Tabula de Peutinger es esencialmente un mapa viario. Las vías de comunicación, marcadas en color rojo, llegan a representar alrededor de 70.000 millas romanas, mucho más de lo que recoge el Itinerario de Antonino. Sin embargo, no se pueden establecer distancias viarias reales ni calcular un espacio geográfico. Éste es el aspecto más controvertido del mapa y, a la vez, el más interesante.

La Tabula no presenta ningún tipo de proyección: la tierra viene representada siguiendo una línea horizontal, es decir, siguiendo la visión del viajero. De este modo, no se puede aplicar una escala constante, puesto que las dimensiones este-oeste quedan ensanchadas y las norte-sur reducidas y estrechadas, quedando los puntos cardinales a su vez modificados; por este motivo el Nilo aparece fluyendo de oeste a este y no de sur a norte.

Todas estas características pueden explicarse mediante el concepto hodológico del espacio (del griego hodós, "camino") que existía en la Antigüedad. Sería un error analizar un documento como éste desde el punto de vista de nuestra cultura y de nuestra civilización: nuestras ideas sobre la latitud y la longitud deben quedar desterradas desde un principio. La mayor particularidad de este mapa es su más que evidente oposición a la realidad geográfica. El espacio geográfico pasa a ser lineal, unidimensional, está representado por el camino mismo. La red viaria era para los romanos la guía fundamental en el periplo, el mejor modo de determinar su ubicación.

Fuente: NatGEO.com