domingo, 30 de octubre de 2016

Los verdaderos uniformes y el combate de San Lorenzo en 1813

Hace un tiempo hablamos sobre el verdadero uniforme del Granadero a Caballo utilizado en San Lorenzo, que dista mucho del actual, y de las representaciones gráficas, pictóricas y estatuarias.
Aquí les acercamos un cortometraje, realizado en 2008 por el realizador Leandro Ipiña.

En él podemos apreciar el verdadero uniforme del Regimiento de Granaderos utilizado en San Lorenzo, y el de las Milicias de Montevideo, los enemigos.
Es un corto que se ciñe mucho a la realidad del Combate
Esperemos que lo disfruten.


Fuente: Granaderos Bicentenario

sábado, 29 de octubre de 2016

La Masonería: Orígenes en nuestro país

Viajeros, comerciantes, militares, intelectuales procedentes de Inglaterra, España, Francia y Portugal, difundieron las logias en América del Sur. 

En Buenos Aires, las primeras noticias de la hermandad se remontan a fines del siglo XVIII. La primera logia en territorio argentino fue la "Logia Independencia", con protocolos de autorización otorgados por la Gran Logia General Escocesa de Francia. Dicha autorización data aproximadamente de 1795 y su sola denominación acusaba en sus integrantes una concepción autonomista para las tierras americanas.

Según refirió Francisco Guilló en su libro Episodios patrios, la logia funcionaba en un semi arruinado caserón, donde tiempo atrás el presbítero Juan Gutiérrez González y Aragón había levantado la Capilla de San Miguel, que posteriormente fue abandonada ante las dificultades que los grandes zanjones oponían para que los feligreses pudieran llegar a ella durante y después de las lluvias.
Por lo que toca a la "Logia Independencia", con ese nombre apareció otra logia, presidida por Julián B. Alvarez, en 1810, y es probable que no haya tenido continuidad con la homónima anterior. Esta logia dirigida por Alvarez es la que suministró los elementos básicos para la constitución de la Logia Lautaro, con la cual se inició el historial más importante de la masonería en la Emancipación.
El historiador Juan Canter negó la existencia de la "Logia Independencia", pero el coronel inglés Santiago Florencio Burke masón confesó, contó que cuando se fue de Buenos Aires, en 1809, fueron a despedirlo "un número de las principales personas del lugar, mis viejos amigos de Independencia", refiriéndose indudablemente a la logia.

Lappas refutó a Canter sosteniendo que "contrariamente a las afirmaciones contundentes de eruditos historiadores, hemos podido comprobar como cierta la existencia en Buenos Aires de una Logia denominada "Independencia", fundada a fines del siglo XVIII y que obtuvo Carta Constitutiva de la Gran de Loge Generale Ecossaise de France, cuerpo este que fue absorbido el 8 de enero de 1805 por el Gran Oriente de Francia, quedando la antes mencionada Logia en libertad de acción sobre su futuro".

Desde luego, existe en el tema masónico una enorme dificultad para lograr documentos y pruebas fehacientes. Esto es por la propia naturaleza de las sociedades cerradas o secretas, a lo que se suman las políticas represivas de particular violencia que se han empleado en su contra, al constituirse en baluarte de la revolución democrático-burguesa contra el absolutismo.

Lo ha señalado el español Miguel Morayta quien, al escribir la primera historia sistemática de la masonería peninsular, decía: "La historia interna de la masonería española no se ha escrito aún y seguramente no se escribirá nunca; faltan y faltaran siempre los documentos del caso necesario. Durante muchos años las logias no extendieron actas de sus tenidas, ni firmaron siquiera expedientes de iniciación, se hacia indispensable no dejar rastros de sus actos. ¿Cómo, sin existir archivos narrar las vicisitudes de la Orden? Más hacedero, si bien no del todo fácil, es historiar sus manifestaciones externas, sus actos públicos, es decir, sus trabajos intentados o cumplidos en el mundo profano".

Morayta sostuvo esta tesis después que la historiografía había comenzado a efectuar una severa crítica a la manía documentalista. Los documentos son importantes, pero mucho más lo es la facultad de comprensión del historiador. El eminente Leopoldo von Ranke lo explicó al señalar que la misión del historiador "no consiste tanto en reunir y acoplar hechos como en comprenderlos y explicarlos. La historia no es, como algunos piensan, obra de la memoria exclusivamente, sino que requiere ante todo agudeza y claridad de inteligencia. No lo pondrá en duda quien se de cuenta de cuan difícil es distinguir lo verdadero de lo falso y escoger entre muchas referencias la que pueda ser considerada como la mejor, o quien conozca aunque sólo sea de oídas aquella parte de la crítica que tiene su asiento en los aledaños de la historiografía".

Bibliografía:
1. Emilio Corbière: "La Masonería: Política y Sociedades Secretas"
2. Editorial Sudamericana
3. Páginas 162, 163, 164.

Fuente: Masonería Argentina

viernes, 28 de octubre de 2016

Quisieron declarar héroe nacional a un "traidor" a Güemes

Diputados salteños y jujeños se cruzaron en el Congreso de la Nación por la figura del general Manuel Eduardo Arias. El proyecto volvió a comisión. 

Gral. Martín Miguel de Güemes
El Congreso de la Nación fue ayer escenario de un polémico cruce entre diputados de distintas provincias por la figura del general Manuel Eduardo Airas. Legisladores jujeños pretendían declarar héroe nacional al ex luchador por la independencia, pero representantes de San Luis y Salta tildaron a Arias de “traidor” de Martín Miguel de Güemes y el proyecto debió volver a comisión.

El diputado por San Luis, Luis Lusquiño, tomó la palabra antes de votar el proyecto para fundamentar su voto en contra. Luego, los diputados salteños Javier David (PJ) y Pablo López (Partido Obrero) adhirieron a las palabras de Lusquiño.

“Creo que estamos hablando de dos etapas distintas de una misma persona y no quiero entrar en la discusión de lo mucho que pudo haber hecho en lo que respecta no solo a la guerra gaucha sino en lo que tiene que ver con la gesta de la patria”, dijo Javier David y agregó que, sin entrar en polémica, “hago moción de que este expediente vuelva a comisión a efectos de que, si efectivamente existe una discusión sobre este tema, podamos zanjarla con mayor profundidad. De lo contrario, vamos a votar en contra”. Mientras que Pablo López, coincidentemente agregó: “Arias fue nombrado comandante por el hombre que el Directorio puso contra Güemes. Por lo tanto, no podemos declarar como héroe nacional a un personaje que conspiró contra Güemes, quien sí fue declarado héroe nacional por su actuación en la Independencia. Por lo tanto, si el proyecto no vuelve a comisión, nuestro bloque va a votarlo negativamente”.

El proyecto buscaba reconocer los esfuerzos de Arias en la lucha por la independencia y fue presentado por cuatro diputados jujeños, Gabriela Albornoz y Gabriela Burgos de la UCR, Héctor Tentor del Partido Justicialista y Alejandro Snopek del Partido Federal Unidos por la Nueva Argentina.

Los diputados Snopeck y Burgos fundamentaron a favor de su proyecto. “Para nosotros, los jujeños, es un orgullo que el general Manuel Eduardo Arias hoy pueda recibir este homenaje. En nuestra Puna se llevaron adelante más de cuarenta combates que lamentablemente la historia argentina no ha reconocido. Los jujeños estamos orgullosos de Arias y así debe ser. En la historia siempre hay alguien que habla a favor y otros que se expresan en contra, pero tenemos nuestro banco de historia donde figuran muchos hombres que lucharon a favor de la Independencia. Como jujeña pido a mis pares que votemos este proyecto para que el 16 de junio, en las escuelas de toda la República Argentina se recuerde a don Eduardo Arias como el héroe que fue”, expresó la diputada Burgos aunque, finalmente, el proyecto volvió a comisión y será analizando próximamente.

¿Cómo fue la lucha de Arias por la Independencia?

El diputado por San Luis, Luis Lusquiño, en su fundamentación en contra dibujó un perfil claro sobre la figura de Arias. En su descargo explicó lo siguiente: “Lo que me hace ruido de este proyecto son dos palabras: héroe y nacional”, dijo al inicio y continuó: “Manuel Eduardo Arias fue un destacadísimo militar de la independencia, luchó contra ejército español y lo mandaron a pelear al norte de Argentina. Este destacadísimo militar, capitán, nombrado por Martín Miguel de Güemes, luchó y se destacó”.

El esfuerzo de Arias generó que el mismo General Güemes le pida su ascenso a Belgrano y lo elevó al rango de Coronel. “Este es el General Arias destacadísimo, inclusive el presidente Mauricio Macri emitió un decreto por el cual lo ascendió pos mortem este año: por su coraje y valentía. Este era el personaje enorme”.

Pero no todas fueron rosas en la vida de Arias, según Lusquiño, hubo “otro Arias” que se empieza a destacar cuando Güemes intenta cumplir su promesa de donar tierras a quienes pelearan con él. “La oligarquía salteña comenzó a conspirar contra Güemes junto con el General Arias y otro de apellido Soria. Hicieron un complot para asesinar a Güemes junto a otra persona que le decían “Panana”. El complot se frustra y son condenados a muerte pero Güemes lo perdona y lo exilia a Tucumán. Una vez ahí, el Gobernador Aráoz -que era archienemigo de Güemes- lo nombra comandante de infantería para que luche contra los soldados de Güemes”.

Finalmente el diputado Lusquiño explicó su decisión: “está claro que este personaje es dual, por un lado le reconocemos su valentía y coraje en defensa por la libertad de América -y con buen tino lo ascienden pos morten- “, aclaró el diputado anoche, “pero ahora en este proyecto se lo declara héroe nacional y creo que no se lo puede declarar porque es un exceso. Los jujeños me van a odiar, pero no puedo apoyar este proyecto”, finalizó el diputado.

Por su parte, el periodista y ensayista histórico Martín Güemes fue contundente al respecto: “Arias fue un militar rebelde, como tantos otros, y creo que es realmente es contradictorio que legisladores democráticos quieran reivindicarlo como héroe nacional. Fue un militar que se rebeló contra su jefe y contra su gobernador porque Arias estaba bajo jurisdicción militar y civil de Güemes”.

El académico del Instituto Güemesiano explicó que Arias fue una figura patriótica “hasta 1819, cuando los sectores económicos se pusieron en contra de Güemes”.

Fuente: LagacetaSalta

jueves, 27 de octubre de 2016

El Camazotz

Camazotz o Camazot es un personaje de la mitología mesoamericana, considerado como el dios murciélago de aztecas y mayas. Habitualmente se le representa como un murciélago. Se pueden ver representaciones de él en el museo de Copán, Honduras. Indubitablemente, este gran ser es un maestro de los misterios de la vida y la muerte.



En Chiapas (México) existe el pueblo de Zinacantán habitado por la etnia tzotzil (gentes del murciélago) de la familia maya, y en el valle de Toluca (Edo. de México) el pueblo de Tzinacantepec. En el Popol Vuh, el murciélago es un ángel que bajó del cielo para decapitar a los primeros hombres hechos de madera.

Encontramos al tzinacan (murciélago) dibujado en estelas, códices, y vasijas mayas con la librea del dios del aire. Se le ven el apéndice nasal y los dientes triangulares saliendo hacia abajo desde las comisuras de los labios. En los códices aztecas se le dibujaba en braseros, vasos y silbatos, siempre como los vampiros de tierra caliente del Sur de México.

La boca se caracteriza por los caninos y los incisivos inferiores tapados por la lengua que, en las urnas zapotecas, siempre aparece hacia afuera; las orejas grandes y bien formadas. Saliendo de las orejas, en forma de hojas, el tragus en jade; dedos cortos con garras hacia arriba para poder utilizar las ventosas de las palmas de las manos (las que le sirven al murciélago cuando se cuelga de superficies lisas) y su apéndice nasal en forma de silla de montar u hoja.

Las gónadas están muy bien formadas, indicando claramente que el poder está en el sexo. En lugar de un falo aparece un rostro, como para recordar que el hombre causal se forma con el mercurio -que es el alma metálica del esperma sagrado- y que el hombre verdadero es, precisamente, el resultado de la transmutación sexual.

Los templos nahuas en forma de herradura estaban dedicados al culto del dios murciélago. Sus altares eran de oro puro y orientados hacia el Este. El dios murciélago tiene poder para curar cualquier enfermedad, pero también poder para cortar el cordón plateado de la vida que une el cuerpo al alma. Los Maestros nahuas lo invocaban para pedirle curación para sus discípulos o para sus amigos profanos.

Fuente: Planet of Aztecz

miércoles, 26 de octubre de 2016

El primer cronista de la Rodada en San Lorenzo. Pedro J. Agrelo. 1818

Por Roberto Colimodio


Gral. Don José de San Martín
Si nos atenemos a las páginas de autores sanmartinianos y pensamos en quiénes fueron los primeros en biografiar al Libertador de América, seguramente surgirán apellidos como García del Río, Mitre, Gérard, Miller, Sarmiento, Alberdi, etc… y sus páginas serán las que se lleguen a nuestra mente. 
Sin embargo, en un ejemplar del periódico porteño “El Abogado Nacional” el número 4 del 24 de diciembre de 1818, se anuncia una BIOGRAFÍA MODERNA AMERICANA del General don José Francisco de San Martín, su editor: Pedro José Agrelo. De formato periodístico o de diccionario breve, el resumen que hace Agrelo de los acontecimientos de vida de San Martín contiene detalles sabrosos para aquellos que gustamos de las curiosidades y de hurgar en los viejos papeles.  El escrito no contiene fechas exactas, ni describe físicamente al Libertador y confunde su hoja de servicios y rangos militares obtenidos. 

Sin embargo, y aquí lo más valioso a mi entender, narra con asombrosa exactitud algunos hechos atinentes al Combate de San Lorenzo que llevó años (casi 200) poder llevarlos a conocimiento exhaustivo en análisis posteriores de investigación. Agrelo describe los hechos, sin duda con conocimiento veraz de testigos directos de la acción, y por que no, de propias palabras de San Martín a quien frecuentó en Buenos Aires en la Sociedad Patriótica. Por ello toma particular relevancia y a mí entender más valioso la narración que escribe sobre algunos hechos atinentes al Combate de San Lorenzo y, en particular al episodio de la rodada del caballo bayo del Gran Capitán, hecho puesto duda por muchos historiadores ya que no hay constancia documental ni mención alguna en diversos partes y memorias, sino testimonios de terceros. Ni el propio San Martín lo cuenta excepto cuando dijo “Los matuchos me tuvieron tan apurado en San Lorenzo”.  Agrelo escribe en su periódico en 1818:  

“Aún no había concluido con su organización, y disciplina, cuando se le mandó salir a San Lorenzo a contener el desembarco, y batir en caso preciso quinientos hombres de tropa de línea, con que acometió aquel punto por el caudaloso Río Paraná el Gobernador Español de Montevideo. Este primer ensayo de los ulteriores servicios que ha hecho a su país este insigne Oficial, no dejó menos acreditado su valor, que su instrucción y desvelos en la disciplina de su cuerpo: con solos ciento y cincuenta hombres de él, y sin esperar la infantería y artillería, que debía componer la división, cargó a sable en mano sobre la línea y cañones enemigos a la cabeza de sus granaderos, y los deshizo, y precipitó contra las mismas barrancas del Río que tenían a la espalda, y de que no se separaban: fueron muy pocos los que lograron reembarcarse, y volver escarmentados con la noticia a Montevideo. Él tuvo el caballo muerto, dislocado el brazo derecho, y una herida de sable en la cabeza, con que hubo de ser él mismo muerto por un soldado enemigo en el acto de haber rodado, sino le salva la vida un granadero, que se anticipó a quitársela al bajo agresor”.   

Vayamos por puntos resaltados: para quiénes investigamos sobre el Combate, una de las tareas que con mayor ahínco realizamos fue la de tratar de establecer fehacientemente la cantidad de granaderos presentes en San Lorenzo, las diversas fuentes entre ellas él propio San Martín daban cifras de 120, 132, 140 y 150 utilizando diversos cálculos y escritos (del mismo San Martín y del testigo presencial Robertson). En 2012 pudimos establecer que fueron 150 gracias a las Lista de Revista del RGC realizadas por el Comisario de la Guerra. Agrelo ya lo sabía…   

Sin esperar la infantería y la artillería…. Sabido es y profusamente difundido que la infantería a cargo de Juan Bautista Morón y subordinada a San Martín quedó relegada en la marcha por falta de caballos en la Posta de Santos Lugares. Pero el caso de la Artillería (2 cañones y 100 fusiles) que partieron un día de antes de Buenos Aires era prácticamente desconocido. Al mando de Larrazábal este convoy tuvo problemas en el trayecto en sus carretas y los cañones no llegaron a San Lorenzo. De este contingente se desprendieron y sumaron a las filas del Escuadrón los llamados “oficiales voluntarios Julián Corbera y Vicente Mármol” que fueron mencionados en el parte de batalla que dictara San Martín a Necochea. Agrelo le da importancia…   

Cargó a la cabeza de sus granaderos… Si bien es más que conocido y reconocido este episodio, cabe destacar que está escrito apenas 5 años después de ocurrido… Agrelo tuvo fuentes contemporáneas con la memoria fresca y pudo contar con varias voces… 

Esto nos lleva al párrafo final que destaco como el más importante:   Él tuvo el caballo muerto, dislocado el brazo derecho, y una herida de sable en la cabeza, con que hubo de ser él mismo muerto por un soldado enemigo en el acto de haber rodado, sino le salva la vida un granadero, que se anticipó a quitársela al bajo agresor.   

Estas 4 líneas nos cuentan, y perdón la reiteración, en 1818 los hechos como nunca después sucediera hasta 1862 en que Pastor Obligado en “La Tribuna” publicara su artículo “El correntino Cabral” luego reescrito como “El primer granadero” y editado en 1888 en sus “Tradiciones de Buenos Aires”. 
Recordemos que ni el propio San Martín, ni Miller en sus “Memorias”, ni Robertson en su “Viaje…..” hacen mención a la rodada… ni siquiera el parte de guerra enemigo del Combate habla de los apuros que tuvo el Jefe de los Granaderos…. (el historiador español Torrente en 1829 sólo dice “afortunado jefe” y el parte del comandante Ruiz y Ruiz que sólo había sido herido). Aunque todos sabemos que el parte realista no se caracteriza por su veracidad.   

Agrelo nos da la primera versión de la rodada – puesta en duda por muchos investigadores por la inexistencia de documentos oficiales – y no sólo eso, nos habla de que tuvo “dislocado el brazo derecho” que se puede probar o bien inferir documentalmente por la carta del cura Navarro al Gobernador de Santa Fe, Beruti, ya que ese documento original (que hoy no se encuentra) es referido por Juan Ramón Beltrán en “Los servicios médicos en el combate de San Lorenzo”. En ese documento Navarro escribe… “se halla el expresado coronel dislocado de un brazo y herido…”. No dice Navarro qué brazo ni que tipo de herida… Agrelo lo sabía….   

Una herida de sable en la cabeza… En el mencionado escrito de Obligado de 1862 este comete algunos errores que le son rectificados por los generales Pacheco y Escalada, entre ellos el de la herida (de sable o de hacha) que recibiera el entonces coronel en la mejilla. Aquí, si bien la mejilla forma parte de la cara y ésta de la cabeza podríamos encontrar una “versión errada” si se prefiere, dada por Agrelo… Ni Obligado en 1862, ni Carranza en 1864, ni Mitre mencionan como fuente a Agrelo ni su escrito de 1818 en “El Abogado Nacional”. Evidentemente pudieron suceder dos cosas: que no conocieran de su existencia o caso contrario que lo hayan desestimado. Lástima en ambos casos… nos hubieran facilitado el trabajo de investigación posterior...   

Posiblemente esta omisión fuera subsanada en el futuro ….   En el siglo XX el escrito de Agrelo sigue desapercibido: Ni Juan Canter, ni Guastavino, ni siquiera Bartolomé Descalzo en 1948 lo mencionan entre sus fuentes siquiera para desacreditarlo…   Aunque en 1910 podemos encontrar alguna referencia (poco feliz para Agrelo) en la “Bibliografía del General don José de San Martín y de la Emancipación Sudamericana” por Carlos I. Salas. Publicada bajo los auspicios de la Honorable Comisión del Centenario de la Independencia Argentina. 1778-1910. Buenos Aires: Compañía Sud-Americana de Billetes de Banco, 1910.   Allí el autor menciona y recopila toda bibliografía que trate sobre San Martín y dedica algunas líneas al periódico “El Abogado Nacional”: “Este diario consta de 11 números. Empezó a publicarse el día 15 de Octubre de 1818 y terminó el día 1ro de Mayo de 1819. Redactor: Doctor Pedro J. Agrelo. Número 4: Tanto los apuntes biográficos de Brayer como los que se refieren a San Martín que trae este número son incompletos. Biografías sintéticas muy incompletas que no revisten verdadero interés histórico”.   AYYY…. Que tajante don Carlos I. Salas para descartar una fuente contemporánea ¿verdad? Esto posiblemente haya “espantado” a varios investigadores que desecharon a una posible fuente de información.   

Agrelo cierra su artículo con unas palabras premonitorias:   San Martín no aspira a hacerse conocer sino por sus hechos, y lo conseguirá; ni quiere más premio que la gratitud de su país; él la tiene.   Si bien los hechos últimos narrados son vastamente conocidos, pienso que estas palabras de Agrelo, que pasaron desapercibidas para muchos historiadores (entre los que me incluyo) deben de obtener la gratitud no buscada pero sí merecida por su contemporaneidad, su exactitud y templanza. También debe tenerla uno de los pocos sino el único intento de rescate historiográfico que realizara Hernando Molinari en la Revista San Martín Número 32 del año 1953 quien en un artículo de su autoría se pregunta si el Dr. Pedro José Agrelo no debe ser considerado el primer biógrafo de San Martín. Sin embargo, Molinari no analiza el texto y sólo introduce los estudios de otros autores que mencionaban a los “primeros biógrafos” ya aludidos al principio, atribuyéndole a Pedro José Agrelo la autoría del texto (que no está firmado) quien era el editor responsable del periódico.   Por ello, y para concluir, quisiera hacer un doble rescate: al del autor de la primera biografía, o sí prefieren esbozo biográfico y a quien intentara recuperarlo del olvido o de la indiferencia de los investigadores cayendo quizá él también inadvertido, al menos, para la mayoría. Este humilde aporte como reconocimiento y difusión de sus tareas y contribución para la Historia sanmartiniana. Muchas gracias.

Fuente: Granaderos Bicentenario

lunes, 24 de octubre de 2016

¿Cómo mencionar parentescos y familiares? Secular y Canónica

¿Qué es de mí la hija de una prima? ¿Qué parentesco hay entre un tío y los hijos de sus sobrinos? Estas preguntas quedan resueltas en esta pequeña clase sobre parentescos, que explica las tres maneras de mencionarlos: la secular, la canónica latina y la canónica germánica.

domingo, 23 de octubre de 2016

Caseríos de Bergara

Esta una una interesante web en continúo desarrollo que nos cuenta detalladamente sobre la caseríos del barrio de Bergara: ubicación geográfica, historia, su evolución y su situación actual ilustrada con imágenes.



El autor Caseríos de Bergara nos cuenta: "Lo que de alguna manera se pretende con este trabajo es en primer lugar rendir un homenaje a los baserritarras pasados y presentes y satisfacer el interes y admiración que siempre he tenido, desde niño, por conocer con mayor profundidad la vida de nuestros antepasados, sus creencias, costumbres, vivienda, entorno y demás aspectos que hacen que un pueblo superviva despues de tantos cientos ó miles de años".

"Entrando un poco en el análisis del caserío en su amplio concepto, indicar que el mundo rural al que se refiere este trabajo recopilativo, pasa practicamente por distintas etapas, claramente diferenciadas; la primera ó primitiva es sobre la que por falta de documentación poco se puede escribir, si no es por aspectos residuales en los que la unidad familiar está ligada a una sociedad agropecuaria de montaña, esto podíamos decir,  que abarca desde el siglo XI al XIII, practicamente cuando se tienen las primeras noticias de Bergara y cuando se funda la villa en 1268. Es la época del dominio de los “jauntxos” ó “banderizos” como el Guevara (Conde de Oñate) y los señores de Gabiria y Ozaeta entre otros varios, todos ellos con muchas propiedades en Bergara". 

miércoles, 19 de octubre de 2016

Duarte

María Eva Duarte de Perón

"Duarte" o "Duart" son un mismo apellido. Patronímico, derivado del nombre propio de Eduardo. El nombre de Eduardo se ha derivado del inglés antiguo, y significa "guardián rico". Fue el nombre del Rey de Inglaterra san Eduardo el mártir, en el siglo X.

Algunos tratadistas dicen que este linaje desciende del Rey don Duarte de Portugal (1391-1438).

Por los años de 1509 pasó desde las Encartaciones de Vizcaya al reino de Aragón, Pedro Duarte, que era pariente de los caballeros Garcés de Teruel y Molina.

En la década de los años 1650, Gaspar de Teves y Tello de Guzmán contrae matrimonio con Inés Fernández de Córdoba Duarte Cerón, que era la poseedora del Mayorazgo de Benazuza. Este Gaspar, que años antes había sido nombrado Marqués de la Fuente, era Caballero de la Orden de Santiago, Alcalde Mayor y Escribano Mayor de Sevilla, Acemilero Mayor de Felipe IV, Gentilhombre de S.M. y embajador sucesivamente en Francia, Alemania e Italia, y también gozaba de una Baronía en Portugal. En favor de la familia Duarte, S. M. Felipe IV, el 13 de diciembre de 1663 le concede al referido Gaspar el título de Conde de Benazuza.

En Valencia, vivía otra familia, originaria de Aragón, apellidada Duart.

Gil Duarte asistió como hijodalgo a las Cortes celebradas en Zaragoza en 1510.

Figuran en el índice de apellidos probados en la Orden de Carlos III los nombres de los siguientes: Juan Duarte, Manuela Duarte, Nicolás Duarte Gómez, Nicolás Duarte y Pedroso, y Nicolás Duarte Castro y Palomino.

Un notable portador de este apellido fue Higinio María Duarte y Buron (1785-1860). En 1836 se le nombró Secretario de la Jefatura Política de Cáceres y como compensación a las persecuciones que sufrió, así como también para premiar sus servicios cuando la invasión francesa, la Reina gobernadora le concedió los honores de secretario de Isabel II, con ejercicio de derechos.

Otro fue Juan Pablo Duarte (1813-1873), fundador de la República Dominicana. Su vida fue una constante lucha por la independencia patria. Se ha dado su nombre a una población y muchas calles y plazas de las ciudades dominicanas.
Son varios los portadores del apellido Duarte citados en el "Archivo General Militar de Segovia", como: Antonio Duarte, del Regimiento de Infantería en el año 1762; Braulio Duarte, de Infantería, en 1895 y Roque Duarte Márquez, de la Sanidad, en 1918.

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A este apellido perteneció María Eva Duarte de Perón, también conocida como "María Eva Ibarguren" o, más generalizadamente, con el nombre afectuoso "Evita", fue primera dama de Argentina, al ser la segunda esposa del presidente Juan Domingo Perón. Nació en el pueblo de Los Toldos, cerca de Junín (provincia de Buenos Aires), hija de Juana Ibarguren (1894-1971) y su amante Juan Duarte Echegoyen (1872-1926) y fue criada en Junín. A la edad de 15 años, viajó a la ciudad de Buenos Aires, donde se convirtió en una actriz de radio y cine. Eva conoció a Perón mientras trabajaba como actriz en películas de clase B y radioteatros de Radio El Mundo. El encuentro inicial pudo haber tenido lugar el 17 de enero de 1944 en un festival a beneficio de las víctimas del terremoto que asoló la provincia de San Juan. Se casaron en 1945. Eva Perón murió de un cáncer de útero a la edad de 33 años. Su cuerpo fue embalsamado y mantenido en exposición hasta que un golpe militar expulsó a su marido del poder en 1955. Su cadáver fue robado y enterrado en Milán (Italia). Diecisiete años más tarde, en 1971, el cuerpo fue exhumado y trasladado a España y entregado a Perón (quien se hallaba en el exilio). Al volver Perón a Argentina como presidente, el cuerpo de Evita fue expuesto nuevamente en Buenos Aires, aunque por un breve período. Fue finalmente enterrada en la bóveda de la familia Duarte en el cementerio de La Recoleta, en la ciudad de Buenos Aires.

Los de Vizcaya y Aragón: En campo de sinople, una torre de plata.
Bordura endentada de oro.


Los de Sevilla, Condes de Benazuza: Escudo cuartelado: 1º. y 4º., de gules, con un grifo de oro, y
2º. y 3º., jaquelado de plata y gules. Sobre el todo, un escudete de plata, con una rosa de gules.



Los de Portugal: Escudo cuartelado: 1º. y 4º., de oro, con una cruz floreteada, de sable; y 2º. y 3º., de azur, con una flor de lis de oro. Bordura general de gules, con ocho sotueres de oro.

Una de las ramas que pasó a América: En campo de gules, nueve panelas de oro, puestas en tres palos.

Escudo cuartelado: 1º. y 4º., de oro, con cinco piedras de molino, puestas en aspa, y 2º. y 3º., de azur, con tres cabrios de oro.

Otros "Duart": En campo de sinople, un copón de oro con la Sagrada Forma.

martes, 18 de octubre de 2016

Hallazgos de documentos dan giro a relatos de independencia de Guayaquil

Documentos inéditos recopilados en los últimos años en España y Perú han comenzado a revelar hechos poco conocidos de la independencia de Guayaquil y que a las puertas del bicentenario, que se cumplirá el 9 de octubre de 2020, prometen dar un nuevo giro a esa gesta histórica.

Lord Cochrane
Uno de esos hechos tiene relación al número de bajas que dejó la emancipación de la Corona española. Por décadas se pensó que solo murió un oficial en ese proceso, pero un documento encontrado en el Archivo Militar de Segovia, que describe un consejo de guerra contra el comandante Francisco Martínez de Campos, por haber perdido Guayaquil, revela que fueron 38 los fallecidos.

Ese consejo de guerra (juicio) se realizó en 1823, tres años después de la independencia octubrina y fue publicado en un documento en 1828.

Melvin Hoyos, director de Cultura del Municipio de Guayaquil, sostiene que se trata de un material que cuenta la versión de la independencia desde la perspectiva española y constituye uno de los relatos más próximos que se escribieron posterior a la revolución.

El historiador, que el martes pasado compartió los datos en un encuentro organizado por el Círculo de Periodistas, dice que las reseñas que han trascendido localmente recogen las historias contadas por los próceres. Por ejemplo, José de Villamil, uno de los gestores del 9 de Octubre, escribió una reseña 48 años después de esa gesta.

Con los nuevos hallazgos documentales, Hoyos prepara una nueva recopilación de los hechos de la independencia del 9 de Octubre. A su vez, el Municipio porteño ha decidido publicar las obras que se han encontrado en España y Lima como parte de la colección por los 200 años de la independencia, que comenzarán a circular a partir del 2017.

Otro dato relevante encontrado en ese documento y que habría ayudado para que Guayaquil se declare independiente de la Corona española está relacionado con el descontento que existía en la tropa realista que había sido designada a Guayaquil. El personal de tropa estaba impago entre 7 y 8 meses y había dejado de tener ascensos, según los documentos.

Hoyos señala que los próceres de la independencia ayudaron a cubrir los sueldos de los soldados realistas. Ese es un aspecto que se corrobora en otros tomos encontrados en Perú, donde se detallan nombres y las cantidades recibidas por los soldados, explica Hoyos.

El historiador indica que eso podría ayudar a entender cómo una ciudad que en 1820 tenía 15.000 habitantes y que albergaba 1.500 militares que debían obedecer a la Corona, pudo declararse libre.

“Entendemos que no fue una actitud suicida de los próceres, fue algo muy medido, meditado, inteligente, que no le quita valor al hecho”, indica Hoyos.

Dentro de un documento sobre las memorias del virrey de Perú, Manuel Joaquín de la Pezuela, publicado en la región de León de España, en 1829, también se describen episodios de lo acontecido en Guayaquil. Allí el virrey se lamenta haber designado a Benito García del Barrio como comandante de los Granaderos de Reserva que estaba en la ciudad.

Además, las memorias de lord Cochrane, un marino británico que hostigaba a la armada española, han servido para obtener más detalles de ese octubre de 1820. Hoyos indica que en ese documento, publicado en 1893, se relata que lord Cochrane había bloqueado con cuatro naves el ingreso a Guayaquil y planeaba bombardearla el 30 de octubre de 1820. “Por eso uno puede entender el porqué del apuro de José Joaquín de Olmedo de notificar que Guayaquil ya era libre”, manifiesta Hoyos. (I)

Documentos con nuevos aportes
Visión Española de la independencia

Militar
En 1828 se publicó un material sobre un consejo de guerra (juicio) hecho por la pérdida de Guayaquil. Estaba en el Archivo de Segovia.

Virrey
En 1829, en la región de León de España se publicaron las memorias del virrey de Perú, que narran aspectos de la independencia.

Tomos
En Lima se encontraron 92 tomos, de los cuales 23 que hacen referencia a la independencia de Guayaquil con nuevos aportes.

Fuente: eluniverso.com

lunes, 17 de octubre de 2016

Cuando Juan Perón acusaba de "imperialistas" a los detractores de la Conquista española de América

A contramano de quienes hoy se dicen sus seguidores, el fundador del Justicialismo reivindicó siempre la herencia hispánica y la obra civilizadora de la Madre Patria. Su defensa del concepto de "raza"



En un discurso pronunciado en la Academia Argentina de Letras el 12 de octubre de 1947, Perón exaltó a una Argentina "coheredera de la espiritualidad hispánica" que, "al impulso ciego de la fuerza, al impulso frío del dinero", le oponía "la supremacía vivificante del espíritu".

El entonces presidente de la Nación veía en la cultura hispana un reservorio de energía espiritual en medio de "un mundo en crisis" y de una humanidad "acongojada".

"La historia, la religión y el idioma nos sitúan en el mapa de la cultura occidental y latina, a través de su vertiente hispánica, en la que el heroísmo y la nobleza, el ascetismo y la espiritualidad, alcanzan sus más sublimes proporciones", decía Perón.

Aquel discurso del 12 de octubre fue pronunciado en homenaje a Cervantes. Recordarlo, dijo Perón en la ocasión, "es reverenciar a la madre España, (...) afirmar la existencia de una comunidad cultural hispanoamericana de la que somos parte y de una continuidad histórica que tiene en la raza su expresión objetiva más digna".

Defensa del concepto de raza y de la empresa colonizadora

En nuestro país, el colmo de la corrección política llevó a cambiar el nombre de Día de la Raza al de Día del Respeto a la Diversidad Cultural, como si la denominación anterior hubiese sido inspirada por el racismo. Nada más lejos de la realidad. De hecho, fue en tiempos de don Hipólito Yrigoyen que se instituyó ese feriado. El hombre tiene una estatua en Plaza Lavalle; a lo mejor algún iconoclasta de hoy lo quiere "acostar"...

Deberían escuchar a Perón, quien casi anticipándose al infantilismo revisionista de hoy, dedica varias líneas de su discurso a explicar que el de raza no era un concepto biológico, sino espiritual y también una reivindicación del mestizaje que dio origen a nuestras nacionalidades iberoamericanas.

"Para nosotros –decía Perón-, la raza no es un concepto biológico. Para nosotros es algo puramente espiritual. Constituye una suma de imponderables que hace que nosotros seamos lo que somos y nos impulsa a ser lo que debemos ser, por nuestro origen y nuestro destino. (...) Para nosotros los latinos, la raza es un estilo. Un estilo de vida que nos enseña a saber vivir practicando el bien y a saber morir con dignidad".

En su discurso, el General también hizo una encendida defensa de la empresa colonizadora: "La obra civilizadora de España cumplida en tierras de América no tiene parangón en la Historia. Es única en el mundo. (...) Su empresa tuvo el sino de una auténtica misión. Ella no vino a las Indias ávida de ganancias y dispuesta a volver la espalda y marcharse una vez exprimido y saboreado el fruto. (...) Venía para que esos pueblos se organizaran bajo el imperio del derecho y vivieran pacíficamente. No aspiraban a destruir al indio sino a ganarlo para la fe y dignificarlo como ser humano..."

Los autores de la leyenda negra

Muy significativo es también el señalamiento que hace Perón sobre quiénes están detrás de la promoción de la "leyenda negra" sobre la conquista y colonización de América por los españoles. Un dato del que los autodenominados antiimperialistas de hoy deberían tomar nota.

Dice Perón: "Su empresa [la de España] fue desprestigiada por sus enemigos (...). Todas las armas fueron probadas: se recurrió a la mentira, se tergiversó cuanto se había hecho, se tejió en torno suyo una leyenda plagada de infundios y se la propaló a los cuatro vientos. Y todo, con un propósito avieso. Porque la difusión de la leyenda negra, que ha pulverizado la crítica histórica seria y desapasionada, interesaba doblemente a los aprovechados detractores. Por una parte, les servía para echar un baldón a la cultura heredada por la comunidad de los pueblos hermanos que constituimos Hispanoamérica. Por la otra procuraba fomentar así, en nosotros, una inferioridad espiritual propicia a sus fines imperialistas, cuyos asalariados y encumbradísimo s voceros repetían, por encargo, el ominoso estribillo [de] nuestra incapacidad para manejar nuestra economía e intereses, y la conveniencia de que nos dirigieran administradores de otra cultura y de otra raza".

La obra española en América es enumerada a continuación por el General en su discurso en los siguientes términos: "Allí están, como prueba fehaciente (de su magnífico aporte a la cultura occidental), las cúpulas de las iglesias asomando en las ciudades fundadas por ella; allí sus leyes de Indias, modelo de ecuanimidad, sabiduría y justicia; sus universidades; su preocupación por la cultura, (...) su celo por difundir la verdad revelada".

 Sangre americana

Pero, y esto también es relevante en momentos en que se lleva el indigenismo al extremo de reivindicar la fragmentación étnica de nuestras sociedades, Perón reivindica el mestizaje, que fue una política deliberada de la metrópoli, a diferencia de otros imperios que sí fueron racistas ya que se mantuvieron demográficamente aislados de sus colonias: "España levantó ciudades, edificó universidades, difundió la cultura, formó hombres, e hizo mucho más; fundió y confundió su sangre con América".

"Son hombres y mujeres de esa raza –siguió diciendo Perón- los que en heroica comunión rechazan, en 1806, al extranjero invasor [y] es gajo de ese tronco el pueblo que en mayo de 1810 asume la revolución recién nacida; es sangre de esa sangre la que vence gloriosamente en Tucumán y Salta y cae con honor en Vilcapugio y Ayohuma; es la que bulle en el espíritu levantisco e indómito de los caudillos; es la que enciende a los hombres que en 1816 proclaman a la faz del mundo nuestra independencia política; es la que agitada corre por las venas de esa raza de titanes que cruzan las ásperas y desoladas montañas de los Andes, conducidas por un héroe en una marcha que tiene la majestad de un friso griego; es la que ordena a los hombres que forjaron la unidad nacional, y la que alienta a los que organizaron la República; es la que se derramó generosamente cuantas veces fue necesario para defender la soberanía y la dignidad del país".

Por último, hay que señalar que este discurso de Perón es una interpelación clara al revisionismo del presente que, paradójicamente, al revés de lo que proclama, peca de falta de conciencia histórica. Aunque en el discurso oficial se han colado últimamente proclamaciones en el sentido de asumir el pasado "sin beneficio de inventario", se actúa, y sobre todo se relata, en sentido contrario.

"Si la América olvidara la tradición que enriquece su alma –advertía Perón aquel 12 de octubre de 1947-, rompiera sus vínculos con la latinidad, se evadiera del cuadro humanista que le demarca el catolicismo y negara a España, quedaría instantáneamente baldía de coherencia y sus ideas carecerían de validez. Ya lo dijo Menéndez y Pelayo: 'Donde no se conserva piadosamente la herencia de lo pasado, pobre o rica, grande o pequeña, no esperemos que brote un pensamiento original, ni una idea dominadora'. Y situado en las antípodas de su pensamiento, (Ernest) Renan afirmó que 'el verdadero hombre de progreso es el que tiene los pies enraizados en el pasado".

"Por mi parte –proclamó Perón-, me he esforzado en resguardar las formas típicas de la cultura a que pertenecemos, trazándome un plan de acción [que] tiende, ante todo, a cambiar la concepción materialista de la vida por una exaltación de los valores espirituales".


El discurso completo de Juan Domingo Perón en el Día de la Raza (12 de octubre de 1947)


Fuente: Infobae

domingo, 16 de octubre de 2016

La antigua leyenda griega que parece describir un lugar en Perú

A la derecha: Antecedentes Gorgon (Andrea Astes/iStock): Ruinas Chavin de Huantar en Perú, un investigador presume el sitio donde pudo haber estado la mítica casa Gorgon de la antigua griega. (Sharon odb/Wikimedia Commons)
No sólo que encajan descripciones geográficas del sitio de Hesíodo, leyendas locales, sino que también coincide con la mitología griega

En el siglo VIII a.C., el poeta griego Hesíodo describió en su “Teogonía” un lugar al final de la tierra donde moran los gorgons, donde el dios Atlas aparece como una montaña gigante, y donde un gran abismo contiene mares traicioneros.

La descripción de Hesíodo parece coincidir con las ruinas del laberinto misterioso de Chavin de Huantar, en los Andes peruanos, según el Dr. Enrico Mattievich, profesor de física, jubilado de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), Brasil. En 2011 el Dr. Mattievich escribió un libro titulado “Viaje al Inferno Mitológico”, sugiere el héroe épico griego que el viaje de Odiseo al inframundo se encuentra en América del Sur.

Parte de este libro explora las similitudes entre Chavin de Huantar y la descripción de Hesíodo. No sólo que encajan descripciones geográficas del sitio de Hesíodo, leyendas locales, sino que también coincide con la mitología griega y artefactos del templo que también parecen corresponder.

Chavin de Huantar, Perú. (Martin St-Amant/Wikimedia Commons)
Similitudes geográficas

Hesíodo escribió acerca de la morada de los Gorgonas: … “El húmedo y odiado Grim, incluso por los dioses, este abismo es tan grande que, una vez pasada la puerta, uno no llega a la parte inferior en el curso de un año completo, pero se lanza sobre vientos huracanados…”

Mattievich se pregunta si esto describe la desembocadura del río Amazonas. O, describe la longitud del peligroso viaje a través del océano a América del Sur, seguido al viaje por el Amazonas hasta los portones del Pongo de Manseriche, una garganta profunda y estrecha que estrangula al río Marañón. A menudo se forman peligrosos remolinos en la parte superior del Marañón.



Hesíodo escribió: “También se destaca la sombría Casa nocturna, nubes espantosas envuelven la oscuridad. Antes de [la Casa nocturna] … [Atlas] se mantiene erecto”.

Chavin de Huantar es un palacio frente a los altos Andes. ¿Es esa la “Casa nocturna” la morada de Gorgon? Es “Atlas”, ¿una de las montañas de los Andes?.

Una escultura de un horrendo dios en medio de las ruinas del laberinto de Chavin de Huantar es el Gorgon del mito, según Mattievich.

Los artefactos

La escultura “Gorgon” está retratada como encadenada en medio del laberinto subterráneo, en un pilar de unos 15 pies (4,5 metros) de altura. Rodean al palacio grotescas cabezas de piedra, tal vez ellas representan testigos petrificados del poder de Gorgona.

Por encima de “Gorgon” está una pequeña sala de sacrificios en la que la sangre de las víctimas vierte por la boca de la deidad. Mattievich escribió acerca de su experiencia al visitar el sitio: “Me enfrenté al imponente pilar de piedra… Traté de imaginar lo horrible que debe haber sido verlo cubierto de sangre. Si el sufrimiento y la angustia podrían dejar sus marcas en cuestión, ese pilar ciertamente contendría todos los lamentos del Infierno”.

La escultura se asemeja a las representaciones de Gorgona que se encuentran en Europa, dijo Mattievich, citando a otros que también han señalado estas similitudes. Por ejemplo, en 1926, el antropólogo José Imbelloni comparó la escultura de Chavin de Huantar con la cabeza de Gorgona del siglo sexto en el santuario de Siracusa, en Sicilia. Imbelloni llegó a decir que la escultura peruana era de origen griego, pero lo hizo porque encontró el parecido empujando los límites de la creencia, en que la gente del Perú podrían por casualidad haber creado una estatua tan similar.



La edad de Chavin de Huantar, no se la conoce con precisión. Mattievich explicó que un estimado provisional podría nuevamente rastrear las partes más antiguas alrededor de 1300 A.C.  La cultura Chavin en sí data de alrededor de 1600 A.C.

Mitos locales ¿leyenda griega?

Un mito Chavin tardío sobre el dios Huari, es una versión peruana del mito griego de Perseo, dijo Mattievich. La gente local dice que invitaron a Huari a una fiesta, planeando una trampa para matarlo allí. Sin embargo, Huari vio a través de la estratagema, y los convirtió en piedra. La fiesta y la petrificación posterior se dice han ocurrido en el Chavin de Huantar.

En el mito griego correspondiente, Polidectes planeó en contra de Perseo que estaba de pie en camino hacia su amor. Polidectes ofreció un banquete en el que todos los invitados trajeron caballos como regalos. Perseo no tenía caballo para dar y dijo que en su lugar traería lo que Polidectes pida. Polidectes tuvo la oportunidad de poner a Perseo en gran peligro mediante la solicitud de la cabeza de la Gorgona Medusa. A través de un largo curso de los acontecimientos, Perseo tuvo éxito en obtener la cabeza de Gorgona y así poseyó el poder de convertirles en piedra a otros.

FuenteLagranepoca.com

sábado, 15 de octubre de 2016

ADN americano en 80 islandeses: ¿Raptaron los vikingos a una nativa americana hace 1.000 años?

Los científicos están buscando respuestas en el rompecabezas de la historia del código genético de ciertos islandeses. De este modo, han estado investigando si una nativa del Nuevo Mundo acompañó a los Vikingos de vuelta a Europa, cinco siglos antes de que Colón regresase a España llevando con él a un grupo de indígenas americanos. 

Mapa de Skálholt, creado por el cartógrafo islandés Sigurd Stefansson en el año 1570. En él aparecen Helleland ('Isla de Piedra', la isla de Baffin), Markland ('Tierras Boscosas', Labrador), Skrælinge Land ('Tierra de los extranjeros’, también en Labrador) y Promontorium Vinlandiæ (Promontorio de Vinland, Terranova)
A través de los relatos históricos y de diversos hallazgos arqueológicos se ha comprobado que los Vikingos establecieron colonias en las costas de América del Norte antes del año 1000 d. C., pero lo que no se sabe con certeza es cómo una familia de islandeses llegó a tener una composición genética que incluye un marcador sorprendente, datado en el año 1000 y que se encuentra, principalmente, en los nativos americanos.

En el año 2010 se informó de que los primeros nativos americanos habían llegado a Europa en algún momento del siglo XI. El estudio, dirigido por deCODE Genetics, un laboratorio de investigación del genoma líder a nivel mundial que se encuentra en Islandia, descubrió un gen único, presente en sólo cuatro líneas familiares diferentes. Este linaje de ADN, denominado C1e, es mitocondrial, lo que significa que se trata de genes heredados sólo a través de la línea materna. Basándose en este hallazgo, se ha sugerido que una nativa americana, (voluntaria o involuntariamente) acompañó a los Vikingos de vuelta a Islandia. La mujer habría sobrevivido al viaje a través del mar y, posteriormente, habría tenido descendencia en su nuevo hogar hasta llegar al momento actual en el que existen 80 islandeses que aún conservan el gen transmitido por ella.

Claro que también existe otra explicación para la presencia del C1e en estos 80 islandeses: es posible que los genes nativos americanos aparecieran en Islandia después del descubrimiento del Nuevo Mundo por parte de Colón. De este modo, se ha sugerido que esa mujer nativa americana pudo haber sido traída de vuelta a Europa por los exploradores europeos, y que luego llegase a Islandia.  Sin embargo, los científicos creen que este escenario resulta poco probable, debido al gran aislamiento que caracterizaba a Islandia en aquella época. De todos modos, la única manera de eliminar de manera efectiva esta posibilidad sería que los científicos hallasen los restos de un islandés precolombino cuyos genes, tras ser analizados, incluyesen el linaje C1e.

Otro inconveniente con el que se han encontrado los investigadores es que los genes C1e podrían no proceder de los nativos americanos, sino de alguna otra región del mundo: en la actualidad ninguna tribu nativa americana conserva el linaje exacto de ADN hallado en los 80 islandeses. Por otro lado, también podría ser que el pueblo nativo portador de dicho linaje se hubiese extinguido.

Otra posibilidad, propuesta a principios de la investigación, consistía en que los genes procediesen de Asia. Sin embargo, fue descartada cuando los investigadores averiguaron que el linaje C1e ya estaba presente en Islandia en el siglo XVIII, antes de la aparición de los primeros genes asiáticos en los Islandeses.

Si este descubrimiento pudiera probar de forma definitiva que los Vikingos regresaron a Islandia trayendo consigo a una mujer americana, efectivamente la historia tendría que ser reescrita. Aunque los encuentros con nativos americanos, llamados skraelings (extranjeros) por los vikingos, aparecen registrados en las sagas, no se conoce mención alguna de que a Islandia llegase una indígena americana. Asimismo, el registro arqueológico disponible no demuestra en absoluto la presencia de una mujer nativa americana en la isla.

Una cosa sí que es cierta: cuanto más profundizamos en la historia vikinga, más cambian nuestras percepciones en cuanto a cómo vivían, viajaban, y negociaban. Esperemos que con el tiempo se consigan aclarar todos estos misterios, y si algún día pueden ser inequívocamente demostrados los viajes precolombinos hacia -y desde- el Nuevo Mundo, esto nos aporte una mayor -y mejor- comprensión con respecto a nuestro pasado y a nuestros ancestrales orígenes. 

Fuente: Ancient-origins.net

viernes, 14 de octubre de 2016

Investigador boliviano considera probado que Bolívar tuvo un hijo en Potosí

Con el permiso del obispo de Potosí, la familia Costas accedió a un archivo parroquial rural y fotografió por primera vez la partida matrimonial de Pastora Argandoña con José Costas, "hijo natural de la Sra. finada María Juaquina Costas y del finado Señor Simón Bolívar, españoles de Potosí".

Simón Bolívar tuvo un hijo en la ciudad boliviana de Potosí con María Costas y una prueba de ello es el hallazgo de una partida matrimonial del supuesto descendiente en la que se cita su relación filial con el Libertador, afirmó este martes el investigador y periodista boliviano Juan José Toro.

Con el permiso del obispo de Potosí, Ricardo Centellas, la familia Costas accedió a un archivo parroquial rural y fotografió por primera vez la partida matrimonial de Pastora Argandoña con José Costas, "hijo natural de la Sra. finada María Juaquina Costas y del finado Señor Simón Bolívar, españoles de Potosí".

Toro dijo a Efe que la historia sobre el supuesto hijo del Libertador con María Costas fue desarrollada por algunos autores, pero los descendientes no habían conseguido hasta ahora acceder a la citada partida que habla de Bolívar como el padre de José Costas.

El también director del diario El Potosí agregó que el hecho de que Bolívar figure como "español" en la partida no contradice la conclusión de que Costas sí era hijo del Libertador porque en esa época así se identificaba a quienes no eran indígenas.

La presunción del periodista es que Costas presentó algún tipo de prueba para que el sacerdote de la época aceptara colocar la referencia de Bolívar en su partida de matrimonio, aunque también era conocida la historia del "amorío" del Libertador con esa dama.

Los documentos están en el archivo parroquial de la localidad rural de Caiza D, en el departamento de Potosí (suroeste), y muchos investigadores intentaron sin éxito varias veces acceder a ellos y lo máximo que obtuvieron eran certificaciones de su existencia.

María Costas vivió en Potosí hasta su vejez e incluso fue la directora de un liceo, pero la paternidad de su hijo era un secreto a voces en un tiempo en el que el conservadurismo obligaba a esconder cosas, señaló Toro, que publicó este martes la historia en El Potosí.

La familia no ha encontrado una partida de bautismo del supuesto descendiente, pero sí de su matrimonio, que se produjo cuando estuvo a punto de morir, y una certificación de su defunción.

La familia Costas ha intentado varias veces que se les reconozca como descendientes del Libertador Bolívar, que fue el primer presidente de Bolivia cuando fue creada como república en 1825.

Toro anunció que junto al historiador argentino Guillermo Delgado Jordan prepara un libro al respecto, al considerar que se trata de un hecho histórico que prueba documentalmente y de forma fehaciente que el Libertador sí tuvo un hijo en Potosí. (20/09/2016)

Fuente: La-razon.com

jueves, 13 de octubre de 2016

Antes de Colón ya había pesquerías en América

Aseguran que marinos vascos y galeses llegaron al continente décadas antes de 1492 y mantuvieron un intenso intercambio comercial



Mañana, como cada 12 de octubre, se conmemorará el descubrimiento de América. Pero si algo faltaba para dejar bien en claro que muchos europeos y asiáticos habían pasado por tierras americanas -antes de la llegada del Cristóbal Colón al Caribe-, fue el reciente decreto del presidente estadounidense Barack Obama por el cual incluyó entre las efemérides de ese país al 9 de octubre como el “Día de Leif Erikson”.

Leif (“El Afortunado”), un vikingo islandés, fue uno de los cuatro hijos del noruego Erik Tordvalson (“El Rojo”) y de Theodhild, la que hizo levantar el primer templo cristiano de América en el Siglo X y cuyos restos aún se cuidan en Groenlandia.

Este reconocimiento tiene que ver, como lo señaló Obama, con el paso de “El afortunado” por Estados Unidos, donde fundó diversos emplazamientos, luego abandonados, como el de la actual Nueva York. Eso sucedió siglos antes de que los Países Bajos la recreasen como Nueva Amsterdam para que luego fuera tomada por el Duque de York (más tarde Jacobo II de Inglaterra), quién la rebautizó con su título nobiliario.

Pero si bien la historia vikinga ya ha sido bastante difundida, hubo otras historias muy poco conocidas de quienes recorrieron el llamado “Nuevo Mundo” procedentes de lugares tan distantes como China. Una de ellas sobrevino durante la expedición de la Vuelta al Mundo liderada por el almirante Zheng He. De hecho, una parte de sus barcos recorrió la costa atlántica argentina liderada por el almirante Zhou Man, oportunidad en la que desembarcaron en 1422 en Cabo Blanco, en Río Negro.

La llegada de los vascos

Sin embargo es muy poco conocido todo lo relacionado con la instalación de vascos en la isla de Terranova, de la que hay constancias datadas en 1432, la que se utilizaba para la pesca de ballenas. Mientras, los galeses, persiguiendo los cardúmenes de bacalao también se desplegaron por las costas canadienses enviados por el señor feudal Richard Ameryke, cuyo nombre tiene más que ver con el continente que el del florentino Américo Vespucio como lo muestran algunas investigaciones más recientes.

Los vascos fueron los únicos, en territorio ibérico, que habían logrado no ser ocupados por los musulmanes tras la invasión mora liderada por Djeb El Tarik (Gibraltar), gobernador de Tánger, en 711. Desde entonces, negociando y combatiendo, habían mantenido su autonomía y desarrollado su economía al punto de que, siglos después, tenían los mayores astilleros europeos y una metalurgia recién superada por los británicos durante la “Revolución Industrial”.

Caboto en Canadá

Hubo más. El italiano Giovanni Caboto, padre del Juan Sebastián Caboto (que recorrió el Río Paraná y fundó el fuerte de Sancti Spiritu), estuvo en costas canadienses enviado por el galés Richard Ameryke.

Ameryke tenía una flota pesquera que había llegado a Terranova hacia 1479 y contrató a Caboto para que hiciera el “descubrimiento” oficial. De hecho, había varias pesquerías en América, instaladas tanto por galeses como por vascos, que mantuvieron una fluída actividad comercial. Esto generó la noticia de que América era una tierra rica en que fluían ríos de oro y montañas de plata.

De hecho, en 1428 ya existía un mapamundi completo, tras la vuelta al mundo de los chinos, llevado a Venecia, desde donde llegó a Portugal llevado por el hermano del príncipe Enrique “El Navegante”; mapa que fue reconstruído en 1513 por el almirante otomano Piri Reis donde aparece América del Sur y que hoy ilustra el papel moneda turco.

Colón inició una conquista deliberada y se especula con un viaje preparatorio previo al de 1492. Éste no fue solventado con las joyas de la reina Isabel I, como dice el relato tradicional, sino por el financista judío Luis de Santángel.

La controversia

La única duda sobre su veracidad la planteó, en la corona castellana, el obispo Hernando de Talavera y se relacionaba con la capacidad de las naves para semejante viaje pero el éxito del mismo hizo que fueran los miles de kilos de oro y los millones de plata de México y el Alto Perú los que habilitaron el intento español de globalización, planteado más tarde por el canciller de Carlos I, el cardenal piamontés Mercurino Arborio di Gattinara.

En paralelo, fue el oro brasilero el que facilitó la Revolución Industrial británica en el Siglo XVIII.

Mencionada la casi seguridad de que el nombre de América proviene del galés Ameryke, hay que señalar que tampoco el origen del término Argentina para nuestro país tuvo como creador a Martín del Barco Centenera, quién lo popularizó con su oda.

A comienzos del Siglo XIII, leyenda templaria mediante, el término ya existía. Dicha leyenda dice que los templarios explotaban plata en el Alto Perú cuando, tras la muerte de Arthur Pendragon, el “Rey Arturo”, de Cornualles, los “Caballeros de la Mesa Redonda”, se dirigieron a estas tierras.

Vale como testimonio el poema “Oda a Parsifal” del bardo bávaro Wolfram von Schenbach, escrito hacia 1215, que expresa “un largo viaje realizará hasta las puertas secretas de un silencioso país que Argentum se llama y siempre será”.

Fuente: Lagaceta (Télam)

miércoles, 12 de octubre de 2016

12 de Octubre de 1492: Descubrimiento de América



¿Por qué se celebra el Día de la Hispanidad el 12 de octubre?

El 3 de agosto de 1492, una expedición liderada por el capitán Cristóbal Colón partió del puerto de Palos de la Frontera, al sur de España. El objetivo de esta expedición al servicio de los Reyes Católicos de Castilla y Aragón era encontrar una ruta alternativa para llegar a las Indias, como por aquel entonces se conocía al continente asiático. La ruta por tierra que se conocía requería cruzar todo el continente europeo y Oriente Medio para llegar a la India o China, algo que resultaba cada vez más complicado a medida que el Imperio Otomano ganaba fuerza en la zona.

Tras poco más de dos meses de navegación, las tres carabelas de Colón alcanzaban tierra firme el 12 de octubre de 1492. No obstante, el territorio alcanzado no pertenecía al continente asiático, sino que se trataba de la isla de Guanahani, en el archipiélago de las Bahamas cuya identificación no es exacta a día de hoy. Sin darse cuenta, esta expedición había establecido el primer contacto entre el continente europeo y el continente americano de la historia.

A esta viaje le siguieron numerosas expediciones coloniales del imperialismo europeo con el objetivo de descubrir y colonizar este nuevo continente. Los principales responsables fueron los siguientes:

  •     Imperio español, el primero en llegar, que ocupó la mayor parte de América del Sur, América Central y el Caribe.
  •     Imperio portugués, que ocupó el territorio que hoy en día es Brasil.
  •     Imperio británico, cuyos avances en América del Norte pusieron la semilla para la posterior formación de los Estados Unidos.
  •     Imperio francés, que ocupó zonas de Norteamérica, tales como la provincia canadiense de Quebec, islas del Caribe, como Guadalupe y Martinica, y la Guayana Francesa en América del Sur.
  •     Imperio holandés, que fundó Nueva Ámsterdam, la actual ciudad de Nueva York y tomó posesión de otros territorios como Surinam o las Antillas Neerlandesas.

Controversia en torno al Día de la Hispanidad

Hay bastantes voces para las cuales el Descubrimiento de América es un concepto polémico y que implica una connotación negativa. La razón detrás de esta oposición se basa en el hecho de que los conquistadores europeos ejercieron lo que podría considerarse como un “genocidio”, ya que sometieron y destruyeron en gran parte las culturas precolombinas existentes en el continente. La postura tradicional, por su parte, pone énfasis en que no todas las formas de colonización fueron iguales, dando como ejemplo el decreto de 1512 por parte del Imperio Español que prohibía el maltrato y la esclavitud indígena.

En cualquier caso, este es un debate latente y que ha afectado en gran medida la forma en que los diferentes países celebrar el Día de la Hispanidad o Día de la Raza. Hay países, como Argentina o Venezuela que, en lugar de celebrar el encuentro de la cultura española con la indígena, es decir, la cultura hispanoamericana, optan por reivindicar las culturas originarias previas a la colonización europea y la tolerancia entre los diferentes pueblos.

Cómo se celebra el Día de la Hispanidad en los diferentes países hispanohablantes

Tal y como hemos dicho antes, la celebración tiene lugar cada 12 de octubre y es un día festivo en casi todos los países de habla hispana. El objetivo común del Día de la Hispanidad es hacer hincapié en el valor del patrimonio cultural hispanoamericano y reforzar los lazos de estas comunidades a ambos lados del océano Atlántico. No obstante, cada país lo festeja de un modo diferente. Estas son las principales formas de celebrarlo:

País Celebración
España Desfile militar en la capital, Madrid, presidido por la Familia Real.
México Ofrenda floral en honor al mestizaje y la fusión de culturas.
Argentina Festejos que reivindican el patrimonio cultural de los pueblos originarios frente al imperialismo.
Colombia Representaciones escolares acerca de la historia y el significado de este día.
Venezuela y Nicaragua Día de la Resistencia Indígena que conmemora la ardua lucha aborigen frente a la dominación de los colonos españoles.
Costa Rica Carnavales. Se conoce como Día de las Culturas y hace homenaje a la cultura española, indígena y afrocaribeña.
Estados Unidos Columbus Day, con diferentes celebraciones según los estados (por ejemplo, un gran desfile en Nueva York) y protestas de las comunidades de nativos americanos.

Fuente: Lingoda.es

martes, 11 de octubre de 2016

Pascual de Andagoya, el español que intentó conquistar Perú antes que Pizarro

El 26 de julio de 1529 la emperatriz Isabel de Portugal, en ausencia de su marido (de viaje por Italia), rubricaba las Capitulaciones de Toledo, llamadas así por la ciudad donde se firmaron y que estipulaban las condiciones pactadas con Francisco Pizarro para la emprender la conquista de un reino llamado Perú en nombre de la Corona de Castilla. Pizarro era nombrado gobernador y capitán general de las tierras que ganase (con una renta anual de 750.000 maravedíes), mientras que sus dos socios, Diego de Almagro y el clérigo Hernando de Luque, recibían respectivamente la intendencia de la fortaleza de Tumbez (con 100.000 maravedíes anuales) y el obispado de dicho lugar (además de ser protector de los indios, pagado con un mllar de ducados). También había mercedes para el piloto Bartolomé Ruiz (que pasaba a ser almirante de la Mar del Sur) y los otros soldados fieles conocidos como los Trece de la Fama.

Francisco de Pizarro
A cambio, Pizarro tenía seis meses para conseguir barcos y hombres con los que, en otros seis meses, ocupar y colonizar lo que ya se llamaba Nueva Castilla (por la cantidad de castillos de piedra que había descrito uno de esos trece, Pedro de Candía, tras un primer viaje que habían hecho para reconocer el país. Porque lo cierto es que hacía ya bastante tiempo que se oía hablar de un reino muy rico al sur del continente. Concretamente desde que Vasco Núñez de Balboa lograra cruzar el istmo de Panamá y descubriera la Mar Pacífica, escuchando de boca de los nativos las historias que contaban al respecto. Francisco Becerra, Juan de Basurto y Gaspar Morales habían confirmado esos rumores pero sin concretar, además el gobernador, Pedrarias Ávila, no estaba del todo convencido y prefería centrarse en la conquista de Nicaragua, así que organizó una expedición que debía comprobarlos. 

Al mando de ella puso a Pascual de Andagoya, un alavés de 27 años de edad que era visitador general de indios y que debía explorar y colonizar aquel territorio aún no dominado hasta donde le fuera posible. Andagoya, al que se describió como sencillo, honrado y muy religioso, “de honrada conversación é virtuosa persona”, había llegado al Nuevo Mundo en busca de fortuna menos de una década antes, formando parte de la hueste de Pedrarias. En 1502 pasó a La Española con el comendador Nicolás de Ovando y desde 1509 se dedicaba a explorar Castilla del Oro, una región del llamado Reino de Tierra Firme que a partir de 1514 estaba segregada de Veragua, abarcando desde el gofo de Urabá (Colombia) hasta el río Belén (Panamá) y con capital en Santa María la Antigua del Darién primero y en Ciudad de Panamá después.

Andagoya zarpó de ésta en 1522, tomando dirección sur y bordeando el litoral colombiano hasta llegar a la comarca de Cochama, situada al sur del golfo de San Miguel. Allí encontró un pueblo cuyos habitantes apelaron a su cargo de visitador general de indios y le pidieron ayuda contra los bravos guerreros del Birú, que solían hacerles razzias periódicamente apareciendo de improviso en canoas e imponiéndoles fuertes tributos. Se iba haciendo evidente que los medios con que contaba Andagoya resultarían insuficientes para emprender una conquista con garantías, así que despachó un bergantín a Panamá solicitando refuerzos y entretando se dedicó a evangelizar y enseñar la lengua castellana con vistas a facilitar la comunicación entre culturas tan diferentes.

Cuando llegó la ayuda solicitada los españoles incorporaron un contingente nativo a su ejército y levaron anclas de nuevo para continuar navegando durante seis días, transcurridos los cuales avistaron la desembocadura de un gran río. Remontándolo dieron con una fortaleza de piedra. Sus defensores se rindieron y proporcionaron a Andagoya información más concreta sobre el imperio de los incas que, por las descripciones, prometía tener dimensiones similares -en tamaño y en riqueza- a las de aquel otro de Nueva España que acababa de dominar un tal Hernán Cortés. La expedición continuó avanzando y sometiendo diversos cacicazgos; las naves, en cabotaje mientras Andagoya en persona se subía a una canoa para marcar las zonas con escollos y medir las profundidades.

En esa tarea estaba cuando una fuerte ola volcó la embarcación arrojándole la turbulenta marea contra las rocas una y otra vez. Y aunque salvó la vida gracias a que el cacique que le acompañaba logró subirle a bordo de nuevo, quedó tan maltrecho por los golpes y la espera de ayuda bajo el sol implacable (desde los barcos no habían visto el accidente) que comprendió que ya no estaba en condiciones de seguir, así que ordenó el regreso en 1523. En Panamá escribió una relación narrando su viaje que dejaba claro que el Birú, ya convertido fonéticamente en Perú, debía ser encontrado y ganado para la Corona. El problema era que, con la baja de Andagoya, Pedrarias perdía al más cualificado para ello y encima el sucesor designado a tal efecto, Juan de Basurto, también falleció. Sólo quedaba disponible un hombre, un veterano de 45 años que había demostrado fidelidad y buen hacer: el extremeño Francisco Pizarro, ya mayor pero que sabría por dónde pisaba, ya que conocía el terreno por haber sido uno de los que integraron la expedición de Andagoya.

De hecho, Pizarro le invitó a unirse financieramente al consorcio que había hecho con los citados Almagro y Luque pero el vasco rechazó la oferta por considerar que la empresa resultaría demasiado onerosa para su economía. Ni imaginaba que esa decisión le costaría quedar al margen de los fabulosos beneficios que supuso el rescate de Atahualpa, por ejemplo, además de caer en un olvido parcial como precursor de la conquista del Perú. No obstante, Andagoya aún escribió alguna página importante en aquella epopeya, como salir indemne de una serie de acusaciones por invasión de jurisdicciones -prácticamente ningún conquistador se libró de pasar por un trance así, por lo indeterminado de las fronteras-, ser nombrado en 1539 adelantado y gobernador de San Juan y fundar esta ciudad más la vecina Antioquía. Seguramente su buen carácter le sirvió para superar esos contratiempos, aunque quizá también debió experimentar cierta amargura al visitar Cuzco, la maravillosa capital inca, que pudo haber sido suya. Allí murió en 1548.

Fuente: Labrujulaverde