sábado, 30 de abril de 2016

La ancestral raza de «gigantes blancos» descritos por los indígenas de América

Numerosas leyendas de diversas tribus nativo americanas, desde los comanches en el norte hasta los manteños en el sur, hablan de una misteriosa raza de gigantes de piel blanca que fueron aniquilados de la faz de la tierra.



Choctaw
En su libro «Historia de los indios Choctaw, Chickasaw y Natchez» (1899), Horatio Bardwell Cushman escribe: «La tradición de los choctaw cuenta que hace mucho tiempo un raza de gigantes habitó lo que hoy es el Estado de Tennessee, unos seres con los que sus ancestros lucharon cuando migraron desde el oeste… Su tradición afirma que los nahullo tenían una impresionante estatura». Cushman dice que, con el tiempo, el término «Nahullo» se volvió común para designar a toda la gente blanca, pero que en su origen era específicamente utilizado para designar a una raza de gigantes blancos con la cual los choctaw entraron en mortífero contacto tras cruzar el río Mississippi.

Comanche
En 1857, el jefe Rayo Vibrante de los comanches, una tribu amerindia de las Grandes Planicies, declaró lo siguiente sobre una ancestral raza de gigantes blancos: «Hace innumerables lunas, una raza de hombres blancos, de 3 metros de altura, y mucho más próspera y poderosa que cualquier cara pálida que ahora vive aquí, habitó una gran parte de la nación, extendiéndose desde el lugar donde sale el sol hasta donde se pone. Sus fortificaciones coronaban las cimas de las montañas, protegiendo sus ciudades situadas en los valles intermedios. Excedieron a cualquier otra nación que haya florecido antes o después. Era una raza valiente, altiva y guerrera, para la cual los hombres blancos de hoy en día serían solo pigmeos». El jefe explicó que cuando esta raza se volvió demasiado vanidosa y se olvidó de la justicia y la misericordia, el Gran Espíritu la aniquiló, solo dejando como legado de su sociedad a los montículos que aún son visibles en las mesetas norteamericanas.

Este relato fue documentado por el Dr. Donald ‘Panther’ Yates, un investigador y autor de libros sobre la historia nativo americana.

Navajo
Yates también menciona a unos seres conocidos como «starnake» por los navajos: «Una majestuosa raza de gigantes blancos dotados de tecnología minera que dominaron el oeste de Norteamérica, esclavizando a tribus inferiores. Ellos se extinguieron o bien regresaron a los cielos».

Azteca
En la mitología mexica, con la Leyenda de los Soles, se cuenta que los quinametzin fueron la humanidad creada durante el Sol de Lluvia. Su gobernante, de acuerdo con algunas versiones del mito, era el dios Tláloc, a quien le correspondió ser el sol que alumbró durante la tercera época cosmogónica, que concluyó cuando Quetzalcóatl hizo que lloviera fuego y los quinametzin murieron quemados.

A los quinametzin se les atribuía ser los constructores de la ciudad de Teotihuacan y del Tlachihualtépetl sobre el que se levantó el principal templo a la Serpiente Emplumada en Cholula. Los tlaxcaltecas relataban que, en tiempos cercanos a la Conquista española, ellos mismos habían luchado contra los últimos quinametzin.

Manta
En 1864, Pedro Cieza de León, un conquistador, pero sobre todo, cronista e historiador del mundo andino, escribió en su «Crónica del Perú» cómo la cultura nativa manteña (en lo que hoy vendría ser el moderno Ecuador) le describió una legendaria raza de gigantes: «Hay reportes concernientes a gigantes en Perú, quienes habrían arribado a la costa en el punto de Santa Elena. Los nativos se habían consternado al ver una embarcación hecha de cañas llegar a sus costas con un cargamento de criaturas, tan altos que de la rodilla al suelo eran tan grandes como un hombre de buena estatura. Sus extremidades estaban en proporción con el tamaño deforme de sus cuerpos, y sus cabezas era algo monstruoso que ver, con cabellos que colgaban hasta los hombros. Sus ojos eran tan grandes como platos pequeños». En su crónica, León dice que los hábitos sexuales degenerados de los gigantes resultaban repugnantes para los nativos, por lo que «el cielo» eventualmente los exterminó.

Paiute
Los paiutes, una tribu norteamericana nativa de la zona de Nevada, posee una tradición oral que relataron a los antiguos colonos blancos sobre una raza de gigantes pelirrojos que sus antepasados conocían como los «Si-Te-Cah», y que habitaban en una antigua cueva. Dicha historia fue registrada por Sarah Winnemucca Hopkins, hija de un jefe indio paiute, en su libro «La Vida entre los Paiutes: Agravios y Reivindicaciones» (1882), donde describe a los supuestos «gigantes» como seres sanguinarios, hostiles y caníbales. En este relato, los paiutes narran una gran batalla, ocurrida en el lugar conocido actualmente como la Cueva de Lovelock, que condujo al exterminio de las criaturas.

Cráneos extraídos de la cueva Lovelock. Foto tomada hace cerca de 40 años por el investigador Don Monroe
A principios del siglo XX, los arqueólogos encontraron miles de objetos dentro de la cueva dando pie a una prolongada excavación y a especulaciones sobre la posibilidad de que la leyenda paiute fuese real, pues, entre otros sorprendentes objetos —que terminarían, en gran parte, en colecciones privadas— se desenterraron huesos con marcas de canibalismo, sandalias de casi 40 cm, y cráneos con cabellos rojizos.

viernes, 29 de abril de 2016

El 33% de los españoles posee marcadores genéticos árabes

La guerra a los musulmanes, la expulsión de los judíos, persecuciones inquisitoriales a los no creyentes o a otras razas... La Historia de España está salpicada de acontecimientos que hoy serían tachados de racistas, pero hay algo en nuestras raíces que no se puede borrar: la huella genética y el mestizaje.



En 1492 los judíos fueron expulsados de la península Ibérica por los Reyes Católicos. Unas cuantas décadas después, en 1613, Felipe III expulsaría a los últimos moriscos. El cristianismo en su versión católica quedó como la única religión del reino de España. Sin embargo, como explicamos en el número de mayo de la revista Historia de Iberia Vieja,  durante unos ocho siglos, los devotos de Moisés, Jesucristo y Mahoma compartieron residencia en Al-Ándalus.

Durante ese periodo, provenir de una familia de cristianos viejos o ser descendiente de musulmanes o judíos suponía obtener un certificado de ciudadanía de primera y, en consecuencia, resulta interesante comprobar hasta qué punto la secuencia genética hispana está enlazada con la de las culturas que permanecieron siglos en nuestro país. 

Un equipo decientíficos compuesto por investigadores de la Universidad de Leicester (Reino Unido) y la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, analizó las trazas genéticas de la población española actual para ver su origen histórico

Para llegar a esta conclusión, los científicos liderados por el británico Mark Jobling, llevaron a cabo un análisis del cromosoma Y, únicamente presente en los hombres y que se transmite de padres a hijos, de 1.140 individuos de la península Ibérica y las Islas Baleares.

El siguiente paso fue compararlo con las poblaciones de judíos sefarditas y de individuos del norte de África, que tienen la ventaja de ser muy diferentes a las poblaciones receptoras originarias de la Península Ibérica, llegando a la conclusión que uno de cada tres españoles tiene ascendentes moriscos o judíos.
Estos porcentajes podrían responder a la antigua coexistencia de tales comunidades en el solar peninsular que ha sido siempre un crisol de culturas.

Hay datos curiosos, así en las provincias de León, Salamanca o Zamora se encontró un mayor predominio de genes norteafricanos en comparación a la provincia de Granada, que fue paradójicamente la última ciudad musulmana en caer en 1492.

Más llamativo fue detectar genética con características norteafricanas especialmente el norte del Duero en comparación con las áreas más septentrionales. El motivo podría encontrarse en que los principales grupos de moriscos fueron desplazados al noroeste de Castilla desde su ubicación granadina original para desactivar su rebelión en el siglo XVI. En consecuencia, provincias como Salamanca contarían hoy día con más descendientes de aquellos moriscos exiliados a fuerza que las comarcas equivalentes de Andalucía.

Fuente: Historia La Vieja

Tenochtitlan, en 1519

La ciudad de México Tenochtitlan, tal como la vieron los hombres de Cortés al cruzar entre los volcanes. Sin fantasía.



El Cerro de la Estrella en Iztapalapa. Al centro del lago de Texcoco está Tenochtitlan con sus 4 barrios: Moyotlan (SE), Cuepopan (NO), Atzacualco (NE) y Zoquiapan (SE). Al centro de la isla, una mancha blanca ...muestra el Templo mayor con sus 78 templos y edificios (de acuerdo con Fray Bernardino de Sahagún), delimitado por una plataforma cuadrangular llamada Coatepantli (hoy desaparecida). La otra "mancha" blanca en parte alta de la isla es el centro ceremonial de Tlatelolco.

De este lugar salen dos calzadas que aún existen: la recta y corta de la derecha (sin interrupciones ni isletas) era la calzada de Tepeyac, hoy Calzada de los Misterios. Al tocar tierra estaba el templo de Tonantzin, hoy Villa de Guadalupe, con la Basílica.

La calzada de la izquierda (con unas isletas que la interrumpen) es actualmente la Calzada Vallejo, en plena zona industrial de la ciudad, a un lado del circuito interior, en Tlatilco y cerca de La Raza.

Dos calzadas más salen de la isla y se dirigen hacia la ribera izquierda (poniente). De arriba a abajo, la primera es la Calzada Tlatelolco-Tlacopan (Tacuba y Popotla) que tiene una bifurcación hacia Azcapotzalco, hoy Camarones, y otra hacia la calzada Tenochtitlan-Tlacopan. La otra calzada es la de Tenochtitlan-Tlacopan, que contaba con un acueducto que proveía agua a la ciudad desde el manantial situado en los alrededores de los "Baños de Moctezuma" en el cerro de Chapultepec. La calzada de Tlacopan (Tacuba) existe hasta nuestros días y fue por donde las huestes de Cortés intentaron escapar durante la batalla de la ( Noche Triste ) el 30 de junio de 1520.

A la derecha, en la parte baja de la isla, una breve calzada conducía hasta una pequeña isla conocida como "El peñón de los baños", que hoy es el montecito donde se encuentran los radares del aeropuerto. Ahí existen hasta hoy unos manantiales de aguas termales, donde los tlahtoani hacían rituales de purificación y relajación.

La calzada larga que viene hacia la parte baja de la imagen fue la última en construirse y cuenta con casi 12 km de longitud sobre las aguas. Es la Calzada de Tlalpan, que hoy coincide plenamente con esta vialidad, conocida también como Pino Suárez o "de San Antonio Abad". Esta calzada se interrumpe al salir de la isla para bifurcarse, con rumbo a Tequesquinahuac (Tacubaya) y actualmente es Obrero Mundial. En su camino al sur, la Calzada de Tlalpan se dirige a tierra con bifurcaciones hacia Mexicaltzingo-Iztapalapa (esta toca tierra en la parte baja y derecha de la imagen. Hoy es el Eje 8 Sur Popocatépetl-Calzada de Mexicaltzingo-Ermita Iztapalapa). Una diagonal hacia una isleta es Cumbres de Maltrata y más adelante otra bifurcación hacia la izquierda se dirigía a Coyohuacan-Churubusco (actualmente esta corre sobre las calles de General Anaya-Héroes del 47-Hidalgo) y continuaba en línea recta hasta Huitzpolco (Huipulco), donde una sección seguía hasta la tierra firme de Tlalpan y otra se convertía en la calzada México-Xochimilco (que hoy sigue con ese nombre. corre sobre ella el tren ligero).

Los islotes situados en la parte derecha de la imagen tuvieron nombres conocidos: Mixhuca, Zacatlamanco, Ixtacalco, Nextipan, Mazatlan y Atlazolpa.

Finalmente, enmarcando el lado derecho de la imagen de manera irregular, estaba la magnífica calzada-dique o albarradón de Nezahualcoyotl, que corría sobre el lago uniendo a Mexicaltzingo con el Tepeyac. Esta magna obra hidráulica contenía las aguas, delimitaba territorios de pesca y cacería y evitaba inundaciones, pero además evitaba que se mezclaran las aguas salitrosas de los lagos más altos (aunque menos profundos) de Zumpango y Xaltocan con las de Texcoco. De esta calzada dique no quedan restos, lamentablemente.

Fuente: Planetz of Aztecz

miércoles, 27 de abril de 2016

La Leyenda de Popocatépetl e Iztaccíhuatl

La vista que engalana a la ciudad más grande del mundo: la Ciudad de México, está realzada por la majestuosidad de dos de los volcanes más altos del hemisferio, se trata del Popocatépetl y del Iztaccíhuatl.



La presencia milenaria de estos enormes volcanes ha sido de gran importancia en las diferentes sociedades que los han admirado y venerado, siendo fuente de inspiración de múltiples leyendas sobre su origen y creación. Entre ellas las más conocidas son dos que a continuación relataremos.

Hace ya miles de años, cuando el Imperio Azteca estaba en su esplendor y dominaba el Valle de México, como práctica común sometían a los pueblos vecinos, requiriéndoles un tributo obligatorio. Fue entonces cuando el cacique de los Tlaxcaltecas, acérrimos enemigos de los Aztecas, cansado de esta terrible opresión, decidió luchar por la libertad de su pueblo.

El cacique tenía una hija, llamada Iztaccíhuatl, era la princesa más bella y depositó su amor en el joven Popocatépetl, uno de los más apuestos guerreros de su pueblo.

Ambos se profesaban un inmenso amor, por lo que antes de partir a la guerra, Popocatépetl pidió al cacique la mano de la princesa Iztaccíhuatl. El padre accedió gustoso y prometió recibirlo con una gran celebración para darle la mano de su hija si regresaba victorioso de la batalla.

El valiente guerrero aceptó, se preparó para partir y guardó en su corazón la promesa de que la princesa lo esperaría para consumar su amor.

Al poco tiempo, un rival de amores de Popocatépetl, celoso del amor de ambos se profesaban, le dijo a la princesa Iztaccíhuatl que su amado había muerto durante el combate.
Abatida por la tristeza y sin saber que todo era mentira, la princesa murió.

Tiempo después, Popocatépetl regresó victorioso a su pueblo, con la esperanza de ver a su amada. A su llegada, recibió la terrible noticia sobre el fallecimiento de la princesa Iztaccíhuatl.

Entristecido con la noticia, vagó por las calles durante varios días y noches, hasta que decidió hacer algo para honrar su amor y que el recuerdo de la princesa permaneciera en la memoria de los pueblos.

Mandó construir una gran tumba ante el Sol, amontonando 10 cerros para formar una enorme montaña.

Tomó entre sus brazos el cuerpo de su princesa, lo llevó a la cima y lo recostó inerte sobre la gran montaña. El joven guerrero le dio un beso póstumo, tomó una antorcha humeante y se arrodilló frente a su amada, para velar así, su sueño eterno.

Desde aquel entonces permanecen juntos, uno frente a otro. Con el tiempo la nieve cubrió sus cuerpos, convirtiéndose en dos enormes volcanes que seguirán así hasta el final del mundo.

La leyenda añade, que cuando el guerrero Popocatépetl se acuerda de su amada, su corazón que guarda el fuego de la pasión eterna, tiembla y su antorcha echa humo. Por ello hasta hoy en día, el volcán Popocatépetl continúa arrojando fumarolas.

En cuanto al cobarde tlaxcalteca que mintió a Iztaccíhuatl, presa del arrepentimiento por la tragedia que desencadenó, fue a morir muy cerca de su tierra. También se convirtió en montaña, elPico de Orizaba, otro de los volcanes de la región, y desde muy lejos, vigila el sueño eterno de los amantes que ya nunca se podrán separar.

Esta leyenda ha pasado de generación en generación desde la época del Imperio Azteca, cuyo florecimiento data del siglo XIV, y la importancia que se les daba era evidente ya que desde ese tiempo que les otorgó los nombres que actualmente poseen.

Popocatépetl deriva su nombre del verbo náhuatl “popoa” que significa “humo” y del sustantivo “tepetl”, que quiere decir “cerro”, así que su nombre significa literalmente “Cerro que Humea”, debido a que desde esa época emanaba ya, su tan característica fumarola.

Popularmente es conocido como “El Popo”, aunque las poblaciones asentadas en sus faldas lo conocen con el cariñoso mote de “Don Goyo”.
Iztaccíhuatl, el otro volcán, deriva su nombre de los vocablos nahuátl “iztac”, que significa “blanco” y “cíahuatl” que se interpreta como“mujer”, por lo que su nombre se traduce como “Mujer Blanca”. Actualmente es mejor conocida como la “Mujer Dormida” debido a su característico perfil que asemeja a una mujer recostada con la cara hacia el cielo.

El Popocatépetl es un volcán activo con una edad aproximada de 730,000 años. Tiene forma cónica simétrica y una altura máxima de 5,450 metros sobre el nivel del mar, lo que lo coloca como el segundo más alto de México.

Está unido en su parte norte con el Iztaccíhuatl, mediante un paso montañoso conocido como Paso de Cortés, nombre que hace referencia a la ruta que siguió Hernán Cortés por ese lugar, antes de llegar a la Gran Tenochtitlán.

El Iztaccíhuatl es un volcán extinto ubicado en el centro de México. Es la tercera montaña más alta del país con una altitud de 5,220 metros sobre el nivel del mar y ambas se localizan en los límites territoriales de los estados de México y Puebla.

Actualmente ambos volcanes aun son gran inspiración de expresiones artísticas y literarias, que seguramente pasarán a la posteridad como esta gran leyenda.

Fuente: Planet of Aztecz

martes, 26 de abril de 2016

Actas del Congreso de 1816 - Parte II

Con motivo del Bicentenario de la Independencia Argentina a celebrarse el próximo 9 de julio, transcribimos algunas de las actas del Histórico Congreso de Tucumán.



Congreso de Tucumán. Sesión del 17 de abril de 1816

SUMARIO - Lectura de varios oficios.-- Se aprueban los poderes de los Diputados electos por la capital de Chichas.- Se acordó prevenir al General Rondeau que comunicase directamente al Congreso los sucesos importantes. 

Se abrieron cuatro pliegos dirigidos al Soberano Congreso. El primero, del Gobernador de Córdoba, en que comunica los últimos acontecimientos ocurridos en Santa-Fe por los informes exactos de persona que comisionó al efecto, los que renovaron el dolor de este Cuerpo Soberano, á quien animan sentimientos de paz, unión y fraternidad. El segundo, del Presbítero D. José Andrés Pacheco de Melo en que avisa haber sido nombrado Diputado por la Villa de Tupiza, Capital de Chichas, igualmente que el Coronel Mayor de los Ejércitos de la Patria D. Juan José Fernández Campero, conforme al acta de la Junta Electoral celebrada á este efecto el 17 del pasado Octubre, que acompaña original. Se reconoció y examinó escrupulosamente, y se halló suficiente para la incorporación de ambos señores Diputados. El tercero, del Coronel Graduado D. Martin Güemes, Gobernador de Salta, en que da parte hallase ya expensados y prevenidos ponerse en marcha los Diputados electos por aquella ciudad, cuyo arribo á esta de Tucumán é incorporación en el ceno del Congreso, esperaba únicamente para prestar y solemnizar el reconocimiento del homenaje á esta autoridad soberana. El cuarto, del General Rondeau, fechado en 6 de Abril en su cuartel general en Salta, contestando á uno que se le remitió, ejecutándolo al juramento de obediencia de él y sus tropas al Soberano Congreso, en que se escusa de no haberlo efectuado, dando por la causa haber marchado la mayor parte de las tropas á la Quebrada del interior, donde luego que llegasen solemnizaría el reconocimiento con todas formalidades de honor y respeto, debidas á la representación de la Soberanía Nacional. 

Luego se acordó por moción que hizo al efecto el señor Diputado Pueyrredon, que se previniese á este General del Ejército, que todas las ocurrencias notables de sucesos prósperos ó de los pueblos del interior , dignas de elevarse al conocimiento del Soberano Congreso, se las comunicase directamente, sin perjuicio de igual directa comunicación al Poder Ejecutivo; no siendo de aquellas que el General debe reservar en el plan secreto de sus combinaciones por la importancia con que debe prepararlas la reserva.

Congreso de Tucumán. Sesión del 19 de abril de 1816

SUMARIO - No se hace llegar á la solicitud del Alcalde y vecinos de Trancas, para que se tenga por bastante el poder del elector antes nombrado.- El Diputado Serrano hace moción para crear un impuesto con que hacer frente á las necesidades urgentes. - Sesión secreta. 
Se leyó un pliego suscrito por el Alcalde Pedáneo, Cura, y algunos vecinos del Partido de Trancas, que rehusaban la reunión de los habitantes de la campaña para el nuevo nombramiento de elector que se había ordenado por el Soberano Congreso para nombrar Diputados propietarios por esta capital de Tucumán, exponiendo imaginados inconvenientes en las reuniones continuas, y suplicando se tuviese por bastante el poder que hayan conferido antes al último elector nombrado para elegir suplentes. Se declaró no haber lugar á la solicitud, y se acordó que el Gobernador de la Provincia hiciera entender á los suplicantes el sumo desagrado con que había sido mirada su extemporánea representación y que se llevase á debido efecto la resolución del Soberano Congreso en la materia.

Tomó luego la voz el señor Diputado Presidente é hizo presente al Soberano Congreso estar evacuadas ya las instrucciones que habían de regir al Diputado Corro en su misión á Santa-Fe, reducidas a puntos generales. Pero que para hacerse efectivo este viaje, que instaba en fuerza de las críticas circunstancias que habían ejecutado á tomar esta medida, tropezaba en el terrible obstáculo de no hallar absolutamente un recurso para proporcionarle un viático capaz de sostenerlo en su marcha, y en el punto de su destino con el decoro que corresponde al alto carácter que investía. 

Aquí pidió la palabra el ciudadano Serrano, Diputado por la ciudad de la Plata y con la dignidad que pide la materia se produjo en los términos siguientes: que había llegado y se presentaba la ocasión mas oportunas d imponer a los pueblos todos una contribución, cuyos productos facilitasen la ejecución de grandes medidas, que urgían en las circunstancias: que el cúmulo de desgracias que habíamos sentido anteriormente en las jornadas del interior reconocían por uno de sus principios un desolante languor y una falta de rapidez, que han desvanecido las desventajas que en otro caso hubieran sido indudables: que esta era la causa de que en los contrastes pasado hubiésemos necesitado el transcurso de años enteros para poder restablecernos, al paso que el enemigo recuperaba en pocos meses el territorio que perdía: que nunca mas que al presente se necesitaba esta rapidez: que los pueblos del interior a pesar de las espantosas desolación de las guerras, obran con un heroísmos constante y conforme al que han manifestado en todas ocasiones en obsequio del sistema: que sus esfuerzos detenían al enemigo en medio de sus carrera y poniendo á estos pueblos en actitud de repararse, los libraban con sus sangre de su ocupación y ruina; pero que su constancia, su bravura y sacrificios serían reducidos a un doloroso estado de nulidad, igualmente lamentable a todos los puntos del territorio, si en el momento no se les daba un apoyo sólido, un auxilio inmediato y poderoso, que obrando en consonancia con ellos, mejorase la situación de todos: que había gente, armas , municiones y todo lo preciso a excepción solo de numerario: que él no podía creer que un impuesto dirigido a conseguirlo para objetos tan sagrados y de tanta trascendencia, fue recibido con el desagrado por los pueblos de esta provincias, pues ellas tenían a la vista las innumerables exacciones que sin intermisión sufren las del interior, tanto de los ejércitos nuestros, cuando de los enemigos que saquean y aniquilan los fondos públicos y privados, venganza del inalterable amor a la libertad, que forma la divisa de sus habitantes. Concluyó luego recomendado muy particularmente al Soberano Congreso la consideración de tan importante objeto, que promovía así por el bien común, como en desempeño de sus obligaciones a las provincias del interior, a quienes y especialmente a su pueblo comitente, quería que constasen los esfuerzos que hacía para su pronto auxilio. 

Fue apoyada la moción por muchos señores Diputados, en especial por los señores Malavia y Rivera, y precediendo varias pequeñas discusiones, pidió sesión secreta el ciudadano Serrano, dirigida a promover el mismo objeto y se mandó despejar la barra. 

Pueblos de la Unión: vuestros representantes reunidos en Congreso para hacer vuestra anhelada felicidad, y cada uno separadamente, pueden aseguraros con datos convincentes é irreprochables, que nada les son más aflictivos y dolorosos que tocar aún no se goza. No se les oculta que los nombres, pecho, contribución , impuesto, ennegrecen ya las páginas del gran libro del destino, en que está escrita vuestra futura suerte, y se sienten impulsados á graduarla de vacilante é incierta, cuando la ven dependiente de los escasos restos destinados para vuestra subsistencia. Pero ellos apelan al tribunal severo de vuestro juicio. Comprometidos ya por una ordenada sucesión de actos que han dado al público vuestras más recónditas intenciones; reducidos al estrecho cuadro que os han formado la necesidad. la obligación, la conveniencia y, l justicia; animados de los nobles sentimientos que inspira el deber de recobrar vuestros natos derechos , ultrajados por el orgullo de vuestros antiguos amos, menoscabados por su codicia y reducidos á nada por su potente injusta dominación; expuestos al furor de sus venganzas, si se sobreponen á vuestros valientes y reiterados esfuerzos; acometidos con tenacidad por unos enemigos tantos mas irreconocibles, cuanto se suponen heridos en lo más vivo de su ambición y poder, y en quienes se ha hecho naturaleza la costumbre de humillaros; amagados en fin por todas partes y burlados por un rival que se alimenta de vuestras desgracias y de la esperanza de doblaros las cadenas: en este estado, pues, en que sufís te lleno todos los azares de una suerte adversa, ¿Deberéis abandonaros á la casualidad, á lo que dé si el tiempo, ó á la imaginada deferencia de vuestros opresores? ¿Será justo rehusar los últimos sacrificios, cuando mil veces habéis jurado en el secreto de vuestros pechos no poner otro termino á esta justa contienda que el de vencer ó morir? Resueltos á rendir la vida en obsequio de la mas santa y justa de las causas, podréis negaros á ser víctimas de la indigencia propia, abriendo así los canales que lleven la abundancia al campo de vuestros defensores? ¿Veríais con una fría indiferencia desplomarse este edificio político, construido en parte por l valor y sostenido por una justa equidad? No. Vuestros Representante os hacen justicia. Ni por un momento han dado lugar en su imaginación á la amarga idea que pudiera inspirarle un errado concepto de vuestros sentimientos. Están penetrados en su rectitud y de la generosidad de vuestras intenciones. Se lisonjean que una erogación libre y espontánea, prevendrá quizá de vuestra parte la necesidad de un impuesto forzoso y que nada os será mas complaciente que el lisonjero placer de mendigar el sustentos de vuestros propios hermanos, ante que sujetaros á la degradante humillación de recibirlo de vuestros enemigos, empapado sino en vuestra sangre, á lo menos en vuestras lágrimas. La libertad, la sagrada libertad, se compra á todo precio. Se ha hecho hasta aquí por conseguirla el generoso sacrificio de tantas vidas: ¿podrá seros tan agrio el de los intereses? Nosotros (decían en cierta ocasión los valientes americanos del Norte reunidos en Congreso y dispuestos á resistir á todo trance al poder británico). Nosotros hemos calculado los costos, y nada encontramos tan terrible como una voluntaria esclavitud. Estamos en el caso: Perezca el que posponga el honor y convivencia de ser libre á una vil y efímera fortuna, si es que alguna puede disfrutarse bajo el yugo de una esclavitud vergonzosa. Aquí viene bien la fábula del lobo, y el perro del célebre Samaniego, que debía grabarse en la memoria de todo americano. 

Congreso de Tucumán. Sesión del 20 de Abril de 1816

SUMARIO - Se aprueban las elecciones de dos Diputados por Santiago del Estero .- Se resuelve girar un libramiento á favor de D. Ambrosio Colombres.- Se encarga al Comisionado Corro gestione ante la Provincia de Paraguay el envió de representantes al Congreso. - Se ordena al Gobernador de Córdoba levante un empréstito forzoso entre los comerciantes europeos. 

Se leyó por el Secretario Dr. Passo, la comunicación del Ayuntamiento de Santiago del Estero, que contiene el aviso instruido de la nominación de Diputado por aquella ciudad á este Soberano Congreso, que recayó en las personas de los señores D. Pedro Francisco de Uriarte, Cura de la doctrina de Loreto y el ministro d. Pedro Díaz de Gallo. fueron leídos y examinados los poderes y actas de su elección; fue declarado legítimo su nombramiento y ordenado en la sesión siguiente, fue recibidos en el seno del Congreso; previniéndose al pueblo comitente, que haciéndoles la correspondiente asignación de dietas, busque y calcule los arbitrios necesarios para prevenir á ellas.

En seguida se leyó del Gobernador de esta Provincia, en que se solicita se gire por el Congreso los libramientos correspondientes de la cantidad de 3.000 pesos á favor de D. Ambrosio Colombres, que los ha entregado al Comandante del Batallón número 10. En cuyo particular se resolvió que girándose libramiento por el mismo Gobernador con las calidades prevenidas en la sesión del 10 del presente, se dé aviso al Director del Estado y Gobernador de la Provincia para su cumplimiento y seguridad del prestamista.
Con motivo de haberse leído las instrucciones que deben regir al ciudadano Corro en su misión á Santa- Fe, las que fueron aprobadas por el Soberano Congreso en todas sus partes, hizo presente el Diputado P. Rodríguez la necesidad é importancia de invitar eficazmente á la Provincia del Paraguay á concurrir en Congreso por medio de sus Representantes; é hizo moción para que el mismo señor Corro destinado en comisión á Santa-Fe pase á la citada Provincia del Paraguay á practicar este delicado encargo; y apoyada suficientemente después de una profunda y reflexionada discusión, resultó á pluralidad de votos , que el mismo Diputado Corro pase á la Provincia del Paraguay con el expresado fin de invitarla al envío de Diputados que la representen en este Soberano Cuerpo. 

Con esta ocasión hizo moción el ciudadano Pueyrredon para que se exigiese para las ocurrencias y gastos necesarios cantidad de dinero en cantidad de préstamo á los comerciantes europeos de la ciudad de Córdoba, menos gravados de erogaciones forzosas. El Soberano Congreso persuadido de la necesidad de formar un fondo para ocurrir á las urgencias del Estado y desempeñar otras atenciones de bulto, que sin este auxilio quedan paralizadas, adoptó desde luego la medida ; y después de discutida la materia acerca de la cantidad que debería exigirse, se resolvió á pluralidad de votos que se pasase oficio al Gobernador de Córdoba para que exigiese de los comerciantes europeos de aquella ciudad y su campaña, la cantidad de 40.000 ps., con la condición precisa de reintegro en mejorando las circunstancias, y después de un año de restablecida la paz general del país. Y en caso d no poderse verificar este pago por la estrecha situación dl Erario, hacerles efectivo desde entonces el de los intereses correspondientes. Las notorias indigencias del Estado demandan imperiosamente esta medida, que debe ser dolorosa á aquellos vecinos, cuyos intereses ataca inmediatamente. Vale que recae en unos hombres que miran con una delincuente indiferencia, y aún con el placer nuestras desgracias, y que están dispuestos á sacrificarlo todo y sacrificarse ellos mismos, si se trata de promoverlas. Verdad es, que visto á buena luz este desfalco de sus haberes, refluye en sus descendientes, que por americanos son acreedores á otras consideraciones. Pero quiere la mala suerte, que desnaturalizados algunos, y esclavos del capricho de sus padres, se hacen justamente partícipes de sus mismos gravámenes, y pagan unos y otros, á su pesar, el tributo debido al país donde respiran. Lo último que desampara l hombre es la esperanza. Puede que la que les queda de reembolsar su tesoro, los ejecute á desear siquiera el plazo en que está decretado su reintegro. 

Posteriormente hizo moción el ciudadano Bulnes, Diputado de la ciudad de Córdoba, para que en favor de las cajas de aquella capital se destinase alguna parte de la cantidad que con calidad de empréstito exhibiesen los europeos comerciantes, por hallarse aquellas enteramente exhaustas y en total ineptitud para ocurrir á los precisos gastos que demandan las urgencias y justa la moción, en la materia.  

Fuente:
Fundación Bicentenario (Extraído del libro de Sesiones del Congreso de Tucumán. Tomo I)

lunes, 25 de abril de 2016

Actas del Congreso de 1816

Con motivo del Bicentenario de la Independencia Argentina a celebrarse el próximo 9 de julio, transcribimos algunas de las actas del Histórico Congreso de Tucumán.



Congreso de Tucumán. Sesión del 9 de Abril de 1816
SUMARIO - Se recibe una acta de reconocimiento del Congreso hecha por Santiago del Estero - Se faculta al Gobernador de Tucumán para sacar un empréstito de 3.000 pesos. - Se dicta un Reglamento para las elecciones de Tucumán. - Sesión secreta. 

Para evitar ulteriores recursos y cuestiones perjudiciales á la breve expedición de graves atenciones del Cuerpo Soberano, era conveniente fijar una regla que dirigiese á los habitantes de esta ciudad del Tucumán y su campaña, en la nueva elección de Diputados que se debe practicar. Así se resolvió á pluralidad de votos, después de discutida plenamente la materia, y de común acuerdo se encomendó su formación al Diputado ciudadano Sáenz. 

Se presentó el acta celebrada en la ciudad de Santiago del Estero por la que consta el reconocimiento de aquel pueblo del Soberano Congreso, congratulándose de su instalación y protestando su rendida deferencia á sus deliberaciones. 

Se leyó un pliego del Gobernador de esta provincia en que por la total falta de fondos para subvenir á las necesidades, y escaseces de la tropa al mando del Teniente Coronel D. Silvestre Álvarez, pide se le faculte para sacar un empréstito de 3.000 pesos que juzga suficiente para un pronto auxilio por ahora, asegurando á los prestamistas de su efectivo pago. Acordada unánimemente la necesidad de esta medida, como del seguro de su reintegro en señalado tiempo, se resolvió la tomase asegurando á los prestamistas el pago de la cantidad expresada en las cajas generales de la Capital en el término de cuatro meses, con prevención de ponerse en los libramientos la calidad de con cargo de reintegro en su caso. Así al Supremo Director del Estado. 

Se leyó últimamente el reglamento de elecciones para este pueblo y su campaña, que presentó el Diputado Sáenz. Se discutió sobre algunos puntos de su relato, y aprobado, se acordó se remitiese junto con los autos de la matia del Gobernador y Municipalidad para su complimiento. 

Inmediatamente mandó el señor Presidente despejar la barra para tratar secretamente un asunto de importancia y de la mayor gravedad, como se efectuó al momento.

Congreso de Tucumán. Sesión Extraordinaria del 13 de abril de 1816.

SUMARIO - Se recibe una acta de reconocimiento del Congreso hecha por Santiago del Estero - Se faculta al Gobernador de Tucumán para sacar un empréstito de 3.000 pesos. - Se dicta un Reglamento para las elecciones de Tucumán. - Sesión Secreta. 

Para evitar ulteriores recursos y cuestiones perjudiciales á la breve expedición de graves atenciones del Cuerpo Soberano, era conveniente fijar una regla que dirigiese á los habitantes de esta ciudad del Tucumán y su campaña, en la nueva elección de Diputados que se debe practicar. Así se resolvió á pluralidad de votos, después de discutida plenamente la materia, y de común acuerdo se encomendó su formación al Diputado ciudadano Sáenz. 

Se presentó el acta celebrada en la ciudad de Santiago del Estero por la que consta el reconocimiento de aquel pueblo del Soberano Congreso, congratulándose de su instalación y protestando su rendida deferencia á sus deliberaciones. 

Se leyó un pliego del Gobernador de esta provincia en que por la total falta de fondos para subvenir á las necesidades, y escaseces de la tropa al mando del Teniente Coronel D. Silvestre Álvarez, pide se le faculte para sacar un empréstito de 3.000 pesos que juzga suficiente para un pronto auxilio por ahora, asegurando á los prestamistas de su efectivo pago. Acordada unánimemente la necesidad de esta medida, como del seguro de su reintegro en señalado tiempo, se resolvió la tomase asegurando á los prestamistas el pago de la cantidad expresada en las cajas generales de la Capital en el término de cuatro meses, con prevención de ponerse en los libramientos la calidad de con cargo de reintegro en su caso. Así al Supremo Director del Estado. 

Se leyó últimamente el reglamento de elecciones para este pueblo y su campaña, que presentó el Diputado Sáenz. Se discutió sobre algunos puntos de su relato, y aprobado, se acordó se remitiese junto con los autos de la matia del Gobernador y Municipalidad para su cumplimiento. 

Inmediatamente mandó el señor Presidente despejar la barra para tratar secretamente un asunto de importancia y de la mayor gravedad, como se efectuó al momento.

Congreso de Tucumán. Sesión Extraordinaria del 14 de abril de 1816.

SUMARIO - Se resuelve dejar á la prudencia del Diputado Corro, el arreglar su conducta en la comisión á Santa Fe, - Se previene al Director interino que debe á la determinación del Congreso, el nombramiento de quien haya de sucederle. 

El Sr. Diputado Presidente deseando concluir con acierto las instrucciones, cuya formación se le había confiado en unión con los Diputados Thames y Cabrera, para el desempeño de la delicada Comisión del Diputado Corro, expuso varias dudas que retardaban la obra, y ofreció a la deliberación del Soberano Congreso consultas dignas de su alta atención. 

Se discutieron todas con el pulso y detenida meditación que merecían, para no aventurar los efectos de la comisión y comprometer la autoridad y decoro de la soberanía comitente. Y considerando que esta operación extraordinaria estaba sujeta á diferentes ocurrencias que huían de toda previsión y que por lo mismo se hacía difícil prescribirle determinadas reglas para conducirse en ella, después de dar algunas que parecieron obvias y oportunas, se estimó conveniente dejar á la discreción y prudencia del Diputado el reglar su conducta según lo exigiesen las circunstancias. 

Finalmente, se propuso y acordó, como de necesidad, se oficiase por duplicado al Supremo Director interino, comunicándole la resolución de no innovar en el nombramiento del que había de sucederle, fenecido su tiempo en la Suprema Dirección de Estado, hasta la soberana determinación del Congreso, que reconcentra en sí el poder y voluntad de los pueblos, de quienes así reunidos es privativo elevar á este cargo á quien juzguen capaz de desempeñarlo dignamente.

Fuente:
Fundación Bicentenario (Extraído del libro de Sesiones del Congreso de Tucumán. Tomo I)

domingo, 24 de abril de 2016

Felipe Guamán Poma de Ayala (1534-1615): cronista indígena del Virreynato del Perú

Felipe Guamán Poma de Ayala (Ayacucho 1534 - -Lima 1615) se dedicó a recorrer durante varios años todo el virreinato y a escribir su Primer nueva crónica y buen gobierno, uno de los libros más originales de la historiografía mundial




Esta crónica salió para España dirigida al rey Felipe II, se extravió en el viaje y se conserva en la Biblioteca Real de Dinamarca desde el año 1660. Se hizo público en 1908 cuando fue descubierta por el erudito alemán Richard Pietschmann.

Se compone de de 1080 páginas y de 397 dibujos. A contuación unas 17 imágenes de dicha crónica


sábado, 23 de abril de 2016

La amistad de San Martín y Belgrano

Gral. Manuel Belgrano
Hubo entre ambos próceres una verdadera amistad, que influyó positivamente en la historia nacional y en el logro de la independencia.
Hay, en realidad, vidas diferentes:

- San Martín vivió pocos años en América. Toda su formación la recibió en España; hijo de un militar, su propia vocación fue la milicia, y pasó su último cuarto de siglo en Europa, donde encuentra la muerte.

- Manuel Belgrano, en cambio nace en Buenos Aires y pasa en esa ciudad sus primeros dieciséis años, viajando luego a España para estudiar leyes y economía. Regresa al país, antes de 1810, y, salvo algún viaje ocasional, permanece en él hasta su muerte.

No obstante esas disimilitudes, hubo entre ellos un evidente paralelismo, hasta el punto de convertirlos a ambos en Padres de la Patria. Al escribir la vida de uno de ellos, no se puede omitir las relaciones que tuvo con el otro. Bartolomé Mitre, que escribió biografías de ambos, dedica el capítulo 24 de su Historia de Belgrano y de la independencia argentina, a describir sus relaciones con San Martín; a su vez, en el capítulo 4 de su Historia de San Martín y de la emancipación sudamericana, vuelve a tratar el tema. En total, la colaboración mutua se extendió por siete años, hasta la muerte de Belgrano.

Existe una coincidencia curiosa: los padres de ambos héroes frecuentaron el Convento de Santo Domingo en Buenos Aires. Don Juan de San Martín, desde su llegada de Yapeyú en 1781, ingresa con su esposa en la Tercera Orden, a la que pertenecía, desde 1754 -siendo aún soltero-, don Domingo Belgrano, padre de Manuel, ingresando más tarde -en 1760- su madre, doña Josefa González Casero.

Seguramente se conocieron los padres de los futuros líderes patriotas; baste citar el acta de la Hermandad Seglar del 19-6-1783, que constan las firmas, muy cerca la una de la otra, de don Domingo Belgrano y don Juan de San Martín; también se advierte la firma del Vicario de la Tercera Orden, don Juan Martín de Pueyrredón, padre del futuro Director Supremo del mismo nombre, que colaboró con el Libertador.

En los diez años que vivió Belgrano en España no tuvo oportunidad de conocer a San Martín, pues realizaron distintas actividades y frecuentaron diferentes lugares. Y para la época en que llega el Libertador a Buenos Aires (marzo de 1812), Belgrano viajó al noroeste para ocupar el cargo de General en Jefe del Ejército Auxiliar del Perú.

Según Mitre, fue don José Vicente Milá de la Roca quien los puso en contacto; dicho comerciante catalán acompañó a Belgrano como secretario en la expedición al Paraguay y sus referencias a San Martín pudieron ser decisivas para Belgrano. Augusto Barcia Trelles cree que San Martín pudo haber escrito a Belgrano para felicitarlo por las victorias de Tucumán y Salta, batallas que salvaron la revolución. La verdad es que no se conserva la primer carta de Belgrano, y no se conocen las que San Martín le escribió, pero por las de Belgrano podemos deducir parte de su contenido.

La primera que se conoce está fechada en Lagunillas, Alto Perú, el 25-9-1813; responde a una de San Martín en la que lo elogiaba y le recomienda el uso de la lanza y le envía un modelo. También le expresa que le había enviado un cuaderno con instrucciones sobre táctica militar.

Belgrano le contesta: “¡Ay! amigo mío. Y ¿qué concepto se ha formado Ud. de mí? Por casualidad o mejor diré, porque Dios ha querido, me hallo de General, sin saber en qué esfera estoy; no ha sido ésta mi carrera y ahora tengo que estudiar para medio desempeñarme y cada día veo más y más las dificultades de cumplir con esta terrible obligación”. Y termina: “crea Ud. que jamás me quitará el tiempo y me complacerá con su correspondencia, si gusta honrarme con ella y darme algunos de sus conocimientos para que pueda ser útil a la Patria, que es todo mi deseo, restituyéndole la paz y tranquilidad que tanto necesitamos”.

Después de la batalla de Tucumán, Belgrano había pedido al Gobierno que le enviaran a San Martín, pero el Segundo Triunvirato no aceptó; cuando accede, el 3 de diciembre, ya es demasiado tarde. El l de octubre, Belgrano es derrotado en Vilcapujio y, el 14 de noviembre ocurre el desastre de Ayohuma. El 17 de diciembre, le escribe a San Martín: “Mi amigo: no se cómo decir a Ud. lo bastante cuánto me alegro de la disposición del Gobierno para que venga de jefe del auxilio con que se trata de rehacer este desgraciado ejército”.

El 25 de diciembre, le remite otra carta, donde lo pone al tanto de la situación y termina: “En fin, mi amigo, hablaría más con Ud. si el tiempo me lo permitiera; empéñese Ud. en volar, si le es posible, con su auxilio, y en venir a ser no sólo mi amigo, sino maestro mío, mi compañero y mi jefe, si quiere”.

Gral. José de San Martín
El lugar y el día de su primer encuentro han dado lugar a polémicas. En 1973 el investigador Julio Arturo Benencia publicó un documentado trabajo en el que llega a la conclusión de que aquel histórico encuentro ocurrió el 17 de enero, al norte de la posta de Algarrobos -no en la posta de Yatasto, como se creía hasta entonces-, situada a cinco leguas al sur del río Juramento, aunque no es posible establecer con precisión el lugar ni la hora. En esa oportunidad, se conocieron los dos próceres y confirmaron la admiración y el respeto mutuo, que nunca desaparecería.

Belgrano creía que San Martín llegaba con la misión de reemplazarlo, pero aquél se había resistido por consideración al camarada. Esta actitud provocó una carta, del 10 de enero, de Gervasio Antonio de Posadas, entonces vocal, y futuro Director Supremo:

“Excelente será el desgraciado Belgrano, será igualmente acreedor a la gratitud eterna de sus compatriotas. Pero sobre todo, entra en nuestros intereses y lo exige el bien del país que por ahora cargue Ud. con esa cruz”. El decreto respectivo se firmó el 18 de enero y llegó a destino a fin de mes, cuando ambos ya se encontraban en Tucumán.

En esa ciudad, tuvo lugar una segunda entrevista, de mayor duración y también la última, ya que después no volverían a encontrarse. Pero su amistad quedó sellada para siempre.

El 29 de enero, Belgrano, en acto solemne, traspasa el mando del Ejército a San Martín, y queda al frente del Regimiento Nº 1, como subordinado suyo. El gobierno está dispuesto abrir juicio a Belgrano, por las derrotas de Vilcapujio y Ayohuma; San Martín sale en defensa de su amigo. En respuesta al ya Director Posadas, le manifiesta: “de ninguna manera es conveniente la separación de dicho brigadier de este ejército, en primer lugar porque no encuentro un oficial de bastante suficiencia y actividad que lo subrogue accidentalmente en el mando de su regimiento, ...ni quien me ayude a desempeñar las diferentes atenciones que me rodean, con el orden que deseo, e instruir a la oficialidad...”.

Ha dicho Mitre que páginas como éstas, son las que hacen la gloria de la humanidad; hay en ellas grandeza de alma de uno y otro y, al mismo tiempo, espontánea sencillez en la abnegación y en la generosidad recíproca.

El gobierno, sin embargo, desestimó el pedido de San Martín, y Belgrano tuvo que dejar Tucumán y viajar a Buenos Aires para ser procesado por segunda vez. Pese a todo, le manifiesta a Arenales: “Al fin he logrado que el ejército tenga un jefe de conocimientos y virtudes y digno del mayor y más distinguido aprecio; confieso a Ud. que estoy contentísimo con él, porque preveo un éxito feliz, después de tantos trabajos y penalidades”.

En carta del 6 de abril, Belgrano le comenta a su sucesor: “La guerra, allí, no sólo la ha de hacer Ud. con las armas, sino con la opinión, afianzándose siempre esta en las virtudes morales, cristianas y religiosas, pues los enemigos nos la han hecho llamándonos herejes. (...) no deje de implorar a N. Sra. de las Mercedes, nombrándola siempre nuestra Generala y no olvide los escapularios a la tropa. Deje Ud. que se rían; los efectos le resarcirán a Ud. de la risa de los mentecatos, que ven las cosas por encima”.

La última carta de Belgrano la dirige desde Loreto el 22 de mayo, preocupado por la salud de San Martín. Aquí se interrumpe la correspondencia; Belgrano bajó a Buenos Aires, donde su causa fue sobreseída, y al año siguiente enviado a Europa por Rivadavia, en misión diplomática. Mientras tanto, San Martín logra que se le nombre Gobernador Intendente de Cuyo, con el objeto de preparar su plan continental.

Cuando Rondeau, que había asumido la jefatura del Ejército del Norte, fue relevado por el desastre de Sipe Sipe, San Martín propuso a Belgrano, que ya había regresado de Europa: “éste es el más metódico de los que conozco en nuestra América; lleno de integridad y talento natural, no tendrá los conocimientos de un Moreau o Bonaparte en punto a milicia, pero créame Ud. que es el mejor que tenemos en América del Sur” (carta a Godoy Cruz, 12-3-1816).

Nombrado por el Congreso de Tucumán, Belgrano se hace cargo del mando, el 7 de agosto; aceptó porque sabía que eso significaba una estrecha colaboración con San Martín. Sigue atentamente los movimientos del Ejército libertador, que en la segunda quincena de enero de 1817 inicia su marcha hacia Chile. Con motivo del triunfo de Chacabuco, hace erigir en el Campo de la Victoria una pirámide, imitación de la de Mayo de Buenos Aires, monumento que refleja la amistad belgraniano-sanmartiniana.

En la última carta de Belgrano a San Martín, fechada en Pilar, Córdoba, el 17 de agosto de 1819, se alegra de que haya mejorado la salud del Libertador, mientras él, gravemente enfermo, delega el mando y regresa a Tucumán. A principios de 1820 vuelve a Buenos Aires, donde muere el 20 de junio.

Cuando San Martín, luego de renunciar al gobierno del Perú, en 1822, se embarca rumbo a Chile, destaca un autor que “el bergantín se llamaba Belgrano y si San Martín pensó en el espíritu de renunciamiento que había caracterizado a su difunto amigo, pudo seguramente reconocer, con melancólica satisfacción, que también él lo poseía”.

Fuentes
[1] Según datos extractados de: González O.P., Fr. Rubén. “San Martín y Belgrano. Una amistad histórica”; Revista del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas”; Nº 61, octubre/diciembre 2000, pgs. 40/67
Instituto Nacional Sanmartiniano

viernes, 22 de abril de 2016

21 de Abril de 1822 - Combate de Riobamba

Pocas veces en la Historia de la Humanidad, se ha visto una situación tan épica y heróica como la llevada a cabo por un puñado de Granaderos a Caballo, una lluviosa tarde de abril de 1822, en las afueras de una villa ecuatoriana llamada "Riobamba".




Un Escuadrón de Granaderos de los Andes, al mando del Sargento Mayor Juan Galo de Lavalle, integrante de la avanzada del Ejército del Mariscal Sucre, se encuentra de pronto, frente a tres Escuadrones de caballería Realista, fuertes cada uno de 120 hombres.

Sin dudarlo, Lavalle desenvaina su corvo y ordena a sus 96 Granaderos a hacer los mismo. En la lejanía, Sucre observa a aquel puñado de soldados que se preparan para presentar batalla al enemigo. Piensa, y con lógica razón, que es una lástima que aquel grupo de valientes se pierda en tan loco y desigual encuentro.

Sin embargo Lavalle tiene otra cosa en mente. Hace poner a sus hombres en línea y avanza hacia los enemigos que los cuadriplican. Son casi cuatro soldados realistas, por cada Granadero...

Ambas fuerzas se acercan, y estando a apenas quince pasos de distancia, Lavalle manda a tocar a su trompa de órdenes, el grito de guerra de los Granaderos a Caballo... "¡A DEGÜELLO!".

Los realistas, sorprendidos de la osadía de los argentinos, luego de perder a los más valientes, sableados sin piedad por los Granaderos, vuelven caras, huyendo del Campo del Honor, dejando a varios muertos y heridos tendidos en el suelo. Los persiguen implacables aquel puñado de Granaderos, que los sablean con crueldad. Cuando los soldados argentinos llegan al alcance de la fusilería realista, detienen la persecución y vuelven al tranco hacia sus líneas.

Luego de la sorpresa sufrida por los realistas, éstos se reagrupan y reordenan, y acicateados por algunos oficiales, detienen su huída y deciden atacar a los Granaderos que retrocedían hasta sus líneas.

Percatado de ésto, Lavalle continúa su retroceso, y cuando los realistas estaban ya cerca, da media vuelta y vuelve a enfrentarlos.

Dirá Lavalle en su Parte del Combate:
"...El coraje brillaba en los semblantes de los bravos Granaderos, y era preciso ser insensible á la gloria para no haber dado una segunda carga..."

Y así lo hizo...
En el segundo choque, los realistas se mantuvieron un poco más firmes, pero al ver caer a los más valientes, volvieron caras nuevamente y huyeron en ignominiosa derrota.

Lavalle y sus hombres se pasearon hasta casi entrada la noche sobre los muertos realistas, desparramados en aquel fangal llamado "Riobamba".

En éste segundo choque, cincuenta Dragones de Colombia se sumaron a los patriotas y contribuyeron a la Victoria.

Lavalle y sus hombres tuvieron 2 muertos y veinte heridos. En tanto los realistas tuvieron 52 muertos y cuarenta heridos. La victoria fue total, y significó que la caballería realista no pudiera recuperarse hasta el final de la Campaña.

Desde aquel memorable Combate, considerado por muchos como el más brillante de Caballería acontecido durante la Guerra de Independencia Americana, es que Lavalle adquiere el apodo que lo marcara para siempre. Desde aquel día de abril de 1822, el Sargento Mayor Juan Galo de Lavalle González Bordallo será conocido como "EL LEÓN DE RIOBAMBA"

Fuente: Granaderos Bicentenario

jueves, 21 de abril de 2016

III Jornadas Internacionales de Indexación y Genealogía Online

Un año más, llenos de ilusión y nuevas ideas, convocamos las III Jornadas Internacionales de Indexación que, a partir de esta edición, serán también de Genealogía online.



Entre los días 30 de octubre y 5 de noviembre (de domingo a sábado), miles de voluntarios indexarán en línea registros en español desde la comodidad de sus hogares o sociedades genealógicas, a la hora y en la cantidad que ellos mismos seleccionen.

Y mientras tiene lugar este emocionante esfuerzo altruista del que se beneficiarán genealogistas e investigadores de todo el mundo, retransmitiremos  las Jornadas Internacionales de Genealogía Online, en las que genealogistas, historiadores y sociedades impartirán clases y conferencias a través de las cuales se beneficie cualquier entusiasta de la historia familiar en español.

Por tanto, a partir de este momento recibiremos con la máxima atención las propuestas de los diferentes grupos y expertos, que serán seleccionados en base al tema y los horarios disponibles.

Para emitir desde su país de residencia simplemente necesitará una conexión a Internet y un PC (ordenador) provisto con micrófono, auriculares y cámara. En caso necesario, nosotros ofreceremos asesoramiento técnico para que la retransmisión de la clase o conferencia sea posible.

Como antecedente, nos gustaría mencionar que la participación de las anteriores ediciones superaron las dos mil personas, se retransmitieron contenidos en directo durante doce horas y participaron sociedades y grupos como GenCauca -Colombia-, SEGEHECA -Canarias- o AIAM -Investigaciones Archivos de Málaga-, además de contar con el apoyo de empresas  como Heredis, Billion Graves, RootsMagic, MyHeritage y Ancestral Quest.

Os invitamos, por tanto, a participar en este evento como asistentes o ponentes y agradeceremos la difusión en vuestros grupos. Con el esfuerzo de todos, las III Jornadas Internacionales de Indexación y Genealogía Online servirán para aprender, compartir y fortalecernos entre todos nosotros, demostrando que la Genealogía en español tiene mucho que ofrecer y mucho por lo que ser reconocida.

Fuente: Sud.org.es

miércoles, 20 de abril de 2016

Descubren en Tula-Tepeji vestigios de pueblos previos al esplendor tolteca


Arqueólogos registraron restos de construcciones y cerámica que datan de más de 2 mil 200 años, y otros de ocupación teotihuacana

Entre los materiales se hallaron objetos de otros lugares que dan cuenta de la amplia red de comercio en la que estuvo inmersa esta área

Siglos antes de que la influencia cultural de Tula alcanzara varias regiones de Mesoamérica, entre 900 y 1150 d.C., el área conocida como Tula-Tepeji, en lo que hoy es el estado de Hidalgo, contó con asentamientos de una compleja estructura social como lo demuestra el reciente hallazgo de vestigios que datan de más de 2 mil 200 años, y otros que hacen referencia a la ocupación teotihuacana, hacia 300-450 de nuestra era.

En un terreno particular, en Tepeji del Río, arqueólogos del INAH llevaron a cabo un rescate en los primeros meses de este año, de restos de construcciones y cerámica que brindan información relevante de la ocupación de este espacio durante el periodo Formativo Tardío (400-200 a.C.); así como de vestigios de una unidad habitacional teotihuacana, cuya orientación de 15°17’ coincide con la de la gran urbe del Altiplano.

Luis Gamboa, arqueólogo del Centro INAH Hidalgo que coordinó los trabajos del rescate arqueológico, explicó que los materiales obtenidos revelan la trascendencia de las culturas asentadas en esa área, previas a la consolidación del Estado tolteca (900-1150 d.C.).

“Generalmente cuando nos referimos al suroeste de Hidalgo, la región Tula-Tepeji, se piensa en lo tolteca, en la gran ciudad de Tula y en la imagen de las cariátides, pero ¿qué pasó antes? Hubo culturas asentadas en el lugar siglos antes de nuestra era, y ya para la época teotihuacana, del año 300 al 450 después de Cristo, se ubicaron los primeros asentamientos dispersos en el Valle de Tula, cuya cabecera regional era Chingú, un sitio dedicado a la extracción de caliza (de la que se obtenía la cal apagada para el estuco) y que estaba subordinado a Teotihuacan”.

Los vestigios de la unidad habitacional teotihuacana explorados corresponden al sitio La Loma, que tuvo una extensión aproximada de 80 hectáreas, de acuerdo con recorridos de superficie realizados por la arqueóloga Guadalupe Mastache en los años 70.

Como parte del reciente rescate, los arqueólogos del INAH sondearon sólo un área de 20 m², un espacio reducido pero de importante potencial arqueológico. Mediante una excavación extensiva se registraron los restos de la citada unidad habitacional teotihuacana.

El arqueólogo Hussein Amador prepara una tesis con base en información de los restos del conjunto arquitectónico. Éstos corresponden a un patio abierto, de 2.5 m x 2.5 m, que comunicaba a cuartos. Todas estas construcciones se encuentran sobre un basamento rectangular y datan de las fases Tlamimilolpa y Xolalpan Temprano (dentro de la cronología de Teotihuacan), hacia 300-450 d.C. Del periodo posterior no se pudieron recuperar muchos testimonios debido a la degradación del terreno a causa de su uso para siembra.


El arqueólogo Luis Gamboa recordó una teoría hecha por el investigador René Millon (fallecido hace unas semanas), para comprender la falta de evidencia de épocas posteriores en La Loma. Conforme a esa propuesta, en la fase Xolalpan Tardío (550-650 d.C.), gente procedente de sitios periféricos como La Loma pudieron engrosar la tasa demográfica de Teotihuacan, uno de los factores que conducirían al colapso de la gran urbe.

Gamboa señaló que además de tejos y cerámicas típicas teotihuacanas se recuperaron algunas foráneas denominadas por los arqueólogos como Anaranjado Delgado y Granular Ware. “La primera proviene de San Juan Ixcaquixtla, Puebla; y el segundo de Xochipala, Guerrero. También hay cerámicas grisáceas de doble incisión, identificadas por Alfonso Caso como de estilo oaxaqueño”. Estos materiales dan testimonio de la amplia red de comercio en épocas teotihuacanas.

También sobresalen raspadores y navajillas prismáticas de obsidiana oscura, posiblemente procedente de Zinapécuaro, Michoacán, y un par de fragmentos de moldes de figurillas antropomorfas. Lo interesante es que figurillas obtenidas con esta matriz se han encontrado en el barrio de Occidente de Teotihuacan y en Jiquilpan, Michoacán. “No digo que aquí se elaboraran las figurillas, sino que había una distribución más amplia de ellas, y de que en Tepeji también había representaciones similares hechas en serie”.

Asimismo, en los niveles inferiores de la excavación se identificaron restos de una construcción del periodo Formativo Tardío (400-200 a.C.) y materiales cerámicos propios de estas fases tempranas: cuencos de silueta compuesta, pintados en rojo, pulidos; rojo bayo; policromas, así como blanco y rojo sobre color café, incluso con decoraciones negativas.

Laura Lucero Hernández, partícipe del rescate, detalló que además se identificaron cerámicas de otros lugares como Chupícuaro, reconocida en la región de Acámbaro; también se localizaron algunas figurillas que muestran la interacción con la parte del Bajío.

Dentro de los materiales líticos encontrados del periodo Formativo, sobresalen puntas de proyectil, las más antiguas descubiertas en la región Tula-Tepeji. También algunos restos óseos de cuadrúpedos y huesos largos de humano, pero ningún entierro completo.

El arqueólogo Luis Gamboa concluyó que el rescate arqueológico en Tepeji del Río “habla de la trascendencia del sitio a lo largo de la historia, ya que esta zona se encuentra en una ruta de interacción guiada por el río Lerma, que va desde Colima, pasa por Michoacán, Guanajuato, Querétaro, y que es una vía natural hacia la Cuenca de México, en su parte norte, hasta continuar hacia la región Puebla-Tlaxcala”.

Tras el dictamen del rescate, la construcción del particular se hará en las áreas donde no existen vestigios arqueológicos y se subirán los niveles del terreno para la conservación de lo que se encuentra en el subsuelo.

Fuente: inah.gob,mx

martes, 19 de abril de 2016

El tesoro de maldito



Cuenta la leyenda que cuando los aztecas expulsaron a Hernán Cortés y los invasores, éstos trataron de reunir la mayor cantidad de oro rellenando sus armaduras y el perno de sus barcos.

Ya que Tenochtitlán estaba rodeado por un lago y el oro es muy pesado, los aztecas pudieron arrojar a los españoles contra los puentes y calzadas, donde varios se ahogaron debido al peso del oro y las armaduras.

Los eventos de ( La Noche Triste ) sumergieron una gran cantidad del tesoro azteca en las aguas que rodeaban Tenochtitlán, ahora la Ciudad de México se encuentra sobre dicho lago.

lunes, 18 de abril de 2016

Descubren que los aztecas sacrificaron a sus propios ancianos, mujeres y niños durante la conquista española

El arqueólogo Alan Barrera Huerta ha logrado establecer que el origen de varias víctimas del templo de Tenochtitlán no es europeo, sino de «tribus» esclavizadas.



Desde hace décadas, las investigaciones históricas afirman que los aztecas (civilización que habitaba el actual estado de México), sacrificaban a los prisioneros de guerra españoles que capturaban durante sus enfrentamientos con los conquistadores. Sin embargo, un nuevo estudio elaborado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México ha roto este mito al llegar a la conclusión de que también mataban a sus propios esclavos (entre ellos ancianos, mujeres y niños). Así lo ha demostrado el análisis de una serie de huesos hallados en en el templo de Tenochtitlán por los investigadores de esta institución. Restos fechados entre 1440 (antes de la llegada de los europeos) y 1521.

Según ha explicado el arqueólogo Alan Barrera Huerta, la conclusión a la que han logrado llegar es que aquellos esclavos que eran asesinados para congraciarse con los dioses solían ser transportados hasta allí desde regiones conquistadas por los pobladores de Tenochtitlán. «Fueron traídos directamente desde sus lugares de origen», ha explicado.

Para realizar estas afirmaciones, el equipo ha analizado una pared en la que se «colgaron» los cráneos humanos una vez que fueron amputados. Concretamente, gracias a fragmentos de hasta seis personas diferentes para llevar a cabo su estudio. En base a ellos se ha podido determinar que algunas víctimas llevaban más de seis años viviendo con sus capoters antes de su muerte. Esto -junto con las fechas en las que han sido fechados- hace imposible que sean europeos.

El estudio

Estas conclusiones se enmarcan dentro la tesis de Barrera («Isotopía de estroncio aplicado a material óseo humano localizado en las ofrendas del Templo Mayor de Tenochtitlán»), una investigación que busca determinar el origen concreto de aquellos humanos que fueron sacrificados en el templo y cuyos restos aún se encuentran en el lugar. Dicho estudio comenzó cuando este arqueólogo recogió huesos -así como esmalte dental- de hasta seis víctimas ubicadas en una pared de piedra del templo. Estos fueron llevados posteriormente hasta la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se les realizó un análisis de isotopía de estroncio.

Los resultados obtenidos mediante este proceso lograron determinar, en primer lugar, que no todos los fallecidos habían sido asesinados durante el periodo en el que Hernán Cortés y sus hombres llegaron hasta el territorio méxica, sino que habían vivido mucho antes, entre los años 1440 y 1520. A su vez, gracias a este estudio se ha logrado esgrimir que los huesos pertenecían a hombres que provenían de las regiones de Veracruz, Querétaro, San Luis de Potosí, Hidalgo, los Valle de Oacava o la región del Yucatán (entre otros). Es decir, lugares que nada tenían que ver con los «gigantes barbudos» que llegaban en sus buques desde el otro lado del mundo. 

Finalmente, el estudio realizado por este arqueólogo ha logrado establecer que las personas a las que pertenecían estos restos habían vivido en la región mexica durante al menos seis años. Los diferentes datos hacen pensar, por tanto, que vivieron esclavizados por sus captores durante casi una década hasta que fueron asesinados. A su vez, y según ha determinado el diario Daily Mail» en base a una entrevista con el grupo investigador, entre ellos se hallaban -habitualmente- ancianos, mujeres y niños.


Todo ello ha sido averiguado gracias a un análisis de isotopía de estroncio, el cual busca restos de minerales determinados en los huesos para averiguar -entre otras cosas- de donde provenía su dueño. «Los huesos cambian su composición mineral entre seis a diez años de vivir en una determinada región y de acuerdo con la alimentación varía la firma isotópica, pero los esmaltes dentales que se forman en la vida intrauterina no se vuelven a modificar, por lo que esa huella se queda de forma permanente, aunque las personas cambien de residencia», determina el experto.

Fuente: ABC.es

domingo, 17 de abril de 2016

El misterio de la flota desaparecida de los templarios que pudo llegar a América antes que Colón

En 1307, una docena de barcos de la Orden del Temple salieron de Francia huyendo de la persecución de Felipe IV. Nunca se los volvió a ver y, a día de hoy, su paradero sigue intrigando a los historiadores 



Desde que nacieron en 1118 con el objetivo de proteger a los peregrinos cristianos que viajaban a Tierra Santa, los templarios se han hecho famosos por la leyenda negra que les rodea. Un mito que comenzó cuando –apenas con dos siglos de existencia- el grupo fue perseguido y aniquilado debido a la envidia que suscitaban su poder y su riqueza en monarcas y clérigos. No obstante, y aunque una buena parte de las cosas que se cuentan sobre ellos son meras invenciones, sus caballeros sí dejaron en la Historia algunos misterios que, todavía hoy, desconciertan a los expertos. Uno de ellos se sucedió el 13 de octubre 1307 cuando –perseguidos y amenazados por el rey de Francia Felipe IV- multitud de estos soldados tuvieron que huir en una docena de barcos del puerto de La Rochelle (en Francia) para evitar ser capturados. Aquella armada, que salió al Atlántico enarbolando la cruz roja de la Orden del Temple, desapareció sin dejar rastro en las aguas y, en la actualidad, se desconoce su paradero. Se cree, incluso, que pudo llegar a las Américas antes que Colón.
El nacimiento de la Orden del Temple

Hubo un tiempo, mucho antes de hacerse populares debido a las leyendas y a los rumores, en que los Templarios no eran más que unos pocos caballeros dispuestos a defender los intereses de los peregrinos en Tierra Santa. Corría por entonces el siglo XII, una época en la que Jerusalén -la ciudad sagrada en la que había muerto y resucitado Cristo- se encontraba en poder de los musulmanes (creencia que también la consideraba sagrada). Con todo, para los cristianos este hecho no suponía un problema mayor que el de la honra, pues los seguidores de Mahoma no solían poner límites a los peregrinos de otras religiones a la hora de acceder a la urbe y rendir culto a sus deidades. Sin embargo, este ambiente de aparente calma cambió según se fue haciendo más difícil para los europeos llegar hasta la actual Israel debido a la expansión de los turcos selyúcidas. Y es que, estos no solían desaprovechar la ocasión de robar y asesinar a muchos de los viajeros para hacerse con sus posesiones. Y todo ello, además, arrebatando regiones a los reinos que profesaban la fe de Cristo.

Esta retahíla de razones, así como otras tanteas (tanto territoriales como políticas) fueron las que llevaron al Papa Urbano II a declarar la Primera Cruzada en el 1095 para lograr recuperar Tierra Santa. Así fue como, motivados por la aventura y por el propósito de hacer prevalecer su religión por encima de la de aquellos que denominaban «infieles», cientos de caballeros comenzaron a reunirse en gigantescas unidades militares para dirigirse hacia Jerusalén y recuperar por las bravas la ciudad. Un deseo que se materializó el 15 de julio de 1099 cuando un ejército formado por un núcleo principal de jinetes pesados (más de 4.000 habían salido de Europa) acompañados de otros tantos infantes tomó la urbe espada en mano. Militarmente hablando, el plan les salió a la perfección, pero –para su desgracia- pronto se ganaron el odio de la población local.

Y lo cierto es que había razones para ello, pues –deseosos de venganza como estaban- cometieron todo tipo de barbaridades cuando entraron en la ciudad. La mayoría, relacionadas con el asesinato y el saqueo masivo. Esto causó todo tipo de problemas a los cristianos que se asentaron en la zona después de que sus compañeros armados se marcharan pues, sin un ejército con el que defenderse de las agresiones sarracenas, cientos de cristianos fueron perseguidos y aniquilados por los musulmanes. «Las legiones de fieles […] volvieron de nuevo a sus hogares después de la matanza, dejando enfrentados a grandes problemas a aquellos de sus hermanos que se habían establecido [allí] y que sufrieron crueles persecuciones de las que hacían una descripción terrible», afirma el divulgador histórico Víctor Cordero García en su obra «Historia real de la Orden del Temple: Desde el S XII hasta hoy».

En un intento de defender a los peregrinos de los continuos ataques que sufrían, varios grupos de soldados residentes en Jerusalén tomaron las armas contra los «infieles». Uno de ellos, formado por nueve caballeros, se comprometió en 1118 a proteger los caminos y las vidas de los viajeros cristianos del acoso musulmán. Este sería el germen de la futura Orden del Temple. A día de hoy, la Historia todavía recuerda el nombre de sus dos jefes. El primero era Hugo de Payens (futuro primer Gran Maestre de la orden). El segundo era Godofredo de Saint-Aldemar. «En aquel entonces reinaba Balduino I, quien brindó una calurosa acogida a los “pobres soldados de Cristo”, […] como se hacían llamar. Pasaron nueve años en Tierra Santa, alojados en una parte del palacio, que el rey les cedió, justo encima del antiguo Templo de Salomón (de ahí el nombre de Caballeros del Temple)», explica el investigador Rogelio Uvalle en su libro «Historia completa de la Orden del Temple».

El misterio de la flota perdida

De forma independiente a las leyendas, lo que sí es posible saber es que –según fue aumentando su poder adquisitivo- el Temple adquirió una serie de barcos con los que poder hacer viajes de Europa a Tierra Santa. Por otro lado, también se conoce que el grupo utilizó estos bajeles en aras de comerciar con el excedente de sus granjas. Así lo determina la doctora Lara Martínez, quien afirma que –con el paso de los años- los monjes-guerreros establecieron una serie de rutas marítimas que salían de varios puertos europeos. «El objetivo de estos buques era el comercio y la guerra. Los templarios controlaban las comunicaciones gracias a que, como estudiosos que eran, habían aprendido las claves de la navegación de los fenicios. Tenían una gran armada fondeando en los puertos mediterráneos y atlánticos (en la parte francesa). Esta visión a larga distancia del orbe, junto a la capacidad logística, proporcionaba supremacía si consideramos que, por entonces, el común de los mortales estimaba que en el Estrecho de Gibraltar estaban las Columnas de Hércules, es decir, que no había tierra más allá», completa la autora.

Siempre según María Lara, los templarios lograron hacerse con puertos en Flandes, Italia,Francia, Portugal y el norte de Europa. Algunos de los más famosos eran el de La Rochelle (su centro neurálgico en el Atlántico) y los de Marsella y Colliure en el Mediterráneo. A su vez, estos monjes-guerreros solían estudiar los enclaves en los que recalaban sus bajeles de forma sumamente minuciosa para, llegado el momento, poder salvarlos si eran atacados. «El puerto de La Rochelle, por ejemplo, estaba protegido por 35 encomiendas, en un radio de 150 kilómetros, más una casa provincial en la propia villa», completa la experta.

Pero… ¿Cuándo comenzaron a formar esta flota? Según corroboran autores como el investigador histórico Juan G. Atienza en sus múltiples libros sobre el tema, la Orden del Temple empezó a adquirir buques pocas décadas después de lograr sus privilegios papales. Así lo denota el que los templarios ofreciesen al mismísimo Ricardo Corazón de León sus barcos para que regresase a su hogar tras terminar la cruzada que protagonizó contra los musulmanes en 1191 (en la cual, por cierto, no pudo reconquistar Jerusalén a los enemigos de la cristiandad). Algo parecido sucedió con Jaime I el Conquistador, a quien estos monjes militarizados brindaron los barcos con los que contaban en Barcelona y Colliure para favorecer que comenzase la reconquista de Tierra Santa.

Mercancía para arriba, peregrinos para abajo, la flota estuvo activa hasta 1307. Ese año, cuando comenzó la persecución a la Orden del Temple, los buques (13, según la mayoría de fuentes) tuvieron que izar velas y salir navegando del puerto de La Rochelle antes de que las autoridades galas encarcelasen a sus capitanes y pasajeros. Ese día marcó el inicio de un gran misterio pues, aunque la Historia nos dice que las naves partieron de Francia bajo la bandera de la Orden, se desconoce dónde atracaron. «Cuando el, 13 de octubre de 1307, Felipe IV desató la persecución, la flota escapó del monarca y nunca más se supo de ella. Es una incógnita que alimenta el halo misterioso de los templarios. No se sabe si se dispersó por las aguas, si se reagrupó en otro puerto… Se ha apostado por la hipótesis de que huyó en bloque del Mediterráneo, dirigiéndose a un destino oculto en busca de seguridad y asilo político, mas ¿adónde?», completa María Lara.

¿Dónde desembarcó la flota?

La desaparición de esta flota errante ha hecho proliferar a lo largo de las décadas decenas de teorías sobre los lugares a los que pudieron arribar los caballeros de la orden. Lo mismo sucede con su carga. De hecho, algunos amantes de la conspiración son partidarios de que, en estos buques, los templarios cargaron un gran tesoro acumulado durante décadas para salvarlo de las garras de Felipe IV. Algunas fuentes, incluso, se atreven a afirmar que el mismo Gran Maestre Jacques de Molay iba escondido en estos bajeles, y que solo fue capturado cuando regresó a Europa para protagonizar una misión secreta y desconocida. Fuera como fuese, lo único que se sabe es que la armada se escapó después de ser avisada (probablemente por el Vaticano o la corte francesa) de lo que iba a suceder. Las regiones a las que, presuntamente, habría llegado, son las siguientes:

1-Portugal

Es una de las posibilidades más lógicas y aceptadas debido a que la Corona portuguesa mantuvo –en general- buenas relaciones con la Orden del Temple. Por entonces, en el país luso la Reconquista ya había tocado a su fin, hecho que pudo favorecer que los templarios se dedicasen más a la erudición que a las armas. «Pudieron hallarse en la fundación de la Orden de Cristo», explica Lara. A su vez, marinos portugueses como Vasco de Gama pudieron aprovechar el tesoro de sabiduría templaria para sus descubrimientos en las costas africanas.

Eso explicaría el que, a principios del siglo XV, el Gran Maestre de esta Orden, el infante don Enrique el Navegante, invirtiera las ganancias de la Orden de Cristo en la exploración marítima. El papa Calixto III les concedió la jurisdicción eclesiástica en todos los territorios «desde los cabos de Bojador y de Nam, a través de toda Guinea y hasta la orilla meridional, sin interrupción hasta los Indios», según rezaba la bula Inter caetera (1456). Y es que, como señala la autora, los templarios eran unos estudiosos de todas las ramas del conocimiento, entre ellas, las artes navales, de ahí el influjo en la escuela de Sagres.

2-Escocia

«Es posible que los templaros llegasen hasta Escocia. En ese caso, habrían atracado en Argyll y allí habrían descargado mercancías en Kilmory o Castle Suite», destaca la autora. En este caso, algunos investigadores como Ernesto Frers señalan que los caballeros de la Orden habrían entrado en contacto con el famoso líder Robert Bruce, quien –al igual que ellos- había sido excomulgado por su rebeldía. «Este recibió generosamente a los templarios, que a su vez le ofrecieron su colaboración en la campaña contra Inglaterra y sus aliados locales», completa el autor.

3-Sicilia

La tercera posibilidad es una de las más plausibles y, curiosamente, una de las menos barajadas. Esta afirma que las naves templarias se dirigieron hacia las costas de Sicilia, en el sur de Italia. Esta región había sido conquistada alrededor del siglo XI por Roger de Guiscard, un normando cuyas relaciones con el papado (así como las de sus sucesores) fueron controvertidas por momentos. En palabras de Frers, una de las banderas que este linaje utilizaba en sus buques fue posteriormente adoptado por los caballeros de la Orden del Temple, por lo que su llegada hasta la región pudo haberse materializado tras la huida de La Rochelle.

4-América

La última de las teorías –así como la más «conspiranoica»- es la que afirma que los buques de la Orden del Temple cruzaron el Atlántico y llegaron hasta las costas americanas. Todo ello, casi 100 años antes que Colón. «La leyenda dice que, cuando los conquistadores españoles llegaron a la Península del Yucatán, escucharon que unos hombres blancos ya habían estado allí y que habían entregado su conocimiento a los nativos. Otra hipótesis afirma que, de acuerdo al testimonio de religiosos que acompañaron a Colón, los nativos no se extrañaron al divisar las cruces de los guerreros porque ya las conocían. Además, las culturas prehispánicas tenían asumida la idea de que “llegará un día en el que vendrán por mar grandes hombres vestidos de metal que cambiarán nuestras vidas para bien”. Finalmente, también se sabe que los mayas adoraban a Kukulkán, un dios blanco y barbado. Constatación insólita porque esta cultura la formaban hombres lampiños por genética y adaptación al medio», añade María Lara.

Fuente: ABC.es