domingo, 22 de mayo de 2016

De dónde provienen las palabras “boludo” y “pelotudo”

En las Guerras de la Independencia, nuestros gauchos peleaban contra un ejército de lo que en aquella época era el Primer Mundo. Una maquinaria de guerra con disciplina de las mejores academias militares, armas de fuego, artillería, corazas, caballería, el mejor acero toledano, etc.



Nuestros gauchos (los montoneros), de calzoncillo cribado y botas de potro con los dedos al aire, sólo tenían para oponerles pelotas, piedras grandes con un surco por donde ataban un tiento, bolas -las boleadoras- y facones, que algunos amarraban a una caña tacuara y hacían una lanza precaria. Pocos tenían armas de fuego: algún trabuco naranjero o arma larga desactualizada.

¿Cuál era la técnica para oponerse a semejante maquinaria bélica como la que traían los realistas?

Nuestros gauchos formaban en tres filas: La primera era la de los PELOTUDOS, que portaban las pelotas de piedra grande amarradas con un tiento. La segunda era la de los LANCEROS, facón y tacuara, y la TERCERA la integraban los boludos con sus boleadoras o bolas.

Cuando los españoles cargaban con su caballería, los pelotudos, haciendo gala de una admirable valentía, los esperaban a pie firme y les pegaban a los caballos en el pecho, que de esta manera rodaban y desmontaban al jinete y provocaban la caída de los que venían atrás. Los lanceros aprovechaban esta circunstancia y pinchaban a los caídos.

Entonces, los boludos, que no eran tan boludos porque venían atrás, los rematan en el piso.

Allá por la década del ’90 (1890) un Diputado de la Nación aludiendo a lo que hoy llamaríamos “perejiles”, dijo que no había que ser pelotudo en referencia a que no había que ir al frente y hacerse matar.

Fue algo así como decir “no hay que ser estúpido”. Esta fue la segunda acepción que se le dio al término: 1º aguerrido 2º estúpido o similar. Con el tiempo se sumó a esta última clasificación la palabra boludo y el imaginario popular lo fue incorporando como al que los genitales grandes le impedían moverse con facilidad.

Luego se transformó en un insulto grave, de tal manera que íbamos a las manos si alguien nos lo decía.  Y nos fuimos olvidando del verdadero origen de la palabra.

En las dos últimas décadas, reemplazando a otros modismos de nuestro dialecto cotidiano (como el ¿“viste”? ó “a ver”…, los jóvenes intercalan cada dos o tres palabras un boludo, a veces por nada, a veces por respuesta, a veces en vez de decir “querido”, es decir que es un término de uso múltiple que no tiene el sentido original y que en realidad, no sabemos por qué lo decimos.

Fuente: buebavibra.es

3 comentarios:

  1. mi suegro (medio indio) contaba lo del boludo y le adjudicaba ser poco diestro en el manejo de las bolas y que por eso solo servian para cargarlas

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  2. Jajajaja interesante!, que bueno saber la razón. Aquí en Venezuela hay muchas expresiones relacionadas a la palabra "bola" y tal como en este caso ninguna hace referencia a los testículos.

    Jalar bola (Adulador): Proviene de la época cuando los presos tenían amarrada una bola de metal en el pié. Algunos presos le jalaban la bola a otros presos para ayudarlos.

    Echarse las bolas al hombro (Flojear): Relacionado a la expresión anterior, los presos para descansar luego de arrastrar tanto la bola, se las subían al hombro y caminaban mejor.

    Pelabola (Pobre): Se dice que proviene del baseball, a la persona que no era bueno bateando se le llamaba pelabola (pelar significa también no acertar). Esto hace alusión a que si una persona no es buena bateando no tiene futuro.

    Parar bolas (Prestar atención): También proviene del béisbol, se dice que se originó cuando unos amigos practicaban lanzamientos y uno se distrajo. Al caer la pelota al suelo y el otro no darse cuenta, éste dijo "para la bola" o "párame la bola".

    Entre otras, la mayoría de las veces hace alusión a esa época cuando los presos usaban grilletes, o a la tradición beisbolera venezolana. Saludos

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  3. que tiene que ver los significados entre Para bola y parabola.

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