jueves, 30 de abril de 2015

Es símbolo patrio histórico la Bandera Nacional de la Libertad Civil

La Cámara de Diputados de la Nación aprobó este miércoles la ley por la que se reconoce a la Bandera Nacional de la Libertad Civil, obsequiada por el general Belgrano al pueblo jujeño en 1813, como “símbolo patrio histórico” de todos los argentinos.

La iniciativa fue presentada por legisladores del oficialismo y de la oposición que representan a Jujuy en ambas cámaras nacionales, a partir de un proyecto del historiador y vexilólogo Miguel Carrillo Bascary que data de 2012 y que impulsó el Instituto Belgraniano de Jujuy.

La enseña se conserva en el Salón de la Bandera de la Casa de Gobierno y con su creación, Belgrano quiso reconocer el honor y el valor de los hijos de Jujuy  en las batallas de Tucumán y Salta, tras el Éxodo de 1812, que salvaron a la Revolución de Mayo.
Según estudios históricos, la Bandera Nacional de la Libertad Civil representa el estado de derecho que los pueblos habían ganado en el campo de batalla contra la tiranía realista, teniendo en cuenta que el absolutismo monárquico contra el que se habían levantado no consideraba a los americanos ciudadanos sino meros súbditos sometidos a la voluntad despótica del rey.

Se trata de un paño de raso blanco sobre el que Belgrano mandó pintar las armas de la Asamblea del Año XIII y el diseño es muy similar al del escudo nacional.
Es la única bandera material creada por el prócer que se ha conservado hasta nuestros días, lo que está demostrado por numerosos documentos.

La ley establece la forma y colores de la bandera en base a la reliquia original  y estipula que puede emplearse en cualquier circunstancia a condición que se exhiba siempre junto a la bandera oficial de la nación, la que tiene precedencia protocolar.

“La Nación Argentina –expresa la norma- reconoce con gratitud los esfuerzos del pueblo de la Provincia de Jujuy que cumplió cabalmente con el legado belgraniano preservando hasta la actualidad la bandera que el prócer le confió en la histórica jornada del 25 de mayo de 1813”.

También dispone la ley que un modelo de la Bandera Nacional de la Libertad Civil se preserve en el Archivo Histórico Nacional.


El Instituto Belgraniano de Jujuy, a través de su presidente, Joaquín Carrillo, saludó la sanción de esta ley y agradeció la gestión de legisladores nacionales de la Provincia de Jujuy, Legislatura, Poder Ejecutivo, autoridades del Congreso nacional, Universidad Nacional de Jujuy, municipios, escuelas, organizaciones civiles, a los medios de prensa y a todas las personas e instituciones que hicieron posible el reconocimiento. También destacó la labor del historiador Miguel Carrillo Bascary, que con sus eruditas investigaciones hizo posible reconstruir la historia de la enseña y hacerla conocer en los ámbitos educativos y académicos.

martes, 28 de abril de 2015

Revista 8 y 9 Centro de Investigaciones Genealógicas de Salta

El Centro de Investigaciones Genealógicas de Salta, invita a usted a la presentación de su Publicación Institucional Nº 8 (580 páginas) y de su Publicación Institucional Nº 9 (560 páginas), que se llevará a cabo el lunes 4 de mayo del corriente, a las 19,30, en el Salón Mayólica del Club 20 de Febrero, Paseo Güemes 54.
- La presentación de las mencionadas obras, estará a cargo del presidente de la Institución D. Rogelio Saravia Toledo y del vicepresidente y director de publicaciones D. Rodolfo Leandro Plaza Navamuel.
  
Salta, mayo de 2015

Precio $ 250,00 c/número
Precio de ambos números en la presentación y por única vez $ 400,00
  Temario de la Obra
PUBLICACIÓN INSTITUCIONAL Nº 8
Investigaciones
EL BICENTENARIO DE LA PRIMERA LEY MINERA
Y LOS ESTUDIOS GEOLÓGICOS EN SALTA - Ricardo N. Alonso
HERÁLDICA ECLESIÁSTICA DEL TUCUMÁN.
LOS OBISPOS PEDRO MIGUEL ARGANDOÑA PASTENE
SALAZAR Y JUAN MANUEL DE MOSCOSO Y PERALTA - Félix Alberto Montilla Zavalía
CUANDO UNA CAMARILLA SE ADUEÑÓ
DE SAN JUAN CIRCA 1740 - Marcelo Aubone Ibarguren
EL ÁLBUM DE CLEMENTINA. UNA EXPONENTE
DEL ROMANTICISMO EN SALTA (1854-1857) - Viviana Frías & Gabino Ojeda Uriburu
EL GENERAL JOSÉ DE SAN MARTÍN,
OBRAS DEL ARTISTA MARIO BAIARDI - Roberto Enrique Díaz
DOS CALLES CENTRALES Y PLAZA PRINCIPAL
DE LA CIUDAD DE SALTA. ENSAYO HISTÓRICO - Antonio Sorich
ISLAS MALVINAS - Ricardo Federico Mena y Martínez Castro
ESTRATEGIAS DE ELITE EN CATAMARCA:
LA MEMORIA GENEALÓGICA ENTRE LA
REVOLUCIÓN Y EL CENTENARIO (1810-1910) - Marcelo Gershani Oviedo
CÓMO SURGIÓ MI INTERÉS POR LA GENEALOGÍA;
RECONSTRUCCIÓN DEL LINAJE “LAHORA”, EN
SAN JUAN: REFLEXIÓN SOBRE LA PROPIA PRÁCTICA - Guillermo Kemel Collado Madcur
EL MAYORAZGO DE SAN SEBASTIÁN DE SAÑOGASTA.
MISIÓN, TRADICIONES, PERDURACIÓN - Elena B. Brizuela y Doria de Mesquita
LA SOCIEDAD COLONIAL EN SALTA Y EN LA FRONTERA DE ESTECO.
FRANCISCO VELÁZQUEZ, PRIMER POBLADOR DE
LA CIUDAD DE LERMA. RAMA SOSA VELÁZQUEZ - Carlos A. Ferrary-Esquiú Storni
AGUA, PODER Y MUNICIPIO A FINES DEL SIGLO XIX.
EL CASO DE CERRILLOS (PROVINCIA DE SALTA) - Daniel Medardo Ontivero
Documentos
SAN JUAN DE DIOS, LAS PIRCAS O EL RETIRO,
UNA FINCA, MUCHAS HISTORIAS. PRIMERA PARTE - Rodolfo Leandro Plaza Navamuel
Comentarios Bibliográficos
Necrológicas
IN MEMORIAN. APOLO PREMOLI LÓPEZ - Federico Premoli
·
Temario de la Obra
PUBLICACIÓN INSTITUCIONAL Nº 9
Investigaciones
EL USO DE LA HERÁLDICA EN LA
SANGRE HISPANOAMERICANA - Rodolfo Leandro Plaza Navamuel
ASCENDENCIA DEL TTE. CORONEL Y REGIDOR DEL CABILDO
DE TARIJA D. MANUEL DE LEA PLAZA Y VELASCO - Sergio Fernando Gutiérrez Elliot
VOLCANES SAGRADOS Y GENEALOGÍA ENTRE
LOS MAORÍES DE NUEVA ZELANDA Y
OTROS PUEBLOS DE POLINESIA - Constanza Ceruti
EL IV MARQUÉS DEL VALLE DE TOJO (MARQUÉS DE YAVI)
Y SU DESCENDENCIA EN CÓRDOBA, ARGENTINA - Ignacio G. Tejerina Carreras
DE OFICIOS Y GENEALOGÍAS EN LOS
CATÁLOGOS DE PASAJEROS A INDIAS - Félix Rodrigo Bravo Herrera
LOS PRIMEROS CASTELLANOS EN EL TUCUMÁN.
EL GENEARCA JUAN CASTELLANOS Y EL
NACIMIENTO DE UNA FAMILIA CRIOLLA - Juan G. García Terán
EL ENTRONQUE DE LAS CASAS DE TRASTÁMARA
Y DE AUSTRIA, Y EL “DESTINO IMPERIAL” - Luis María Mesquita Errea
NUESTRA SEÑORA DE LAS NIEVES EN YATASTO - Rogelio Wenceslao Saravia Toledo
LINARES EN ARGENTINA. SALTO Y SALTA
ORÍGENES COMUNES - Raúl Alfredo Linares Araya
LINARES EN SALTA. ORIGEN DEL GENEARCA
DON MATÍAS GÓMEZ DE LINARES - José María Bulnes Pérez-Carral,
José María González-Cotera Guerra y Raúl Alfredo Linares Araya
Documentos
ACTAS CAPITULARES DE SALTA.
SIGLOS XVII, XVIII Y XIX - Ercilia Navamuel

SE PODRÁN ADQUIRIR DESPUÉS DE LA PRESENTACIÓN EN MUNDO EDITORIAL

lunes, 27 de abril de 2015

El misterioso y único entierro de una mujer que vivió hace 19.000 años

Hace 19.000 años, los humanos que vivían en Europa comenzaban a recuperarse de la etapa más dura de la última glaciación, que había cubierto de hielo buena parte del norte de Europa. Huyendo de las temperaturas extremas, muchos de aquellos humanos se habían refugiado en el sur de Europa, donde dejaron muestras de su cultura en cuevas como Altamira, en España, o Lascaux, en Francia. Las pinturas que dejaron en aquellas paredes no dejan dudas sobre la sofisticación de aquellos pueblos, pero aún se sabe muy poco sobre su estilo de vida, cómo organizaban sus sociedades o las creencias que compartían.
Excavación de El Mirón en la campaña de 2010 cuando apareció el enterramiento

Cerca de Altamira, en la cueva cántabra de El Mirón se ha abierto una nueva ventana a través de la que mirar a aquella época. En esa caverna, que durante muchos años se creyó despojada del interés que pudiese haber tenido por “cazatesoros” o por la ocupación de ovejas, Manuel González Morales, de la Universidad de Cantabria, y su equipo, encontraron los restos de lo que parece una mujer muy especial. Después de explorar la cueva desde 1996, en 2010 descubrieron un gran bloque de piedra, de dos metros de largo por uno de ancho, que había caído del techo de la cueva. En él había una serie de misteriosas rayas grabadas. “Aunque es todo un poco especulativo, se veían dos líneas, que pueden ser un cuerpo esquematizado, con triángulos, asociados a vulvas que representarían a una mujer”, explica González.

Detrás de ese bloque, precisamente, comenzaron a descubrir restos humanos cubiertos de una pintura rojiza. El hecho mismo de encontrar un enterramiento de una persona de aquella época ya era extraordinario. “Son muy escasos y se concentran en un periodo más antiguo a este, del gravetiense, hace más de 28.000 años”, apunta el investigador de la Universidad de Cantabria. “Después hay un periodo en el que apenas hay nada, y hace unos 19.000 años empieza a haber más, pero aún muy pocos: media docena en Francia y, hasta este, ninguno en la península Ibérica”, añade. “No se sabe que hacían con los cadáveres, y en casos muy contados los enterraban en las cuevas”, concluye.
La rareza de su entierro hace suponer que aquella mujer, que tenía entre 35 y 40 años cuando falleció, podía ser alguien especial. Por algún motivo que aún se desconoce, dejaron descomponer su cuerpo al aire libre (como sugiere el óxido de manganeso que cubre los huesos) y después, antes de enterrarlo, lo cubrieron con ocre. Esta pintura roja, hecha con óxido de hierro, que, según han desvelado los análisis, no se produjo con materiales autóctonos, es una muestra más de que aquellos humanos dedicaron un especial esfuerzo al funeral de la que se ha bautizado como “La Dama Roja”. La práctica de cubrir con tinte rojo los huesos de algunos muertos es antigua y ni siquiera es exclusiva de los Homo sapiens. De hecho, según comenta el responsable del hallazgo, la dama cántabra le debe su nombre a “La Dama de Paviland”, un esqueleto de 33.000 años de antigüedad cubierto de ocre que, finalmente, resultó haber pertenecido a un hombre.

Los cuidados especiales no libraron a la señora de sufrir algunas vicisitudes poco propias de un personaje que podría tener algo de sagrado. En algún momento tras el entierro, un perro o un lobo profanó la tumba y royó la tibia. Después, el hueso fue recuperado y se volvió a enterrar con el resto del cuerpo. Aunque el cadáver está bastante completo, faltan el cráneo y muchos huesos grandes, que probablemente fueron trasladados a otro lugar, de un modo similar al que se hacen con las reliquias en otras religiones.

Una dieta con mucha carne

La ventanita abierta en la cueva de El Mirón hacia el periodo Magdaleniense, como se conoce la época en que vivió “La Dama Roja”, también ha dejado otros detalles sobre la posible forma de vida de aquellos grupos humanos. El hallazgo de polen agrupado en el enterramiento podría significar que entre los honores que dispensaron a la difunta también se encontraban las flores. No obstante, González, tratando de ser cauto en la interpretación de los vestigios, comenta que otra posibilidad es que ese polen hubiese aparecido allí porque estuviese en el estómago de la enterrada, que habría podido consumir las flores por su valor medicinal.

Por último, el análisis del esmalte de los dientes de la mujer, el sarro acumulado en ellos y su desgaste ha permitido reconstruir cómo era su alimentación. Alrededor del 80% de su dieta la constituían animales terrestres, como el ciervo o el íbice, y en torno al 20%, peces marinos, probablemente salmón. Además, se sabe que también tenían un parte de alimentación vegetal y que comían hongos.


Para completar la información que ya se ha recopilado, y que se publicará este mes en un número especial de la revista Journal of Archaeological Science, se espera un análisis del ADN extraído de restos encontrados en la cueva de El Mirón. El responsable será Svante Pääbo, el investigador del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania) que ya dirigió la secuenciación del genoma neandertal. Esos datos servirán para saber si, como se sospecha, estos habitantes prehistóricos del sur de Europa fueron quienes repoblaron el norte del continente cuando los hielos lo permitieron. De momento, estudios anteriores ya han mostrado que la península Ibérica sirvió de refugio a los ancestros de los salmones que ahora habitan el Mar del Norte o el Báltico.

Fuente: elpais,com

domingo, 26 de abril de 2015

Hemeroteca Digital "Fray Francisco de Paula Castañeda"

El proyecto Hemeroteca Digital "Fray Francisco de Paula Castañeda" nace en el año 2005, con la realización del proyecto de conservación de los diarios "El Orden" y "Diario Santa Fe" que posee el archivo de la Provincia de Santa Fe. Dichos diarios que abarcan las fechas 1927 a 1955 para el diario "El Orden" y 1911 a 1933 para el diario "Santa Fe". A fines del año 2007 se empieza a trabajar en el proyecto de conservación del Diario "El Litoral" período de 1930 a 1979.

Se elige conservar por medio de la técnica de la restauración y del microfilmado. Se considera que el cambio de soporte al Microfilm, es el único medio que garantiza la conservación de calidad de los documentos, por más de 500 años. Protegiendo de esta manera para las generaciones futuras, este valioso material que es una fuente histórica, patrimonio de todos los Santafesinos. Fuente de consulta de estudiantes de distintos niveles, periodistas, investigadores, archivos, bibliotecas, y centros históricos y culturales del país y del extranjero.

Para poder distribuir la información, y poder acceder a ella de forma más sencilla se realiza una base de datos con la información más destacada de cada uno de los diarios, utilizando la técnica de descriptores y resúmen de noticias. Disponer dicha base de datos, en internet como fuente de información, para que cada uno pueda realizar su consulta. A su vez se digitalizó convirtiendo a imágenes digitales, las páginas de los diarios, con la cual se puede extender la información de la base de datos, o la cual no fué indexada como noticia seleccionada.

El contenido microfilmado se encuentra en las oficinas del archivo general de la provincia, ubicado en Calle Av. Gral Estanislao López 2792 de la Ciudad de Santa Fe. Para el diario El Litoral, también se puede consultar en las oficinas del diario, sección archivo. El microfilm se realizó bajo los estándares y controles de calidad correspondientes. Se dispuso del material original (hoja de diarios) en cajas y se catalogó por fechas. Hoy en día la base de datos de hemeroteca digital contiene más de 30.000 ejemplares de diarios y más de 200.000 hojas indexadas, que se pueden acceder en linea. Además se puede consultar el material microfílmico que contiene dichos ejemplares y más, como el diario La época, La nueva época, El santafesino, etc.

Entrar a la Hemeroteca

sábado, 25 de abril de 2015

Revista Caras y Caretas

Subtitulado como “semanario festivo, literario, artístico y de actualidades”, es la reaparición en Argentina del título que el emigrado español Eustaquio Pellicer fundara en Montevideo en 1890. A este periodista y escritor, que aparece aquí como redactor, le acompañan en esta nueva fundación periodística otro compatriota, el dibujante Manuel Mayol, que utiliza el seudónimo “Heráclito”,  y Luis Pardo. Como director aparecerá Bartolomé Mitre y Vedia, que pronto será sustituido por José Sixto Álvarez, conocido con el seudónimo Fray Mocho.

Como su antecesora, la publicación porteña continuará dedicando toda su primera página a una gran caricatura a color de personajes de la vida pública, y sus contenidos estarán divididos en secciones, algunas de ellas recuperadas de su etapa uruguaya, como “Menudencias”, y otras nuevas, como “Sinfonía”, con dibujos, viñetas y textos en prosa y verso sobre cuestiones políticas y sociales. También empezará a incluir fotografías y publicidad comercial.

Al fallecer Álvarez en 1903, Carlos Correa Luna asumirá la dirección de una revista que llegará a ser considerada como la pionera y representante de la madurez del humorismo político argentino, que utilizará la viñeta como arma contra la corrupción y los gráficos costumbristas como crítica de la vida cotidiana. Junto al ya citado Mayol, sus principales ilustradores serán dibujantes excepcionales como José María Cao o Eduardo Álvarez Villalobos.

La revista irá aumentando su paginación inicial de 24 páginas e incluyendo nuevos contenidos, como biografías y bibliografía, crítica y creación literaria y, sobre todo, crónicas y reportajes del mundo del espectáculo, principalmente el cinematográfico, amparado en una gran industria argentina, y de actualidad universal, dedicándole especial atención a España, hispanoamérica y a la propia Argentina. Su evolución hasta convertirse en una gran revista gráfica o magazine, sobre todo a partir de 1914, es tan espectacular, que se convierte en la publicación más leída en los ambientes urbanos tanto de Argentina como de Uruguay, Chile o Perú en la década de los treinta del siglo veinte, en paralelo al vertiginoso despegue económico argentino. Su evolución la convertirá en un valioso testimonio de la sociedad ilustrada de la época. Llegará a publicar en hojas de gran tamaño y en tirada a parte caricaturas coloreadas.

Si en un principio entre sus colaboradores se encontraban Julio Castellanos o Luis García, conforme evoluciona de revista humorística a gran magazine gráfico de actualidad, irán apareciendo textos de ilustres españoles, como Emilio Castelar, Ramón María del Valle Inclán, o Miguel de Unamuno, junto a traducciones de escritores norteamericanos o europeos (Thomas Mann, etc.), y colaborarán los más cualificados escritores hispanoaméricanos del modernismo, como Leopoldo Lugones, Horacio Quiroga, Rubén Darío, José Enrique Rodó o Roberto Payro (Jorge Luis Borges intentó publicar también en ella en 1918). A estos contenidos se unirán crónicas y reportajes de actualidad internacional, de modas, deportes o de sociedad, así como narraciones o novelas cortas. La revista abrirá sus páginas a toda una generación de periodistas y jóvenes escritores que sobresaldrán en las letras argentinas y a firmas como las de Pablo Suero, Antonio Castro Leal, Elvira Ferreira, Raúl P. Osorio, Guillermo de Loja o Sady Zañartu.

Fue una de las pocas revistas del mundo que publicó grandes y numerosos reportajes de actualidad, como la caída de la monarquía y la proclamación de la república española en 1931 o la asunción de Hitler al poder en Alemania y el inicio de la segunda guerra mundial, con un vasto material fotográfico y textos de alta calidad. Su publicidad será abundantísima, reflejo de la sociedad consumista de una Argentina próspera, y su paginación superaba en sus últimos años el centenar de páginas.

De 1898 a 1939 publicó un total de 2.139 números. Se publicó en una segunda época, entre 1951 y 1955.

Descargar Caras y Caretas

jueves, 23 de abril de 2015

Códice Dresde el manuscrito maya más antiguo y mejor conservado

Solo existen cuatro manuscritos mayas en todo el mundo, de los cuales el más antiguo y mejor conservado es el Códice Dresde. Descárgalo completo desde la Biblioteca del Estado de Sajonia y de la Universidad

Descarga Gratuita del Código de Dresde

Archivos Departamentales de Corse du Sud

Para quienes tengan antepasados en Corcega, están publicados los registros hasta 1900, pero he visto algún libro que llega hasta 1912.

El sitio se encuentra en francés, se pueden consultar: bautismos, casamientos, fallecimientos, entre otros documentos


miércoles, 22 de abril de 2015

Archivos que hablan, la huella histórica de la Iglesia de La Serena

El Arzobispado cuenta con una documentación privilegiada que guarda miles de documentos respaldados digitalmente y que dan cuenta del quehacer de la arquidiócesis desde su fundación


Es una verdadera biblioteca que guarda los pasos de la Arquidiócesis de La Serena durante su historia y que da cuenta no solo de archivos de bautizos, casamientos, primeras comuniones, sino que también documentación del quehacer de los arzobispos que han pasado por la iglesia.
Si bien era conocido, como ocurre en la Iglesia Católica en general, que cuentan con un sinnúmero de archivos, acá se dio un paso más adelante al postular a un proyecto que finalmente fue financiado por el Fondart regional denominado “Documentación y Conservación del Archivo Histórico del Arzobispado de La Serena”.

La idea fue conservar el valor histórico y patrimonial, cuyo proceso se cerró con una ceremonia que se realizó el hall principal del arzobispado y que fue encabezado por monseñor René Rebolledo
El objetivo principal fue dar valor a las colecciones históricas del Arzobispado, a través de una intervención integral de documentación, conservación y difusión de los archivos patrimoniales.

El proyecto posibilitó ordenar los documentos, para luego entregar una conservación adecuada mediante un estudio climático de las condiciones del lugar donde se resguardarán los archivos y así poder dar a conocer a la comunidad en general la existencia de la documentación. Todo esto fue posible gracias a la alianza estratégica con el Consejo Nacional de las Culturas y las Artes, mediante su programa de Conservación y Difusión del Patrimonio y el Fondart 2014.

El archivo digital ha quedado respaldado debidamente, en tanto que el material original, que componen carpetas, documentos, hojas y libros, están dispuestos en una dependencia especial con doble puerta al interior del arzobispado.

Hay personas encargadas de continuar con los archivos, como el quehacer de monseñor Manuel Donoso en su larga estadía encabezando los destinos de la arquidiócesis, en cuya documentación se trabaja en la actualidad y que incluso aún no tiene rol.

En este espacio hay importante documentación de los arzobispos que han pasado por esta ciudad, siendo la documentación más antigua la que corresponde a monseñor José Agustín de la Sierra, cuyo período abarcó entre 1844 y 1851. Aunque estos no son los documentos más antiguos, ya que estos archivos conservan partidas de bautismo, por ejemplo, del año 1645.

Pero también se encuentran documentos de monseñor Justo Donoso, quien encabezó la Iglesia entre 1858 y 1868, siendo sucedido, según los registros, por monseñor Manuel Orrego Salas, quien se hizo cargo desde 1868 hasta 1887. Posteriormente asumiría monseñor Florencio Fontecilla Sánchez, entre 
1890 y 1909.



INCENDIO DEL ARZOBISPADO
Si bien se puede constatar, los períodos de todos los arzobispos, a partir de 1844, antecedentes que no están registrados en estos escritos, como el incendio del arzobispado, que se transformó en todo un misterio.

Según antecedentes que se han transmitido como historia oral y que no pueden ser corroborados, señalan que el 31 de marzo de 1936, cuando era arzobispo de La Serena monseñor José María Caro, ocurrió un incendio que dio cuenta del edificio del arzobispado y que terminó extendiéndose por casi toda la cuadra, afectando a los Tribunales de Justicia y al edificio municipal.

Ese día las llamas se habrían iniciado precisamente en el espacio donde se guardaban los archivos, sin que se pudiera comprobar cómo efectivamente ocurrió, aunque rondó siempre la presunción de que el incendio había sido intencional, con el objeto de ocultar un robo que se estaba planificando o para dejar en evidencia de que en el recinto había joyas valiosas, ya que allí se guardaban piezas de oro que eran parte de la Iglesia de Andacollo.

Juan Arancibia, encargado de propiedades y archivos del arzobispado, corrobora lo del incendio y confirma que sólo hubo “presunciones” de que fue intencional. Lo que sí confirma es que el edificio terminó completamente destruido y que el fuego dio cuenta de parte del tribunal y de la municipalidad.

Según la historia oral, las presunciones de que fue intencional se basarían en que había unos habitantes de La Serena, que después que ocurrió el siniestro, estas personas bajaban la mirada cuando se cruzaban con el arzobispo o con los sacerdotes.

Lo que sí está registrado es que el edificio demoró dos años en reconstruirse y se levantó gracias a un préstamo de 800 mil pesos de la época y un donativo de otros 200 mil pesos de la Caja de Auxilio.
De todas formas en ese incendio los sacerdotes lograron rescatar alguna parte de los archivos, los que en la actualidad han sido seleccionados, guardados y debidamente clasificados.



LOS ARCHIVOS LA DIÓCESIS
Gracias al trabajo que se realiza, se puede tener acceso a la bóveda donde se reúnen los ejemplares, conocer detalles de cómo es la intensa labor para ordenar la documentación y su conservación. Conocer de antiguas actas bautismales y de matrimonio y conocer los archivos que fueron rescatados del fuego.

Se trata de más de 2.500 volúmenes, con archivos de antigüedad, que datan del siglo XVII y XVIII, como otros documentos muy importantes y que dan cuenta no sólo de algún aspecto en particular, sino también del contexto eclesial, social y político en que fue emitido.

Como dato, es válido señalar que la diócesis de La Serena fue creada por la Bula “Apostolicae Sede Fastigium” del 01 de julio de 1840 y a partir de ese año se fue generando documentación eclesiástica variada que permitió la creación del archivo institucional que fue incrementándose con los años.
Pero el incendio de 1936 destruyó una parte de la documentación; no obstante, a partir de esa fecha y 
en particular a raíz de la elevación al rango de arquidiócesis de La Serena en 1939 siguió aumentando la producción del material histórico.



MUERTE DEL ARZOBISPO
Otro hecho amargo que golpeó duramente a la arquidiócesis de La Serena, fue la muerte del arzobispo Juan José Subercaseaux, la única autoridad eclesiástica de la zona fallecida en pleno ejercicio.

Su trágica muerte ocurrió el 9 de agosto de 1943. Ese día, monseñor Subercaseaux había sido invitado por una empresa minera a celebrar a su patrono en la localidad de Condoriaco. Sin embargo, antes de que viajara se le advirtió que no lo hiciera ya que las condiciones del tiempo cambiaron y llovía copiosamente. Tanto es así, que la visibilidad era escasamente de dos metros por la cortina de agua que caía. Pero a pesar de esos datos, el arzobispo decidió ir de todas formas a acompañar a los mineros para celebrar a San Lorenzo, que es su patrono.

Ese día, el automóvil que guiaba, chocó con una gran piedra y se volcó, yéndose a un barranco que había en ese lado del camino, pasando el vehículo por encima y aplastándolo.
Debido a las escasas comunicaciones con las que se contaba en la época, no se supo que había sufrido un accidente hasta que pasó por el lugar un camión de la mina donde lo habían invitado, donde lo subieron y lo trasladaron hasta el retén de Condoriaco, donde trataron de reanimarlo, pero ya estaba muerto.

Se presume que el largo tiempo que permaneció en el lugar accidentado le costó la vida al no recibir asistencia médica oportuna.

En el retén de Carabineros se le administró la Santa Unción y el 10 de agosto, a las 17:00 horas, sus restos fueron traídos al arzobispado, procediendo a su velatorio en la capilla del lugar, para ser sepultado el 12 de agosto en la Catedral de La Serena. Desde entonces hasta la actualidad, en esa fecha se abre su cripta para que los fieles la puedan visitar.




AUTORIDAD ECLESIÁSTICA
Monseñor René Rebolledo, arzobispo de La Serena, destacó el trabajo que se ha realizado con el archivo eclesial, indicando que el proyecto es de trascendencia, puesto que se posee documentación histórica muy valiosa, que data del siglo XVII en adelante. “Gracias a la colaboración del Fondo Nacional del Desarrollo Cultural y las Artes, Fondart, Región de Coquimbo, se ha podido ordenar el archivo mediante una técnica, como también un uso de materiales que resguarden y conserven este patrimonio, para el presente y el futuro”, dijo.

También destacó en este proceso el concurso de la directora del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Lenka Rivera; de la gestora cultural del archivo, Gabriela Alt y de Juan Arancibia, colaborador de parte del Arzobispado para el proyecto. Monseñor Rebolledo sostuvo que “el anhelo es que este archivo sea una fuente de consulta para quienes manifiesten interés por tal o cual documento histórico, por el entorno social y cultural en que el hecho o acontecimiento se puso por escrito. Estoy cierto que el archivo, con su puesta al día, representa para la Arquidiócesis de La Serena, como también para la región, un verdadero patrimonio”.

martes, 21 de abril de 2015

La primera imprenta de Tucumán

La nuestra fue la primera ciudad del interior que contó con ese adelanto, traído por Belgrano en 1817. Produjo impresos durante casi cuatro décadas



La primera imprenta que funcionó en la actual Argentina, a comienzos del siglo XVIII, fue armada en Misiones por los padres jesuitas, según informan las obras de referencia. Manejada por los nativos, se imprimieron allí numerosos libros y folletos. 

La segunda imprenta llegó también gracias a los jesuitas. La importaron en 1766 para su colegio de Córdoba, donde funcionó hasta la expulsión de la Compañía. Quedó ociosa una docena de años, y en 1779 el virrey Juan José de Vértiz dispuso trasladarla a Buenos Aires, y la instaló en la Casa de Niños Expósitos. Allí empezó a prestar sus largos e históricos servicios a la cultura nacional, luego de ser debidamente reparada. En 1824, por gestión del gobernador Juan Antonio Álvarez de Arenales, el presidente Bernardino Rivadavia donó esa máquina a la provincia de Salta.

Primera del interior

En el caso de Tucumán, la primera imprenta llegó a la ciudad en 1817. La trajo el general Manuel Belgrano, quien meses atrás había reasumido la jefatura del Ejército del Norte. De esa manera, Tucumán vino a ser la única ciudad del interior argentino que contaba con una máquina de imprimir. Así lo informa el historiador Manuel Lizondo Borda en el documentado estudio “La imprenta y el periodismo en Tucumán”, que utilizamos para la mayoría de las referencias de esta nota.

La imprenta venía a servir las necesidades de la fuerza que mandaba el vencedor de Campo de las Carreras. Así, publicó un pequeño periódico denominado “Diario Militar del Ejército Auxiliar del Perú”, cuyo primer número apareció el 10 de julio de 1817.

Tenía el formato “en cuarto”, llevaba el pie “Imprenta del Ejército” y estaba dirigido por el militar chileno Francisco Antonio Pinto. Con los años, Pinto revistaría en el Ejército de los Andes, llegaría a general y terminó siendo presidente de su país natal. 

Militar y civil

El historiador Antonio Zinny expresa que esta publicación periódica “se ocupó de la táctica militar y publicaba los partes del Ejército Unido de Chile y de Los Andes”, además de correspondencia que enviaban los oficiales, entre muy pocos otros temas. 

Cuando el Ejército del Norte se retiró de la provincia, la imprenta quedó entre nosotros como propiedad del Gobierno, no se sabe si comprada o incautada. En tiempos de la “República de Tucumán” (1820), allí se imprimió un periódico llamado “El Tucumano Imparcial”. Lo dirigía el capitán Manuel de la Lama y lo redactaba el doctor Pedro Miguel Aráoz, ex congresal de la Independencia. Fue la primera expresión de periodismo “civil” que conoció Tucumán, y apareció el 14 de agosto de 1820.

Después, con esas prensas, se publicaron otros periódicos, de vida generalmente muy breve: dos años, el que más. Se llamaron “El Restaurador Tucumano” (1821); “Los Amigos del Orden” (1826); “La Estrella Federal” (1841); “El Monitor Federal” (1842); “El Conservador” (1847).

Una Constitución

Pero no sólo para imprimir periódicos servía la imprenta. También se editaban en ella –puesto que era la única- todas las otras publicaciones, como el “Boletín del Ejército Pacificador de la Provincia de Tucumán”, de 1823, o el “Registro Oficial”, que se publicó durante los gobiernos de Gregorio Aráoz de La Madrid y de Alejandro Heredia. Además tiraba, en hoja suelta, ejemplares de decretos, leyes, bandos y proclamas. 

Merece destacarse la excelente edición que hizo de la Constitución de la “República de Tucumán”, de 1820. Lizondo Borda hace notar que, en esa carta, el artículo 3 del capítulo II reconocía, por primera vez en la provincia, que “la libertad de publicar las ideas en la prensa es un derecho tan apreciable como esencial, para la conservación de la libertad civil de un Estado”…

A La Rioja y vuelta

La rudimentaria máquina tuvo una azarosa vida. En 1827, La Madrid fue derrotado por las fuerzas de Juan Facundo Quiroga, en El Rincón del Manantial. Como vencedor del encuentro y siguiendo la costumbre de aquel tiempo, el “Tigre de los Llanos” arreó gran cantidad de ganado hacia La Rioja, y cargó sus alforjas con importantes sumas de dinero extraídas, por vía de empréstito, del bolsillo de los comerciantes de Tucumán. Y además, decidió llevarse la imprenta.

Así, cargada sobre mulas, la vieja prensa con sus cajas de accesorios, viajó rumbo a La Rioja. Allí estaría durante dos años, hasta que el general Javier López, en su expedición a esa provincia luego del triunfo unitario en La Tablada, la rescató y la trajo de vuelta a Tucumán. Corría el mes de octubre de 1829.

Estrago del tiempo

Tras estos sobresaltos, la venerable prensa siguió trabajando en la ciudad. Se sabe que en 1847 ya estaba hecha una calamidad. Un inventario oficial de ese año, la describía como “una prensa completa con su frasquería y sin tímpano, todo de mucho uso y en mal estado; tres galeras de latón; un tintero con pala y muleta; dos cajones de varios tipos inservibles; seis cajas de composición de letra de mucho uso; diecisiete cajas de composición de letra inútil”, y así.

En 1854, el gobernador José María del Campo elevó al Gobierno de la Confederación –a su pedido- un informe sobre la vieja máquina, que seguía siendo la única disponible. Expresó que ya era “inútil”, dado su pésimo estado. Como “treinta años tiene de servicio, manejada por operarios sin inteligencia, sin cuenta ni razón”, la imprenta “ha sufrido las consecuencias del abandono y la desatención de los gobiernos anteriores”, decía.

La imprenta nueva

Agregaba que “hubo una época en que se hicieron municiones de guerra de los tipos; al punto de que, parte por este hecho repugnante, parte por la letra perdida por incuria, hoy apenas sirve para imprimir un medio pliego de papel escrito”. A esto se añadía que “la prensa es de madera, sujeta por su antigüedad a frecuentes accidentes que paralizan o hacen muy lento el trabajo”.

Por todo esto, Campo pedía al Gobierno federal ayuda para adquirir la nueva máquina que le ofrecían. El comerciante tucumano Santiago Palacio había importado una de Valparaíso y la tenía en Salta. La ayuda le fue acordada, por decreto de la Confederación del 17 de agosto de ese año. Se pudo contar entonces con mucho mejores condiciones de impresión.

Ni bien instalada esa máquina, Campo pidió a la Sala de Representantes que lo autorizara a entregar la antigua al gobierno de Santiago del Estero. Esto, para enterar el pago de alguna de esas interminables “indemnizaciones de guerra” que los Taboada exigían a Tucumán cada vez que lo apoyaban en algún conflicto con los “federales”. 

Pasa a Santiago

Entendía Campo que de esa manera se evitaba “una total pérdida de la prensa vieja” que, como decía, “es ahora inútil enteramente”. La Sala sancionó la autorización, por ley promulgada el 28 de julio de ese año 1854. Así, Santiago vino a tener su primera –aunque muy desvencijada- máquina de imprimir. 

Y, a la vez, salió definitivamente de la provincia la imprenta que poseía desde 1817. Había servido para que los guerreros de la Independencia primero y los unitarios y federales después, estamparan –en hojas efímeras, de las que muy pocos ejemplares se conservan- sus periódicos de breve vida, sus proclamas y sus decretos inflamados de pasión política.

Los santiagueños se esmeraron en repararla. El ministro de esa provincia, Ezequiel Paz –narra Zinny- utilizando sus herrajes “hizo construir una prensa de madera de algarrobo, con el único aprendiz regular de carpintero que allí había”. La prensa tenía “una vara de largo por tres cuartas de ancho” y sólo había tipografía “para llenar “poco más de un frente de pliego de papel de oficio”.

Papel de cigarrillos

Con ese armatoste, Paz se las arregló para editar el primer periódico de Santiago, “El Guardia Nacional”, en 1859. 



Añade Zinny que el número inicial se estampó en “papel de cigarrillos” y, como este se agotó pronto en la plaza, imprimió el periódico “en papel de cartas” traído de Tucumán. Cuando Paz quiso darle mayor formato y en mejor soporte, los Taboada se opusieron, “sosteniendo que la provincia tenía bastante con un periódico impreso en papel de cigarrillos”… 

En cuanto a Tucumán, aquella nueva imprenta adquirida en 1854 continuó siendo la única hasta que concluía la década de 1860. Fue por esos años que terminó el monopolio estatal de las ediciones: los particulares empezaron a comprar máquinas para imprimir sus periódicos, con lo que el diarismo independiente hizo su aparición. 


Fuente: Lagaceta.com

lunes, 20 de abril de 2015

La Biblioteca Pública de la ciudad de Nueva York libera 20.000 mapas históricos

La Biblioteca Pública de la ciudad de Nueva York ha liberado en torno a 20.000 mapas históricos, actualmente disponibles para consulta y descarga. Son mapas antiguos, escaneados a una resolución altísima y con licencia Creative Commons de dominio público. Una buena noticia para los amantes de la cartografía, pero también para cualquiera que disfrute de las curiosidades históricas. 

Mapa de 1863

Mapa de México o Nueva España (1701)

El alucinante hombre de Altamura

Imagen invertida del hombre de Altamura.
En la cueva, el cráneo está boca arriba

Tras 20 años de olvido, un equipo científico recupera para la ciencia uno de los restos neandertales más espectaculares del mundo

Sólo un puñado de personas en todo el mundo ha tenido el privilegio de mirarle cara a cara. En 1993, un equipo de espeleólogos buscaba nuevas cuevas cerca de Altamura, una ciudad de unos 70.000 habitantes en el sur de Italia, muy cerca del tacón de la bota que forma la península. Tras bajar por una chimenea vertical de unos 15 metros encontraron tres pasillos. El del centro tenía unos 20 metros de largo. Cuando entraron, las lámparas de carburo iluminaron las paredes cubiertas de huesos de animales atrapados entre estalactitas y estalagmitas. Al final del pasillo había una pequeña cámara donde, desde una columna de material calcáreo, los exploradores descubrieron la alucinante calavera del hombre de Altamura, uno de los fósiles humanos más espectaculares del mundo.
Los científicos que bajaron a la cueva siguiendo a los espeleólogos tomaron algunas fotografías, vídeos y describieron sucintamente el hallazgo. Probablemente, dijeron, se trataba de un hombre adulto que cayó a un pozo en el que había multitud de animales muertos. Sobrevivió a la caída, pero quedó paralizado y acabó muriéndose de hambre. No sabían de qué especie era ni tampoco cuándo vivió. Sí comprobaron que bajo el cráneo, también sepultados en una tumba de mineral, había muchos otros huesos del mismo individuo, imposibles de sacar sin dañar el extrañísimo conjunto.

Poco después el hombre de Altamura se convirtió en un “monumento intocable”. Las autoridades locales y regionales decidieron restringir la entrada a la cueva de Lamalunga y el excepcional hallazgo cayó en el más injusto de los olvidos, recuerda Giorgio Manzi, investigador de la Universidad de Roma La Sapienza. Ahora, más de 20 años después del descubrimiento, este paleoantropólogo italiano lidera un nuevo proyecto científico para intentar averiguar quién era el hombre de Altamura.

Manzi y otros investigadores han vuelto a bajar a la cueva y, con la ayuda de un brazo robótico, han extraído un pequeño fragmento del omóplato del homínido. David Caramelli, experto en genética de la Universidad de Florencia y colaborador de Manzi, perforó el hueso con un taladro y envió un poco de polvo a su amigo Carles Lalueza-Fox. Este paleoantropólogo español había sido uno de los expertos capaces de secuenciar el genoma del neandertal y ahora debía intentar extraer algo de ADN de este fósil. Era un más difícil todavía pues, a juzgar por las pocas fotos y vídeos grabados del cráneo, este humano podía tener hasta 400.000 años, una eternidad que suele aniquilar todo rastro de material genético. Mientras, otro equipo de Australia analizó una de las pequeñas formaciones calcáreas que había encima del hueso para intentar datarlo.

Los resultados, publicados recientemente en el Journal of Human Evolution, arrojan unos resultados espectaculares. El hombre de Altamura vivió hace entre 130.000 y 172.000 años y su ADN demuestra que sin duda era un neandertal. “Creemos que es el esqueleto más completo y antiguo de un neandertal y además se trata del ADN más antiguo de esta especie que se ha obtenido nunca”, resalta Caramelli. La cueva ha actuado como una cápsula del tiempo, aunque aún no se sabe si podrá rescatarse suficiente ADN como para responder todas las preguntas que quedan abiertas.
La resurrección científica del hombre de Altamura también ha removido la cuestión de qué hacer con este tipo de hallazgos. Un océano de tiempo y el goteo lento del agua han cubierto parte del cráneo y el resto del esqueleto con pequeñas formaciones calcáreas en forma de coral hasta convertirlo en un ejemplar único. Los científicos creen que si se sacan los restos pueden responder muchas más preguntas sobre los neandertales, una especie tan cercana a la nuestra que llegamos a tener hijos fértiles con ellos antes de que se extinguieran, hace unos 30.000 años. Pero para hacerlo deben destruir parte del conjunto.

Un caso complejo

Manzi reconoce que hay políticos regionales y locales y también parte de la sociedad que siguen viendo al hombre de Altamura como un monumento y apoyan dejarlo tal y como está. A su equipo le interesa sobre todo el cráneo, que, por su antigüedad y conservación, es único en Europa. Pero para estudiarlo habría que extraerlo de la gran columna de calcita en la que está sepultado y después eliminar los bultos que lo recubren con un vibroincisor, un martillo hidráulico en miniatura que hay que manejar con destreza para no dañar el fósil y que no limpia del todo las impurezas, explica Antonio Rosas, experto en neandertales del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC). Para este experto, que también ha participado en el rescate de fósiles de neandertales asturianos para la secuenciación del genoma neandertal, “si se saca este fósil dejará de ser único” para convertirse en “un neandertal más”.

Los coordinadores científicos del proyecto no tienen dudas. “El único modo de conocer bien los restos es estudiarlos y para hacerlo hay que sacarlos”, resume Manzi. “Es posible extraer los huesos sin destruirlos, si no nos arriesgamos a pasar otros 20 años sin que la comunidad científica pueda estudiar estos restos y, peor aún, la cueva podría quedar cerrada por movimientos de tierra y los perderíamos para siempre”, expone Caramelli. La opción de convertir el yacimiento en un museo es imposible, dada su inaccesibilidad, por eso quieren sacar parte de los huesos y exhibirlos en un centro especializado en la misma Altamura.

Manzi y Caramelli ya tienen un plan detallado para estudiar el estado de conservación y microclima de la cueva y después extraer parte de los fósiles, siempre con el permiso de las autoridades locales y de la región de Puglia. No será antes de un año y quizás se tarden dos o más, pero es viable, dice Manzi. Al fin y al cabo, señala, el trabajo no es tan difícil como el que ya se ha hecho en Sudáfrica para rescatar a Little Foot, un fósil engastado en roca más dura que hace apenas unas semanas puso patas arriba el árbol genealógico de todos los humanos.

Fuente: elpais.com

sábado, 18 de abril de 2015

‘Little Foot’, la nueva protagonista de la evolución humana

Una australopiteca que vivió hace 3,6 millones de años en Sudáfrica rivaliza con 'Lucy' por ser el ancestro de todos los humanos

Hasta ahora, la película que cuenta los orígenes de la humanidad tenía un primer protagonista clarísimo. Antes de que hubiese humanos sobre la faz de la tierra, existieron los australopitecos, monos con cerebro de chimpancé que andaban erguidos y apenas superaban el metro de estatura. Entre todos ellos destaca Lucy, la australopiteca que vivió hace entre tres y cuatro millones de años en Etiopía y que es el supuesto ancestro de todos los miembros del género humano, incluidos los Homo sapiens.

Cráneo del 'Australopithecus prometheus'
conocido como 'Little Foot'
Este protagonismo de Lucy (y el tronco del árbol genealógico de la humanidad) acaban de tambalearse debido a la nueva datación de los fósiles de Little Foot. Se trata de otra especie de mono erguido que vivió en Sudáfrica y que, según sus descubridores, tiene unos 3,6 millones de años, es decir, fue coetánea de Lucy y candidata a ser el primer ancestro conocido de todos los humanos.

Little Foot era una australopiteca, como Lucy, pero de una especie más grande y alta (medía algo menos de metro y medio). Tenía los hombros muy fuertes, los brazos largos y, aunque bípeda, sus pies aún estaban diseñados para colgarse de los árboles. Su nombre científico es Australopithecus prometheus.

Un mal día, Little Foot cayó en una sima y murió en lo que hoy es Sterkfontein, a 40 kilómetros de Johannesburgo. Sus restos no se localizaron hasta 1997, en la oscuridad de una cueva a más de 20 metros de profundidad y sepultados en roca. Ron Clarke, uno de sus descubridores, explica que su equipo tardó 13 años en separar los huesos del mineral y poder subirlos a la superficie, aún sepultados en un ataúd de sedimentos. Desde entonces han pasado tres años limpiando los fósiles y reconstruyéndolos, aunque todo ha merecido la pena: ha resultado ser el esqueleto más completo de un australopiteco. Está casi entero y, además de un brazo y una mano en articulación y los pequeños huesos del pie de los que recibe su apodo (pie pequeño en inglés), destaca su espectacular cráneo.

La gran pega para aceptar a Little Foot como protagonista de los primeros compases de la evolución humana es su controvertida antigüedad. El terreno de la cueva se ha removido y cambiado mucho, tanto por fenómenos geológicos como por la dinamita de los mineros que sacaron de la roca esquirlas de hueso que ayudaron, un siglo después, a que Clarke encontrara el esqueleto. Su equipo y el de otros especialistas han hecho diferentes dataciones. Las más favorables apuntan a que podría tener hasta cuatro millones de años. Otros grupos le dan poco más de dos millones de años, es decir, posterior a la aparición de los primeros humanos.

En 2014 se publicó una nueva datación de sedimentos supuestamente de la fecha de su muerte que indicaba una edad de al menos tres millones de años. Ahora, el equipo de Clarke recurre a la última técnica de datación que quedaba disponible: la cosmogénica. Se basa en el tipo de átomos de aluminio y berilio contenidos en el cuarzo que encapsula el fósil. Esos elementos cambian por el bombardeo de los rayos cósmicos llegados del espacio y los convierte en una especie de reloj dentro de la piedra. Los resultados, publicados hoy en Nature, concretan una antigüedad de 3,67 millones de años con un margen de error de 160.000 años, todo un embrollo científico, según Clarke.

“Hasta ahora la gente consideraba que los australopitecos más antiguos que se conocen [como Lucy] eran los ancestros directos de todo lo que vino después”, explica a Materia el paleoantropólogo de la Universidad del Witwatersrand (Suráfrica). “Ahora podemos demostrar que no eran las únicas especies que vivían hace 3,5 millones de años y la verdad es que no podemos saber cuál de ellas es nuestro ancestro directo”, recalca.

Caras poco humanas

Los rasgos físicos tampoco parecen ayudar demasiado. “Lucy es mucho más pequeña que Little Foot y menos parecida a un gorila, pero ninguno de los dos tiene rasgos humanos en su cara, es imposible decir cuál de ellas está más cerca de nosotros”, añade.

Así las cosas, el origen de los humanos antes de ser humanos se bifurca. Pudo empezar con Lucy en Etiopía hace entre tres y cuatro millones de años y luego desembocar en los primeros miembros del género Homo, una opción reforzada por el reciente hallazgo allí del humano más antiguo, hace 2,8 millones de años. Por otro lado, la nueva datación en Sudáfrica “mete a Little Foot de nuevo en la carrera” y podría ser este australopiteco que vivió en una zona reconocida por la Unesco como la Cuna de la Humanidad el que diese lugar a “Homo habilis, nuestro ancestro”, explica Laurent Bruxelles, coautor del presente estudio.

Expertos independientes reconocen la importancia del trabajo, pero recalcan que lo mejor está aún por llegar. “Este estudio casi cierra definitivamente la polémica de la datación”, opina Carlos Lorenzo, arqueólogo de Atapuerca e investigador del IPHES. El verdadero plato fuerte llegará, dice, cuando el equipo de Clarke desvele el estudio completo de todo el esqueleto de Little Foot, en especial de su cráneo y sus dientes que contienen rasgos claves para saber cómo de parecido era a los humanos que surgirían después y si se le puede considerar nuestro ancestro.

Clarke espera publicar las primeras descripciones de este excepcional espécimen el próximo año, aunque se la coge con papel de fumar desde ya: “Es posible que nuestro verdadero ancestro no sea ninguno de los australopitecos que conocemos”.

Artículo original en Inglés Revista Nature

Fuente: El Pais,com


viernes, 17 de abril de 2015

Recorren mítico Sacbe que conduce de Uxmal a Kabah

Especialistas del INAH realizaron el registro en un sistema de información geográfica de la trayectoria y elementos asociados de este antiguo camino de 18 kilómetros. Construida entre los años 800 y 1000 d.C., la calzada comunica a los asentamientos mayas de Uxmal, Kabah y Nohpat 
Sitio intermedio denominado ‘sacbe’ que se construyó entre los años 800 y 1000 d.C.,época en 
que Uxmal y Kabah se consolidaron como las grandes urbes de la región del Puuc y
centralizaron el poder político y económico

Vinculado con una leyenda que ha quedado grabada en la memoria colectiva y se ha transmitido de generación en generación, el mítico sacbe o calzada que comunica a los asentamientos mayas de Uxmal, Kabah y Nohpat ha sido recorrido a lo largo de sus 18 kilómetros de extensión por un grupo de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para  hacer el registro de la trayectoria y de sus elementos asociados en un sistema de información geográfica.

El arqueólogo José Huchim, director de la Zona Arqueológica de Uxmal, y la arqueóloga Lourdes Toscano, directora del Proyecto Kabah, informaron que durante tres meses se llevó a cabo este primer recorrido a lo largo del sacbe, partiendo de Uxmal, pasando por los sitios intermedios de Nohpat, Che’etulix y Sacbe, hasta llegar a Kabah.

En el trayecto participó una brigada de seis trabajadores que iban abriendo brecha para identificar plenamente el camino que mide entre 5 y 6 metros de ancho. El sacbe se construyó entre los años 800 y 1000 d.C., época en que Uxmal y Kabah se consolidaron como las grandes urbes de la región del Puuc y centralizaron el poder político y económico.

“El camino es una fuerte evidencia de las relaciones comerciales y políticas que establecieron los grupos sociales y dinastías de estas ciudades, que posiblemente en sus inicios tuvieron la misma jerarquía, pero con el paso de los años Uxmal se consolidó como la capital de la región”, dijo José Huchim.

Los cambios políticos, que pudieron derivar de alianzas, conquistas o rupturas, dejaron huella en la arquitectura de los asentamientos, ya sea como pequeñas modificaciones en los edificios o con grandes transformaciones que dieron lugar a un nuevo estilo arquitectónico.

Asimismo, se construyeron caminos o sacbeoob (plural de sacbe) que permitían el tránsito entre ciudades distantes, como éste, cuyo recorrido inicia en el sector oriente del sitio de Uxmal y remata en el arco de Kabah.

Es una calzada limitada en las partes laterales por unas piedras grandes, de entre 30 a 60 cm de diámetro, muy bien alineadas. Entre ellas hay rocas medianas, de 20 a 30 cm de diámetro, y algunas mucho más chicas, que componen el ancho del sendero. Su forma es lineal y sólo se desvía un poco después de Nohpat, y luego de llegar al sitio de Sacbe, se vuelve a desviar para tomar la rectitud hacia Kabah.

“Es un camino muy bien definido y en buen estado de conservación. A lo largo de la calzada se encuentran puntos de visualización construidos en piedra burda y de forma redonda, de 3 o 4 metros de diámetro y de entre 1.50 y 2 metros de altura. Estas atalayas se ubican en las partes más altas del terreno para visualizar la trayectoria del sacbe”.

El especialista del INAH añadió que se identificaron distintos elementos que evidencian ocupación humana, tales como cimientos de casas para el descanso construidas con material perecedero que se desplantan sobre grandes basamentos.

Asimismo, se hallaron sartenejas (formaciones naturales para la captación de agua en la época de lluvias), asociadas a áreas de descanso. También se encontraron chultunes (depósitos de agua con forma de enormes cántaros, construidos excavando el suelo, que pueden almacenar entre 20 y 30 mil litros del líquido), así como canteras para sacar la piedra y construir el sacbe.

“Lo que hicimos fue registrar la trayectoria y establecer puntos de referencia con la ayuda de un GPS, para incorporarlos a un sistema de información geográfica e integrarlo al plan de manejo de la región Puuc para su protección”, explicó José Huchim.

Indicó que los primeros datos de la existencia del sacbe se mencionan en los textos de fray Estanislao Carrillo, cura de Ticul, nacido en 1798, en los que dio a conocer la leyenda del enano de Uxmal, la cual fue reproducida posteriormente por Eligio Ancona en el libro Historia de Yucatán.

La leyenda refiere que un enano, nacido de un huevo y criado por una vieja hechicera, encuentra bajo el fogón un tunkul y lo toca. El sonido hace eco por toda la región y llega a los oídos del gobernante de Uxmal, quien se altera pues, según una profecía, quien hiciera sonar el instrumento lo destronaría. Con el fin de evitarlo, el jerarca le impone una serie de desafíos de los que el enano sale airoso.

Entonces asume el poder como gobernante de Uxmal y erige el templo del Adivino en una noche, el Palacio del Gobernador, para que imparta justicia, una casa para su abuela y manda a construir el sacbe que comunique a Kabah con Uxmal.

“Esta leyenda mitifica algunos hechos muy importantes para destacar la relevancia que alcanzaron los mayas en la época prehispánica. La historia sobre la existencia de este camino fue pasando de generación en generación hasta nuestros días, la cual podemos corroborar ahora con el registro arqueológico”.

Ya en los años 90, el sacbe había sido recorrido parcialmente por los arqueólogos Ramón Carrasco y Tomás Gallareta, y en esta ocasión, se recorrió en su totalidad por los arqueólogos José Huchim y Lourdes Toscano.

Fuente: Inah.gob.mx

jueves, 16 de abril de 2015

Las Cartas Comprometedoras


12 DE ABRIL DE 1818
LAS CARTAS COMPROMETEDORAS



El Ejército Unido, nombre que había adoptado el ex Ejército de los Andes, es batido completamente en la aciaga noche del 19 de marzo de 1818, en un lugar cercano a Talca, llamado "Cancha Rayada".

La desazón de los patriotas fue total. Se corrieron rumores de que un poderoso ejército realista se dirigía hacia Santiago. E inclusive, algunos dijeron que San Martín había muerto en el campo de batalla. El pánico recorrió Chile. Los antiguos Jefes volverían al poder, seguramente buscando venganza con aquellos que habían osado levantar su voz en contra del Rey. Muchos patriotas huyen hacia la cordillera, buscando la protección de Mendoza.

Sin embargo, apenas 17 días después del "Desastre de Cancha Rayada", el General San martín obtiene su mayor y absoluta Gloria... "Maypo"...

El 5 de abril de 1818, el reconstituído Ejército Unido, derrota definitivamente a los realistas en "Maypo", una batalla decisiva, que dio Libertad a Chile y aseguró la Independencia Argentina.
Los realistas, que se creían vencedores apenas unos días atras, huyen hacia el sur tratando de evitar la captura por parte de los patriotas. Y es así, que una partida del Ejército Unido obtiene la correspondencia del mismísimo Mariano Osorio, el máximo representante del Rey en Chile.
Inmediatamente la documentación es enviada al General San Martín.

Y la Historia nos cuenta que dentro de esa documentación habían muchas cartas comprometedoras, que evidenciaban la traición de varios patriotas, tratando de congraciarse nuevamente con los realistas vencedores. 

El 12 de abril de 1818, San Martín acompañado solamente por su ayudante O'Brien, había desmontado a pocos kilómetros de Santiago y se había puesto a leer documento por documento.
Estaban fechados después de "Cancha Rayada" y cada uno evidenciaba una traición. No guardó los nombres, ya que no lo movía el espíritu de venganza, y sólo anotó los datos que podían servir para la lucha emancipadora. Su corazón era magnánimo y compasivo, aún con el traidor.

Y luego de leer cada documento, mandó a O´Brien a encender una fogata, en donde quemó cada carta, cada felonía... 

John Thomond O'Brien, su edecán irlandés, le preguntó el porqué no usaba esas cartas en contra de los enemigos de la Patria, sin embargo le escuchó decir estas palabras:

" ¿Y es usted, mi leal O'Brien, quien espera que yo enlute a medio Chile para que el otro me execre como el mayor de los tiranos? ¡El miedo, O'Brien! El miedo y la bolsa han dictado esas cartas. Desaparecido él, todos esos hombres volverán a ser buenos patriotas."

Fuente: Granaderos Bicentenario

miércoles, 15 de abril de 2015

La población americana en 1492 - Parte II


En cuanto a los Incas, fundado el Imperio alrededor del año 1200, corresponde al gobierno de Pachacútec la mayor cantidad de anexiones; de pueblos sometidos por la fuerza a su poder. Desde Cuzco, extendieron los incas sus tentáculos imperialistas invadiendo y sometiendo a los pueblos del norte, sur, este y oeste. Así sometieron, entre otros, a los huancas, tarmas, cajamarcas, cañaris, collas y lupacas, obligándolos luego a pagar altísimos tributos. Naturalmente, ante la asfixia a la que eran sometidos por los incas, ocurrieron numerosas sublevaciones contra este poder imperial despótico, que, a su vez, los incas reprimieron sanguinariamente. El Inca Garcilaso de la Vega, desde sus Comentarios Reales de los Incas, da cuenta detallada de varias de las guerras que libraron sus antecesores con el fin de someter y anexar distintos pueblos. Dice sobre las guerras entre Purumaucas e Incas: 
"El segundo y tercer día pelearon con la misma crueldad y pertinacia; los unos por la libertad y los otros por la honra". 


Sobre la conquista de chachapuya, dice: 
"El Inca los quiso obligar a someterse, y estos respondieron resueltamente que ellos estaban apercibidos por las armas y para morir en la defensa de su libertad: que el Inca hiciese lo que quisiese, que ellos no querían ser sus vasallos. Oída la respuesta se empezó la guerra, cruel por ambas partes, con muchas muertes y heridos". 



Garcilaso, tan propenso a concesiones hacia el pueblo de sus raíces, justifica la política incaica de conquista y sometimiento de pueblos, por considerar a los incas una raza y cultura superior al resto. Con respecto a las provincias del norte de Chinchasuy, dice que se trataban de "provincias que contienen en sí muchas naciones desunidas y que se hacían guerra cruel unos a otros". Sobre la conquista de la región de Tumipampa, habla muy despectivamente de su gente, diciendo que eran: " (...) de gente muy rústica, ni señores ni gobierno ni otra policía alguna, sin ley ni religión. Cada uno adoraba por dios lo que se le antojaba, otros muchos no sabían lo que era adorar, y así vivían como bestias sueltas y derramadas por los campos. Con los cuales se trabajó más en doctrinarlos y reducirlos a la urbanidad y policía que en sujetarlos. Enseñárosles a hacer de vestir y calzar, y a cultivar la tierra, sacando acequias y haciendo andenes para fertilizarla". Sobre los pueblos de las provincias de Pastu y Quillacenca, dijo que eran "viles, y sucios y bestias". En la primera parte de sus "Comentarios Reales sobre los Incas", menciona muchos otros casos de cruentísimas y despiadadas guerras internas y externas entre pueblos y culturas anteriores a la regencia de los Incas, aunque en estos casos, según él, se trató de guerras "inútiles" entre pueblos igual de bárbaros y salvajes". 



Cualquier excusa era válida a los incas para justificar su desmedido expansionismo y someter a otros pueblos; a veces era la religión, la superstición, las diferencias culturales, la falta de orden, o lo que fuese. Así, comenta de otras tribus que habitaban la región: " (...) unos indios había mejores que bestias mansas y otros mucho peores que bestias bravas", criticando a la vez la calidad y gran cantidad de dioses que adoraban: "no había animal tan vil ni sucio que no lo tuviesen por dios", aunque aclara luego que había otros que adoraban cosas más "razonables". 



Por cierto que, como hemos dicho, no escapaban los Incas a las intrigas internas ni a las luchas dinásticas. Recordado es el caso de Huáscar, coronado emperador en 1525, tomado prisionero, torturado y muerto por su hermano Atahualpa, quien se consideraba el legítimo heredero del trono del fallecido Ninan Cuyuch -su padre-. Todo esto precedido por sangrientas batallas entre tropas cuzqueñas y quiteñas, leales a uno y otro bando respectivamente; una auténtica guerra civil. 



También hemos mencionado el caso de los mayas, de quienes Salcedo Flores dice: "los 16 estados de Yucatán combatían incesantemente entre sí por diferencias de fronteras y por honores de linaje". También fue frecuente en Teotihuacán, invadida y destruída en el año 800. Otro tanto sucedió con el estado militarista y expansionist de Tiahuanacu, en la zona andina, colapsando hacia el año 1150. La ciudad de Tula sufre igual destino en el siglo XII, invadida y sometida por los chichimecas que utilizaban hábilmente el arco y la flecha, mientras los vencidos no conocían esa arma; basando su defensa en los denominados lanza dardos. 

El mexicano Portilla cita a este propósito la crónica de aquel suceso, tomado de los Anales de Cuauhtitlan: 
"Cuando los chichimecas irrumpieron, los guiaba Mixcóatl. Los 400 mixcoas vinieron a salir por las nueve colinas, por las nueve llanuras". 



Preguntados varios caciques de la región de Nicaragua por qué habían decidido sus abuelos abandonar sus antiguas tierras, respondieron: 
" (...) aquellos sus amos los tenían para esto -arar, sembrar y servir- y los comían, y por eso dejaron sus casas de miedo y vinieron a esta tierra de Nicaragua; y aquellos amos habían allí ido de otras tierras, y los tenían avasallados porque eran muchos y de esta causa dejaron su tierra y se vinieron a aquella donde estaban".

Fuentes:

1) 1492 el Fin de la Barbarie y el Comienzo de la Civilización de Cristián Rodrigo Iturralde
2) Las Culturas Precolombinas de Henri Lehmann
3) The Pollitically Incorrect to westers guide civilization de Antony Esolen
4) Aztecas un pueblo de guerreros de Alfonso Joede Gussinyer
5) Cometarios Reales de los Incas de Inca Garsilazo de la Vega
6) De Teotihuacan a los Aztecas de Miguel León Portilla
7) Historia Antigua de México de Francisco Clavijero
8) La Civilización Azteca de George Vaillante
9) Antiguas Culturas Mexicanas de Walter Krickerberg
10) Relaciones de Texcoco y de la Nueva España de Pomar Zurita
11) Historia de la Nación Chichimeca de Fernando Alva Cortés Ixtlixóchitl
12) La Población Indígena y el Mestizaje en América de Ángel Rosanblat