sábado, 28 de febrero de 2015

La batalla de Ayacucho y la traición de los masones españoles


Gral. José de San Martín
Descubre la deslealtad de los masones españoles sellada mediante el abrazo Maquinguayo celebrado antes de la batalla de Ayacucho


Según refiere el escritor peruano Herbert Ore, Inglaterra tras la pérdida de las 13 colonias de Norteamérica, que se habían independizado (EE.UU) necesitaba nuevos mercados. América del sur estaba en manos de los españoles y el comercio se limitaba al contrabando. Por ello la Logia de Inglaterra, la más grande del mundo en ese momento, ideó un plan para independizar la mayoría de las colonias españolas en América. Para ello formó Logias en toda América, como la Logia Lautaro.Éstas Logias eran Operativas, es decir, tenían una meta específica, en éste caso la independencia de las colonias españolas, una vez logrado el objetivo las Logias se disolvían. Francisco de Miranda, Simón Bolívar, Sucre (Venezuela),O´Higgins (Chile) , José de San Martín, Manuel Belgrano, Alvear, Monteagudo (Argentina) eran Masones. Una vez lograda las distintas independencias, Inglaterra fue el primer país en reconocerlas, así enviaba un embajador y entablaba relaciones comerciales y diplomáticas bilaterales. Herbert termina su relato dejando claro que no fue casual el abrazo masónico de Simón Bolívar y San Martín en Guayaquil.

Como se perpetro la  traición de Ayacucho
Javier Agüero, Gran Canciller de la Gran Logia Mixta de San Juan – Oriente del Perú, nos relata cómo se preparó la deslealtad de los masones españoles sellada mediante el abrazo Maquinguayo celebrado antes de la batalla de Ayacucho y donde los HH:Masones de ambos bandos se reconocen entre sí para luego evitar herirse durante el combate. Según el Gran Canciller  lo que parece reafirmar el complot masónico es el hecho que siendo la batalla de Ayacucho el combate decisivo para la independencia o la continuación del virreinato, fue sin embargo la que menos bajas y heridos produjo.

La capitulación ha sido llamada por el historiador español Juan Carlos Losada como "la traición de Ayacucho" y en su obra Batallas decisivas de la Historia de España (Ed. Aguilar, 2004), afirma que el resultado de la batalla estaba pactado de antemano. El historiador señala a Juan Antonio Monet como el encargado del acuerdo: “los protagonistas guardaron siempre un escrupuloso pacto de silencio y, por tanto, solo podemos especular, aunque con poco riesgo de equivocarnos”. Una capitulación sin batalla se habría juzgado indudablemente como traición. Los jefes españoles, de ideas liberales, y acusados de pertenecer a la masonería al igual que otros líderes militares independentistas, no siempre compartían las ideas del rey español Fernando VII, un monarca firme sostenedor del absolutismo.

Simón Bolívar
En este sentido se afirma que la capitulación fue firmada la noche anterior en un trabajo logial conjunto donde se acordó además que los HH:. se reconocieran con los signos que le son comunes. La versión de la firma previa de la capitulación adquiere visos de autenticidad porque La Serna fue herido precisamente en la mano derecha quedando imposibilitado de firmar en el campo de batalla.

Los extraños sucesos que demuestran la traición masónica de Ayacucho.

Hemos querido destacar un post publicado 'Historia y Cultura Peruana',donde detalla cómo se perpetro la traición de Ayacucho en el campo de batalla por los masones españoles. Se dan en esta batalla cierto número de sucesos extraños que confirman el complot masónico.

Primero: Comienza con una fraternización tolerada por los dos mandos a pesar de ser el medio más seguro de desmoralizar a su gente.

Segundo: Esta escena singular, que pudo haber negociado cualquier capitán o comandante, transcurre entre dos jefes de división.

Tercero: Estos dos generales, a vista de sus ejércitos respectivos, conferencian en secreto durante media hora, siendo así que la versión oficial de lo que se dijeron no necesitaba más de cinco minutos.

Cuarto: El interlocutor realista vuelve a las dos horas para preguntar si va o no a haber batalla.
Quinto: En lo más reñido del combate, cede precisamente la división que manda este parlamentario fraternizador; y las dos compañías que le siguen en derrota están mandadas personalmente por José Canterac, Jefe de Estado Mayor y segundo del Ejército.

Sexto: Un ejército superior en número, instrucción y disciplina, con una artillería hasta siete veces mayor, se da por derrotado en menos de dos horas cuando todavía le quedan 2,000 soldados que tiene que rendir después.

Séptimo: Un hombre de los talentos militares de José Canterac obliga a su caballería a la desventaja de tener que bajar al campo de batalla por una ladera tan fragosa que la hace servir de blanco pasivo al enemigo mientras los hombres bajan de pie ayudando a los caballos.

Octavo: El virrey se puso a bregar como un cabo cualquiera y cayó prisionero.

Noveno: La última batalla en que se arría su bandera en el Imperio dura para estos generales españoles tan solo dos horas.

Décimo: En este día, el más glorioso de su vida, la batalla final de la revolución, consagra 
Sucre un informe oficial lacónico en detalle y vago en su perfil; mientras que Canterac se limita en el suyo a justificar la capitulación sin detalles.

Undécimo: Sucre concede una capitulación extraordinariamente generosa.

Consecuencias de la traición de Ayacucho.

La victoria de los independentistas supuso la desaparición del contingente militar realista más importante que seguía en pie, sellando la independencia del Perú con una capitulación militar que puso fin al Virreinato del Perú. No obstante, Españano renunció formalmente a la soberanía de sus posesiones continentales americanas hasta 1836.

El gobierno de Simón Bolívar en el Perú (1824-1826) no fue bien visto ni por las elites políticas recién conformadas, ni por la antigua elite criolla, quienes vieron en el libertador a un dictador y usurpador napoleónico que quiso establecer un gobierno absoluto basado sólo en su figura.

Fuente: Eldistrito.es

viernes, 27 de febrero de 2015

27 de Febrero de 1812: se enarbola por 1ra vez la Bandera Argentina

El general Manuel Belgrano enarbola por primera vez la bandera nacional en las barrancas del río Paraná, en Rosario (provincia de Santa Fe). Inspira sus colores celeste y blanco en la escarapela nacional. La bandera originaria se ha perdido y se ignora si estaba formada por tres franjas o por dos, así como también la disposición de las mismas.


Para diferenciarse del emblema español, la nueva nación que comenzó a gestarse bajo el primer gobierno patrio, el 25 de mayo de 1810, necesitaba un distintivo propio. En esa época, comenzaron a repartirse cintas celestes y blancas, tal vez tenían también color rojo, como imitación a los revolucionarios franceses, liderados por Domingo French y Antonio Berutti.

El uso de la escarapela como emblema del ejército patriótico fue propuesta por Belgrano, el 13 de febrero de 1812, siendo aprobado su uso por el Triunvirato, cinco días después, aceptando los colores celeste y blanco.

El 27 de febrero de 1812, a orillas del Paraná, en Rosario, cuando el sol comenzaba a declinar, Belgrano izó por primera vez el pabellón patriótico, tal vez realizado por las manos laboriosas de una rosarina, llamada María Catalina Echeverría de Vidal, junto a las Baterías Libertad e Independencia, que fue jurada por los soldados. Comunicado este hecho al Triunvirato, partió Belgrano a hacerse cargo del ejército del Norte, sin tomar conocimiento de que el organismo público le negaba la posibilidad de usar la nueva bandera, por la difícil situación reinante, y la aún no declarada decisión de poner fin drásticamente a la dominación de Fernando VII.

Sin saber de la prohibición de enarbolar el símbolo patrio, Belgrano, en Jujuy, colocó la bandera en los balcones del Ayuntamiento, en reemplazo de la española, y en esa ocasión recibió su primera bendición.

Sin embargo, la flamante bandera no pudo seguir desplegando su aliento de independencia, pues fue condenada a guardarse, cuando el 27 de junio el Triunvirato volvió a insistir con el requerimiento, que esta vez, fue acatado por Belgrano, que decidió el 18 de julio hacer caso a la petición, hasta que nuevos vientos de libertad, la hicieran flamear sin temores ni dudas.

El 23 de agosto de 1812, Buenos aires, la lució en la torre de la iglesia de San Nicolás de Bari, pero fue recién luego del 9 de julio de 1816, una vez declarada la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, más precisamente el 20 de julio, cuando su uso oficial fue aprobado por el Congreso.

El 25 de febrero de 1818, se le añadió el sol, en homenaje al Dios Inca Inti (Dios del Sol) estampado en la franja blanca central, reproducción del que aparecía en la primera moneda nacional. Sus 32 rayos dorados, están contenidos en negros bordes, alternándose un rayo recto y otro ondulado. Las franjas, superior e inferior son de color azul-celeste. La bandera con el sol fue usada para instituciones y eventos oficiales y de las Fuerzas Armadas hasta 1985, en que se dispuso su colocación en todas las banderas argentinas.
La Bandera oficial posee medidas reglamentarias: 1,40 m. de largo por 0,90 m. de altura. 

Propuesta y Juramento de la Bandera


13 de febrero de 1812:  Manuel Belgrano propuso al Gobierno la creación de una "escarapela nacional", en vista de que los cuerpos del Ejército usaban distintivos diversos.
 


18 de febrero de 1812:  El Triunvirato aprobó el uso de la escarapela blanca y celeste, decretando: "Sea la escarapela nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata, de color blanco y azul celeste..."  
27 de febrero de 1812:  Entusiasmado con la aprobación de la escarapela, M. Belgrano diseñó una bandera con los mismos colores, enarbolándola por primera vez en Rosario, a orillas del río Paraná. Allí, en las baterías "Libertad" e "Independencia" la hizo jurar a sus soldados. Luego, mandó una carta al Gobierno comunicando el hecho. Este mismo día, el Triunvirato le ordenó hacerse cargo del Ejército del Norte, desmoralizado después de la derrota de Huaqui.

3 de marzo de 1812:  El Triunvirato contestó la carta de Belgrano, ordenándole que disimulara y ocultara la nueva bandera y que, en su lugar, pusiese la que se usaba entonces en la Capital. La orden se debió a la preocupación por la política con el exterior. Pero, cuando la orden salía de Buenos Aires, M. Belgrano ya marchaba hacia el norte y, por esta razón, no se enteró del rotundo rechazo del Gobierno a la nueva bandera.

25 de mayo de 1812:  Al frente del Ejército del Norte, el entonces General en jefe M. Belgrano movilizó sus tropas hacia Humahuaca. En San Salvador de Jujuy, enarboló al ejército de su mando la bandera en los balcones del Ayuntamiento, en vez del estandarte real de costumbre que presidía las festividades públicas. Allí, la bandera argentina fue bendecida por primera vez.

27 de junio de 1812:  El Triunvirato ordenó nuevamente a M. Belgrano que guardara la bandera y le recriminó su desobediencia.

18 de julio de 1812:  El General contestó que así lo haría, diciendo a los soldados que se guardaría la enseña para el día de una gran victoria. 

Fuente: oni.escualas

miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Que es el implexo?

Los seres humanos de este planeta estamos todos muchos más emparentados de lo que creemos. Una explicación matemática de esta afirmación nos va a llevar a entenderlo, aunque los números al principio serán engañosos.

Todos necesariamente tenemos 2 padres. Y 4 abuelos. Y 8 bisabuelos. Y 16 tatarabuelos. Si seguimos a la sexta generación, descendemos de 32 personas. En la séptima, de 64. En la octava, de 128. En la novena, de 256. En la décima, de 512. En la onceava, de 1024. En la doceava, de 2048. Y así sucesivamente, hasta que encontramos (oh!) en esta progresión exponencial que en la generación Nº 18 descendemos de 131.072 personas. Hasta aquí todo es posible. Pero si seguimos adelante, en la generación nº 32 -sólo hace 800 años- descenderíamos de 2 mil millones de personas. Y en la generación Nº 41, de 1 billón (aproximadamente) de personas. Y aquí viene la pregunta: cómo puede esto ser posible si en el siglo 9 no había esos habitantes en el mundo, sino tan sólo unos 200 millones?

La respuesta es una consecuencia necesaria: para que esto sea cierto (y lo es) los antepasados tienen que repetirse.

En genealogía, esto se llama IMPLEXO. Es decir, hay un punto en el pasado en el que la ascendencia, en lugar de expandirse, se comprime.

Por ejemplo: un mismo ancestro puede ser nuestro antepasado por parte de madre en la generación 32 y por parte de padre en la 31, y etc. Una simple ecuación ilumina estas cifras: 1 billón dividido 200 millones, nos da 5.000. O sea que, hace 1200 años, nuestros antepasados se repiten en nuestro árbol 5.000 veces. Si a los 6 mil millones de habitantes de hoy se les repiten 5.000 veces los antepasados, es altamente posible que hace 1.200 años casi todos tengamos ancestros comunes. Si seguimos hacia atrás en el tiempo, y hay cada vez menos gente disponible para poner y más ramas de los más de 7000 millones de árboles de la gente viva hoy día, es matemáticamente inevitable que, en algún punto, haya una persona que aparezca al menos una vez en el árbol de todo el mundo. Y siguiendo hacia atrás, llega un momento en el que cada persona de la Tierra es un antepasado de todos nosotros, hasta que por supuesto, alguien es el ancestro común de todos.

De este cálculo hay que deducir a los que murieron sin dejar descendencia, y a las líneas de descendencia interrumpidas. A la inversa, cualquier persona que hace 800 años haya emigrado de un continente a otro, puede ser el ancestro de más de 2 mil millones de personas de hoy en día.


Este fenómeno del implexo se puede ver claramente en ciertos sistemas de numeración genealógica, como el Sosa-Stradonitz. Este sistema de numeración es una progresión exponencial de base 2, (2², 2³, etc.) que funciona de esta manera: El sujeto estudiado es el Nº 1, su padre el nº 2 y su madre el nº 3. A su vez, los padres de su padre tendrán los números 4 y 5, y los padres de su madre los números 6 y 7, y así sucesivamente.
Figura 1
En este sistema los hombres llevarán siempre números pares (figura Nº 2) y las mujeres, impares (Figura Nº 3). Las mujeres son el número de su cónyuge, +1. Y los hombres el número de su cónyuge, -1. Un padre siempre será el doble de su hijo, y una madre, el doble+1.
Figura 2
Figura 3


 Este método parte de un individuo, el sujeto que hace el árbol, y va aumentando hacia atrás de manera progresiva. Es una progresión exponencial, que tiende a crecer indefinidamente. Pero tiene que tener un límite.

Lo interesante de este sistema es que nos permite darnos cuenta de algo, básico en genealogía: que no hay un número infinito de ancestros. Esto debe tener algún límite. Siguiendo la progresión lo suficientemente lejos hacia atrás, se termina produciendo un absurdo. Para ser más claro: en la generación nº 32, tendríamos ya más de 2 mil millones de ancestros. Y en el siglo VIII, que es adonde correspondería esa generación, no había 2 mil millones de personas en el planeta. A su vez, si seguimos aumentando padres y madres hacia atrás, tendríamos un número de ancestros que son más de los habitantes del planeta hoy, en un mundo que estaba en realidad despoblado.  

Lo que ocurre es que esta progresión ascendente, nos muestra claramente el fenómeno del “implexo”: la progresión, en lugar de expandirse, en un momento dado, comienza a implosionar, a cerrarse. Y los mismos sujetos se repiten en varias generaciones. Hasta el punto de que siguiendo hasta lo máximo hacia atrás, no vamos a encontrar miles de millones de ancestros, sino uno o dos solos: el primer hombre o la primera mujer. O sea que en el método Sosa Stradonitz, yendo bastante hacia atrás, comenzaremos a ver al mismo sujeto clasificado con diferentes numeraciones. Y esto se produce también en los casos de matrimonios endogámicos, o sea dentro de la misma familia.  

Todo esto es algo que deben tener en cuenta los buscadores de datos genealógicos.

Es por eso que hay que tener cuidado con las ideas sobre distintas razas, etnias y los prejuicios que ello acarrea: todos los seres humanos somos mucho más hermanos de lo que creemos!

Y hay que también comprender que, si encontramos una ascendencia en línea directa con un antiguo rey, por ejemplo Carlomagno (siglo IX), más de 2.000 millones de personas podrían compartir con nosotros este ascendiente. Nada exclusivo, no? 

"No importa el idioma que hablamos o el color de nuestra piel, compartimos los ancestros que plantaron arroz en las orillas del Yangtze, los que domesticaron los caballos en las estepas de Ucrania, los que cazaron perezosos gigantes en los bosques de Norte y Sur América, y los que trabajaron para levantar la Gran Pirámide de Gizeh", nos dice Steve Olson en un artículo de la revista Nature.






martes, 24 de febrero de 2015

Los Madán: condes, marqueses y Duques - Parte I


Mientras investigaba a mis antepasados Uriondo encontré que en la monumental obra de los hermanos García Caraffa, quienes primero describen mi linaje y al final dicen: ”La casa de Uriondo se unió en el siglo pasado con la Real de España, por el matrimonio efectuado en el Palacio Real de Madrid el 6 de Abril de 1885, de Doña María de la Caridad de Madán-Uriondo, con Pedro de Alcántara de Borbón y Borbón, Duque de Durcal, Grande de España, etc.” Luego en una obra de Zenarruza, afirma: “los padres de Doña María de la Caridad, el Gobernador de Pinar del Río en Cuba don Juan Antonio Madán y Uriondo y doña Francisca de Uriondo Saavedra eran descendientes de matrimonio Uriondo-Menéndez Valdés”, mencionados por los García Caraffa, sin embargo a medida que investigaba no encontraba lazo alguno, hasta que finalmente entre papeles y desvelos, puede aclarar la cuestión, los remotos orígenes de doña María de la Caridad se encuentran en Cuartango en la familia Ruiz de Uriondo, mientras que los míos eran primitivamente Pérez de Uriondo de Marquina en la valle de Zuya, y cuyo genearca en las Islas Canarias fue su abuelo el Coronel de Infantería Feliciano de Uriondo y Pasadoyro. A pesar de que el resultado fue negativo, tenía en mis manos gran cantidad de información sobre los Madán que ostentaron tres títulos de España, siendo de origen Irlandés: Condes de Madán, Marqueses de Arucas y Duques del Dúrcal, aunque en varios trabajos se nombre escuetamente sus parentescos en ninguno lo hace de forma clara, así que a continuación presentaré el resultado colateral de ni investigación.

Don Agustín R.  Madán y Madán (1739-1796)
Don Domingo Madán, natural de Waterford en el Reino Unido, bautizado el primero de agosto de 1700, siendo hijo de Robert y Margarita Grant de la misma naturaleza, don Domingo fue doctor en Medicina, a causa de las persecuciones de contra los católicos tuvo que emigrar, su destino fue la villa de Orotava en  el Puerto Santa Cruz de Tenerife, donde hizo informaciones de nobleza el 4 de marzo de 1738 en el Cabildo, donde residió hasta 1741 y nacieron sus primeros seis hijos, posteriormente se traslada la ciudad de la Laguna donde fue médico luego de haber revalidado su título por Resolución del Consejo de Castilla el 3 de abril de 1750, tendrá 7 hijos más. Se había casado en la villa de Orotava con Josefa María Commyns, natural de dicha villa e hija de George y Mary Francis.

1.  Ricardo Madán y Commyns, n. Puerto Santa Cruz
2.  Roberto Madán y Commyns, que sigue en Rama Primera
3.  José Madán y Commyns, n. Puerto Santa Cruz
4.  Jorge Madán y Commyns, n. Puerto Santa Cruz
5. Domingo Madán y Commyns, n. Puerto Santa Cruz, que sigue en Rama Segunda - Parte II
6. Agustín Ricardo Madán y Commyns, n. Puerto Santa Cruz el 14-4-1739 y f. en Las Palmas 27-7-1796. Canónigo, Doctor, primer catedrático de hebreo. Para une biografía más extensa ver “El tinerfeño Agustín Ricardo Madán, primer catedrático de hebreo de los realesestudios de San Isidro de Madrid
7. Margarita Madán y Commyns, n. La Laguna
8. Mateo Madán y Commyns, n. La Laguna
9. Patricio Madán y Commyns, n. La Laguna
10. Josefa Madán y Commyns, n. La Laguna
11. Martín Madán y Commyns, n. La Laguna
12. Cristóbal Madán y Commyns, n. La Laguna, casado con doña Isabel Lenard y Fonte, padre de:
a. Josefa María Nicasia Madán y Lenard, n. 14-12-1780 y f. 28-7-1827, casada en la Habana el 20-1-1800?, con su primo hermano José Joaquín Andrés Nicolás Madán y Gutiérrez (1773-1851)
b.  Domingo Celestino Madán y Lenard, n. 6-4-1782 y f. 28-5-1846 casado en su sobrina Isabel María de la O Madán y Madán (1804-1827), hija de los anteriores, Domingo e Isabel fueron padres de:
b1. Catalina Eustaquia Madán y Madán, f. 4-6-1874 casada con Patricio Ponce de León y de la Guardia,  con sucesión
b2. Isabel Dominga Madán y Madán casada el 19-6-1858 en la Catedral de Matanza con Sixto Lecouna y Bello (1836-1894), con sucesión, a quien trataremos en otra oportunidad
b3. Domingo María Madán y Madán, f. soltero 17-2-1871, acudió a la ayuda de los franceses en la guerra franco-prusiana
b4. José Joaquín Madán y Madán casado con María Magdalena Bebeagua y Bolorino, padres de: Corina Madán casada con Rodolfo Hernández Froment y de Alberto Madán casado con María de los Ángeles Govin y Govin
b5. Roberto María Arcadio Madán y Madán casado con María Rafaela Cristina de la Caridad  Rodríguez de Armas y López de Alzamendi
b6. Ricardo María Madán y Madán casado con María Concepción González
b7. Cristóbal Primo Madán y Madán casado con su prima María Isabel Alfonso y Madán
13. Isabel Madán y Commyns, n. La Laguna


Rama Primera

Don Roberto Jorge Madán y Commyns, n. Puerto Santa Cruz, f. en la Habana el 20-3-1811, casado con Antonio Gutiérrez y Sánchez, padres de:

1. José Joaquín Andrés Nicolás Madán y Gutiérrez, n. la Habana el 29-11-1773 y f. em la Habana el 16-7-1851, casado en la Habana el 20-1-1800? Con su prima hermana Josefa María Nicasia Madán y Lenard, padres de
a. Antonia María Madán y Madán n. 6-7-1803 y f. 27-4-1878, casada con Julián Luis Alfonso y Soler, padres de:
a1. Julio Alfonso y Madán. f. 1896
a2. Isabel María Alfonso y Madán casada con su primo Cristóbal Primo Madán y Madán

b. Isabel María de la O Madán y Madán, n. 18-12-1804 y f. 28-7-1827 casada con su tío .  Domingo Celestino Madán y Lenard, cuya descendencia ya vimos tratamos.

c. Rosa María Madán y Madán casada con Vicente de la Guarda y Alfonso, con sucesión

d. Antonia Josefa Madán y Madán,

e. Agustín Madán y Madán, que sigue en II

2. María Josefa Madán y Gutiérrez

II. Agustín Madán y Madán. n. 1819, f. 1885, Licenciado en Leyes, fue creado conde de Madán 15-10-1880 título que ostentó hasta su muerte, se casó con María O’ Sullivan y Rosoleiz, padres de:

a. María de los Dolores Madán O’ Sullivan, casada con José María Pedroso y Cárdenas, padres de:
a1. Luis de Pedroso y Madán, n. París y f. Tánger  9-2-1952, diplomático, V conde de San Esteban de Cañongo por rehabilitación en 1907 casado con la princesa rumana María Sturdza, padres de: Margarita de Pedroso y Sturdza, , f. en Madrid el 17 de enero de 1989, VII condesa de San Esteban de Cañongo, rehabilitó en 1985 el condado de Madán, convertiéndosa en la segunda poseedora
a2. Fernando Pedroso y Madán que sigue en III

III. Fernando Pedroso y Madán, casado con Linda Frost, fueron padres de:

a. Diego Pedroso y Frost. , n. en Chester (R.U.) el 10-7-1921, VI conde de San Esteban de Cañongo, casado el 31-7-1947 en Madrid con Carmen Fernández de Córdoba y Calleja
a1. Luz Pedroso y Fernández de Córdoba, VIII condesa de San Esteban de Cañongo, casada 15-12-1976 con Luis María Ceballos y Sáenz de Cenzano (1926-1985)
a2. Carmen Pedroso y Fernández de Córdoba
a3. Pedro Pedroso y Fernández de Córdoba

b. Carlos Luis Pedroso y Frost, III conde de Madán, casado con sra Aldasoro, padres de


b1. Carlos Pedroso y Aldasoro, IV conde de Madán desde 1994, casado con Elena Moro García Valiño

lunes, 23 de febrero de 2015

Los Ramos - Antecedentes de los Ramos Villamil

A principios del siglo XVII aparece radicada esta familia en el lugar de Rosíos, Parroquia de Santiago de Boal, Consejo de Castrepol, en la provincia de Oviedo, de donde pasaron a principios del siglo siguiente a Galicia, estableciéndose luego en La Habana y en Buenos Aires.

I.- Don Amaro Ramos, empadronado como Hijodalgo en el Ayuntamiento de Boal, casó con doña Catalina López, y tuvieron por hijo a:

2.- Don Amaro Ramos y López, bautizado en la parroquia de Santiago de Boal el 18 de abril de 1629, que aparece empadronado como Hijodalgo en el Ayuntamiento de la Villa de Boal. Casó en la referida parroquia el 2 de octubre de 1644, con doña Ana Rodriguez y Alvarez, hija de Domingo y de Catalina. Tuvieron por hijo a:

3.- Don Domingo Ramos de Espitarte y Rodríguez, bautizado en la parroquia de Santiago de Boal el 31 de Mayo de 1649, que aparace empadronado como hijodalgo en el Ayuntamiento de Boal. Casó en la referida parroquia con Doña Dominga Fernandez Pasarón y Fernández, hija de Gregorio y Dominga. Tuvieron por hijo a:

4.- Don Domingo Ramos de Espitarte y Fernández Pazsarón, bautizado en la parroquia de Santiago de Boal el 3 de noviembre de 1666, quien también aparece empadronado como Hijodalgo en el Ayuntamiento. Casó en la Parroquia de Santa maria Magdalna de Dóiras, Ayuntamiento de Boal, el 28 de enero de 1683 con doña Maria Vasquez del Villar y castrillón, hija de don Gregorio Pérez del Villar, y de doña Dominga Vásquez Castrillón. Tuvieron por hijo a:

5.- Don Francisco Antonio Ramos Vázquez, bautizado en la parroquia de Santiago de Boal el 17 de febrero de 1695, empadronado también como Hijodalgo en el Ayuntamiento de Ferrol. Casó en la parroquia de Santa Maria Magdalena de Dóiras, en la Villa de Boal, el 10 de agosto de 1724, con doña Josefa Fernández Villamil y Pérez, natural de la Villa de Ribadeo, Galicia, hija de José y de Catalina. Tuvieron por hijo a:

6.- Don Vicente Ramón Ramos y Fernandez Villamil, natural de la Villa de Ribadeo, empadronado como Hijodalgo en el Ayuntamiento del Ferrol, que obtuvo Real provisión de Hidalguía el 1° de junio de 1817, expedida por la Cancilleria de Valladolid. Casó en la Villa del Ferrol, iglesia parroquial de San Julián el 9 de mayo de 1760 con doña María Andrea Fernández y Agrela, natural de la parroquia de Santa María de Castro, Galicia, hija de Bartolomé y de Francisca. Tuvieron por hijos:

6.1. María Josefa Ramos Villamil

6.2. Manuel Ramos Villamil

6.3. Ignacio Ramos Villamil, llegó a nuestro país a fines del siglo XVIII, y contrajo matrimonio el 31 de julio de 1790 en La Merced (Libro 6-F°247) con doña Juana Maria Nepomucena Belgrano, hermana del General. Tuvieron dos hijas:

6.3.1.  Flora Ramos Belgrano, casada con su tío Miguel José Félix Belgrano, con descendencia

6.3.2. Carmen Ramos Belgrano, casada con el general Ignacio Álvarez Thomas con descendencia.

6.4. José Antonio Ramos y Fernández Villamil. Se estableció en Cuba donde caso en segundas nupcias en la catedral de La Habana el 3 de septiembre de 1809 con Josefa Gabriela Chavez y Bello, con numerosa descendencia. Por real despacho del 5 de abril de 1818, se le concedió el título de Marqués de Casa-Ramos de la Fidelidad. De José Antonio desciende María de las Nieves Yanguas Velandia y Hernández, nacida en Barcelona el 5 de agosto de 1856, que fue la V Marquesa de Casa-Ramos de la Fidelidad. Casó con Mariano Noguera y Aquavera, V Marques de Cáceres, Grande de España, diputado a Cortes, Caballero del Cuerpo Colegiado de Hijos-dalgo de la nobleza de Madrid, siendo sus descendientes los actuales Marqueses de Casa-Ramos de la Fidelidad.


Fuente: La genealogía de la familia “RAMOS” la trata Francisco Xavier de Santa Cruz en: “Historia de las familias cubanas” “LOS RAMOS “ Tomo VI, pag. 286 y siguientes.

sábado, 21 de febrero de 2015

Genealogía de los Incas

Los incas se establecen como tribu en el valle de Cuzco poco antes del 1.300 d.C., fundando su capital en Cuzco. Las evidencias de que disponemos señalan que los cuzqueños tienen su origen en el territorio Huari, aunque no podemos establecer de manera definitiva su origen.


La historia legendaria narra de dos maneras distintas este acontecimiento. Unas tradiciones desplazan su lugar de origen a la Colina de las Ventanas en Pacaritambo, situada a unos 25 km de Cuzco. De allí salieron varios grupos; de la ventana central procedían los jefes de los grupos tribales, de las dos laterales salieron los diez clanes o ayllus. Los jefes en cuestión eran cuatro hermanos: Ayar Manco, Ayar Cachia, Ayar Uchu y Ayar Auca, casados con cuatro hermanas: Mama Ocllo, Mama. Huaco, Mama Cora y Mama Raua. Estas parejas dirigieron la emigración hacia el valle del Cuzco, momento en que nació Sinchi Roca, hijo de Manco Capac y Mama Ocllo que habían logrado integrar a los demás grupos tribales.
Otra leyenda narra que por mandato del dios sol, Inti, una pareja -Manco Capac y Mama Ocllo- salió del lago Titicaca con la intención de civilizar la región. Manco fue el fundador de una dinastía real que se estableció en el Hurin Cuzco (Bajo Cuzco), de la cual procederán los reyes incas con la siguiente secuencia:

Manco Capac
Sinchi Roca
Lloque Yupanqui
Mayta Capac
Inca Roca
Yahuar- Huacac
Viracocha Inca
Pachacuti IncaYupanqui (1.438-1.471)
Topa Inca Yupanqui (1.471-1.493)
Huayna Capac (1.493-1.527)
Huáscar
Atahualpa

El valle del Cuzco antes de la llegada de los incas estaba ocupado por grupos aymaras, que pronto fueron asimilados por los incas. La fundación del Cuzco por los diez ayllus sirvió de ejemplo para la planificación de futuras ciudades incaicas, ya que se dividió en cuatro barrios, y éstos a su vez tuvieron divisiones internas por cada grupo. Desde la fundación de la ciudad hasta la ascensión al trono de Inca Roca disponemos de una historia legendaria de los gobernantes incas afincados en el Hurin Cuzco. A partir de este gobernante, y quizás como consecuencia de las confrontaciones entre distintos linajes, se fundó una segunda dinastía en el Hanan Cuzco (Alto Cuzco) desde tiempos de Inca Roca quien, junto a sus dos sucesores, Yahuar Huacac y Viracocha Inca, sientan las bases para el futuro imperio que se inicia a finales del siglo XIV.

Pachacuti convirtió el reino de Cuzco en el imperio del Tawantinsuyu (el de los cuatro suyus o regiones). Antes de que él se instalara en el poder, la arqueología ha definido una etapa pre-inca denominada con el nombre de una cerámica, K'illke. Esta cerámica de pintura rojo y negro sobre fondo crema tiene su origen en Huari, y una secuencia desde 1.100 d.C. hasta 1.250 d.C. Como sostiene Lumbreras, durante esta etapa el patrón de asentamiento es aquel de unidades rectangulares compuestas de dos a doce casas juntas como en Cuyo. Algunas de ellas tienen una posición estratégica, mientras que otras se sitúan directamente sobre las tierras arables. La tónica general del momento está caracterizada por la variedad en la cerámica, lo que manifiesta la existencia de diferentes grupos étnicos cuya situación ha quedado bien establecida por Rostworowski: los ayamarcas estaban localizados en el área de Cuzco, collas y lupacas ocupaban el Titicaca y lindaban con los chanca, quechuas, incas y otros grupos, que estaban en disputa por el control político de la región.

Pachacuti es quien construyó el imperio, pues una victoria en 1.438 sobre los chanca le permitió obtener el control absoluto de la región. A partir de este momento, se dedicó a formar lo que sería un vasto imperio y, como consecuencia de esta etapa de bondad económica, planificó el Cuzco monumental, construyendo el Coricancha, el templo del sol y otros edificios religiosos y político-administrativos. Desde un punto de vista militar, entre 1.438 y 1.471 colonizó Cajamarca, los reinos de Cuismancu y Chuquismancu en la costa -apoderándose del santuario de Pachacamac, la región de Chachapoyas al este, y zonas de Piura y Túmbez al norte, en buena medida por medio de su hijo y heredero Topa Yupanqui. Este dirigió también la campaña contra los cañaris y el reino de Quito y el reino Chimú, que quedaron asimilados al imperio.

Topa Inca Yupanqui (1.470-1.493) amplió la unidad política que se distribuía desde Quito a Nazca hacia el este y sureste, llegando al río Madre de Dios en los límites de la Amazonía y hasta el Gran Chaco, y colocando el límite fronterizo por el sur en la Araucania chilena, donde quedó establecida la frontera sur del imperio inca de manera definitiva. Durante su mandato construyó la fortaleza de Sacsahuaman y los palacios de Chinchero.

A su muerte le sucedió Huayna Capac (1.493-1.525), quien consolidó la frontera norte con la conquista del golfo de Guayaquil y con su campaña contra los Pastos, reconstruyendo Tomebamba. La muerte de Huayna Capac ocurrió en Quito, cuando estaba en campaña junto a su hijo Atahualpa, que comandaba las tropas. Este decidió enfrentarse con su hermano y heredero, Huáscar, que había accedido al poder en 1.525 y se inició una cruenta guerra civil. Esta es la situación que aprovechó Pizarro en 1.532 para apresar a Atahualpa en Cajamarca y ajusticiarlo poco después. Con ello da comienzo la decadencia definitiva del imperio inca y la conquista de su vasto territorio por parte de los españoles en 1.537.



Fuente:
1. Terán, Justino, "Guía Genealógica para el Milleniun", Tomo II. 2012
2. ArteHistoria

viernes, 20 de febrero de 2015

Un estudio genético descifra el origen de los linajes de apellidos catalanes

Bandera de Cataluña
La investigación ha determinado que los apellidos más frecuentes (como Ferrer, Soler, Vidal o Serra) lo son porque se fundaron independientemente muchas veces 

No todas las personas que se apellidan Serra provienen de un antepasado común, ni todos los Vidal proceden del mismo linaje, según un estudio del Instituto de Biología Evolutiva (IBE) de la Universidad Pompeu Fabra, que ha descifrado el origen genético que se esconde tras los 50 apellidos catalanes más comunes.

Investigadores del Instituto de Biología Evolutiva, un centro mixto UPF-CSIC, acaban de publicar los resultados de su trabajo en la revista European Journal of Human Genetics, donde destacan que, en cada generación, una media del 2% de los hombres recibe el cromosoma Y de una persona que no lleva su apellido.

Los autores de la investigación han sido Neus Solé Morata, Jaume Bertranpetit, David Comas y Francesc Calafell, biólogos que, a partir de una muestra de saliva de 2.500 voluntarios con apellidos catalanes, han hecho un estudio genético del cromosoma Y, que es el responsable de los rasgos sexuales masculinos en el genoma humano.

La investigación pretendía responder a preguntas como: ¿por qué hay apellidos más frecuentes que otros?, ¿qué relación existe entre la raíz lingüística de un apellido y el origen de sus fundadores?, o ¿es posible predecir el apellido a partir del genoma de una persona?.

El estudio ha determinado que los apellidos más frecuentes (como Ferrer, Soler, Vidal o Serra) lo son porque se fundaron independientemente muchas veces, mientras que la mayoría de los portadores de apellidos más raros (como Balasch, Llach o Melis) son descendientes de uno o pocos antepasados.
Francesc Calafell ha explicado que "algunos aspectos como los casos de adopción, de falsa paternidad, de cambios de apellido o la herencia del apellido materno separan la transmisión del apellido de la transmisión del cromosoma Y". Este cromosoma Y sólo lo tienen los hombres y de una generación a otra se transmite por la línea masculina de padre a hijo.

El estudio ha revelado que, en cada generación, una media del 2% de los hombres recibe el cromosoma Y y el apellido de personas diferentes, bien sea por falsa paternidad o por adopción o transmisión del apellido de la madre.

"Desde la baja Edad Media, en Europa Occidental los apellidos tienen un comportamiento parecido. Es el apellido paterno el que se transmite, mientras que los apellidos de las mujeres casi siempre se pierden", ha recordado Calafell.

Como no todos los cromosomas Y son iguales, los biólogos evolutivos han utilizado diferentes tipos de variaciones y se han basado en estas diferencias para seguir el origen de los apellidos catalanes.
Han analizado un tipo de variación lenta que se encuentra en frecuencias diferentes en poblaciones diferentes y otras variaciones más rápidas que son prácticamente particulares de un individuo o una familia.

El estudio ha garantizado la confidencialidad de los voluntarios con un código personal para cada participante. A cambio, cada persona que ha colaborado en el proyecto ha podido conocer el origen de su cromosoma Y y, una vez finalizado el estudio, ha podido saber cuál ha sido la relación existente con los demás participantes, con respecto al origen geográfico de su linaje.

Entre los resultados figura que los 71 voluntarios apellidados Alemany proceden de 20 antepasados diferentes, que los 74 Armengol tienen su origen en 23 linajes distintos, o que los 25 Bonastre tienen doce orígenes diferentes.

Los 59 voluntarios apellidados Bosch han resultado pertenecer a 41 grupos de hombres diferentes descendientes de un antepasado común, mientras que los 28 hombres que se llaman Casajuana proceden de cinco linajes, aunque uno de ellos concentra al 60% de los voluntarios.
De los 31 apellidados Balasch, 23 proceden de un antepasado común, los 33 voluntarios Gasull son descendientes de 8 antepasados diferentes, y los 75 Grau vienen de 39 linajes distintos, mientras que los 26 Llach analizados tienen su origen en ocho linajes originarios de tierras gerundenses.

El estudio también ha analizado genéticamente a 54 voluntarios apellidados Mas, que también ha revelado una diversidad de orígenes con 36 linajes diferentes.

Los 74 Nadal provienen de 40 linajes, aunque uno concentra a los que son de origen mallorquín y alicantino y los 70 Pons, un apellido muy común en Menorca, resultaron pertenecer a 41 linajes, de las que cinco familias biológicas se ubican en la isla menorquina. Otros apellidos analizados son Reixach, Roig, Ricart, Ros, Sabater, Sala, Serra, Soler, Vidal o Vives.

20 de febrero de 1813 - Batalla de Salta

En las vísperas de la batalla de Salta, y al amanecer del 20 de febrero de 1813, cuentan las Memorias Póstumas del General Paz que Belgrano tuvo vómitos de sangre. Pasaron 202 años y no cuesta imaginar al prócer mitigando sus dolores entre las gruesas paredes de la casona de Castañares, donde descansó el Ejército del Norte antes de librar la histórica batalla. Era un sábado lluvioso de febrero. Salta tenía poco más de siete mil habitantes, siete barrios, dos reñideros de gallos y seis canchas de bolos. Era una aldea dentro de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y un precioso bastión estratégico que el ejército realista se disponía a defender con la vida de 3.388 hombres que conformaban sus filas. 


El general Manuel Belgrano había llegado a Salta el 18 de febrero de 1813 y descansaba en la casona del coronel José Apolinario Saravia, apodado "Chocolate" por el color de su piel, quién acertadamente le había mostrado un camino desconocido hasta entonces (la quebrada de Chachapoyas), para burlar al enemigo. 

"Chocolate", ansioso por conocer la cantidad y calidad de las fuerzas realistas de Pío Tristán, y las posiciones que ocupaban, se vistió como un leñero, y arreando una recua de burros, marchó hacia la casa de sus padres en la calle La Concordia (actual Buenos Aires). 
Cuenta la historia que la lucha comenzó el 19 de febrero a las 11 de la mañana con el ataque por la retaguardia a la posición realista que había copado el Portezuelo. Belgrano, enfermo y dolorido, había preparado un carro para poder desplazarse, pero reunió fuerzas y montó a caballo. A las 9 de la mañana del 20 de febrero, el ejército patriota cubrió todo el ancho de la planicie que en leve plano inclinado conduce a la ciudad. Marchaba compacto sobre el centro con la caballería y la infantería separadas por sectores, reserva plegada y dos columnas de caballería. 

Pío Tristán lo esperaba fortaleciendo el lado izquierdo de su formación, y el flanco derecho apoyado sobre el cerro San Bernardo. Esta disposición le posibilitó al español controlar los ataques al principio.

Al promediar el combate, Manuel Belgrano cambió su táctica: movilizó la reserva dotándola de más efectivos de infantería y caballería, y ordenó a Manuel Dorrego, que había reemplazado al segundo jefe Díaz Vélez, gravemente herido, atacar vigorosamente: "lléveselos por delante", le dijo. 
Dispuso cargar simultáneamente con artillería y luego de cruzar el campo condujo él mismo la avanzada contra las barricadas del cerro. Ahí todo varió. La furibunda carga de Manuel Dorrego arrasó el flanco izquierdo junto a las columnas de Zelaya, Pico, Forest y Superí (los primeros oficiales triunfantes de la ciudad) que sostenían la persecución en las calles. Así el centro y el ala izquierda patriota fueron quebrando la resistencia. 

Con la retirada cortada, los realistas vencidos retrocedieron desordenadamente quedando atrapados en el corral que circundaba la ciudad denominado Tagarete del Tineo (hoy calle Belgrano), donde fueron diezmados por los criollos. El tramo final de la lucha se concentró alrededor de la Plaza Mayor (9 de Julio), donde la persecución fue cruenta. 
Un final como no hubo otro



Desde la iglesia de La Merced comenzaron a doblar las campanas anunciando la rendición incondicional del invasor. Todo un ejército había sido tomado prisionero. "Queda acordado que al día siguiente los soldados realistas salgan de la ciudad con los honores de la guerra, a tambor batiente y con las banderas desplegadas, y que a las tres cuadras rindan las armas y entreguen los pertrechos de guerra..." 

El balance de la batalla fue: 17 jefes y oficiales prisioneros; 481 muertos, 114 heridos, 2.776 rendidos. En total eran 3.388 hombres del ejército de Tristán, sin escapar ni uno. Además, 10 piezas de artillería, 2.188 fusiles, 200 espadas, pistolas, carabinas y toda la maestranza. 
En un gesto de grandeza y como muestra de su filantropía, Belgrano le evitó a Tristán la humillación de entregarle la espada y, en cambio, lo abrazó delante de todos. 

Al final, Belgrano colocó una cruz de madera en la fosa común de los 600 muertos de ambos lados, con la leyenda: "A los Vencedores y Vencidos"

Fuente: Raul Hill (Grupo de Facebook: Historia y Genealogía Argentina)