viernes, 16 de mayo de 2014

El archiduque Maximiliano no fue fusilado: murió en El Salvador con 104 años y el nombre de Justo Armas

México, 1864. Cuando el pelotón de fusilamiento hizo su última descarga, Maximiliano de Habsburgo empezó una nueva vida.A cambio de no revelar jamás su identidad, Juárez, masón como el archiduque, le perdonó la vida y le dio un salvoconducto paraEl Salvador donde el emperador vivió bajo el nombre de Justo Armas. Así lo asegura el investigador Rolando Deneke que durante quince años ha reunido numerosas pruebas que cambian el rumbo de la historia.

Benito Juárez publicó un edicto poco después de que Maximiliano de Habsburgo fuera fusilado en el Cerro de Las Campanas en Querátero en 1864 junto a los generales Mejías y Miramón. El escueto comunicado decía que «el Archiduque Fernando Maximiliano José de Austria había sido hecho justo por las armas». Poco tiempo después, apareció en El Salvador un hombre culto, elegante y de esmerada educación, que se hacía llamar Justo Armas y que pronto llegó a convertirse en un personaje muy apreciado dentro de la alta sociedad salvadoreña. Este hombre, que guardaba un parecido asombroso con el emperador de México, siempre se mostró reació a contestar cualquier pregunta que se le hiciera sobre su pasado y solía presentarse a sí mismo como el único superviviente de un gran naufragio.

QUINCE AÑOS DE INVESTIGACIONES
Después de quince años de intensas y dilatadas investigaciones en El Salvador, Bélgica, Francia, México y Austria, Rolando Deneke, arquitecto de profesión pero apasionado por la historia, no tiene ninguna duda de que Justo Armas y Maximiliano de Austria eran una misma persona. La primera noticia de esta doble identidad la tuvo cuando era pequeño, pues su abuela Consuelo le contaba a menudo «cosas de Don Justo, a quien había conocido mi bisabuela Abelina. Ella insistía en que Justo Armas había sido el emperador de México y yo no cuestioné nunca esta historia por respeto, aunque no la creía. Pero a medida que crecía me fui interesando cada vez más por la historia y cuando tuve la oportunidad de visitar Austria aproveché el viaje para obtener datos y lo mismo hice en otros países. Ahora ya no me cabe ninguna duda».
Deneke ha encontrado documentación que muestra que Justo Armas ya estaba establecido en San Salvador en 1870. Cuando llegó a este país fue acogido por Gregorio Arbizú, vicepresidente y canciller en el Gobierno del presidente Francisco Dueñas y masón. Desde entonces y hasta su muerte Armas fue asesor de todos los presidentes de El Salvador y se encargó del protocolo de la cancillería y también de dirigir los servicios de los banquetes diplomáticos.

«Llamaba mucho la atención —afirma Deneke—, porque, a pesar de ser un hombre impecablemente vestido y de exquisito trato, no usaba calzado; elegantemente vestido recorría las calles de San Salvador y dirigía el servicio de banquetes completamente descalzo. Nunca le reveló a nadie el motivo de esta excentricidad, aunque se sabe con certeza que se vio amenazado por un grave peligro de muerte y, sin mayor esperanza de ser salvado, le prometió a la Virgen ir descalzo el resto de su vida si conseguía salvarse. Justo Armas hablaba de un naufragio y la esposa de Maximiliano, la emperatriz Carlota, ordenó hacer un grabado para comunicar la muerte de su esposo a las casas reales europeas en el que se le veía hundiéndose en un barco y abrazado a una bandera blanca».

FRATERNIDAD MASÓNICA
Pero, ¿por qué Benito Juárez, el hombre que juró acabar con los invasores extranjeros de su país, decidió perdonarle la vida al archiduque y se prestó a organizar un simulacro de su muerte? «Maximiliano de Habsburgo y Benito Juárez eran masones y siendo hermanos masones, Juárez no lo podía matar —explica Deneke—. La única salida que le quedaba era la de matar al emperador, pero salvar al hombre. El archiduque juró no revelar nunca más su identidad, fingieron su fusilamiento y le proporcionaron un salvoconducto para venir a El Salvador en donde vivió más de 60 años, pues falleció a la edad de 104».

Para Déneke son muchos los datos que apoyan esta historia que más parece un relato de ficción y que, de hecho, ya ha sido excelentemente novelada por el diplomático español Santiago Miralles en «La Tierra Ligera» (Ediciones de La Discreta). Una teoría que además de ser «ben trovata» parece «vera» si nos atenemos a los hechos tal y como los cuenta Deneke: «Después del fusilamiento, todas las potencias europeas presionaron a México para que devolviera el cadáver de Maximiliano y México respondía que por motivos de fuerza mayor les era imposible acceder a sus peticiones. Tengo copias de las fotografías de tres posibles cadáveres del emperador que no se parecen entre sí y que tampoco se parecen a Maximiliano. Cuando el supuesto cadáver llegó a Austria, siete meses después de su ejecución, su madre, la archiduquesa Sofía, exclamó que ése no era su hijo».

Además, en mayo de 1864 —un mes antes de ser fusilado en Querétaro—el austriaco, aduciendo razones de salud, dejó de comparecer en el juicio que se llevaba contra él y ni siquiera acudió a la lectura de la sentencia. Fueron muy pocas las personas que pudieron verle en los últimos días, como si se le quisiera tener expresamente apartado del mundo. El día señalado sólo una veintena de personas acudieron al lugar de la ejecución y fueron mantenidos a gran distancia por un cordón de soldados. Para formar el pelotón de fusilamiento reclutaron a un grupo de campesionos que no habían visto nunca antes al emperador.

PRUEBA DE ADN POSITIVA
Pero hay más datos que refuerzan la tesis de Deneker. «Existía un extraordinario parecido entre las facciones de Maximiliano, Justo Armas y Francisco José de Austria. Un estudio antropológico de comparación craneo-facial hecho por una antropóloga costarricense dio resultados positivos. Contando con la autorización de la familia adoptiva de Don Justo (los Arbizú) y con todos los permisos legales, se tomo una muestra de los restos óseos de Armas con el propósito de llevar a cabo la prueba más contundente para la identificación, el ADN. Recientemente, cuando encontraron los restos del último zar de Rusia, el Príncipe Felipe de Edimburgo sirvió como donante para el examen de ADN, pues su abuela materna era hermana de la zarina Alejandra. En nuestro último viaje a Austria conseguimos una muestra de sangre de una pariente de Maximiliano por la línea materna directa para poder llevar a cabo la prueba que dio positiva. Como positivo fue también el estudio grafológico que se realizó en Florida comparando la letra de Armas con la del archiduque».

Otro dato que refuerza esta teoría es que Justo Armas conservaba en su casa objetos —vajilla, cristalería, cubertería, una cajita de oro de rapé...— que habían pertenecido a Maximiliano de Habsburgo y que una mano invisible le enviaba desde México. «En uno de mis viajes a México —comenta Deneke— pude comprar algunas piezas de la cubertería de Maximiliano que he podido comparar con cucharas y tenedores de la cubertería de Don Justo. Son idénticas. Además, en París llevé todas estas piezas a la casa Christofle, que había hecho los cubiertos del archiduque, y me aseguraron que eran de la misma cubertería e intentaron comprármelas para su museo».

Pero las coincidencias no terminan aquí. En plena I Guerra Mundial, Don Justo Armas recibió la visita de dos emisarios austriacos a los que no quiso recibir en su casa. Por mediación del alemán Alexander Porth, que era propietario del «Nuevo Mundo», el mejor hotel de San Salvador, Don Justo acudió a la cita después de dos negativas. «La hija de Porth, Doña Fe, que murió hace diez años y sabía hablar bien el alemán, me contó cómo fue este encuentro. Estaba interesada por el comportamiento de Don Justo, ya que recibía de él clases de etiqueta y no comprendía por qué se mostraba tan reacio a recibir a estos señores y por qué cuando asistió a la cita, ésta tuvo lugar en la habitación de los austriacos y no en uno de los salones. Al encontrarse casualmente por allí pudo oir la conversación en la que se le pedía a Don Justo que volviera a Austria porque Francisco José estaba muy enfermo y debía subir al trono. Según contaba Doña Fe, Armas se negó rotundamente y dijo que en su día se le había obligado a renunciar al trono a él y a sus herederos, pues su hermano le hizo firmar esta renuncia antes de ir a México, aunque cuando le condenaron a muerte la revocó. Dijo que era un hombre anciano, que quería que le dejaran en paz y abandonó la habitación dando un portazo».
También resulta significativo que no se rompieran los sellos del archivo personal de Maximiliano, que él mismo mandó desde México antes de su caída,  hasta mil novecientos treinta y muchos. Y Justo Armas falleció en 1936. «Parece increíble pensar —concluye Deneke— que el emperador Maximiliano de México viviera en El Salvador por más de sesenta años descalzo y sin poder revelar su verdadera identidad. Pero ya no tengo ninguna duda y creo que el hecho cambia el rumbo de la historia y crea las bases para trazar nuevos lazos de amistad entre El Salvador, México y Austria».


Fuente: abc.es

martes, 13 de mayo de 2014

Expertos creen haber hallado la 'Santa María' de Cristóbal Colón al norte de Haití

Expertos de EEUU creen haber hallado la 'Santa María' de Cristóbal Colón en las profundidades del Caribe cerca de Haití, en lo que podría ser uno de los descubrimientos submarinos más importantes, revela el periódico "The Independent". La nao, que transportó a Colón al nuevo continente, fue una de las tres embarcaciones que cruzaron el Atlántico en 1492 junto a dos carabelas, la 'Pinta' y la 'Niña'. Según el diario, un equipo encabezado por el arqueólogo submarino Barry Clifford cree que los restos de la nao están en el fondo del mar al norte de las costas de Haití, tras analizar fotografías tomadas durante una investigación previa hace más de diez años, junto con otras de una reciente misión de reconocimiento. "Las pruebas geográficas, de topografía submarina y arqueológicas sugieren con fuerza que este naufragio corresponde a la famosa embarcación insignia de Colón, la Santa María", dijo Clifford, cuyo equipo realizó este mes una expedición de reconocimiento. Haremos una excavación arqueológica detallada"El Gobierno haitiano ha sido extremadamente útil, y ahora necesitamos seguir trabajando con ellos para hacer una excavación arqueológica detallada", añadió. Hasta el momento, según añade el periódico, el equipo de Clifford ha realizado en el lugar mediciones y ha tomado fotografías. La identificación tentativa de la Santa María ha sido posible a partir de varias investigaciones realizadas por arqueólogos en 2003, que sugerían el lugar probable del naufragio. Con esta nueva información, Clifford ha podido utilizar datos de las notas de Colón para deducir dónde los restos deberían estar, añade la información publicada en la página digital del diario. Una expedición realizada por su equipo hace diez años ya había tomado varias instantáneas de los restos, pero en ese momento no había podido establecer la identidad. La localización coincide con las notas de Colón Pero un nuevo análisis de las fotografías submarinas tomadas en la primera expedición de 2003, junto con datos obtenidos por una exploración de reconocimiento submarina a principios de este mes, le ha permitido a Clifford identificar de manera tentativa que los restos corresponden al Santa María. Las pruebas, añade "The Independent", son importantes, teniendo en cuenta que la localización coincide con las notas de Colón. En los últimos años, el equipo de Clifford ha utilizado magnetómetros y otros instrumentos para tratar de encontrar el Santa María cerca de las costas de Haití. "Hemos informado al Gobierno haitiano sobre nuestro descubrimiento, y esperamos trabajar con ellos y otros colegas haitianos para asegurar que el lugar es protegido y preservado. Será una oportunidad maravillosa trabajar con las autoridades haitianas para preservar la evidencia y los artefactos del barco que cambió el mundo", afirmó Clifford en declaraciones que publica el diario. La Santa María quedó a la deriva durante el viaje de Colón y tuvo que ser abandonada El arqueólogo submarino expresó su confianza en que una vez realizadas las excavaciones y dependiendo del estado de las maderas hundidas, sería posible finalmente levantar los restos de la embarcación, para que después sean expuestos en un museo de Haití. Clifford es uno de los exploradores submarinos más experimentados del mundo puesto que ha realizado estudios de numerosos restos históricos en distintas partes del mundo durante años. "Una excavación será necesaria a fin de encontrar más pruebas y confirmar" que se trata del barco, ha afirmado el profesor Charles Beeker, de la Universidad de Indiana (EEUU), que acompañó a Clifford en la reciente expedición de reconocimiento en aguas de Haití. Varias semanas después de llegar al Caribe en 1492, la Santa María, con Colón a bordo, quedó a la deriva al norte de Haití y la embarcación tuvo que ser abandonada.

Fuente: 20minutos.es
Expertos de EEUU creen haber hallado la 'Santa María' de Cristóbal Colón en las profundidades del Caribe cerca de Haití, en lo que podría ser uno de los descubrimientos submarinos más importantes, revela el periódico "The Independent". La nao, que transportó a Colón al nuevo continente, fue una de las tres embarcaciones que cruzaron el Atlántico en 1492 junto a dos carabelas, la 'Pinta' y la 'Niña'. Según el diario, un equipo encabezado por el arqueólogo submarino Barry Clifford cree que los restos de la nao están en el fondo del mar al norte de las costas de Haití, tras analizar fotografías tomadas durante una investigación previa hace más de diez años, junto con otras de una reciente misión de reconocimiento. "Las pruebas geográficas, de topografía submarina y arqueológicas sugieren con fuerza que este naufragio corresponde a la famosa embarcación insignia de Colón, la Santa María", dijo Clifford, cuyo equipo realizó este mes una expedición de reconocimiento. Haremos una excavación arqueológica detallada"El Gobierno haitiano ha sido extremadamente útil, y ahora necesitamos seguir trabajando con ellos para hacer una excavación arqueológica detallada", añadió. Hasta el momento, según añade el periódico, el equipo de Clifford ha realizado en el lugar mediciones y ha tomado fotografías. La identificación tentativa de la Santa María ha sido posible a partir de varias investigaciones realizadas por arqueólogos en 2003, que sugerían el lugar probable del naufragio. Con esta nueva información, Clifford ha podido utilizar datos de las notas de Colón para deducir dónde los restos deberían estar, añade la información publicada en la página digital del diario. Una expedición realizada por su equipo hace diez años ya había tomado varias instantáneas de los restos, pero en ese momento no había podido establecer la identidad. La localización coincide con las notas de Colón Pero un nuevo análisis de las fotografías submarinas tomadas en la primera expedición de 2003, junto con datos obtenidos por una exploración de reconocimiento submarina a principios de este mes, le ha permitido a Clifford identificar de manera tentativa que los restos corresponden al Santa María. Las pruebas, añade "The Independent", son importantes, teniendo en cuenta que la localización coincide con las notas de Colón. En los últimos años, el equipo de Clifford ha utilizado magnetómetros y otros instrumentos para tratar de encontrar el Santa María cerca de las costas de Haití. "Hemos informado al Gobierno haitiano sobre nuestro descubrimiento, y esperamos trabajar con ellos y otros colegas haitianos para asegurar que el lugar es protegido y preservado. Será una oportunidad maravillosa trabajar con las autoridades haitianas para preservar la evidencia y los artefactos del barco que cambió el mundo", afirmó Clifford en declaraciones que publica el diario. La Santa María quedó a la deriva durante el viaje de Colón y tuvo que ser abandonada El arqueólogo submarino expresó su confianza en que una vez realizadas las excavaciones y dependiendo del estado de las maderas hundidas, sería posible finalmente levantar los restos de la embarcación, para que después sean expuestos en un museo de Haití. Clifford es uno de los exploradores submarinos más experimentados del mundo puesto que ha realizado estudios de numerosos restos históricos en distintas partes del mundo durante años. "Una excavación será necesaria a fin de encontrar más pruebas y confirmar" que se trata del barco, ha afirmado el profesor Charles Beeker, de la Universidad de Indiana (EEUU), que acompañó a Clifford en la reciente expedición de reconocimiento en aguas de Haití. Varias semanas después de llegar al Caribe en 1492, la Santa María, con Colón a bordo, quedó a la deriva al norte de Haití y la embarcación tuvo que ser abandonada.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2137350/0/santa-maria/colon/haiti/#xtor=AD-15&xts=467263

domingo, 11 de mayo de 2014

El conquistador Toribio González de Tapia - Parte II

III) Don Francisco González de Tapia, hijo del consquistador don Toribio González de Tapia y de doña Magdalena Vázquez de Loayza. fue vecino de la ciudad  de San Miguel de Tucumán casado con doña Isabel de Medina, hija del conquistador Gaspar de Medina y de doña Catalina de Castro, hija esta del conquistador Garcí Díaz de Castro, natural de Sevilla, acompañó a Almagro a Chile y a Valdivia a la fundación de Santiago de Chile, y de doña Bárbola Coya, princesa inca del Perú. Al parecer González de Tapia falleció pronto y viuda doña Isabel pasó a residir en Córdoba. Fueron padres de:

1) Don Diego González de Tapia, que sigue en IV

2) Doña Luciana González de Tapia, su filiación no está documentada aún. Se casó con Francisco de Artaza, vecino feudatario de San Miguel de Tucumán en la segunda mitad de s. XVI, quien dictó testamento en esta ciudad el 24-7-1606, encomendero de los pueblos de Singüil y Gastona, hijo del capitán de la conquista Juanes de Artaza y de doña Francisca de Cuéllar. Francisco de Artaza al quedar viudo se casa otra vez con doña Ana García de Valverde, hija del capitán Miguel García de Valverde y doña Ana Serrano. Francisco de Artaza en su testamento declaró que la casa de su morada la recibió de su suegra doña Isabel de Tapia quien le prometió mil pesos de dote al casar con doña Luciana. Padres de doña María de Artaza.

3) Don Pedro González de Tapia: quien vendió tierras en Monteros a Juan García y este en 1615 a Diego de Medina y Castro. Se lo menciona como vecino de la ciudad de Londres. Cuando Gerónimo de Soraire hizo testamento en 1615, dijo que me es deudor de seiscientes pesos en lienzos e reales Pedro de Tapia, vecino de la ciudad de San Juan Bautista de la Paz en Londres. Por otra parte, Francisco de Artaza, casado con doña Luciana González de Tapia en un testamento de 1606. lo menciona como su cuñado. Pero todos estos datos deben ser tomados como indicion por falta de documentación.

IV) Don Diego González de Tapia, nacido hacia 1585, fue sucesor de segunda vida del repartimiento de Tombostiné, que era de su abuelo Toribio. el capitán González de Tapia fue alcalde ordinario de San Miguel de Tucumán (1613 y 1627), teniente de gobernador y aún vivía en 1653. En 1613 adquirió tierras en el lugar llamado Nío (departamento de Burruyacú), por trueque con la comunidad de indios que allí habitaban, antes de ser llevados a estancias de González de Tapia, en Monteros. En la escritura señálase que las tierras tenían dos leguas y media de ancho, y otro tando de largo, sobre el arroyo Mehumo (hoy Nío), y ubicadas en dos caminos, uno que va desde la ciudad pasando por Choromoro a la ciudad de Talavera, y el otro construido por el señor Obispo, que va desde Santiago del Estero y pasa por Nïo y Burruyacú. También se consignan que los indios en él trueque recibirán las tierras que ocupaban en Monteros y 50 ovejas y bueyes para hacer sus ... y que estaban allí.

El gobernador don Luis de Quiñonez y Osorio, confirmó en San Miguel de Tucumán el 8-2-1618, una mercede de tierras que su antecesor Francisco de Barraza y Cárdenas le había concedido el 26-11-1605, atento sois personas beneméritas, hijo y nieto de conquistadores. Esas cuatro leguas cuadradas en el asiento del pueblo de Duluxita, sobre el arroyo Manchisopca (hoy Tapia), junto a la estancia de Tombostiné. González de Tapia pobló Duluxita y levantó una estancia a la que llamó la Concepción, la cual años después era conocida como Tapia, nombre que conserva hasta hoy. Quiñones Osorio le hizo mercede de varios retazos de tierras en los ríos Tapia y Vipos, con lo cual unificaba una gran extensión, en el valle de Choromoros, que podía unirse con la tierras del Nío y Chorrillos.

Por otra parte González de Tapia era dueño de tierras, de una legua cuadrada, entre los ríos del Tejar (o del Pueblo Viejo) y el Mandolo, cerca del pueblo viejo de Isistimé, concedidas en merced por el mismo gobernador Quiñones Osorio, junto a la estancia de su abuelo Toribio. Además había otras tierras contiguas a la mencionada legua cuadrada dadas en merced por el gobernador don Pedro de Mercado y Peñaloza a su tío Pedro González de Tapia. La legua cuadrada la vendió en 1641 a la Compañía de Jesús. También el gobernador Esteban de Urízar y Arespochaga le hizo merced de tierras en Chorrillos, al norte del Nío, en 24-10-1618, ampliando sus posesiones en la zona.

El capitán González de Tapia en 1603 se casó con doña María Ana Palomeque de Ayala o Fajardo Palomeque, hija del capitán Juan de Burgos (1551-1604), hijodalgo español, vecino fundador de Córdoba, cabildante es varios ocasiones y teniente de gobernador; y se su segunda esposa doña Juliana Palomeque de Ayala.

González de Tapia extendió una carta de dote en Córdoba el 10-8-1603, que incluía la estancia de Malaventura, en el valle de Ischilín. Fueron padres de:

1) Don Diego González de Tapia, que sigue en V

2) Doña Bárbola de Medina: homónima de su tía abuela, hermana de doña Isabel de Medina, la otra Bárbola de sabía casado dos veces: la primera con el capitán Juan Velázquez, vecino de Santiago del Estero, y la segunda con el capitán Miguel de Ardiles "el mozo".

3) Don Gregorio de Tapia, vecino de San Miguel de Tucumán, ante el alcalde ordinario don Juan de Medina  y Montalvo, vendió el 3-12-1667, a Juan Juárez de Acevedo su porción hereditaria, incluyendo tierras del pueblo de Duluxita, en el arroyo Manchisopca (hoy río Tapia). Cuando Juárez de Acevedo murió, se dispuso rematar estas tierras (25-2-1870) para costear sus funerales y misas pero no hubo postores.

Tres años después el Alférez Mateo López Romano pidió una provisión real, para que se le de la posesión, porque le cuestionaban sus derechos. Apoderados de don Diego González de Tapia (IV), vecino de Córdoba, hijo de Diego (III)y sobrino el primero de Gregorio González de Tapia que había vendido a Juárez de Acevedo, reclamaban los derechos sobre la estancia de Tapia. Esto era porque Juárez de Acevedo había comprado sólo a don Gregorio y no al otro heredero Don Diego González de Tapia (III). El problema se solucionó cuando López Romano pagó 200 pesos al sucesor cordobés que pretendía derechos.

Las tierras de Tapia fueron destinadas por su nuevo dueño a invernada de mulas, que luego eran vendidas en el Alto Perú. Años después la estancia fue dividiéndose, a cargo de los herederos de López Romano, como los Romano y los Heredia. Estos se endeudaron y al no poder cumplir tuvieron que ceder gran partes de la tierras a la Compañía de Jesús. Con la expulsión de los Jesuitas, fueron mensuradas, divididas en fracciones y tasadas para ir a remate. Con el tiempo los nuevos propietarios también fueron subdividiendo y vendiendo. Ya en el s. XIX, don Javier López Aráoz, adquirió tierras de Tapia, que las fue unificando y sus descendientes las conservan.

4) Don Pedro González de Tapia o Pedro González, al parecer hijo natural de Diego González de Tapia. Fue testigo en 1637 de un incidente promivido por un joven ladrón que huyó. En los autos judiciales el Alcalde ordinario se refiere a la declaración de un indio, que lo califica de falso porque iba por la calle...en compañía de Pedro, hijo de su amo el Capitán Diego González de Tapia, el cual no tenía hijo que tenga tal nombre de Pedro, sino Diego y Gregorio. El indio ratifica sus dichos, pero el alcalde ordinario insiste que los hijos del dicho Capitán González de Tapia, Diego y Gregorio, son hombres que ciñen espada

Evidentemente a Pedro no lo reconocían, pero su existencia es real, por cuanto en 1615, se desempeño como alguacil mayor (los cargos en esa época se compraban). En 1661 tuvo problema judicial. La compañía de Jesús pidió amparo ante el gobernador, por cuanto Pedro González de Tapia, se había metido en las tierras de San Pedro Mártir, propiedad de la congregación. Pero demostró haberlas comprado a Juan Ceballos Morales, justicia mayor de la ciudad. Tras las actuaciones y la mediación según títulos, surgió que Pedro sólo había penetrado en dichas tierras ajenas media legua, por lo cual fue conminado a desocuparlas.

V) Don Diego González de Tapia: dió poder desde Córdoba el 12-12-1628 para vender la parte heredada de la estancia la Concepción. Se casa con Isabel Rodríguez de Ruesgas (carta de dote el 24-7-1640), hija del Capirán Francisco Rodríguez de Ruesgas y de Juliana Robledo. Fueron padres:

1) Don Diego González de Tapia: vecino de Córdoba, quien dió poder para accionar judicialmente en defensa de sus presuntos derechos, sobre la estancia que poseía Mateo López Romano. El incidente se superó cuando este último pagó 200 pesos a don Diego a cambio de reconocer la posesión.

2) Doña Isabel de Tapia o González de Tapia: casada con el Capitán don Pedro Ramírez de Montalvo, radicado en la ciudad de Nuestra Señora de Talavera de Madrid (Esteco), vecino feudatario de allí, donde desempeñó cargos en el Cabildo e hizo testamento el 23-9-1662. El capitán Ramírez de Montalvo era hijo de don Juan Ramírez de Montalvo, poblador y conquistador en el Tucumán, estuvo en la fundación de La Rioja y fue vecino de Córdoba en 1559, y de doña Gabriela de Villarroel. Esta señora a si vez, fue hija del capitán Diego González de Villarroel, natual de Villafranca de la Puente del Arzobispo, uno de los primeros descubridores de los Reinos del Perý y de Chile, fundador de San Miguel de Tucumán (1565), y de doña María Maldonado de Torres. Doña Isabel y don Pedro fueron padres de:

a) Don Pedro Ramírez de Montalvo y Tapia

b) Don Diego Ramírez de Montalvo y Tapia, avecindado en Jujuy, casado don doña María de Zárate y Ovando

c) Don Bartolomé Ramírez de Montalvo y Tapia casado con doña Paula de Frías Sandoval y Pineda Montoya

d) Don Antonio Ramírez de Montalvo y Tapia.

e) Don Francisco Ramírez de Montalvo y Tapia

f) Doña María Ramírez de Montalvo y Tapia casada con don Cristóbal Ortiz de Luyando y del Campo

g) Doña Gabriela Ramírez de Montalvo y Tapia casada con el capitán don Domingo Pérez de la Quintana, encomendero y vecino feudatario de San Salvador de Jujuy.

3) Doña Teresa González de Tapia casada con el Alférez Santos de Escobar y Leguisamo, vecino morador de San Miguel de Tucumán, hijo del capitán Bartolomé Santos de Escobar y de doña Bernardina de Leguisamo y Guevara.

Otros González de Tapia que todavía no se han podido entroncar

* Juana González de Tapia casada con Lázaro Páez Trejo, padres de: Francisca Borja Páez y González de Tapia.

Francisco de Tapia, en la licencia de pasajeros a indias fechada el 24-3-1597: Expediente de información y licencia de pasajero a Indias de Francisco de Tapia, carpintero de la fundición de Cartagena por nombramiento de Gaspar López, hijo de Juan González de Tapia y María González, con su mujer Isabel Rodríguez, hija de Juan González y Catalina González, y con sus hijos Antonio, Isabel, Juan y María, todos naturales de Cáceres, a Cartagena.(4)

* Alonso González de Tapia, en 1561 Información de los méritos y servicios de Alonso González de Tapia por sostener la voz y pendón de Su Majestad en el Cuzco contra el tirano Gonzalo Pizarro. Ayudó y socorrió al virrey Blasco Núñez Vela hasta que el capitán Martín de Robles y otros secuaces de Pizarro les prendieron y fueron muy maltratados (5)

Fuentes

1. Boletín 3 del Centro de CEGT - El conquistador Toribio González de Tapia por Ventura Murga
2. Pares - Signatura - PANAMA,236,L.9,F.109V
3. Pares - Signatura - INDIFERENTE,424,L.22,F.496V.
4. Pares - Signatura - CONTRATACION,5254,N.2,R.52
5. Pares - Signatura - PATRONATO,104B,R.12

sábado, 10 de mayo de 2014

El conquistador Toribio González de Tapia

La villa de  Guillena, es un antiquísimo pueblo español, que se encuentra que se encuentra unos 15 kilómetros a noroeste de Sevilla. Junto a la aldea de Las Pajanosas y otros parajes conforman el municipio del mismo nombres, en la provincia Sevillana. Se extiende en un terreno montañoso bañado por los ríos Huelva y Cala. Su antigüedad se remonta a la época del imperio Romano, según restos encontrados.

De Guillena eran los González de Tapia, aunque el mayor, Toribio, había nacido en Ávila, vino a América participando de la Conquista de la región. Se estebleció en Tucumán, donde su familia poseyó por merded La estancia de Tombostiné y Duluxtia. Esta última fue poblada con el nombre de Nuestra Señora de la Concepción, aunque con el tiempo se llamó Tapia, nombre que conserva hasta hoy.

Según el catalógos de pasajeros a Indias, Francisco González de Tapia, natural de Guillena, hijo de Diego González de Tapia y Leonor Méndez, pasó a tierra firme en el año 1553. Este Francisco debió regresar, por cuanto vuelve a aparecer en 1554 y 1555, como vecino y natural de Guillena, con la misma filiación, de profesión mercader, quien viajaba al Perú.

Hermano de Francisco fue Hernán González de Tapia, con idéntica filiación y oriundez, registrado como soltero y pasando al Perú en 1555. Por su parte Toribio González de Tapia debió viajar a Indias años antes, que en en 1565, ya estaba radicado en Tucumán como poblador, pues hizo venir a su familia poco después, desde Talavera la Reina, en Castilla.

Diego González de Tapia casado con Leonor Méndez, vecinos de Ávila y luego de Guillena en Sevilla, padres entro otros de:

1. Toribio González de Tapia, que sigue en II

2. Francisco González de Tapia: según se dijo como tutar de Antón Rodríguez de la Magdalena, pasó a Tierra Firme en 1553. Téngase en cuenta que Santiago del Estero de fundó en ese año. Pero Francisco debió regresar, por cuanto vuelve a aparecer en los registros de 1554 y 1555, como vecino y natural de Guillena, con la misma filiación, soltero, de profesión mercader, viajante al Perú. 
En 17-4-1553 Nota de haberse despachado con esta fecha una Real Cédula con exención de almojarifazgo, hasta en cantidad de doscientos pesos, para Francisco González Tapia que va a Tierra Firme (2), unos diás después el 24-4-1553 se expide una Real cédula dando licencia a Francisco González de Tapia para llevar a Indias ocho esclavos negros(3).

3. Hernán González de Tapía: pasó al Perú en 1555, soltero según de registro de pasajeros a Indias

II) Toribio González de Tapia: natural de Ávila donde nació hacia 1525, Capitán de la Conquista, fue uno de los pobladores de San Miguel de Tucumán (1565), donde se desempeñó como regidor en 1571, encomendetro de Tombistiné, cerca de las tierras conocidas hoy como Tapia y contiguo a las estancias de los Capitanes Melían de Leguisamo y Juan de Espinosa. El gobernador Gonzalo de Abreu y Figueroa le hizo un merced de tierras ubicadas en las proximidades de los ríos el Tejar (o pueblo viejo) y Mondolo
"Por cuanto vos, Toribio González de Tapia, vecino de San Miguel de Tucumán, solo hombre honrado y cozudo, tenéis mujer e hijos con los cuales, vuestra persona habeís servido y servirá a Su Majestas en aquello que se ha mandado", el gobernador Francisco de Aguirre desde Santiago del Estero con fecha 16-1-1570, le hizo merced de tierras cerca de la ciudad de San Miguel, "de esa parte del río  de El Sauzal que alinda con el propio cual frontera del molino de Cristóbal de Valdés, que tengo mil pies en cuadro donde vos señalares para que en el dicho pedazo de tierra de el Sauzal de la dicha ciudad que tenga mil setescentos  pies de cabezadas de la casa de doña Catalina y alinde por la parte de arriba con la casa de..."

Casó con doña Magdalena Vázquez de Loayza, natural de Talavera la Reina en Castilla, fueron padres de:

A) Don Pedro González de Tapia: Conquistador y encomendero en Córdoba y Salta. Desde Santiago del Estero acompañó a su gobernador D. Jerónimo Luis de Cabrera para fundar la ciudad de Córdoba (1573), donde poseyó un solar asquirido por merced en 1577. Cuando iba a mudarse a la ciudad de Salta, el gobernador Hernando de Lerma convocó en 1581 a los vecinos de Santiago del Estero a que opinaran cual era el lugar más conveniente para el asentamiento y también para que se alisten. Luego del pregón público. Pedro González de Tapia, como vecino morador, se ofreció con su persono, armas y  caballos a su costa.

En Salta pidió el 5-9-1583 merced de 13 fanegadas de tierra para más, "en un valle quera desagua parte del río de esta ciudad, que daquel cabo de las lunas primeras y una cuadra para rancheras

El 14-5-1584 Pedro de Tapia, vezino de esta ciudad Salta solicitó un pedazo un pedazo de tierra para sembrar trigo, en una hoyada que hace de frontera de una divina casa en mis cabezadas que es por donde pasan manantial para ir la Pera que se llama del de Chacón. También solicito "siendo yo uno de sus pobladores y sustendadores de esta dicha ciudad", que se precise encomienda que oportunamente le había concedido el gobernador  Hernando de Lerma, que cuanto se consigno en el pueblo de Manchanigraspas, cuando este nombre correspondía la cacique de los indios.

Para esa época, una generación más adelante, hubo otro Pedro de Tapia, vecino encomendero en Catamarca del pueblo indígena de Pepapanaco, nacido hacia 1570 (investigado por Elsa Andrada de Bosch)

B) Don Francisco González de Tapia, que sigue en III
C) Doña Isabel de Tapia: nacida hacia 1568 y al ser censada en 1608 en Esteco, figura como natural de Castilla, hija legítimo de Toribio González de Tapia, natural de Ávila, quien al igual que tres hermanos de la censada, "fue conquistador de la Nueva España" y de doña Magdalena Vázquez de Loayza. Al momento de ser censada, era viuda de Pedro Cobo (fallecido tres años y medio antes), natural de Santa Cruz de la Zarza, poblador y conquistador de esta ciudad (Esteco), y en el reino de Chile sirvió a su Majestad, hijo de Miguel Cobo. Se consigna en el censo que sustetnaba a siete sobrinas huérfanas y que ha estado, con ser mujer, dispuesta a ir en persona a pedir a su Majestad mercedes, porque marido, padre y tres hermanos han sido conquistadores y pasaron mucho trabajo, y con ellos, y comiendo en la conquista de esta tierra yerbas silvestres y carne de caballo.

D) Doña Magdalena Vázquez de Tapia o Magdalena de Tapia: natural de Talavera la Reina en Castilla, casó con Bernabé García de Valdés. Conquistador de Tucumán en la segunda mitad del s XVI, natural de San Lúcar de Barrameda donde nació hacia 1550, vecinos de Esteco. De este tronco proviene la familia García de Valdés o Salas y Valdés, de Tucumán, Catamarca y Buenos Aires. ver Los García de Valdés

E) Don Juan Vázquez de Tapia: era vecino de Salta, donde el 2-7-1584 pidió en merced al pucará llamado de Hernán Gómez y tierras de los alrededores (que le habían concedido antes al capitán Pedro de Zárete), para entancias y caballerías. Entonces se le hizo merced de cuarenta fanegas de sembradora de maíz del dicho pucará para arriba. En 1585 renovó un pedido de estancias a siete leguas de la ciudad de Salta , yendo hacia Jujuy pasando el río Suancas y que había avistado con su hermano Gregorio. Por otra parte, el 26-6-1589 el teniente de gobernador de Salta, capitán Juan P., comisionó al alguacil mayor Vázquez de Tapia para que vaya al llano de Ciancas en los terrenos de esta ciudad y de la posesión de huertas y tierras a Francisco de Cháves Barrasa, conforme con los títulos que presentar. Fue alguacil mayor de Salta en 1589

F) Doña Catalina de Tapia: natural de Talavera la Reina en Castilla, casada con don Francisco de Valdenebro, natural de Sevilla, quie fue conquistador del Reino de Chile, de esta ciuddad (Esteco), de Córdoba y de Santiago del Estero, sirvió a su Majestad en todas dichas partes y en el Perú, nuerto hace veinte años (esto es consignado en el censo de Esteco en 1608). Vino de Potosí con Juan Núñez de Prado, para fundar el Barco I, donde fue alcalde ordinario, confirmado por villagra al hacerce cargo de la ciudad con jurisdicción chilena. Valdenebro estuvo en la fundación del El Barco II, El Barco III y en la de la ciudad de Santiago del Estero, con Francisco de Aguirre (1553), donde formó parte del primer Cabildo. También estuvo en la erección de San Clemente del Valle Calchaquí. Fueron padres de:

a) Doña Francisca de Valdenebro y Tapia, casada con Jiminiano Rabanal, vecino morador de Esteco, natural de la Plata, nacido en 1568, hijo del licenciado Jerónimo de Rabanal, fiscal que fue de la Real Audiencia de esa ciudad, natural del Carrión de los Condes, en España, y de Juana de Herrera.

b) Doña Juana de Valdenebro y Tapia casada con Francisco de Agüero, natural de Talavera de Esteco, nacido en 1568, hijo de Juan "Vizcaíno" de Agüero, en Colindres, en la provincia de Vizcaya en los reinos de España, poblador y conquistador de es ciudad Esteco, y de Beatriz Sánchez, natural de Huelva.

c) Doña Catalina de Valdenebro y Tapia, casada con Alonso Gómez de los Ríos, caballero principal de los reinos de españa.

d) Don Diego de Valdenebro y Tapia, nacido en Esteco en 1577, vecino encomendero de segunda vida desde 1588. Se volvió loco en 1604, y su curador y administrador fue su cuñado Francisco de Agüero

e) Doña Mariana de Valdenebro y Tapia, casada con Francisco Benavente, natural de España. Sus tres hijos quedaron huérfanos, a cargo de sus tíos don Jiminiano Rabanal y doña Francisca de Valdenebro y Tapia.

G) Don Gregorio González de Tapia: encomendero en Salta, pero debió morir joven.

III) Francisco González de Tapia - Parte II