sábado, 25 de marzo de 2017

Roca arrasó con algunas tolderías e hizo un gran país. Perón arrasó con un país e hizo una gran toldería

Mirando los números, o la realidad, queda claro que Perón y sus sucesores desanduvieron el camino de Roca. Tal vez por eso el kirchnerismo odiaba tanto al tucumano.



El título de esta nota es el tuit que posteé el lunes en mi TL, que mereció bastante difusión y que permite varias elaboraciones.

Cuando Julio A. Roca asume el ministerio de Guerra, en 1877, Argentina había perdido control sobre todo el territorio que va desde lo que es hoy La Pampa hasta Tierra del Fuego. La invasión de los mapuches-ranqueles chilenos o alguna de sus ramificaciones/denominaciones había sodomizado, asesinado y esclavizado a los originarios tehuelches, y se enseñoreaba en esas tierras. Desde allí, lanzaban sus malones sobre las zonas más productivas de la pampa húmeda, e impedía la radicación de inmigrantes que fueron fundamentales para el desarrollo del país, y que estaba claramente estipulada en la Constitución de 1853. Nunca se terminó de aclarar la relación de esos mapuches con Chile, que teóricamente ya los había expulsado de sus tierras por ladrones y asesinos.

Lo que sí es cierto es que, sin la decidida acción del Presidente Nicolás Avellaneda, -uno de los númenes de la educación argentina- y la acción firme del General Roca, el país terminaría hoy en la ruta 188, y Vaca Muerta, Bariloche y la cuenca petrolera y gasífera nos habrían sido arrebatadas y serían extranjeras. Adicionalmente, la zona de alta producción agropecuaria de la provincia de Buenos Aires o de Córdoba, no habrían podido desarrollarse por muchos años, o acaso nunca. Las presidencias posteriores de Roca consolidan esa acción fundacional que no podía eludirse.

Todos los historiadores serios consagraron este período y este momento como el del verdadero nacimiento de la Argentina moderna. Pero de pronto el progresismo, el relato de la patria grande y un revisionismo político basado en la improvisación histórica, en la manipulación y en el interés, y acaso en el resentimiento que también descuartizó a Colón, puso en duda esta gesta y la intentó transformar en una suerte de genocidio de pueblos originarios. Wikipedia -que como es sabido puede decir cualquier cosa hasta que alguien la corrige, en cuyo caso puede volver a decir cualquier otra cosa– fue convenientemente alterada a efectos de darle sustento a ese relato. La propia historia fue reescrita de apuro por un par de audaces para adecuarse también al relato. Lo que los sociólogos europeos llamarían la posverdad y Trump llamaría hechos alternativos.

José Hernández, enemigo de Sarmiento (y de Avellaneda, su ministro de Educación y luego presidente) y como tal un testigo insospechable, dedica toda la segunda parte de su Martín Fierro a explicar el martirio de la pampa con el accionar de estas tribus. Esa era la Patria en ese momento. Ese era el país. Desde allí, Roca, con su accionar en el sur y especialmente con sus dos presidencias, crea la Argentina país. Esa es la primera parte del tuit.

Como dramática contraposición, el Coronel-General Perón asume la presidencia del país tras la segunda guerra, donde la falta de cultivadores en Europa había llenado las arcas de la nación, literalmente. Sin oposición política real, con el apoyo de los sindicatos y las masas que se habían ocupado de conseguirle sus mandantes militares, podría haber aprovechado su doble presidencia para empujar a la Argentina hacia mayores y mejores destinos. Prefirió armar un esquema mussoliniano de actividades de base monopolizadas por las Fuerzas Armadas, sembrar el germen del proteccionismo, cerrar la economía e instituir un sistema de prebendas, otorgar ventajas desproporcionadas a los sindicatos y controlar y expoliar la producción agropecuaria con un sistema soviético, plagado de corrupción, igual que las importaciones.

Su discurso y el de su esposa cavan una grieta insalvable en la sociedad argentina, que se profundiza con su destitución por las armas, y que él azuza desde su exilio hasta el extremo de fomentar y elogiar los crímenes cobardes de la guerrilla terrorista. En su retorno, se enoja con esa guerrilla, la expulsa del movimiento y colabora a crear otro tajo sociopolítico que tampoco se ha cerrado hasta hoy. Los sindicatos creados a su imagen y semejanza y los mecanismos de resistencia antidemocrática de mil caras que él denominaba "movimiento" se ocuparon de impedir a cualquier otro partido la tarea de gobernar, con todos sus recursos lícitos e ilícitos.

En vez de ayudar a mejorar la condición social, cultural, educativa y económica de las masas que supuestamente defendía y cuidaba, su movimiento con sus diversos nombres y franquicias es gestor fundamental del conurbanismo, que transforma a esas masas en carne de cañón de las mafias, y al mismo tiempo condena al resto de la sociedad. Cristina Kirchner, para sólo citar a la última heredera del movimiento, profundiza cada una de las deficiencias de Perón. Desde la corrupción organizada al relato descarado. La mentira y la dádiva.

Si en este momento se recorre el país, parece una sucesión de tolderías. Desde los acampes en Plaza de Mayo o Plaza de los dos Congresos, a los cortes de todo tipo, piquetes, marchas y similares. Las villas son tolderías donde habitan millones y el país – y los funcionarios –  viven esperando el malón de los que no estén de acuerdo con las tarifas, con los sueldos, con las dádivas, conque haya clases, con cualquier decisión que tome o no tome el gobierno. Mirando los números, o mirando la realidad, como gustéis, Perón y sus sucesores desanduvieron el camino de Roca. Tal vez por eso el kirchnerismo odiaba tanto al tucumano.

Muchos me han preguntado si ese tuit, por elevación, no estaba sugiriendo un camino similar frente a los malones de hoy. No. Absolutamente no, en lo que se refiere a la metodología. Pero también ahora se está otra vez ante un momento liminar: república o tribu. El desafío es resolver la disyuntiva respetando una democracia que usan de escudo los malones.

Fuente: Infobae

martes, 21 de marzo de 2017

Heráldica: se busca más información del Linaje: Aldea, Agut, Albendea, Almamillo, Albacete, Albamonte, Albores, Alcariz

ALDEA

Linaje de aragonés, radicado en el lugar de Tarazona, municipio y partido judicial del mismo nombre, en la provincia de Zaragoza, de donde pasó a Navarra, Pais Vasco y Castilla. En Álava radicaron en Lanciego, Cripan y Aramayona. En Navarra radicaron en Peralta y Barasoain.

Escudo medio partido y cortado: 1º., de plata, con una aldea al natural, con castillo, casa, muralla e iglesia con campanario terminado en una cruz; 2º., también de plata, con tres calderas de oro (Navarra nunca se acogió a la "ley heráldica" que prohíbe pintar metal sobre metal y color sobre color), y 3º., de gules, con una mano de azur que tiene asida una maza de sinople.
Otros: En campo de sinople, un losange de plata.

ALCARIZ

Según Francisco Lozano, este linaje es originario de Navarra, donde tuvo su casa solar más antigua. Una rama radicó en Ceánuri (Vizcaya), y de allí pasaron a Castilla.

Escudo partido y medio cortado: 1º., de gules, con un león rampante de oro, 2º., de oro, con tres fajas de azur, y 3º., de plata, con cinco panelas de sinople.

ALBORES

Según Francisco Lozano, este linaje es originario de Navarra, donde tuvo su casa solar más antigua. Una rama radicó en Ceánuri (Vizcaya), y de allí pasaron a Castilla.

Aunque algunos autores dicen que es originario de Castilla y otros del País Vasco, es muy posible que sea el mismo apellido que el de "Albors" y por lo tanto originario de Cataluña o Aragón.

Juan Francisco Albores y Helguero, vecino de Madrid, probó su nobleza en la Sala de Hijosalgo de la Real Chancillería de Valladolid en el año 1784.

En campo de azur, un león rampante de oro, y brochante sobre el todo, una banda de gules, cargada de tres flores de lis de plata.
Otros: En campo de oro, un álamo de sinople, arrancado. Estas mismas armas portaron algunos "Albors".
Los de Italia: En campo de gules, un águila de plata, coronada de oro, y brochante sobre el todo, una banda de sable.

ALBENDEA.

Según Vicente de Cadenas y Vicent: En campo de azur, una sirena de carnación, con un espejo de oro en la mano derecha y un peine del mismo metal en la izquierda, sobre ondas de agua de plata y azur.

ALBAMONTE

Escudo cuartelado: 1º. y 4º., bandado de seis piezas de plata y gules, 2º., de gules, con un león rampante de plata, y 3º., de plata, con una rosa de gules.

ALBACETE

En campo de plata, tres bandas de gules, cargada cada una de tres losanges de plata.

ALBACAR

Según el cronista y rey de Armas Vicente de Cadenas y Vicent: En campo de azur, una "A" de plata.

ALAMILLO

En campo de oro, un gato de sable, manchado de plata.

AGUT

Los de la Provenza: En campo de azur, tres flechas puntas abajo, una en palo y dos en sotuer. Divisa: "Sagittae potentis acutae".

lunes, 20 de marzo de 2017

Descubren tesoro arqueológico en Utuado

Este nuevo yacimiento ayudará a contar cómo vivían algunos de los primeros pobladores de la zona montañosa de Puerto Rico 


Según el arqueólogo Reniel Rodríguez Ramos, "La Cueva del Abono" se llama
asípor ser una de las tantas empleadas para la explotación del guano
con el fin de usarlo como fertilizante en la agricultura
Está “entre montañas”. Es decir “otoao”, significado del vocablo aborigen relacionado con el nombre de Utuado, municipio donde está ubicado un nuevo yacimiento arqueológico que brindará información relevante sobre nuestras primeras poblaciones indígenas, las más antiguas de la zona central de la Isla.

Justo entre los barrios Don Alonso y Limón, específicamente en la Cueva del Abono, toma lugar la excavación e investigación liderada por el arqueólogo Reniel Rodríguez Ramos junto a miembros de la Sociedad Arqueológica del Otoao.

Según el doctor Rodríguez Ramos, la cueva lleva ese nombre por ser una de las tantas empleadas para la explotación del guano con el fin de usarlo como fertilizante en la agricultura.

El guano (una palabra de origen quechua) es un abono producto de la mezcla de excremento de murciélagos y aves u otros animales que viven en áreas de escasa humedad. Es un material de gran valor no solo por su uso en la agricultura, sino que hasta se utilizó como material explosivo por sus concentraciones de fósforo y nitrógeno.

“Este contexto arqueológico se destaca por estar compuesto de una cultura material que lo ubica en la época arcaica de la Isla, siendo hasta el momento el asentamiento más temprano identificado en el interior montañoso”, dijo el profesor del Programa de Ciencias Sociales del recinto de Utuado de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

Entre los materiales excavados se encuentra una gran gama de restos alimenticios, que incluyen caracoles terrestres, pájaros, reptiles y crustáceos como la buruquena y la chágara, obtenidos de los ríos y quebradas de la zona.

Además, se identificaron numerosas herramientas de piedra, incluyendo algunas hechas de pedernal, roca sedimentaria que, según el profesor, fueron utilizadas por las sociedades indígenas para producir implementos con el fin de cortar la carne y labrar la madera.

Incluso hay un pedernal rojo trabajado con calor.

“Interesantemente, en la zona donde está ubicada la cueva no existen fuentes de este tipo de roca, lo que indica que fue importada a la zona desde contextos geológicos ubicados a millas de distancia a través de las extensas redes de intercambio que existían durante esta fase de nuestra historia indígena”, agregó.

Bajo el sondeo dentro de la cueva se detectaron pictografías zoomorfas, o imágenes pintadas en forma de animales, que para el arqueólogo “pudieran ser de las de mayor antigüedad documentadas hasta el momento en esta parte de la Isla”.

“Entre todo resalta un lagartijito que es muy importante, pues hasta la fecha se entendía que los arcaicos sólo conocían el arte figurativo”, resaltó Rodríguez Ramos, quien los denomina como “nuestros primeros descubridores y pobladores”.

Sobre este grupo, el arqueólogo señala que tradicionalmente se les ubica en la costa, pero al presente se cree que “llegaron a las montañas mucho antes de lo hasta ahora investigado”.

En Cueva del Abono, elarqueólogo y sus colaboradores identificaron una marcada presencia de petroglifos, los que también pudieron haber estado asociados a la ocupación arcaica.

Bajo esta investigación se realizaron tres unidades de excavación. Bien cerca de una de estas se observa un petroglifo conocido como cara segmentada, que hasta el momento se pensaba que no correspondía a los arcaicos.

“En este tipo de labor realizamos la asociación cultural por la aproximación de ambos hallazgos: el petroglifo (en la parte inferior de la pared) y los objetos encontrados en el piso (bajo el suelo). Lógico, todo esto hay que corroborarlo”, acotó.

“En conjunto, toda esta evidencia indica la existencia de prácticas de arte rupestre desde tiempos tempranos en la Isla, algunas de las cuales pudieron haber servido de base para las manifestaciones artísticas que dieron pie a las observadas posteriormente en las sociedades taínas de Puerto Rico”, resaltó el arqueólogo.

Gracias a las pistas ofrecidas por la comunidad de los “montañeses”, como también les llaman a los utuadeños, el investigador llegó hasta el lugar en mayo del año pasado.

“Como en la mayoría de los casos, estos hallazgos no los encuentra el arqueólogo, sino la comunidad de la zona donde ubican”, enfatizó Rodríguez Ramos, quien favorece la arqueología comunitaria.

Para el investigador, la interacción con la comunidad es vital no solo para llegar al hallazgo, sino también para que “la gente conozca mejor dichos recursos, los entienda y se identifique con estos de tal manera que también se motiven a protegerlos”.

Al momento, el material colectado está custodiado en el laboratorio de arqueología del recinto de Utuado de la UPR.

“En la arqueología, la fase del análisis es bien particular y la más complicada por lo costoso que son los materiales. Por ejemplo, ese es el caso de la prueba carbón 14”, especificó el arqueólogo.

Para dicho análisis se utiliza radioactividad para determinar la edad de artefactos arqueológicos y material biológico de miles de años.

Se aplica a huesos, tela, madera y fibras de plantas creadas por la actividad humana.

“En estos momentos donde el tema de la crisis fiscal es ineludible, entonces cobra mayor importancia el deber de ofrecer un mejor entendimiento de los sitios arqueológicos, pues requerimos diversificar y asegurar las fuentes de financiamiento para continuar con estas investigaciones y con las venideras”, afirmó el doctor Rodríguez Ramos, quien imparte cursos de ciencias sociales, arqueología y antropología cultural en el recinto de Utuado de la UPR.

sábado, 18 de marzo de 2017

El épico final del Imperio español en Sudamérica: los últimos defensores de Perú

El gallego José Ramón Rodil resistió a la espera de refuerzos desde la Península durante casi dos años en la Fortaleza del Real Felipe del Callao, que vivió entre sus muros la muerte o deserción de 2.424 de los 2.800 soldados que la defendían 

Capitulación de Ayacucho, óleo del pintor peruano Daniel Hernández
El triste epílogo a las guerras de emancipación contra el Imperio español del siglo XIX fue, como es habitual, un baño de sangre. El escenario fue el Callao, en el Virreinato de Perú, que a diferencia de Nueva Granada y de Río de la Plata, se mantuvo al principio inmune a la fiebre independentista que se extendió por América. La mayor presencia de peninsulares que en otros territorios, la escasa implantación del espíritu independentista y la capacidad de mando de los sucesivos virreyes convirtieron el lugar en una roca en el camino de los rebeldes.

Para someter Perú fue necesaria la acción conjunta de las fuerzas de Bolívar y de San Martín. Así, solo en julio de 1821 el virrey José de la Serna ordenó evacuar Lima, dando vía libre a que San Martín proclamara la independencia de Perú. Y aún cambiaría de manos varias veces la capital hasta que, con las fuerzas españolas al límite, llegó la batalla de Ayacucho y con ella la derrota del contingente militar realista más importante que seguía en pie.

En paralelo a los sucesos de Ayacucho, todavía hubo una última guarnición que acometió una resistencia casi suicida. José Ramón Rodil y Campillo y los últimos españoles del Perú se atrincheraron en la Fortaleza del Real Felipe del Callao, construida inicialmente para defender el puerto contra los ataques de piratas y corsarios. 

Un leónidas moderno en Perú

José Ramón Rodil
Lima y la fortaleza en el Callao habían sido recuperadas por los españoles meses antes del desastre de Ayacucho, coincidiendo con uno de los pocos periodos de la guerra favorables a los intereses realistas. El general Monet al frente de las fuerzas realistas había entrado de nuevo en la capital el 25 de febrero de 1824 y designó al brigadier José Ramón Rodil como jefe de la guarnición del Callao. Lo hizo, claro, sin sospechar que este oficial gallego iba a protagonizar una resistencia de tintes épicos.

Lima fue abandonada tras la batalla de Junín. Se esperaba que los españoles del Callao tomaran el mismo camino tras la capitulación de Ayacucho, pero Rodil y sus 2.800 soldados se negaron a rendirse ante la perspectiva de que aún podría recibir pronto refuerzos de España. 

Rodil incluso se negó a recibir a los enviados del virrey la Serna, derrotado en Ayacucho, porque los consideraba poco menos que desertores. Tampoco quiso escuchar el 26 de diciembre a los representante de Simón Bolívar, quienes daban por hecho que el español iba a rendir la fortaleza en cuanto se enterara de los generosos términos de la capitulación.

El gallego creía que el suyo era un viaje sin vuelta atrás. La entrada de Bolívar en Lima provocó la huida masiva de la población de españoles peninsulares y de los leales a la Corona hacia el Callao. 8.000 refugiados convirtieron el Callao en el último bastión español en Sudamérica y en la última esperanza de recuperar estos territorios.

El asedio de las tropas libertadoras, unos 4.700 soldados, dirigidas por el venezolano Bartolomé Salom, se inició en forma de bombardeo con artillería pesada al puerto del recinto amurallado. Se calcula que en los dos años que duró el sitio se dispararon 20.327 balas de cañón, 317 bombas e incontables balas. Al ataque aéreo y terrestre, se sumó también el bloqueo naval de las flotas combinadas de la Gran Colombia, Perú y Chile.

A pesar de contar con menos hombres armados y pocos recursos, los españoles tenían varias cosas a su favor. José Ramón Rodil contaba entre sus filas con los regimientos veteranos Real de Lima y Arequipa, así como una de las fortaleza más grandes de todo el continente. Las murallas y las minas enclavadas en la roca hacían imposible un asalto por tierra, mientras que el bastión artillado mantenía la flota combinada a distancia.

Asimismo, la veteranía de su comandante jugaba a favor de las fuerzas realistas. Nacido en Lugo el 5 de febrero de 1779, Rodil había combatido contra Napoleón y luego había saltado a Sudamérica, donde prestó importantes servicios en Talca, Cancharrayada y Maipo. Además de cicatrices, el gallego coleccionaba múltiples condecoraciones por el valor desplegado.

Plano de la fortaleza del Real Felipe, en Callao
Sin posibilidad de hincarle el diente a la fortaleza, los ejércitos libertadores mantuvieron el bombardeo día y noche en un intento por dejar que la fruta cayera por su propio peso. Desde el principio se hizo latente la dificultad de alimentar a una población civil de miles de refugiados, así como el mantener un régimen casi carcelario para evitar las deserciones entre las filas españolas. En un solo día Rodil fusiló a 36 conspiradores, entre ellos a un muchacho andaluz muy popular por sus chanzas.

En un informe fechado el 26 de setiembre de 1825, Hipólito Unanue escribió a Simón Bolívar el estado del sitio, convertido en una prisión tanto dentro como fuera de la fortaleza:

«Rodil sigue defendiéndose obstinadamente y no pasa día sin que se haga fuego fuerte contra él. Por su parte tiene una vigilancia enorme y apenas ve que se pasa alguno del pueblo o que se trabajó en la línea, cuando cubre de balazos el sitio, así es que no se pasan de miedo muchos que desean hacerlo.

Los enemigos fueron la hambruna y las epidemias

La hambruna, las malas condiciones sanitarias y las epidemias crecieron al mismo ritmo que la carne de rata disparaba su precio en el mercado negro. Es por ello que Rodil envió hacia el frente enemigo a aquellos civiles cuya presencia no era importante en el campo militar. Ante esta estrategia los libertadores empezaron a rechazar las oleadas de civiles con plomo y pólvora, sabiendo que el hambre era el mejor arma para sacar a los españoles de su castillo. Muchos refugiados se vieron atrapados entre ambos fuegos.

 Retrato de Bartolomé Salom
Solo cerca del 25% de los civiles lograron sobrevivir al asedio de dos años. El escorbuto, la disentería y la desnutrición fueron rebajando el número de defensores cada día de resistencia. No así la determinación de Rodil, que únicamente aceptó rendirse cuando la situación adquirió una atmósfera extrema. A principios de enero de 1826, el coronel realista Ponce de León desertó y, poco después, le siguió el comandante Riera, gobernador de una de las secciones fortificadas, el Castillo de San Rafael. Ambos conocían al detalle el entramado defensivo establecido por Rodil y así se lo desvelaron a los líderes libertadoras. Ponce de León, además, era amigo próximo de Rodil, lo que supuso una doble traición.

Sin comida, con la munición cercana a terminarse, y sin noticias de que fueran a llegar refuerzos desde España; Rodil accedió a negociar con el general venezolano poco después de las ilustres deserciones. El 23 de ese mes, tras dos años de resistencia, los españoles entregaron la fortaleza en condiciones que permitieron conservar la honra y la vida a los defensores. O al menos a los supervivientes. Solo unos 376 soldados lograron salir con vida de aquellos dos años extremos, salvando las banderas de los regimientos Real Infante y del Regimiento de Arequipa.

La vida de Rodil también fue respetada, entre otras cosas porque el propio Bolívar salió en defensa del español: «El heroísmo no es digno de castigo».
El regreso de «un español de puro bestia»

España se había olvidado de los últimos defensores de Sudamérica cuando éstos combatían, pero al regreso a la península algunos de ellos fueron recompensados por su gesta. José Ramón Rodil fue nombrado Mariscal de Campo y se le otorgó en 1831 el título nobiliario de Marqués de Rodil por su actuación en Perú. No obstante, su consideración de estratega quedó en entredicho con varias derrotas en la Primera Guerra Carlista. Su carrera política finalizó a consecuencia de su antagonismo con Baldomero Espartero. En 1815, Espartero auspició que Rodil fuera juzgado por un consejo de guerra y le retiran sus honores, títulos y condecoraciones.

¿Qué motivó su obstinada resistencia el Callao?, siguen preguntándose hoy sus detractores. El desaparecido político peruano Enrique Chirinos citó, en una de sus obras históricas, un conocido verso para definirlo: fue «un español de puro bestia». Eso y que realmente confiaba, hasta el verano de 1825, en que desde la Península se enviaría una fuerza de reconquista. Controlar aquella posición estratégica era clave para tener un punto de desembarco en América. Cuando se dio cuenta de que la ayuda nunca llegaría dejó de dormir y apenas comía ante el temor, tal vez, de que todo su esfuerzo al final iba a ser en vano.

Fuente: ABC.es

Un casual hallazgo de más de 10.000 años enloquece a los científicos argentinos

José Antonio Nievas no pensaba que haría historia cuando decidió ir a dar un paseo por los alrededores de su granja en Buenos Aires el día de Navidad de 2015, pero el destino tenía otras ideas.

Fotos tomadas en la granja de Jose Antonio Nievas,
40 km al norte de la Ciudad de Buenos Aires
José se encontró con lo que parecía un huevo negro gigante cerca del lecho del río. Era tan grande e inusual, que enseguida se fue para casa para contárselo a su familia.

Mi marido salió con el coche y cuando volvió dijo, ‘He encontrado un huevo que parece de un dinosaurio” ,cuenta la mujer de José, Reina Coronel, en una entrevista. “Todos nos reímos porque pensábamos que era una broma.”

Al principio no estaba claro lo grande que era porque estaba completamente cubierto de barro. Cuando Jose empezó a cavar alrededor, se empezó a revelar el verdadero tamaño. Tenía como 1 metro de diámetro, por lo que era demasiado grande para ser un huevo.

En realidad era una especie de cascarón, o armadura de algún animal que vivió durante la Edad de Hielo.

El cascarón pertenecía a un Glyptodon, género de un gran mamífero de la familia del armadillo. Hace más de 10.000 años, en Sudámerica vivían estas criaturas que, según los documentos fósiles, se parecen a un Volkswagen Beetle y pesa lo mismo más o menos.

Sorprendentemente, el cascarón que Jose encontró estaba en perfecto estado, lo que es muy extraño después de tantos años. Como las huellas dactilares, no hay dos cascarones de Glyptodon iguales, cada uno tiene un patrón distinto.

Glyptodones:

Los Glyptodones eran hervíboros, por lo que sus armaduras le ayudaban a protegerse de los depredadores. Fósiles de otras especies parecidas han sido encontrados en otras partes de Sudámerica, como Uruguay y Brasil.

Cada Glyptodon tiene una cola armada, que los paleontólogos creen que una señal de que luchaban entre ellos. Eran tan fuertes, que podían romper los cascarones de sus oponentes.

Los cascarones de los Glyptodones están hechos de aproximadamente 1.000 placas óseas, Estos animales tenían unos hombros enormes, unas piernas robustas y unas vértebras unidas que le ayudaban a cargar con todo ese peso.

Los Glyptodones son ancestros del armadillo actual
Hay quien compara los Glyptodones con las tortugas, pero los expertos dicen que su parecido es simplemente una coincidencia. Aún así, aunque ambos provienen de diferentes antepasados, tienen formas similares de adaptarse a su hábitat.

Mientras que los Glyptodones no pueden esconder las cabezas dentro del cascarón como las tortugas, tienen una especie de “casco” en forma de gorro de hueso.

El cascarón que encontró Jose estaba dañado, y los expertos se preguntan si fueron causadas por peleas con otros Glyptodones.

El agujero en el cascarón sigue dejando atónitos a los científicos. No parece que este sea el resultado de ningún tipo de lucha, por lo que es posible que sea un daño que haya ocurrido recientemente. Además hay otro hueco diferente para la cabeza y otro para la cola.

A pesar de su tamaño, el cascarón es más pequeño que el de la mayoría de los Glyptodones. En esta especie puede crecer hasta 2 metros de ancho, por lo que ese debía ser joven.

Ciertamente, el hallazgo de José parece una historia de ciencia ficción, pero con unas fascinantes consecuencias en el mundo real. Esto demuestra que, a pesar de la cantidad de años de historia de la Tierra, aún hay muchas cosas esperando a ser descubiertas.

Encontraron trozos de un diario argentino de 1908 en la Cordillera de los Andes

Se trata de un ejemplar de Le Courrier de La Plata, que fue encontrado por un montañista chileno que cruzó desde Mendoza.



A veces retazos del pasado regresan de la forma menos esperada. El montañista chileno Vicente Gamboa tenía programada una expedición al cerro Tolosa, en el lado argentino de la Cordillera de Los Andes, pero a su regreso su aventura tomó una nueva dimensión cuando encontró una edición de noviembre de 1908 del diario argentino Le Courrier de La Plata casi intacta a varios miles de metros de altitud.

El papel estaba algo arrugado y con algunos tajos, pero la tinta se conservó en buen estado. Gamboa halló el diario la semana pasada y ahora se plantea qué hacer con su descubrimiento, de gran valor histórico para Argentina, y es por esta razón que no sabe cómo mantenerlo en buenas condiciones y si debería tenerlo en su poder o entregárselo a nuestro país.

En declaraciones al diario La Tercera de Chile, Gamboa contó cómo ocurrió todo: “El domingo, saliendo desde el campamento para intentar subir a la cumbre del cerro Tolosa, nos dirigimos con mis amigos a los pies del glaciar que baja desde el Cerro México. Como no teníamos claridad de la ruta para llegar al collado que comparten estos cerros, nos fuimos metiendo por una canaleta que nos dejó alejados de la ruta. Paramos a hidratar y comer algo unos minutos, ya que hacía frío. Les dije a mis amigos que seguiría por el collado para buscar la ruta. En eso, veo arriba de una roca unas hojas y le doy una revisión breve. Pensé que podría ser algún testimonio, que es común en las montañas”.

“Lo guardo rápido en la mochila y sigo la ruta. Recién cuando llegué al campamento comienzo a revisar y me doy cuenta que es periódico, que está escrito en francés y que es del año 1908”, amplió. El alpinista detalló que al ser tan antiguo no se puede abrir del todo el diario porque las hojas se desarman.

Desde que halló el diario que recibió muchos consejos para conservarlo sin embargo no tiene claro cómo proceder: “Me han dado muchas ideas de cómo mantenerlo lo mejor posible. Pero aún no he podido averiguar cuál es la mejor, ya que bajé a Santiago recién el lunes por la noche y no he tenido mucho tiempo. La idea sería conservarlo yo o entregarlo a alguna persona o institución interesada en estos temas”, consignó.

Gamboa explicó que en su expedición sus dos compañeros son argentinos, Alejandro y Roberto, que quedaron "fascinados" con el encuentro. "A ellos le llega más de cerca", valoró. Y sobre ello, agregó: “Para mí sería ideal conservarlo. Pero si no pudiera, me gustaría que lo tuviera alguien del otro lado de Los Andes. Creo que lo valorarían más que acá o le darían más importancia, ya que es parte de su historia. Pero si se va, tiene que ser alguna institución o persona que realmente lo cuide”.

“Le Courrier de La Plata” se fundó en 1865 y se editó hasta 1946. El ejemplar hallado por el alpinista chileno tiene 108 años.

Fuente: Perfil

martes, 14 de marzo de 2017

Descubierto en Portugal un extraño cráneo humano de hace 400.000 años

El fósil presenta diferencias sustanciales con respecto a restos coetáneos localizados en Atapuerca (España) o Tautavel (Francia)



Un equipo de investigadores ha descubierto en el centro de Portugal, en un yacimiento paleontológico del distrito de Santarem, un cráneo bastante bien conservado de un homínido de hace 400.000 años que muestra diferencias sustanciales con los escasos huesos de la misma época localizados en otros emplazamientos de Europa, como en Atapuerca (España), Ceprano (Italia), Tautavel (Francia) o Swanscombe (Gran Bretaña).

¿Antepasado de los neandertales?, ¿antepasado de los hombres modernos? "Solo podemos aseverar que es humano", comenta a este diario el coordinador de las excavaciones, João Zilhão, profesor de la Universitat de Barcelona (UB) con un contrato ICREA de la Generalitat.

El nuevo fósil, que ha sido designado técnicamente como Aroeira 3, en referencia a la cueva del mismo nombre donde apareció, abre "un nuevo marco de referencia para estudiar la aparición de los rasgos morfológicos en el Pleistoceno medio", consideran los autores del estudio. Este periodo de la evolución es clave porque en él surgieron, a partir de 'Homos erectus' ancestrales, tanto los neandertales y sus antepasados como los humanos anatómicamente modernos.

En el yacimiento de Aroeira se realizan excavaciones desde 1987, en "un terreno muy duro en el que necesitamos auténticos martillos para progresar", comenta Zilhão. El cráneo apareció durante una campaña de hace tres años, pero hasta su publicación ha sido necesario un complejo proceso de verificación y datación. Está muy completo (solo le falta el hueso occipital) y cuenta además con un fragmento del maxilar y dos molares fragmentados.



El descubrimiento se ha publicado en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS). El cráneo presenta "características morfológicas de los precursores del neandertal, como los arcos supraorbitales fusionados, así como la cavidad nasal y otros rasgos que se asemejan a otras especies fósiles", destaca el artículo.

Previamente se habían localizado en la misma zona dos dientes humanos de difícil adscripción, llamados Aroeira 1 y 2. "No necesariamente eran del mismo individuo y ni siquiera de la misma época", añade el investigador de la UB.

EL USO DEL FUEGO

El cráneo, que se encontraba en la base de los sedimentos, ya cerca de la roca madre, apareció asociado a restos de fuego -concretamente a un hueso animal quemado-, lo que confirma que los humanos ya empleaban el fuego hace 400.000 años, "algo que algunos aún discuten", destaca Zilhão. También se encontraron otros restos de fauna (ciervos, gamos, rinocerontes, osos, caprinos) y abundantes herramientas de sílex y cuarcita, entre las que abundaban los bifaces (hachas de mano).

Gracias a la aplicación del método de series de uranio, la datación del cráneo ha sido muy precisa (se le ha asignado concretamente una edad comprendida entre 390.000 y 436.000 años).

"La combinación de rasgos que se observa en Aroeira 3 es única y aumenta de forma significativa la diversidad humana conocida. Esta etapa de la evolución humana habrá sido, por lo tanto, un proceso mucho más complejo que lo que hasta ahora se pensaba. Se que hay colegas que no opinan igual, incluso en nuestro mismo equipo, pero creo que hace 500.000 años la humanidad ya constituía una sola especie, aunque mucho más diversa que hoy en día", concluye Zilhão.

EL EQUIPO

El descubrimiento ha sido realizado por un equipo científico del Centro de Arqueología de la Universidad de Lisboa (Uniarq), en el marco de las excavaciones arqueológicas desarrolladas desde 1987 bajo la dirección de João Zilhão (UB). Desde el año 2013, en el equipo investigador también participan otros expertos de la UB. Asimismo son autores destacados del descubrimiento Joan Daura (Uniarq y UB) y Juan Luis Arsuaga, Montserrat Sanz, Maricruz Ortega y Elena Santos (Universidad Complutense de Madrid), entre otro