martes, 18 de julio de 2017

El misterio detrás de la momia dorada que se conserva intacta tras 1.000 años

Un nuevo análisis reveló que el maestro budista Ci Xian, que vivió hace un milenio en China, tiene su esqueleto y su cerebro "como los de una persona normal". La historia de su increíble preservación



Hace alrededor de mil años, se estima que entre 916 y 1125, el maestro Ci Xian se trasladó desde su India originaria hasta la antigua China para promover el budismo. En la parte noreste, cerca de la península coreana, se encargó de la difusión de la filosofía milenaria.

Ci Xian tradujo cerca de una decena de sutras importantes -discursos de Buda- al chino que todavía hoy se encuentran a disposición. Con el correr de los años, producto de su ascendencia, fue nombrado "maestro" en el Reino de Khitan.

Cuando el maestro Ci Xian murió, había cosechado un número importante de discípulos. Ellos preservaron su cuerpo al que, sin embargo, se le perdió el rastro años más tarde. No fue hasta 1970 que sus restos se redescubrieron dentro de una cueva.


Desde 2011, el cuerpo permaneció en el templo Dinghui, en la provincia china de Hebei, donde el año pasado fue bañado en oro. Ahora, hace pocos días, ante la mirada atenta de los monjes, la momia dorada fue analizada en detenimiento.

La tomografía computarizada arrojó resultados impactantes: los médicos aseguraron que la momia todavía tenía un esqueleto y un cerebro completo. "Podemos ver que sus huesos son tan sanos como los de una persona normal", dijo el doctor Wu Yongqing, encargado del análisis, después de la exploración.

La mandíbula superior, los dientes superiores, las costillas, la columna vertebral y todas las articulaciones también están completas. A su vez, los especialistas comentaron que el estado natural del tejido conectivo y las fibras musculares es "muy sorprendente" y resaltaron el potencial valor cultural y religioso del análisis.

Según el maestro Du del Templo de Dinghui, conservan el cuerpo usando "medios naturales" y cuando le preguntaron por su futura localización, dijo que piensan trasladar la momia. Desde hace años, construyen otro lugar sagrado en la montaña Xiangxiang, en la provincia de Hunan, donde podrían resguardar los restos de Ci Xian

lunes, 17 de julio de 2017

¿Colón era en realidad el corsario portugués Pedro Ataíde?

Aunque la teoría más aceptada por los expertos apunta a que Cristóbal Colón nació en Génova, no todos descartan que fuera catalán, gallego o portugués, y un grupo de investigadores lusos va a poner a prueba esta última tesis gracias a una muestra de ADN de hace 500 años.



El propio hijo del descubridor de América, Hernando Colón, contribuyó al aura de misterio que existe sobre el origen de su padre al no desvelar su lugar de nacimiento en la biografía que escribió sobre él, lo que ha generado múltiples teorías entre los investigadores.

La Universidad de Coimbra y el Instituto Superior Técnico (IST) de Lisboa van a comprobar una de estas hipótesis: si el navegante era portugués y, además, si su nombre real era Pedro Ataíde, como se conoció a un corsario luso del siglo XV. Esta tesis fue desarrollada por el profesor Fernando Branco, del IST, en un libro publicado en 2012 bajo el título «Cristóbal Colón, Noble Portugués» en el que se recogen más de medio centenar de coincidencias entre la vida del navegante y la de Pedro Ataíde.

Ataíde fue dado por muerto en la batalla naval del Cabo de São Vicente en 1473, donde combatió junto a un corsario francés llamado Culon. Según la tesis de Branco, Ataíde consiguió salvarse y llegar a nado hasta las costas del Algarve, donde decidiría cambiar su nombre a Pedro Colón (o Culon) por motivos de seguridad, ya que la familia Ataíde era perseguida en Portugal después de participar en una conjura para matar al rey João II.
Indicios sobre su nombre

«Hay un conjunto de indicios que apuntan a que su verdadero nombre era Pedro Colón. Nunca escribió su nombre como Cristóbal Colón. Firmaba como almirante o con una firma encriptada en la que se pueden leer varias cosas, entre ellas 'Pedro Colón'», explicó Branco a EFE.

La biografía de Colón señala que el navegante llegó a Portugal en 1476 a nado tras un naufragio, lo que reforzaría la tesis que ahora va a ser puesta a prueba.

El grupo de investigadores de la Universidad de Coimbra y del IST va a analizar ADN extraído de los huesos del primo directo de Pedro Ataíde y compararlo con el ADN de su hijo Hernando, que ya fue secuenciado en 2006 en España.

«Estoy casi seguro de que su nombre era Pedro Colón. Falta comprobar si existe relación con Pedro Ataíde», sostiene Branco.

Esta prueba sólo será posible si los huesos del primo de Ataíde están en buen estado, detalle que se desconoce porque todavía no se ha abierto la tumba en la que se encuentra sepultado.

Los investigadores esperan poder hacerlo tras el verano, una vez conseguida la autorización de las autoridades para abrir la tumba, un proceso que ha demorado varios años.

«Primero se hará un análisis para corroborar que es un hombre y tiene una edad compatible. Después se retirará una muestra ósea para realizar el análisis médico», relató a EFE la antropóloga forense Eugénia Cunha, de la Universidad de Coimbra y también integrada en el proyecto.

Está previsto enviar la muestra a la Universidad de Santiago de Compostela, en España, donde será analizada.
A vueltas con su nacionalidad

La tesis de Fernando Branco, que incluso fue reconocida por la Academia de Historia portuguesa, pondría en jaque el origen genovés de Colón, aunque no es la única que apunta a que nació en Portugal.

El investigador luso Manuel Rosa, afincado en Estados Unidos, asegura que el descubridor de América nació en la isla de Madeira y era hijo de un rey polaco derrotado por el Imperio Otomano.

Otra hipótesis, defendida por el ya fallecido Augusto Mascarenhas Barreto, señalaba que Colón nació en la villa de Cuba, en el Alentejo luso, y fue un espía al servicio del rey João II que tenía como misión alejar a los españoles del camino conocido hacia las Indias.

Fuera de las fronteras lusas, se ha apuntado al origen español del navegante (principalmente gallego y catalán, pero también extremeño, andaluz e incluso vasco) y a su procedencia inglesa, griega, noruega o croata, entre otras. 

Fuente: ABC.es

viernes, 14 de julio de 2017

La Corte decidirá si autoriza un ADN para aclarar el origen de San Martín

La familia De Alvear asegura que el Padre de la Patria fue el hijo extramatrimonial de un militar español y hermano del también general Carlos María de Alvear. Tras un fallo favorable en primera instancia, la Cámara Civil rechazó un análisis genético al Libertador, que murió en 1850.



A 167 años de su muerte, el origen de José de San Martín sigue generando incertidumbre, al punto que será la Corte Suprema de Justicia la que deberá decidir si se le hace un examen de ADN a sus restos, que descansan en la Catedral metropolitana, luego de que una jueza de primera instancia avalara su realización y de que, esta semana, la Cámara Civil la rechazara.

El planteo surgió en el año 2000, de descendientes vivos de Diego de Alvear y Ponce de León, importante político y militar español de finales del siglo XVIII, y quien además fue bisabuelo del ex presidente argentino Marcelo Torcuato de Alvear. De acuerdo a la hipótesis familiar, el general San Martín es hijo de Diego De Alvear y una mujer de origen indio, y no de Juan de San Martín y Gregoria Matorras, tal como marca la historia escrita sobre el Libertador. De confirmarse esa teoría, San Martín sería hermano de Carlos María de Alvear, otro de los generales fundamentales de la Argentina de la primera mitad siglo XIX, y con quien San Martín mantuvo una fuerte rivalidad durante parte de su carrera militar y política, ya que fue crítico de la creación del Ejército de Los Andes que encabezó San Martín hacia la independencia de Chile y Perú.

"Si es necesario, la familia De Alvear va a seguir el reclamo hasta la Corte", le dijo a El Cronista Hugo Chumbita, abogado que representa a parte de la dinastía De Alvear que reclama por la realización del ADN. En el marco del expediente "De Alvear, Emilio José y otro s/ filiación", radicado en 2015, la jueza en lo Civil Marta Gómez Alsina respaldó la solicitud de la familia y ordenó que se le realizara un ADN a los restos de San Martín. Abogados del Ministerio de Cultura de la Nación, en representación del Instituto Nacional Sanmartiniano, apelaron esa decisión y el caso fue a Cámara.

El miércoles, la Sala I de ese tribunal de alzada del fuero Civil, integrada por Carmen Ubiedo, Patricia Castro y Paola Guisado, revocó el fallo y negó el ADN a San Martín por entender que los De Alvear "no están legitimados" para hacer el reclamo del parentesco. Además, le impusieron a la familia el pago de las costas de las dos instancias en las que se tramitó el caso. En una eventual intervención ante la Corte, la familia De Alvear ofrecerá una muestra de sangre que tienen de Emilio De Alvear, fallecido hace algunos años, pero descendiente directo de la influyente dinastía argentina de los últimos dos siglos.

Abogado e investigador que asesoró al Ministerio de Cultura en el expediente, Diego Sarcona se refirió a la inviabilidad de realizarle un estudio al cuerpo de San Martín: "Particularmente yo me opongo a un ADN, basado en las opiniones de dos especialistas de los más importantes del país, que argumentan que es muy difícil obtener de los restos de San Martín, a 167 años de su muerte, algún marcador genético que pueda ser contrastable".

Según revela la historia argentina, sustentada a lo largo de los años, San Martín nació el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, localidad correntina que por entonces pertenecía al Virreinato del Río de La Plata. Fue el menor de los cinco hijos que tuvieron Juan de San Martín y Gregoria Matorras, y falleció en Boulogne-sur-Mer, Francia, el 17 de agosto de 1850.

Carlos María de Alvear, quien de acuerdo a la teoría esbozada por la familia De Alvear sería su medio hermano, nació en 1789 y falleció en 1852, y fue contemporáneo de San Martín en los años de la incipiente Argentina, posterior a 1816. El padre de éste, y presunto progenitor de San Martín, fue Diego de Alvear y Ponce de León, quien se asentó en el actual territorio argentino en 1774, cuatro años antes que naciera San Martín en Yapeyú. Según la hipótesis familiar, el Padre de la Patria habría sido gestado por él, a raíz de una relación extramatrimonial con una empleada de origen indio. Casi dos siglos después, la Justicia argentina todavía indaga acerca de su origen.

viernes, 7 de julio de 2017

Historia del Congreso de la Independencia en Tucumán

 Cuánto ganaban los congresales, dónde se alojaron, qué comieron y bebieron; cómo se celebró la declaración en la Casa histórica; cómo se difundió la noticia y cuál fue el primer país en reconocer la independencia. 



29 diputados que firmaron el Acta:
(18 abogados y 11 clérigos) Representaban a Buenos Aires (7); Charcas y Córdoba (3); San Juan, Salta, Mendoza, Catamarca, Tucumán y Santiago del Estero (2) y a Jujuy, La Rioja, Chichas (Potosí) y Mizque (1).

  • El más joven: Tomás Godoy Cruz, por Mendoza, nacido en 1791. 25 años.
  • El más veterano: Pedro Ignacio de Rivera por Mizque, nacido en 1753. 63 años.
  • El primer congresal en morir: José Darragueira en 1817 a los 47 años.
  • El último: José Eusebio Colombres en 1859 de 81 años de edad.

Sueldo: $100 por mes. ($6 mensuales recibía como salario un peón de maestranza).
De los 250 días hábiles - entre el 24/3/1816 y el 4/2/1817, cuando se trasladó a Buenos Aires - el Congreso sesionó por lo menos en 239 ocasiones. (G. Furlong). 60 de estas sesiones fueron secretas.

Traslado, alojamiento y pensión.
La mayoría de los congresales viajó en carretas, otros a caballos y mulas. Llamó la atención en Tucumán la llegada del general Belgrano en carruaje a principios de julio. El viaje desde Buenos Aires llevaba entre 20 y 25 días en galera o carreta. El estado de los caminos era paupérrimo y las condiciones eran extremas riesgosas para la salud o por el peligro de ataques de indios o de bandidos. Muchos de los congresales hicieron testamento antes de partir rumbo a Tucumán.



Obviamente, no había hoteles, sí alojamientos para viajeros pero no lo suficiente para hospedar a todos; los canónigos lo hicieron en Conventos, fray Justo Santa María de Oro en Lules con los jesuitas y fray Cayetano Rodríguez en casa del Obispo, el resto de los diputados se alojó en casas de familia y eventualmente en la Casa Histórica que contaba con algunos aposentos.

Se servía en las mesas carne asada, guisada, charqui y locro. El arroz era algo exótico, importado del oriente. El grano de maíz era demandado, también se consumía carne de paloma y perdices. El locro, la humita, la mazamorra y los pasteles de choclo eran clásicos de la gastronomía tucumana. Los dulces y mermeladas eran caseros, sobre todo con naranja y lima. Se consumía gran cantidad de tubérculos, hortalizas y frutas. Se bebía café, chocolate y mate. Para endulzar comidas y bebidas se empleaba miel de abeja y de caña y azúcar cuya industria era incipiente para 1816.

La difusión
El resto del país recibió la noticia mediante copias del Acta que se enviaron a través de chasquis. El Congreso imprimió 3 mil ejemplares, de los cuales la mitad estaban escritas en castellano, mil en quechua y 500 en aymará. A Buenos Aires la noticia llegó el día 16, se hizo bando público anunciando "otra dominación que la nuestra propia". Se hicieron tres salvas de artillería y repique general de campanas a las 7 a.m., otra a las 12 y la tercera a las oraciones. Luego, 10 días consecutivos de iluminación general en la ciudad con música en las calles, vivas y aclamaciones de alegría, con las tropas disparando salvas de cañones y fusiles en señal de regocijo.

Cuando llegó la noticia de la Declaración de la Independencia a Mendoza se organizó un gran festejo con una corrida de toros en la que actuaron soldados destacados de San Martín, quien era aficionado a los toros.



La celebración en Tucumán
El 10 de julio se organizó un baile en la misma casa de la Declaración de la Independencia y se coronó Reina a Lucía Aráoz (Reina de la celebración aclaremos), una niña de 9/10 años, a quien durante toda su vida la llamarían como "la novia de la Patria" o "la rubia de la Patria".

Según nos cuenta Paul Groussac: "El baile del 10 de julio quedó legendario en Tucumán ¡Cuántas veces me han referido sus grandezas mis amigos de uno y otro sexo, que habían sido testigos y actores de la inolvidable función! Doña Gertrudis Zavalía y don Arcadio Talavera me contaron cómo parecía que llenaran el salón el simpático general Belgrano, el decidor Juan José Paso y hacedor Serrano... Desfilaban ante mi vista interior las beldades de sesenta años atrás: Cornelia Muñecas, Teresa Gramajo y su prima Juana Rosa; la seductora Dolores Helguero, Lucía Aráoz, alegre y dorada, la Rubia de la patria y otras muchas".

Allí, en uno de esos bailes, -¿ por qué no en éste?- Manuel Belgrano rejuveneció por el amor de Dolores Helguero...

El curso de la vida independiente
Una vez declarada la Independencia, diez días después se le hizo un retoque al texto original a sugerencia del diputado Medrano. Propuso agregar al texto la frase "y de toda otra dominación extranjera".

Pasaron años para que los demás países reconocieran nuestra Independencia, el primero en hacerlo fue el Reino de Portugal en 1821, luego EEUU en 1822 y el Reino Unido en 1825. Muchos años después lo harían Francia (1857) y España.

Feriado del 9 de julio

Instituido como "simple" el 6/7/1826 por Rivadavia quien ordenaba que se celebrase junto al 25 de Mayo porque "la repetición de las fiestas era perjudicial para el comercio y la industria". Hasta que Juan Manuel de Rosas establece por decreto del 11/6/1835 que se lo celebre nacionalmente al mismo rango oficial que el 25 de Mayo.

por Roberto Colimodio / Historiador Miembro de AAH y de la Academia Sanmartiniana.

miércoles, 5 de julio de 2017

La historia desde el principio: la fundación de la Madre de Ciudades

La provincia ha protagonizado una larga polémica sobre la fecha de su fundación y sobre quien fue su verdadero fundador, discutiéndose entre Juan Núñez del Prado y Francisco de Aguirre. Conocé un poco más.



Santiago del Estero, quizá por ser la más antigua ciudad fundada en territorios rioplatenses, ha protagonizado una larga polémica respecto a la fecha de su fundación y fundamentalmente sobre quien fuera su verdadero fundador, discutiéndose entre Juan Núñez del Prado y Francisco de Aguirre, la autoría del histórico hecho.

Durante muchos años, los estudiosos del tema alimentaron ambas hipótesis, marcando una significativa distancia entre las líneas históricas de cada sector. La falta de un acta específica que dilucidara la cuestión, constituía un dato fundamental que impedía arribar a una verdad única e incuestionable.

Luego de años de disputa intelectual, el historiador Luis Alén Lascano (1930-2010), dio a conocer en su “Historia de Santiago del Estero”, los estudios del investigador del CONICET Gastón Doucet, quien le había enviado el resultado de un gran hallazgo en el Archivo Nacional de Bolivia (Sucre) y en la que fue sede de la Audiencia de Charcas.

Los documentos hallados por Doucet exhiben las actas de 1590, del escribano del Cabildo de Santiago del Estero, que hacen referencia a la fundación de la ciudad de Barco, por Núñez del Prado, consignando en ella, la fecha de 29 de junio de 1550 y otra en la que consta que Francisco de Aguirre mudó la ciudad y le puso de nombre Santiago del Estero.

Ante tan contundente hallazgo, que pondría fin a la histórica disputa, puesto que decaía la hipótesis sobre la existencia de dos ciudades (El Barco y Santiago del Estero), sino que se trataba de una sola y única ciudad, Alén Lascano realiza un aporte trascendental para el abordaje del estudio, la investigación y el conocimiento acerca de la fundación de Santiago del Estero, introduciendo en la historia de la provincia, el concepto de que ella fue el resultado de la actitud protagónica y fundamental de tres personajes: Diego de Rojas, Núñez del Prado y Francisco de Aguirre.

El historiador sostiene que el devenir histórico ha formalizado una epopeya que comenzó en 1543 con la denominada “Gran Entrada” de Diego de Rojas, a quien considera su descubridor. Continuó más tarde en 1550, con Juan Núñez de Prado, verdadero fundador de la ciudad de El Barco y sus posteriores asentamientos, para culminar el 25 de julio de 1553 con Francisco de Aguirre, quien traslada la ciudad y la llama Santiago del Estero, convirtiéndose en su definitivo poblador, cuya presencia fuera fundamental para el desarrollo de la región y la proyección de la ciudad, con la que colaboró enviando auxilios desde sus posesiones chilenas.

El aporte de Doucet, que da a conocer Alén Lascano, pone luz a la historia santiagueña, que tantos debates había desatado.

Desde mediados del siglo pasado, la historia relató que el fundador de la ciudad de Santiago del Estero era Francisco de Aguirre, en virtud de la versión del historiador Alfredo Gargaro y ante la inexistencia de documentación probatoria.

Dice Jorge Raúl Lima en nota de Diario El Liberal en 2016: “Motivó también la tan poco feliz decisión de 1952 (decreto provincial), la confusión a que indujo el tenor de cinco actas capitulares del siglo 18, que se refirieron al 25 de julio como el día en que se celebraba el día de la ciudad (por la misma razón por la que está bien que lo celebremos hoy: el día de Santiago Apóstol). Estas actas provocaron el error cometido por un esclarecido historiador como lo fue el Dr. Alfredo Gargaro y por dos comisiones (una provincial y otra nacional) que se expidieron en forma equivocada al respecto.(sic) Distinta hubiera sido su postura si hubieran contado con los elementos con que ahora contamos y que no dejan duda al respecto.”

Lima asevera y ratifica en su libro los dichos de Orestes Di Lullo, José Néstor Achával, Eudoxio de Jesús Palacio, Luis Alén Lascano, que aún antes del hallazgo de Doucet atribuyeran la fundación a Núñez del Prado y expresa: “En consonancia, debemos dejar de lado de una vez la falsa creencia en un Francisco de Aguirre fundador de esta ciudad. Y la justiciera atribución del papel de fundador al Capitán Juan Núñez de Prado”.

Un aficionado argentino redescubrió un cráter gigantesco en las Islas Malvinas que cambiaría la historia

Un analista de sistemas, que dedica su tiempo libre a la geología, estudió a fondo una cuenca de 300 km. de diámetro causada por un asteroide mayor que el Monte Everest. En diálogo con Infobae, detalló cómo fue su investigación que podría dar con una extinción masiva hace 270 millones de años



Quince años atrás, en 2002, Maximiliano Rocca leyó por primera vez sobre una anomalía circular inmensa en el territorio de las Islas Malvinas. Michael Rampino, el responsable de aquel trabajo, procedente de la Universidad de Nueva York, lo interpretaba en 1992 como un nuevo gran cráter de impacto. El hallazgo abría un abanico vasto de posibilidades, pero pese a su potencial, quedó en el olvido.

Rocca lo rescató del ostracismo y llevó la investigación a fondo. Ni bien lo descubrió, buscó más información geológica de las Islas Malvinas. Gracias al contacto que entabló con expertos británicos del British Geological Survey, logró un mapa detallado de sus anomalías gravimétricas. Rocca, que en realidad es analista de sistemas y dedica su tiempo libre a su pasión por la geología, advirtió en el documento una forma circular de valores gravimétricos negativos de unos 300 kilómetros de diámetro.

El mapa de anomalías de las Islas Malvinas
La descomunal estructura era una cuenca; una depresión con forma de plato sopero, ubicada bajo el agua del Océano Atlántico, pocos kilómetros al noroeste de la Isla Gran Malvinas. "Técnicamente hablando, los números de la estructura gravimétrica circular de Malvinas tienen todas las características de un gran cráter de impacto y son casi idénticos a los de Chicxulub", dijo Rocca 

La cuenca tiene un diámetro de 300 kilómetros
La Chicxulub es una de las cuatro cuencas multianillo de impacto más grandes de la Tierra. Se encuentra en México, con un diámetro de 180 kilómetros y 65 millones de años de edad. Los cráteres se dividen en estructuras simples -de no más de 5 kilómetros- y complejas. Dentro de las complejas, las cuencas multianillo, de más de 150 kilómetros -el tamaño de países enteros-, son las más colosales.

"El más popular de los cráteres multianillo es Chicxulub en Yucatán, México, que se identificó durante la década de los 90 y se asoció con la extinción en masa de formas de vida del final del periodo Cretácico, entre ellos los dinosaurios", señaló el aficionado argentino, que trabaja en el estudio de cráteres de impacto becado por The Planetary Society de Pasadena, California.

En promedio, un asteroide abre un cráter cuyo diámetro es igual a 20 veces su propio diámetro. Por caso, una roca de 1 kilómetro de diámetro abre un cráter de 20. Una vez detectada la anomalía, Rocca revisó la topografía del fondo marino de la zona, que no demostró ninguna cavidad visible, por lo cual dedujo que el área estaba totalmente tapada por sedimentos más jóvenes.

Necesitó muchos años para conseguir, recién en 2015, mapas de anomalías del campo magnético del lugar gracias a la ayuda del geólogo paraguayo Jaime Báez. "Fue una sorpresa tremenda ver que en el mismo lugar había una gigantesca anomalía positiva del campo magnético. Esto nos decía que, en ese lugar, el campo magnético era más intenso que en cualquier otro lugar de la zona, lo cual es característico de los cráteres de impacto multianillo de tamaño colosal", remarcó Rocca.

Las similitudes con el afamado cráter Chicxulub eran evidentes. Cuando lo comprendió, decidió contactar por e-mail a Rampino, el primer descubridor de la anomalía. El entusiasmo por los nuevos hallazgos fue tal que Rampino no dudó en sumarse a la investigación. En 2016, consiguieron de parte de geólogos británicos y del gobierno de las Islas Malvinas copias de siete perfiles de reflexión sísmicos de la zona exacta de la cuenca.

"Los así llamados 'perfiles de reflexión sísmicos' son unos mapas de líneas grises hechos mediante ecos de ultrasonidos, algo así como ecografías. Muestran el tipo de estructuras que tienen las rocas ocultas bajo el suelo", explicó el especialista. Los mapas revelaron, tal como esperaban, una cuenca de unos 250 kilómetros de diámetro en el mismo lugar de las anomalías geofísicas.

Una vez recopilada toda la información, en abril publicaron el trabajo en la revista internacional de geología Terra Nova, de Oxford, y en agosto saldrá en la versión impresa. "Un tremendo éxito y un gran honor", comentó Rocca, que abandonó la carrera de geología, pero es parte fundamental de un hallazgo geológico histórico.

Fuente: Infobae